16 abril 2016

REFLEXIONES SOBRE LA CONTABILIDAD REGIONAL DE ESPAÑA.EL MODELO TERRITORIAL NO CAMBIA Julio Rodríguez López


El INE publicó en marzo de 2016 los resultados de la Contabilidad Regional de España relativos a 2015. Los datos del PIB por comunidades autónomas ahora  divulgados respetan los totales publicados previamente  para España. Tales  resultados regionales de 2015 no implican cambios significativos respecto de los correspondientes a 2014. Se aprecia un especial dinamismo en el crecimiento de las autonomías con mayor peso de la construcción y la hostelería, así como en las principales áreas metropolitanas.

    Según la última publicación del INE, en 2015 la primera autonomía en cuanto a valor absoluto del PIB a precios corrientes  fue Cataluña, con casi 205.000 millones de euros, el 18,9% de España, seguida de cerca por Madrid con el 18,8%. A continuación vienen Andalucía,  Valencia y País Vasco.

 El PIB por habitante es una aproximación primaria al nivel de vida de cada territorio.  El primer puesto por autonomías en cuanto al nivel de dicha magnitud correspondió a la Comunidad de Madrid, con 30.755 euros, un 36,6% por encima del nivel medio de España, que en 2014 equivalía al 87,4% de la Eurozona. El País Vasco ocupa el segundo lugar, correspondiendo a Cataluña (+18,8%) la cuarta posición. Andalucía, con un 25,9% por debajo de la media nacional y Extremadura, con un -30,6%, ocupan las dos últimas posiciones entre las 17 autonomías en cuanto a nivel de vida teórico.

 El PIB por habitante es la resultante de multiplicar la productividad por persona ocupada por la tasa de empleo (empleos por habitantes). Madrid supera a la media de España en productividad, pero su diferencia es mayor en la tasa de empleo (+22,6%). Extremadura está por debajo de España en productividad, pero su diferencia a la baja es más acusada  en la tasa de empleo (casi un 20% por debajo).Una economía “incluyente”, que abra posibilidades de empleo a más ciudadanos,  estará siempre más desarrollada. 

En la Comunidad de Madrid destaca  la presencia de servicios de productividad elevada (información y comunicaciones, actividades financieras y seguros, actividades profesionales y artísticas). La industria ha sido desplazada de dicha Comunidad  por la expansión inmobiliaria. Solo en las islas, Baleares y Canarias,  hay menos presencia industrial relativa que en Madrid. En Extremadura, la autonomía menos desarrollada de España, destaca la presencia de  agricultura-ganadería, construcción y,  sobre todo, administraciones públicas, que son servicios no destinados a la venta.

 El bienio 2014-15 fue de moderada recuperación. La recesión  cíclica “tocó fondo” en 2013. La economía española creció a un ritmo medio anual del 2,3%. Los mayores crecimientos de dicho periodo, por autonomías, han correspondido a la Comunidad Valenciana (2,8%), Madrid (2,50%) y Cataluña (2,45%). Las autonomías de Galicia  y Asturias (1,8%) y Castilla-La Mancha (1,7%) registraron las menores tasas de crecimiento en el periodo citado.

 La industria no ganó peso en la economía española en la recuperación posterior a 2013 (bajó su participación en el PIB al 15,5% en 2015). Desde 2015 se advierte un mayor dinamismo de la construcción. Las viviendas iniciadas han experimentado fuertes aumentos en 2015 e inicios de  2016. A pesar de la incidencia que para España supondrá el cambio climático en marcha (elevación del nivel del mar, incremento de temporales, aumento de la temperatura del mar en superficie, desestabilización del equilibrio de las playas y deltas, aumento de la temperatura local), poco o nada ha cambiado en el urbanismo que se practica en las ciudades.

 Así, en la Comunidad de Madrid destaca el celo con el que la presidenta de esta autonomía critica al ayuntamiento de Madrid por no dinamizar con más prontitud los proyectos de “desarrollo urbano” (hacer más viviendas, en una palabra) de dicha ciudad.

  Pero las recomendaciones de los expertos en el clima no encuentran una administración potente  que aplique sus sugerencias. Cada uno de los 8.200 ayuntamientos (que siguen aumentando en número bajo el empuje que a la división constante en nuevos municipios aportan las autonomías)) es dueño y señor de su urbanismo. El estado poco  tiene que hacer en el modelo territorial, a la vista del reparto competencial vigente en España.

 Se idealiza, sobre todo en Andalucía,  el “modelo Málaga”, como si esta provincia ofreciese unos resultados macroeconómicos especialmente brillantes. Lo específico de Málaga es que ha destinado una proporción elevada de suelo a viviendas de temporada, con importante presencia de  extranjeros. Tras el elevado stock de viviendas de Málaga (tiene casi tantas viviendas como habitantes) se esconde un nivel de PIB por habitante no superior al de la media andaluza, mientras que en el resto de Andalucía parece se considera a Málaga poco menos que la  Florida del sur de España..

 Los indicadores urbanos del INE establecen 45 Áreas Urbanas Funcionales en España. La de Málaga es una de las de mayor dimensión poblacional. De dichas 45 Áreas Urbanas, la de Málaga es la antepenúltima en nivel de renta media de los hogares, solo por encima de Marbella y Elche, y ocupa el puesto 38 en lo que a tasa de desempleo se refiere. Algo tienen que ver con dicha situación los bajos salarios de la hostelería y de la restauración. El esplendor del turismo contrasta con los bajos salarios medios de los empleos creados en el sector.

 La continuidad de una política de suelo atenta a construir viviendas al margen de la demanda real de las mismas, en la que ahora destaca el papel de los fondos de inversión,  no ayudará a cambiar el modelo productivo. Es posible que en  la coyuntura presente,  de tipos de interés por los suelos y abundante dinero flotante a la búsqueda de rentabilidad,  se repitan nuevas burbujas que luego habrá de pagar el conjunto de la ciudadanía.

Este artículo se publicó en la revista semanal “El Siglo de Europa” de 18.4.2016





[1] JRL es vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas Frente a la Crisis

03 abril 2016

ESPAÑA. LA DEMANDA INTERNA SERA MENOS PUJANTE EN 2016 Julio Rodríguez López

  Los últimos datos publicados de la Contabilidad Nacional Trimestral de España confirmaron que la economía española creció un 3,2% en 2015, por encima del 1,4% del año precedente. Sin embargo, el PIB  del último trimestre de 2015 todavía fue inferior en un 3,8% al alcanzado en el punto más elevado de la fase de expansión previa, que correspondió al segundo trimestre de 2008. El nivel de empleo, según la Encuesta de Población Activa, resultaba bastante más lejano que la producción respecto del nivel alcanzado en el periodo citado (-12,4%).

  El  crecimiento de la economía española en 2015 superó, pues,  ampliamente,  al 1,5% de la Eurozona. La expansión económica española estuvo impulsada sobre todo por la demanda interna, que creció un 3,7% en 2015, en la que destacó el crecimiento del consumo privado (3,1%) y la formación bruta de capital fijo (6,4%),  donde la construcción contribuyó al crecimiento tras un largo periodo de detracciones al mismo.

