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20 marzo 2016

EL MERCADO DE VIVIENDA REFORZO LA RECUPERACION EN 2016 Julio Rodríguez López

  La amplia  información disponible  sobre el mercado de vivienda ha confirmado que en 2015 se mantuvo la recuperación iniciada en 2014.La demanda de extranjeros (residentes y no residentes) volvió a ser trascendente en el comportamiento del mercado, que absorbió una inversión exterior de 12.000 millones de euros, procedente sobre todo de fondos de inversión  internacionales. 

La situación de los diferentes mercados locales resulta todavía muy heterogénea. Destaca el interés de numerosos medios de comunicación de subrayar la recuperación citada, de forma que en ocasiones  parecería como que el subsector inmobiliario atravesara  por una evolución bastante más potente que la realidad. 
El índice de precios de vivienda aumentó en un 4,2% en 2015 (1,8% en 2014). 

Los mayores aumentos correspondieron a las principales aglomeraciones urb
anas y a las zonas de turismo más consolidado. Madrid (7,3%),  Baleares (7,0%) y Cataluña presentaron los aumentos de precios más destacados entre las autonomías. El crecimiento citado de los precios de venta de las viviendas  casi había duplicado en el tercer trimestre el correspondiente al conjunto de la Eurozona (2,3%). Los alquileres aumentaron en un 3,6% según el índice de Fotocasa (-1,9% en 2014). Destacaron  los aumentos provinciales de Barcelona (11%), Guipúzcoa,  Vizcaya y Madrid.

  Se aceleró sobre todo el aumento de los precios del suelo urbano (9,7% fue el aumento interanual en el tercer trimestre de 2015, superior al 5,2% de 2014). Esta evolución  reflejó las amplias expectativas generadas sobre futuros aumentos importantes en los precios de las viviendas y también las importantes adquisiciones de suelo efectuadas por los inversores internacionales.

El crecimiento del empleo (3% en la Encuesta de Población Activa y 3,2% en el número de afiliados a la Seguridad Social) facilitó una mayor expansión de la demanda, junto a una actuación más abierta en materia de financiación bancaria. Los nuevos préstamos a comprador de vivienda crecieron por encima del 33% sobre el año precedente y los tipos de interés medios del año (2,1%) de los créditos a comprador alcanzaron los niveles más reducidos desde que se dispone de información sobre dicha variable. La política monetaria ultraexpansiva desencadenada por el Banco Central Europeo es un instrumento que impulsa más las compras de activos que el propio crédito bancario.

 Las ventas de viviendas de nueva construcción retrocedieron el pasado año, mientras que aumentaron con fuerza las de viviendas de segunda mano. Las compras totales  de viviendas, que ascendieron a 401.281 en 2015 según información procedente de los notarios, crecieron en un 9,8% sobre el año anterior (21,6% en 2014). El aumento de las ventas a extranjeros (13,2%) volvió a superar al de  las ventas a españoles residentes (9,1%). Dichas ventas a extranjeros superaron el 17% del total de ventas.

   Más de un 30% de las compraventas registradas de viviendas se realizaron sin financiación bancaria, lo que confirmó la presencia significativa  de inversores  entre los compradores, por tercer año consecutivo. El alquiler ha debido de seguir creciendo dentro de  las transacciones de 2015, ante las dificultades de los jóvenes hogares en acceder a la vivienda en propiedad.

  El que la financiación a comprador no pase del 80% del precio de venta de la vivienda y los gastos adicionales a la compra (IVA o Impuesto de transmisiones patrimoniales más los gastos de escritura) obliga a los jóvenes hogares a disponer de un ahorro previo de alrededor de 30.000 euros, circunstancia difícil de superar en la mayor parte de los casos. La recuperación actual del mercado de vivienda en propiedad  está más alimentada por los inversores y compradores extranjeros que por las compras  procedentes de hogares de nueva creación en España.

  En 2015 destacó el importante aumento registrado en las iniciaciones de viviendas, a la vista del crecimiento registrado del 42,5%, con lo que tales iniciaciones se aproximaron a las 50.000 en 2015. La inversión en vivienda (construcción residencial) aumentó en un 2,4%, y ello por primera vez desde 2008. Tanto la construcción en su conjunto como la construcción de viviendas efectuaron una aportación positiva al aumento  del PIB en 2015.

En el subsector inmobiliario ha destacado, como ya se ha indicado, la presencia de fondos internacionales, que están promoviendo nuevas viviendas en colaboración con los promotores. E l que  se haya disparado el coste del suelo en las principales aglomeraciones urbanas puede  propiciar la salida al mercado de viviendas de precio elevado, solo accesibles a inversores.