  El sector exterior quitó 0,5 puntos porcentuales al crecimiento de la economía, ante la mayor expansión de las importaciones (7,5%) respecto de las exportaciones  (5,4%).  Las administraciones publicas también contribuyeron al crecimiento de forma directa (el consumo público aumentó un 2,7%), aunque dicha actuación, unida a algunas  reducciones fiscales de corte electoralista, contribuyeron a que el déficit publico superase en un punto porcentual  al previsto en el Plan de Estabilidad enviado a la Comisión de la Unión Europea (el 5,2% del PIB frente al 4,2% previsto en dicho Plan, consecuencia del mayor déficit  de las comunidades autónomas y de la Seguridad Social, aparte de la rebaja fiscal citada).

  El empleo (ocupados EPA) aumentó en un 3% en 2015 (1,2% en 2014), correspondiente a 525.000 nuevos empleos. Dicha variación superó ampliamente a la de la Eurozona (1%). El número de asalariados creció en el año en un 3,5%, correspondiendo una variación del 9,5% a los empleos temporales y un 1,6% a los empleos indefinidos. Los empleos temporales suponían el 25,7% del empleo asalariado al terminar 2015.

   Andalucía fue la autonomía que registró el mayor aumento del empleo, el 5,1%, y Cantabria fue la única comunidad autónoma en la que retrocedió el empleo (-0,4%). Por sectores y ramas de actividad, destacó el incremento del empleo en Comercio-Hostelería (4,1%),  en Transportes y Comunicaciones (4,6%) y Administraciones Públicas (3%). En el caso andaluz destacaron los aumentos producidos en el empleo agrícola, en comercio-hostelería, en construcción  y en los servicios inmobiliarios. 

 La afiliación a la seguridad social creció en 2015 en un 3,2%, 3,8% en el régimen general y 1,3% en el régimen de autónomos. Con una variación del PIB del 3,2% y otra del empleo del 3%, la productividad aparente del empleo volvió a registrar un aumento modesto en 2015 (0,2%). La tasa de desempleo ascendió al 20,9% en el cuarto trimestre de 2015, 2,8 puntos porcentuales por debajo del mismo periodo de 2014. La mayor tasa de paro fue la de Andalucía, el 29,6% de los activos, y la menor la del País Vasco (12,9%).

  En 2015 destacó la presencia de un superávit de 16.700 millones de euros en la balanza de pagos por cuenta corriente, equivalente al 1,5% del PIB. Dicha evolución ayudó a reducir el elevado endeudamiento exterior de la economía española, más del 92% del PIB. Dicho superávit tuvo lugar en una situación de expansión significativa de la demanda interna de la economía española. A dicha evolución contribuyó el fuerte descenso de los precios del petróleo, que redujo en 16.700 millones de euros la factura de las compras  correspondientes, junto a la reducción de los intereses pagados por la deuda externa.

También contribuyeron al superávit citado, entre otros factores,  el más favorable tipo de cambio del euro frente al dólar, la persistente expansión del turismo y las exportaciones de automóviles, que contribuyeron en más de dos puntos al aumento de las exportaciones de mercancías. Cabe esperar que persista  el esfuerzo exportador efectuado en los años de recesión y que ha continuado con la recuperación de la economía española. En 2007 las exportaciones de mercancías y servicios ascendían al 25,7% del PIB, mientras que dicha proporción fue del 33,1% en 2015.

   La previsión sobre la economía española en 2016 es de un crecimiento del PIB del 2,7%, desaceleración explicada sobre todo por la demanda interna, cuyo crecimiento sería del 2,9%. El mercado de vivienda, donde en 2015 las ventas aumentaron en un 10% y las viviendas iniciadas lo hicieron en un 42,5%, puede ser un factor relevante en el crecimiento de 2016. El resto del mundo detraería  0,2 puntos porcentuales  al crecimiento,  al reducirse la expansión de las importaciones.

 Algunos factores que empujaron el crecimiento en 2015 tendrán menos fuerza en 2016. El Banco de España ha rebajado levemente la previsión de crecimiento. Se trata de que la política ayude a la economía, impulsando la formación durante  abril de este año de un nuevo gobierno que aporte continuidad a la expansión y ayude a corregir las desigualdades generadas en los últimos años.


Una versión de este articulo se publicó en la revista semanal El Siglo de Europa de 4.4.2016






[1] JRL es Vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas Frente a la Crisis

20 marzo 2016

2016: REGRESAN LAS NUEVAS HIPOTECAS Julio Rodríguez López[


La recuperación gradual del mercado de la vivienda en 2014-2015  coloca de nuevo a los préstamos con garantía hipotecaria en el centro de los análisis de dicho mercado. La Asociación Hipotecaria Española (AHE) ha publicado un análisis de la composición de  la cartera de préstamos hipotecarios de los principales bancos españoles, del que se derivan algunos datos de interés. En 2016 puede volver a crecer el saldo vivo de los préstamos hipotecarios.

 Los préstamos con garantía hipotecaria presentan mayores y más rápidas  posibilidades de recuperación que los préstamos con garantía personal. El elevado número de lanzamientos judiciales (paso previo al desahucio)  derivados de préstamos con garantía hipotecaria impagados  después de 2008 (hubo 450.000 lanzamientos judiciales derivados de  ejecuciones hipotecarías entre 2008 y 2015).ha supuesto una revisión de la imagen de la hipoteca en general en España.

  De lo sucedido en los últimos años  se deriva que para hogares con bajos niveles de ingresos resulta preferible acceder a la vivienda en principio a través del alquiler. El acceso al disfrute de la vivienda en propiedad  con un préstamo hipotecario se advierte ahora como más problemático que lo que parecía  cuando llegó la crisis en 2008.

  Según el INE, en 2015 se formalizaron cerca de 245.000 hipotecas con garantía de vivienda, casi un 20% más que en 2014. Dicha cifra supuso el 69,1% de las compraventas registradas de viviendas: más del 30% de las ventas de viviendas se  pagaron al contado, lo que revela la presencia de una proporción importante de compradores con fines de inversión.

 Según el Banco de España, el tipo de interés  medio de los préstamos  a comprador de vivienda formalizados en el pasado año fue el  2,21% TAE, la media anual  más reducida desde que se dispone de dicha estadística. Según la Estadística Registral Inmobiliaria, el plazo medio de dichos préstamos hipotecarios formalizados en 2015 para compra de vivienda fue de 22,8 años. El total de lanzamientos judiciales derivados de procedimientos de ejecución hipotecaria ascendió en 2015 a 29.228, y se aproximaron a 36.000 los derivados del impago de alquileres.
 Como se ha indicado, la AHE (www.ahe.es) ha divulgado en marzo de 2015 el trabajo “Un análisis de la cartera hipotecaria española”, en el que se describe la composición de la cartera de préstamos  hipotecarios de doce entidades de depósito, cuyo saldo hipotecario, 531.021 millones de euros,  suponía a  fines de 2015 el 94% del saldo vivo hipotecario de España (Santander, , Caixabank, BBVA, Popular, Sabadell, Bankia, Ibercaja Banco, Bankinter, BMN, Kutxabank, Unicaja Banco y Caja Rural Castilla La Mancha).  El número de préstamos de dicha cartera agregada se aproximaba en la fecha citada a los 5,4 millones.

  El 65% de los préstamos hipotecarios “vivos” tenían como garantía a  una vivienda principal. La cuantía media de  los préstamos “vivos” en la cartera mencionada era de 99.353 euros. La cuantía de las  nuevas hipotecas para compra de viviendas formalizadas en 2015 fue de 105.931 euros (3,6% más que en 2014), que puede corresponder a un precio medio de las viviendas adquiridas de unos 134.000 euros. El 62,6% de los préstamos era inferior a 200.000 euros, y un 11,1% se situaba entre los 200.000 y 300.000 euros.

  El 95,5% de la cartera de préstamos eran a interés variable con actualización anual. Esto subraya la débil presencia de los préstamos hipotecarios a interés fijo. El plazo medio de los prestamos era de 16,3 años, a lo que hay que sumar una antigüedad de siete años en la cartera.  La relación préstamo/valor (“loan to value”) se situó en el 62,6%. El 90% de los préstamos se formalizó con una relación inferior al 80%, la más frecuente en España. Las cuatro autonomías con mayor peso  en la cartera citada de préstamos hipotecarios eran Cataluña (20,1% del total), Madrid (20,0%), Andalucía (16,5%) y la Comunidad Valenciana (10,3%). En las dos primeras la proporción sobre la cartera en cuestión total superaba ampliamente su participación en la población de España.

 El mercado hipotecario español mantiene, pues una dimensión considerable, a pesar de que la relación del saldo de los préstamos hipotecarios en el PIB a fin de año  ha retrocedido desde  el 94,3% en 2007 hasta el 63,1% en 2015. La menor  morosidad registrada en 2015 ayudará en 2016  al crecimiento  de los volúmenes de nuevos préstamos hipotecarios a comprador de vivienda.

  El que los compradores deban de disponer de un ahorro previo equivalente al 30% del precio de venta de la vivienda supone un importante obstáculo al acceso a la vivienda en propiedad. En 2016 aumentará la presencia del crédito hipotecario  a promotor inmobiliario, cuya recuperación deberá ajustarse a las previsiones de evolución de la demanda, evitando la repetición de los errores del pasado reciente.


Una versión de este artículo se publicó en la revista semanal El Siglo de 21.3.2016



[1] JRL es vocal del Consejo superior de Estadística y miembro de Economistas Frente a la Crisis.

EL MERCADO DE VIVIENDA REFORZO LA RECUPERACION EN 2016 Julio Rodríguez López

  La amplia  información disponible  sobre el mercado de vivienda ha confirmado que en 2015 se mantuvo la recuperación iniciada en 2014.La demanda de extranjeros (residentes y no residentes) volvió a ser trascendente en el comportamiento del mercado, que absorbió una inversión exterior de 12.000 millones de euros, procedente sobre todo de fondos de inversión  internacionales. 

La situación de los diferentes mercados locales resulta todavía muy heterogénea. Destaca el interés de numerosos medios de comunicación de subrayar la recuperación citada, de forma que en ocasiones  parecería como que el subsector inmobiliario atravesara  por una evolución bastante más potente que la realidad. 
El índice de precios de vivienda aumentó en un 4,2% en 2015 (1,8% en 2014). 

Los mayores aumentos correspondieron a las principales aglomeraciones urb
anas y a las zonas de turismo más consolidado. Madrid (7,3%),  Baleares (7,0%) y Cataluña presentaron los aumentos de precios más destacados entre las autonomías. El crecimiento citado de los precios de venta de las viviendas  casi había duplicado en el tercer trimestre el correspondiente al conjunto de la Eurozona (2,3%). Los alquileres aumentaron en un 3,6% según el índice de Fotocasa (-1,9% en 2014). Destacaron  los aumentos provinciales de Barcelona (11%), Guipúzcoa,  Vizcaya y Madrid.

  Se aceleró sobre todo el aumento de los precios del suelo urbano (9,7% fue el aumento interanual en el tercer trimestre de 2015, superior al 5,2% de 2014). Esta evolución  reflejó las amplias expectativas generadas sobre futuros aumentos importantes en los precios de las viviendas y también las importantes adquisiciones de suelo efectuadas por los inversores internacionales.

El crecimiento del empleo (3% en la Encuesta de Población Activa y 3,2% en el número de afiliados a la Seguridad Social) facilitó una mayor expansión de la demanda, junto a una actuación más abierta en materia de financiación bancaria. Los nuevos préstamos a comprador de vivienda crecieron por encima del 33% sobre el año precedente y los tipos de interés medios del año (2,1%) de los créditos a comprador alcanzaron los niveles más reducidos desde que se dispone de información sobre dicha variable. La política monetaria ultraexpansiva desencadenada por el Banco Central Europeo es un instrumento que impulsa más las compras de activos que el propio crédito bancario.

 Las ventas de viviendas de nueva construcción retrocedieron el pasado año, mientras que aumentaron con fuerza las de viviendas de segunda mano. Las compras totales  de viviendas, que ascendieron a 401.281 en 2015 según información procedente de los notarios, crecieron en un 9,8% sobre el año anterior (21,6% en 2014). El aumento de las ventas a extranjeros (13,2%) volvió a superar al de  las ventas a españoles residentes (9,1%). Dichas ventas a extranjeros superaron el 17% del total de ventas.

   Más de un 30% de las compraventas registradas de viviendas se realizaron sin financiación bancaria, lo que confirmó la presencia significativa  de inversores  entre los compradores, por tercer año consecutivo. El alquiler ha debido de seguir creciendo dentro de  las transacciones de 2015, ante las dificultades de los jóvenes hogares en acceder a la vivienda en propiedad.

  El que la financiación a comprador no pase del 80% del precio de venta de la vivienda y los gastos adicionales a la compra (IVA o Impuesto de transmisiones patrimoniales más los gastos de escritura) obliga a los jóvenes hogares a disponer de un ahorro previo de alrededor de 30.000 euros, circunstancia difícil de superar en la mayor parte de los casos. La recuperación actual del mercado de vivienda en propiedad  está más alimentada por los inversores y compradores extranjeros que por las compras  procedentes de hogares de nueva creación en España.

  En 2015 destacó el importante aumento registrado en las iniciaciones de viviendas, a la vista del crecimiento registrado del 42,5%, con lo que tales iniciaciones se aproximaron a las 50.000 en 2015. La inversión en vivienda (construcción residencial) aumentó en un 2,4%, y ello por primera vez desde 2008. Tanto la construcción en su conjunto como la construcción de viviendas efectuaron una aportación positiva al aumento  del PIB en 2015.

En el subsector inmobiliario ha destacado, como ya se ha indicado, la presencia de fondos internacionales, que están promoviendo nuevas viviendas en colaboración con los promotores. E l que  se haya disparado el coste del suelo en las principales aglomeraciones urbanas puede  propiciar la salida al mercado de viviendas de precio elevado, solo accesibles a inversores.

El nuevo presidente de los promotores de viviendas  de España se ha dirigido al gobierno solicitando que desde las administraciones públicas se avale a los compradores de viviendas en la parte del ahorro que deben aportar dichos hogares para la compra de vivienda. Que los promotores pidan ayudas públicas no sorprende, ya les ayudan todo lo que pueden los ayuntamientos calificando como de urbanizable residencial  cuanto suelo se pone a tiro. Lo llamativo del caso es que ello tenga lugar  en un país en el que no hay política de vivienda para ayudar al acceso a la vivienda a los hogares con ingresos más reducidos. 

  Las ventas de viviendas protegidas solo alcanzaron en 2015 el 4,6% del total de ventas de viviendas. El Plan de Vivienda 2013-16 ha carecido de dotación presupuestaria, por lo que no se ha advertido su presencia. Las viviendas protegidas son la “guinda” del pastel en las grandes operaciones inmobiliarias que se anuncian. Destaca sobre todo  el precio de venta de las mismas,  con frecuencia poco social. No sorprende, pues, que en los  barrios de nuevas viviendas protegidas en Madrid se vean más sirvientas con cofia que en el resto de la capital.

  Recuperación apoyada en inversores y en las ventas de activos que provoca la   política expansiva de las autoridades monetarias, junto con una fuerte demanda no satisfecha de viviendas de alquiler, son alguno de los rasgos destacados de la evolución del mercado de vivienda en España en 2015-16.


Publicado en www.bes.es el 18.3.2016



[1] JRL es doctor en CC. Económicas, vocal del C.S. de Estadística y miembro de Economistas Frente a la Crisis

06 marzo 2016

ECONOMIA, CONSTITUCION, ORGANIZACIÓN TERRITORIAL Julio Rodríguez López

  La reforma constitucional es una de las actuaciones pendientes  más citada en los programas de las diferentes fuerzas políticas. En materia económica, los aspectos más relevantes de la Constitución Española de 1978 (CE1978) están recogidos en el  Título I, Sección 2, “De  los derechos y deberes de los ciudadanos”, en el Titulo VII, Economía y Hacienda” y, finalmente, en el Título VIII, “De la Organización Territorial del Estado”.

   El Título I (“De los derechos y los deberes fundamentales”) establece un marco de economía de mercado y contempla un amplio conjunto de actuaciones correctoras al papel del mercado desde los poderes públicos. Dentro de dicho Titulo, el Artículo 35 establece el derecho al trabajo y a una remuneración suficiente, garantiza el derecho a la negociación colectiva y reconoce  la fuerza vinculante de los convenios. Además de promover una distribución equitativa de la renta regional y personal, los poderes públicos “realizarán una política orientada al pleno empleo”.

   El Titulo VII, “Economía y Hacienda”, profundiza en el carácter mixto del sistema económico, apuntando la conveniencia de un cierto “activismo” desde los poderes públicos para fomentar el desarrollo económico. El Artículo 128 supedita al interés general “toda la riqueza del país”, reconoce la iniciativa pública en la actividad económica, y permite la intervención pública en caso de monopolio de recursos o de servicios esenciales.

  El Titulo VIII, “De  la Organización Territorial del Estado”, abrió el camino a la creación de las Comunidades Autónomas.  Se incluyó la obligación del Estado de atender al equilibrio económico entre las diversas partes del territorio español. Los futuros  estatutos autonómicos no debían implicar privilegios. El Estado establece las bases y la coordinación de la planificación general de la actividad económica, la legislación básica y el régimen económico de la Seguridad Social y la legislación básica sobre Medio Ambiente.

  El sistema económico emanado  de la CE1978 se   equiparaba con los modelos de economía mixta vigentes en Europa Occidental en los tiempos de la transición política. La Constitución se elaboró en un periodo de prolongada crisis económica, el de  1975-1985, cuyo origen estaba en las fuertes elevaciones de los precios de la energía posteriores a 1973. La solución a dicha crisis requería estrategias más complejas que las políticas de demanda de inspiración keynesiana.

   Una cierta desconfianza respecto del mercado como mecanismo exclusivo de asignación de recursos caracterizó al texto constitucional. La CE1978 apareció en un contexto internacional de fuerte  avance del neoliberalismo económico. Los cambios consistían en  retornar a las estrategias  anteriores a la segunda guerra mundial. Con ello  se reducía el alcance de las prestaciones sociales y se extinguían las empresas públicas. La CE1978 reflejó, pues,  las incertidumbres ante la ruptura de la ortodoxia que había dominado la escena de la política económica desde la postguerra mundial.

  Después de aprobarse la Constitución en 1978, España ingresó en la Comunidad Europea en 1986.El desarrollo de la Unión Económica y Monetaria  llevó después a la actual Unión Europea (UE) y a la creación de la Eurozona, donde  comparten el euro 19 de los 28 países integrantes de la UE. Todo ello ha supuesto una modificación sustancial del marco institucional respecto del existente en 1978.   La política monetaria ha pasado al Banco Central Europeo y la política de tipo de cambio se ha desplazado hacia la Eurozona.

   La profunda crisis económica sufrida después de 2007 ha puesto a prueba los mecanismos y equilibrios incluidos en la CE1978. Una consecuencia de la nueva problemática fue la rápida modificación del Artículo 135 en 2011. Ello  ha supuesto la introducción en la Constitución de topes tanto  al déficit “estructural” del Estado y de las  Comunidades Autónomas como al volumen de deuda pública del conjunto de las Administraciones Publicas, y ello  respecto del PIB estatal.

  Los mayores problemas para la CE1978 han venido del lado de la organización territorial del Estado. Los renovados Estatutos de Autonomía han supuesto de hecho modificaciones importantes al contenido de la Constitución vigente.  El marco competencial resultante, en especial su distribución entre estado, autonomías y municipios,   no es un modelo de racionalidad. La presencia de gobiernos estatales en minoría apoyados por partidos nacionalistas aceleró el traspaso de competencias en principio estatales hacia las comunidades autónomas.

 Una reforma constitucional que crease un estado federal podría poner algo de orden en el complejo bosque competencial presente, abriendo vías de solución  al fuerte impulso secesionista que viene de Cataluña. El último informe sobre España de la Comisión Europea, de 26.2.2016, señala como factores que reducen la productividad de su economía a las fragmentadas regulaciones del mercado interno y a la difícil coordinación de una administración  muy descentralizada. La descentralización como panacea no parece precisamente la mejor medicina para atacar los problemas de la economía española de 2016.

Una versión de este articulo se publicó en la revista semanal El Siglo de Europa de 7 de marzo de 2016




[1] JRL es Vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas frente a la Crisis

22 febrero 2016

LA RECESIÓN Y LA CRISIS FINANCIERA RETORNAN A LA ECONOMIA MUNDIAL? Julio Rodríguez López

 Las Perspectivas Económicas del Fondo Monetario Internacional (FMI) de enero de 2016 rebajaron al 2,1% las previsiones de crecimiento para este  año  de las economías avanzadas (1,7% para la Eurozona y 2,7% para España). En las recientes estimaciones de Eurostat para el cuarto trimestre de 2015 ha  destacado  el modesto crecimiento real de la Eurozona (0,3%), evolución que confirmó la  mediocre expansión de dicha área económica en 2015, el 1,5% (2,4% en Estados Unidos). En  enero y primera quincena de febrero de 2016 se ha acentuado la volatilidad de los mercados. En este periodo han  destacado  los fuertes descensos y oscilaciones de los precios de las acciones y la reaparición de la desconfianza respecto de la situación real de los bancos en Europa.

Los factores más influyentes de la nueva situación son, entre otros, el aterrizaje forzoso de la economía de China, el agotamiento del crecimiento de Estados Unidos, que solo creció un 0,2% en el último trimestre de 2015, la presencia de signos de debilidad en la demanda mundial, visible sobre todo en las intensas  caídas del precio del crudo de petróleo  y otras materias primas (Nouriel Roubini,  “The global economy new abnormal”, febrero 2016 , www.socialeurope.eu).

Según el mismo autor,  la  situación actual se  caracteriza por la presencia de numerosos elementos que hasta hace muy poco se considerarían como anormales, entre los que destaca sobre todo  el carácter poco convencional de la política monetaria. Las actuaciones de”alivio cuantitativo” (QE) (aportaciones masivas de liquidez a los mercados por parte de los bancos centrales, que se traducen en una abundante tesorería  en manos de los bancos comerciales) se han hecho continuas y los tipos de interés han alcanzado en algunos casos niveles negativos. En medio del desconcierto bancario que provoca dicha situación, tanto el Banco Central Europeo (BCE) como el Banco de Japón han anunciado  nuevas actuaciones, que intensificarían el ritmo de aplicación de esa política.

 Las bolsas de valores  han registrado  durante cierto tiempo auténticas burbujas alcistas en los precios de  algunos activos. Ello ha sucedido  al margen de la mediocre evolución de la economía real. Dicha evolución contradictoria revelaría que esta última, tanto en los países avanzados como en los emergentes,  atraviesa por una situación enfermiza, que no puede prolongarse demasiado tiempo.

  Los mercados de valores suelen anticipar más recesiones de las que después tienen lugar en la realidad, pero tales señales se han hecho constantes y persistentes, por  lo que debe de prestarse más atención a lo que subyace detrás de tales avisos. El comportamiento de la economía china la ha llevado a apoyar el crecimiento en el sistema financiero, como si fuese el Reino Unido.

 Además, China  ha construido infraestructuras con un ritmo de consumo de cemento y hormigón que en solo dos años equivale al de Estados Unidos en todo el siglo XX. A eso se une la caída de su divisa, que hubiese descendido aún más de no haber vaciado el stock de reservas. China  va  a dejar, pues,  de aportar empuje a la economía mundial y su deuda se ha multiplicado (L. Summers, “Heed the fear of the financial markets”, FT, 10.2.2016).

  De reducirse el empuje de la economía china, quedan escasos instrumentos a los responsables de la política económica de Estados Unidos y de Europa para dinamizar el crecimiento global. Las expectativas de los mercados sobre la inflación futura descartan el cumplimiento de los objetivos del  BCE  (alcanzar una  tasa de inflación del 2%) para la Eurozona. Además, los mercados temen a los tipos de interés negativos y a sus consecuencias.

  Dichos tipos negativos reducen el negocio bancario y ponen en cuestión la situación de numerosos bancos europeos (véase Deustche Bank). Ha trascendido que son muy numerosos los bancos que va a tener problemas para recuperar los importantes créditos concedidos a empresas productoras de energía. Los menores beneficios asustan a los inversores en acciones bancarias y perturban la situación de los ahorradores modestos, que dudan sobre donde colocar sus recursos. Se confirma la debilidad de la Unión Bancaria construida en estos años, donde se echa en falta un fondo de garantía de depósitos único y una mayor disponibilidad de recursos para resolver las crisis bancarias potenciales (W. Munchau, “The toxic twins of European finance return, FT, 14.2.2016).

 Una variante de la política seguida consistiría en que la liquidez aportada vía alivio cuantitativo se destinase a financiar directamente gasto público, inversión en infraestructuras sobre todo,  dejando el control de la cantidad emitida  a los bancos centrales, convirtiendo así en permanente a dicho instrumento. El riesgo global para la economía en Estados Unidos, Europa  y países emergentes es equivalente al de otras situaciones precedentes. ”Los responsables de la política económica deberían de esperar lo mejor y prepararse para lo peor” (L. Summers, op.cit.).

El difícil contexto descrito para la economía mundial, lleno de negros nubarrones, no ayudará  al crecimiento de la economía española. Ello debería impulsar a que en España, donde algunos indicadores más recientes parecen registrar comportamientos menos dinámicos que en el resto de 2015,   se formase gobierno con celeridad y que el mismo  llegase  con ideas claras sobre los abundantes problemas a atacar y sobre el camino a seguir.

Una versión de este artículo se publicó en la revista semanal El Siglo de Europa, de 22 de febrero de 2015



[1] JRL es Vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas Frente a la Crisis

05 febrero 2016

UN MERCADO DE VIVIENDA MAS DINAMICO EN 2015. PERSISTIRÁ LA RECUPERACION EN 2016 Julio Rodríguez López

  En 2015 se reforzó la recuperación del mercado de vivienda en España, iniciada en  el segundo semestre de 2014.  La evolución seguida fue equivalente a la de otros  países de la Eurozona. Hubo  disparidades importantes en los diferentes  mercados locales. Precios, ventas y viviendas iniciadas  registraron aumentos significativos en 2015. Las mejores condiciones financieras y la  mayor propensión a  prestar por parte de los bancos desempeñaron  un papel relevante en la recuperación. Pero la vivienda social apenas hizo acto de presencia en 2015.

 El índice de precios de vivienda del INE, elaborado a partir de los precios declarados en las escrituras de compraventa formalizadas ante notario, creció en España en  un 4,5% en el tercer trimestre de 2015 sobre el mismo periodo del año precedente (1,8% en 2014). En el periodo citado  el índice en cuestión todavía era inferior en un 33,1% al nivel más elevado alcanzado en el mismo trimestre de 2007.

 Dentro de la Unión Europea, donde el perfil general de 2015 fue de recuperación,  destacaron los importantes crecimientos interanuales experimentados en países como  Austria (9,3%), Irlanda (8,9%), Dinamarca (7,2%) y Alemania (5,6%), según Eurostat. En todo caso, el aumento de los precios de la vivienda en España en el periodo analizado casi duplicó al del conjunto de la Eurozona (2,3%).

En España los  mayores aumentos de precios  de la vivienda fueron los de Baleares (8,4%), Madrid (6,9%) y Cataluña (6,1%). Los niveles absolutos de precios de vivienda más elevados, según los valores de tasación publicados por el Ministerio de Fomento,  correspondieron al País Vasco (2405,1 euros/m2) y Comunidad de Madrid (2075,7). El precio medio de venta de una vivienda de 90 m2 en España fue de unos 133.000 euros.

  Los alquileres, según el indicador  publicado por Fotocasa, crecieron en 2015 menos que los precios de las viviendas. En diciembre de 2015 el alquiler medio en España fue, según dicha fuente, de 7,01 euros por metro cuadrado y mes, un 3,6% por encima del nivel del mismo mes del año anterior. Dicha evolución supuso que en 2015  tuvo lugar el primer incremento en ocho años.

  La demanda de vivienda en 2015 resultó favorecida por las mejores condiciones macroeconómicas generales. El aumento del empleo en un 3% en 2015 (525.100 nuevos puestos de trabajo), la variación por encima del 2% de la renta disponible deflactada de los hogares, los bajos tipos de interés de los préstamos a comprador (2,21% fue el tipo medio de 2015) y el fuerte aumento de las nuevas concesiones de créditos (35,3% en enero-noviembre sobre el año precedente) fueron factores clave. También contribuyó el descenso de la morosidad en los préstamos a comprador, el 5,1% a fines de septiembre, por debajo del 5,9% de diciembre de 2014.

 La mayor propensión de los bancos a prestar a comprador de vivienda se apreció en una amplia  flexibilidad en la relación préstamo/valor. Dicha relación superó con frecuencia el 80% por los bancos para “aliviar” el importante ahorro preciso para que  los compradores cubriesen  con recursos propios el 20% del precio de venta.

En los tres primeros trimestres de 2015 las ventas de viviendas aumentaron en un 12,8% sobre 2014. Destacó la profunda disparidad entre la caída en un 13,5% de las ventas de viviendas nuevas y el aumento del 18% de las viviendas de segunda  mano. El crecimiento de las ventas volvió a ser mayor en  el caso de las efectuadas por extranjeros (14,5%) que en el de las realizadas por españoles residentes (12,5%). Dichas ventas a extranjeros supusieron el 17,3% del total y  alcanzaron el mayor  nivel en Baleares (39,5%), Canarias (37,5%) y Comunidad Valenciana  (34%).

  La mayor demanda de viviendas impulsó también la nueva construcción. El aumento de los visados de obra nueva fue del 35,1% en los once primeros meses de 2015. Las iniciaciones debieron  superar, pues,  las 47.000 en dicho año, todavía lejos de los niveles del periodo previo a la burbuja.  Por primera vez en ocho años la construcción aportó casi 0,6 puntos porcentuales al crecimiento del PIB en 2015, de los que el 20% correspondió a la construcción residencial.

  La política social de vivienda continuó ausente en 2015. Solo el 4,5% de las ventas de viviendas fueron  de viviendas protegidas. La misma proporción  alcanzaron las viviendas promovidas por cooperativas y por administraciones públicas sobre el total de viviendas  terminadas.  Los lanzamientos judiciales por ejecuciones hipotecarias e impago de alquileres superaron la cifra de 65.000 en 2015.

 En 2016 la “laxa” política monetaria del Banco Central Europeo ayudará a que precios, ventas e iniciaciones de viviendas superen los niveles de 2015. El Euribor a doce meses, el índice de referencia más utilizado en los créditos a comprador, alcanzará en este ejercicio niveles negativos, lo que  puede acentuar el descenso de tipos de interés de los nuevos préstamos.

El crecimiento de la economía  se desplazará hacia  la vivienda, que recibirá el apoyo y estimulo habitual de los ayuntamientos, cuya “querencia” por el ladrillo no ha dejado de crecer. En este año  coincidirán, pues, una recuperación mayor del mercado de vivienda en España y una dificultad creciente de acceso a la vivienda para numerosos hogares, y también habrá abundantes lanzamientos judiciales de viviendas a hacer frente.

Una versión de este artículo se publicó en la revista semanal El Siglo, de 8.2.2016






[1] JRL es vocal del Consejo Superior de Estadística del INE  y miembro de Economistas frente a la Crisis

26 enero 2016

Ideas de economía catalana, según la Contabilidad Regional de España Julio Rodríguez López[


  1. La publicación en diciembre de 2015 de los resultados definitivos de la  Contabilidad Regional de España para 2014   permite hacer una aproximación documentada  a la realidad económica de la controvertida comunidad autónoma catalana.
  Cataluña tiene un peso destacado en España. Es la sexta autonomía española por superficie (32.113 km2, el 6,4% de España), la segunda en población (7,4 millones de habitantes, el 15,9% de España), detrás de  Andalucía,  y la primera en cuanto a valor del Producto Interior Bruto (PIB). Esta última magnitud  ascendió en 2014 a   197.004 millones de euros, el 18,9% de España, seguida muy de cerca por Madrid. Cataluña  es también la primera autonomía de España en materia de empleo, 3,2 millones de ocupados en 2014, el 18% de España,  según la  citada Contabilidad Regional.

 En cuanto al nivel de desarrollo, medido por el valor del PIB por habitante a precios corrientes, Cataluña ocupaba en 2014  la cuarta posición de España (detrás de Madrid, Navarra y País Vasco), con un nivel equivalente al 118,8 por cien de la media de España. A pesar de la acción redistributiva del Estado (fiscalidad directa y prestaciones sociales netas) que afecta más a  Rioja  y Madrid que a Cataluña, esta última mantuvo  en 2013  la cuarta  posición en cuanto a renta disponible de los hogares  por habitante, con un nivel del 115,4 por cien.

  El mayor nivel del PIB  por habitante de Cataluña respecto del resto de España se explica, en primer lugar, por la mayor productividad de su economía: el PIB por persona ocupada  supera a la media de España en un 5,1%. En segundo lugar, la tasa de empleo (personas ocupadas respecto de la población) de Cataluña es del 51,3% (población de 16 y más años), mientras que  dicha tasa es del 46,9% en el conjunto de España.

 La mayor productividad de Cataluña la justifica la composición del PIB. Destaca, en primer lugar, el mayor peso de la industria (excluida construcción) en el  valor del PIB catalán, el 18,5%  del total en 2014, tres puntos más que el conjunto de España. Llama la atención el notable descenso de participación de la industria en el PIB de Cataluña, que hace diez años se elevaba al  25%.

  Por otra parte, los servicios de mercado (comercio, hostelería, transportes y comunicaciones, básicamente) pesan más en Cataluña que en la media (62,5% del PIB frente al 53% de España). Por el contrario, agricultura-ganadería, construcción y servicios  no de mercado, básicamente administraciones públicas, pesan menos en Cataluña que en España. También  destaca  en Cataluña la notable presencia en su  industria de sectores “maduros”, como el textil y el automóvil, en los que dicha competencia resulta más difícil de soportar. El peso del turismo se ha reforzado en los últimos años, lo que provocará problemas de “acomodo” con otras actividades productivas.

 A fines de 2015 había  en Cataluña 3,1 millones de afiliados a la Seguridad Social, el 17,8% del total de España. El total de pensionistas residentes en Cataluña, alrededor de 1,7 millones (dos tercios  correspondían a pensionistas por jubilación), suponía el 17,9% del total nacional. La cuantía media de la  pensión ascendía en Cataluña  a  925,3 euros mensuales, un 3,6% por encima de la media de España.  

La pasada recesión de la economía española, registrada entre 2007 y 2013,  afectó de forma similar  a   Cataluña que al resto de España, puesto que en ambos casos el ritmo medio anual  de retroceso del PIB  fue  del 1, 5% en el periodo citado. La recuperación posterior a 2013 parece más acusada en Cataluña.

  Los problemas económicos de Cataluña presentados como  justificantes de  la “desconexión” anunciada de España no difieren demasiado de  los que tiene planteados el conjunto de la economía española. No está claro que haya “asfixiado” a la economía de esta comunidad autónoma  la solidaridad de aquellos catalanes que pagan más impuestos, por tener una renta o  riqueza superior,  con  los ciudadanos españoles más necesitados. La relativa ralentización del crecimiento de la etapa previa a la recesión derivada del pinchazo de la burbuja inmobiliaria  es una cuestión interna de Cataluña.

 El supuesto amplio déficit de la balanza  fiscal de Cataluña  ha sido  el argumento económico empleado con mayor intensidad para justificar la necesidad imperiosa de independencia. Es de esperar que el ahora poderoso “conseller” Junqueras no vuelva a castigar al personal con el mito de las balanzas fiscales, rebatido de forma apabullante en el libro de Josep Borrell (“Las cuentas y los cuentos de la independencia”), en el que se destaca que los medios que propagaron dicho mito  apenas lo han rebatido. Junto a lo anterior, unas ciertas gotas del jacobinismo  inspirador tradicional de los socialistas  no estaría de más que cayesen en la presente situación de sequía.

Una versión de este articulo se publicó en la revista semanal·El Siglo de 25.1.2016



                                      




[1] JRL es Vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas frente a la Crisis

21 enero 2016

EL MERCADO DE VIVIENDA EN ESPAÑA EN 2015. Julio Rodríguez López


1.    (I) LOS PRECIOS

  El mercado de vivienda en España  ha  acentuado el perfil expansivo a lo largo de 2015 en los componentes de precios, demanda, financiación y reacción de la oferta. Esta evolución es coherente con la registrada en otros países de la Eurozona. El índice de precios de vivienda del INE, tras retroceder en el primer trimestre de 2015,  aceleró el crecimiento en el trimestre siguiente, colocándose un 4% sobre el año anterior.  La estadística de precios de  tasación  del Ministerio de Fomento también registró un aumento,  más moderado,  en el trimestre citado, con lo que se situó en un nivel superior al del año precedente en un1, 2%. 2015 aparece así como un año de recuperación de los precios de la  vivienda en los principales indicadores de precios disponibles.

El precio medio de tasación (estadística del Ministerio de Fomento)  fue de 1476,8 euros/m2 en el segundo trimestre de 2015. El precio más elevado correspondió al País Vasco (2441,2 euros/m2), seguido por Madrid (2.078) y por la provincia de Barcelona (1.900,2). Extremadura presentó los precios más reducidos (885,9 euros/m2). Canarias (4%) y Madrid (3,5%) registraron los aumentos interanuales más acusados,  apareciendo todavía descensos interanuales  en Castilla-La Mancha (-1,5%) y Murcia (-1,3%).

  El índice de precios de vivienda del INE parece presentar una estacionalidad a la baja en el primer trimestre del año y al alza en el trimestre segundo. Ello explicaría la intensidad de la variación intertrimestral de dicho indicador en el segundo trimestre de 2015. En cuanto al comportamiento de dicho índice por autonomías, Baleares presentó la mayor variación interanual en el segundo trimestre de 2015 (7,3%), seguida de Madrid (6,4%),  mientras que Asturias (0,9%) y Galicia (0,8%) registraron los  aumentos más moderados en dicho  trimestre. Las zonas más turísticas y las áreas metropolitanas parecen estar experimentando los aumentos de precios más acusados.

 En cuanto a los alquileres, la estadística de Fotocasa  revela que en julio el alquiler medio fue de 7,10 euros por m2-mes en España, lo que supuso una variación interanual del 4,8%. .Los datos del primer trimestre de 2015 presentaron al  País Vasco como la autonomía con precios de alquiler más elevados (10,07 euros2-mes), mientras que los alquileres más reducidos fueron los de Castilla-.La Mancha (4,65 euros/m2-mes). 

  La comparación entre los precios de los alquileres (Fotocasa) y  los de la vivienda (índice trimestral del INE) señalan que desde 2007 han sido más intensos, en general,  los descensos de los precios de venta de las viviendas. El retroceso de estos últimos  entre 2007 y 2015 todavía supera el 30%, mientras que la caída acumulada  de los alquileres no llega a dicho nivel (-29,5%), lo que confirma una reacción al alza más viva en estos últimos.
En 2015, en lo relativo a la variación interanual de los diferentes indicadores de precios,  el mayor aumento sobre 2014 ha correspondido a los precios de los alquileres según Fotocasa (4,8%), seguido por el importe medio de las hipotecas (4,2% en junio de 2015). Solo registró  una  variación interanual negativa  la estadística de precios de vivienda de Tinsa (-0,9% en agosto).

 En cuanto a los descensos acumulados desde el inicio de la recesión hasta 2015, correspondió a Tinsa (-41,8%) la caída mayor, seguida por el índice de precios de vivienda del INE, cuy retroceso acumulado  ha sido  del 33,6%.El menor recorrido a la baja lo ha presentado la estadística de precios de tasación del Ministerio de Fomento, con un 29,7% de descenso.

2.    MERCADO DE VIVIENDA (II). DEMANDA Y FINANCIACIÓN

Los indicadores de demanda de vivienda mantuvieron un claro perfil expansivo en el primer semestre de 2015. Endicha evolución influyeron sobre todo las mejoras del nivel de empleo y las más favorables condiciones de financiación.
En el primer trimestre de 2015 la renta disponible de los hogares, según estimación del INE, registró un aumento del 3,2% sobre el mismo periodo del año anterior. Dicho aumento fue del 3,8% una vez deflactado con los precios de consumo. Dicha evolución facilitó, en general, unos mayores niveles de consumo de los hogares y pudo contribuir a elevar la demanda de vivienda.

Según la Encuesta de Población Activa, el empleo creció en un 3% en el segundo trimestre de 2015 sobre el año anterior, lo que supuso un aumento interanual  del empleo en 513.600, el 3%. El empleo temporal y a tiempo parcial tiene un peso elevado en el conjunto de la ocupación, cuyos niveles salariales resultan reducidos en el caso de los nuevos empleos. La previsión del INE es de un aumento interanual  de 35.800 nuevos empleos en el segundo trimestre de 2015.

Utilizando los datos de final de mes, el empleo medido por la afiliación a la Seguridad Social creció en un 2,2% entre agosto de 2015 y el mismo mes del año precedente, lo que supuso una cierta desaceleración respecto del aumento interanual de meses anteriores.  Destacó el mayor aumento del empleo en la construcción, sector en el que los afiliados crecieron en dicho mes en un 4,1% sobre 2014.
 El mejor comportamiento del empleo en la construcción  ha elevado la participación de dicho sector en el empleo al entorno del 6% del total. Se ha producido un cambio de signo  en la prolongada tendencia a la baja de dicha participación desde el inicio de la crisis, evolución reveladora del profundo impacto bajista que la recesión posterior a 2007 ha tenido en dicho sector.
La mejora de las condiciones de financiación se advierte sobre todo en el prolongado descenso de los tipos de interés de los préstamos a comprador de vivienda registrado entre 2014 y 2015.  El diferencial de los tipos de interés con el Euribor a doce meses, que es el indicador más empleado como índice de referencia, se ha mantenido en torno a los dos puntos de diferencia .Este último es un diferencial significativo,  que puede acentuar las potenciales elevaciones de los tipos de interés en el caso de producirse aumentos  notables en el  indicador de referencia citado.

 Los datos del Banco de España confirman  la presencia de un fuerte aumento  en el volumen de nuevos préstamos concedidos para compra de vivienda. El aumento interanual citado fue del 27,1% en enero-julio de 2015, lo que señala que el volumen en cuestión se acercará a los 35.000 millones de euros en el conjunto de 2015. El saldo vivo de crédito a comprador ha vuelto a sufrir un descenso interanual del 3,4%   en julio de 2015, lo que confirma  la persistencia  de un proceso importante de desapalancamiento en los hogares.

La morosidad de los préstamos a comprador de vivienda volvió a descender en el segundo trimestre de 2015, situándose en una  tasa del  5,25%, que está muy por debajo del 11% correspondiente al conjunto de préstamos al sector privado de la economía, Se mantiene muy elevada la tasa de morosidad  de los préstamos a promotor inmobiliario (32,1%) y al sector de la construcción  (29,8%). El persistente descenso de la morosidad en los préstamos a comprador facilitará la concesión de nuevos créditos por parte de los bancos.

La mejoría en las condiciones de financiación se advierte asimismo en el ligero aumento sufrido por el plazo medio de los préstamos a comprador de vivienda, que fue de 23 años en el segundo trimestre de 2015, según la estadística registral inmobiliaria. También ha crecido la proporción de nuevos préstamos en la que la relación préstamo/valor se sitúa por encima del 80%, el 14,6% de los nuevos préstamos en el 2º trimestre., según el Banco de España.

Los bajos tipos de interés y los plazos medios próximos a los 25 años han mejorado la accesibilidad en el caso del acceso en propiedad mediante préstamo hipotecario a largo plazo. El mayor aumento de los precios del alquiler  ha incrementado el esfuerzo medio de acceso a dicha  forma de tenencia desde el 32,4% de los ingresos familiares  hasta el 33,6% en 2015, en el caso de una  familia que ganase el salario  medio y comprase con un préstamo a 25 años. Para el mileurista el alquiler resulta de  muy difícil acceso, y es evidente que con dicho nivel de ingresos resulta difícil acceder a un préstamo bancario para adquirir una  vivienda.

Como se  dijo antes, las mejores condiciones de financiación y el aumento del empleo y de la renta disponible  de los hogares ha impulsado un mayor volumen de compras de viviendas. Según  se indicó en el número anterior de esta publicación, las transmisiones inmobiliarias (notarios) crecieron en un 4,4% sobre 2014 en el primer trimestre de 2015.  Endicha evolución destacaron las ventas de viviendas  usadas (8,8%) y las ventas a extranjeros (23%).

La estadística de compraventas registradas presentó un aumento interanual del 10,5% en el periodo enero-julio de 2015 respecto del año precedente.  Resulta espectacular la diferencia entre el aumento de las  compraventas de viviendas usadas (42,9%)  frente a la caída sufrida por las compraventas de viviendas nuevas (-36,8%). El ritmo de compraventas registradas en enero-julio implica que en 2015 se pueden registrar unas 353.000 compraventas de viviendas, frente a las 319.400 de 2015.

Por autonomías, País  Vasco (19,5%) y Asturias 814,3%) presentaron los mayores aumentos anuales en las compraventas registradas, destacando el descenso sufrido por Rioja (-7.7%), siempre según la estadística registral inmobiliaria.  En los dos primeros trimestres de 2015 se ha reducido  el peso de las ventas a extranjeros en el total de las ventas de viviendas.

Los datos registrales señalan una cierta elevación en la proporción de compraventas financiadas mediante  préstamos hipotecarios en 2015.  Frente a una proporción inferior al 65% en 2013-2014, en el primer semestre de 2015 dicha proporción se ha elevado hasta el 69,7%, quedando un 30% de compraventas que se financian al contado. Dicha evolución indica el paso a una situación más normal en el mercado de vivienda.


3.    MERCADO DE VIVIENDA (III). LA NUEVA OFERTA DE VIVIENDAS

 La mejora de las ventas y unas condiciones de  financiación más relajadas han impulsado la construcción de nuevas viviendas en España durante la primera parte de 2015. En 2014 dejó de caer el total de viviendas iniciadas, pero apenas  hubo recuperación de la nueva construcción residencial en dicho ejercicio.

 En el periodo enero-mayo de 2015 el número de viviendas iniciadas, estimado por los visados de dirección de obra nueva de los colegios de arquitectos técnicos, aumentó en un 28,1% sobre el mismo periodo de 2014. De mantenerse este ritmo durante todo el ejercicio  de 2015 el total de viviendas iniciadas se aproximaría a las 45.000, muy lejos todavía de los niveles alcanzados con anterioridad  a la etapa de fuerte expansión inmobiliaria 1997-2007.
Las viviendas terminadas, estimadas  a partir de los certificados de fin de obra de los arquitectos técnicos, descendieron en un 7,6% respecto del mismo periodo del año precedente. De mantener se el ritmo de enero-mayo,  el número de viviendas terminadas en 2015 se situaría por debajo de las 45.000.

Según  la  Contabilidad  Nacional Trimestral del INE, la construcción residencial aumentó en un 2,9% en el primer semestre de 2015 sobre el año anterior, a precios constantes. Dentro de la construcción, fue mayor el crecimiento de la construcción no residencial (6,7%), posiblemente como consecuencia de la mayor realización de inversiones públicas que suele impulsar  la celebración de  elecciones municipales, en este caso  en 2015.

 En el primer semestre de 2015 la construcción creció ampliamente por encima del PIB (5,1% contra 2,9%). Conviene   tener en cuenta que dicho sector ha arrancado en 2014-15  de unos niveles de actividad  muy reducidos, consecuencia del prolongado periodo de recesión  por el que atravesó después de 2007.  El peso de la construcción en el PIB descendió desde el 21,1% en 2007 (lado de la demanda) hasta el 9,6% en 2014, previéndose para 2015 un nivel del 9,8%.

La recuperación de la construcción en 2015 la confirma el aumento interanual del 8,6% en el consumo aparente de cemento en el primer semestre de 2015, que en este ejercicio puede pasar a aumentar  tras siete años de caída continuada, en la que el retroceso medio anual fue del 21%.
El Ministerio de Fomento ha estimado un número de  viviendas de nueva construcción no vendidas de 535.734 a 31.12.2014.  Dicha cifra implicó un descenso del 5% sobre el stock existente a fines del año anterior. El mayor volumen absoluto de viviendas nuevas no vendidas corresponde a la Comunidad Valenciana (98.087), seguida por Andalucía (85.081)  y Cataluña (82.753).

En Cantabria y Extremadura se ha estimado por el Ministerio de Fomento que  no existen viviendas de nueva  construcción no vendidas. Rioja  y Castilla-La Mancha son las autonomías en las que las viviendas en cuestión suponen una participación mayor en el parque de viviendas correspondiente, proporción que era del 2,1% para el conjunto nacional.

4.    POLITICA DE VIVIENDA
  La cuestión de los desahucios se ha mantenido en  un primer plano de actualidad en 2015, aunque la mayoría de los indicadores apunta hacia una reducción del número de nuevos lanzamientos realizados. Así, los procedimientos de ejecución hipotecaria iniciados en 2015 relativos a viviendas han  descendido en un 8,2% en el primer semestre de 2015, según  la nueva estadística del INE. En cuanto a las viviendas habituales de personas  físicas el descenso fue a algo más reducido (-8,4%). El total de procedimientos iniciados  sobre viviendas habituales en 2014 fue de 34.682, total que puede  resultar inferior a los 32.000 en 2015 de mantenerse el ritmo del primer semestre.

  El Banco de España ha publicado información sobre las entregas de viviendas a las entidades de crédito como consecuencia de la ejecución de impagos de préstamos hipotecarios. El total de viviendas entregadas  ascendió a 46.591 en 2014, delas que 36.519 fueron vivienda habituales. De estas últimas, 16.489 fueron daciones en pago (“entregas voluntarias”, según denominación del Banco de España) y 17.113 fueron entregas judiciales, delas que 1.801 se efectuaron estando la vivienda ocupada.

Los datos publicados por el Banco de España sobre entregas de viviendas a bancos  revelan que en 2013-14 los niveles de entregas fueron inferiores a los de 2012, primer año para el que se dispone de información, pero aun así la cifra de entregas continuó teniendo relevancia en 2014.

  El Ministerio de Fomento ha informado que se ha concedido  el 58% de las ayudas directas al alquiler previstas en el Plan estatal de Vivienda 2013-16. Dichas ayudas son de 200 euros al mes, siendo destinatarios los hogares con unos ingresos  máximos brutos anuales de 22.365 euros /año.  El alquiler no debe de superar los 600 euros/mes. Las ayudas a los arrendatarios  tienen una duración de 12 meses, aunque pueden prorrogarse hasta diciembre  de 2016, fecha de terminación del programa citado. La gestión del programa citado corresponde a las comunidades autónomas.

Una versión de este artículo se publicó en la revista del Ministerio de Fomento “Ciudad y Territorio. Estudios Territoriales, CYTET “, Nº 186,  Invierno 2015