El nuevo presidente de los promotores de viviendas  de España se ha dirigido al gobierno solicitando que desde las administraciones públicas se avale a los compradores de viviendas en la parte del ahorro que deben aportar dichos hogares para la compra de vivienda. Que los promotores pidan ayudas públicas no sorprende, ya les ayudan todo lo que pueden los ayuntamientos calificando como de urbanizable residencial  cuanto suelo se pone a tiro. Lo llamativo del caso es que ello tenga lugar  en un país en el que no hay política de vivienda para ayudar al acceso a la vivienda a los hogares con ingresos más reducidos. 

  Las ventas de viviendas protegidas solo alcanzaron en 2015 el 4,6% del total de ventas de viviendas. El Plan de Vivienda 2013-16 ha carecido de dotación presupuestaria, por lo que no se ha advertido su presencia. Las viviendas protegidas son la “guinda” del pastel en las grandes operaciones inmobiliarias que se anuncian. Destaca sobre todo  el precio de venta de las mismas,  con frecuencia poco social. No sorprende, pues, que en los  barrios de nuevas viviendas protegidas en Madrid se vean más sirvientas con cofia que en el resto de la capital.

  Recuperación apoyada en inversores y en las ventas de activos que provoca la   política expansiva de las autoridades monetarias, junto con una fuerte demanda no satisfecha de viviendas de alquiler, son alguno de los rasgos destacados de la evolución del mercado de vivienda en España en 2015-16.


Publicado en www.bes.es el 18.3.2016



[1] JRL es doctor en CC. Económicas, vocal del C.S. de Estadística y miembro de Economistas Frente a la Crisis

21 enero 2016

EL MERCADO DE VIVIENDA EN ESPAÑA EN 2015. Julio Rodríguez López


1.    (I) LOS PRECIOS

  El mercado de vivienda en España  ha  acentuado el perfil expansivo a lo largo de 2015 en los componentes de precios, demanda, financiación y reacción de la oferta. Esta evolución es coherente con la registrada en otros países de la Eurozona. El índice de precios de vivienda del INE, tras retroceder en el primer trimestre de 2015,  aceleró el crecimiento en el trimestre siguiente, colocándose un 4% sobre el año anterior.  La estadística de precios de  tasación  del Ministerio de Fomento también registró un aumento,  más moderado,  en el trimestre citado, con lo que se situó en un nivel superior al del año precedente en un1, 2%. 2015 aparece así como un año de recuperación de los precios de la  vivienda en los principales indicadores de precios disponibles.

El precio medio de tasación (estadística del Ministerio de Fomento)  fue de 1476,8 euros/m2 en el segundo trimestre de 2015. El precio más elevado correspondió al País Vasco (2441,2 euros/m2), seguido por Madrid (2.078) y por la provincia de Barcelona (1.900,2). Extremadura presentó los precios más reducidos (885,9 euros/m2). Canarias (4%) y Madrid (3,5%) registraron los aumentos interanuales más acusados,  apareciendo todavía descensos interanuales  en Castilla-La Mancha (-1,5%) y Murcia (-1,3%).

  El índice de precios de vivienda del INE parece presentar una estacionalidad a la baja en el primer trimestre del año y al alza en el trimestre segundo. Ello explicaría la intensidad de la variación intertrimestral de dicho indicador en el segundo trimestre de 2015. En cuanto al comportamiento de dicho índice por autonomías, Baleares presentó la mayor variación interanual en el segundo trimestre de 2015 (7,3%), seguida de Madrid (6,4%),  mientras que Asturias (0,9%) y Galicia (0,8%) registraron los  aumentos más moderados en dicho  trimestre. Las zonas más turísticas y las áreas metropolitanas parecen estar experimentando los aumentos de precios más acusados.

 En cuanto a los alquileres, la estadística de Fotocasa  revela que en julio el alquiler medio fue de 7,10 euros por m2-mes en España, lo que supuso una variación interanual del 4,8%. .Los datos del primer trimestre de 2015 presentaron al  País Vasco como la autonomía con precios de alquiler más elevados (10,07 euros2-mes), mientras que los alquileres más reducidos fueron los de Castilla-.La Mancha (4,65 euros/m2-mes). 

  La comparación entre los precios de los alquileres (Fotocasa) y  los de la vivienda (índice trimestral del INE) señalan que desde 2007 han sido más intensos, en general,  los descensos de los precios de venta de las viviendas. El retroceso de estos últimos  entre 2007 y 2015 todavía supera el 30%, mientras que la caída acumulada  de los alquileres no llega a dicho nivel (-29,5%), lo que confirma una reacción al alza más viva en estos últimos.
En 2015, en lo relativo a la variación interanual de los diferentes indicadores de precios,  el mayor aumento sobre 2014 ha correspondido a los precios de los alquileres según Fotocasa (4,8%), seguido por el importe medio de las hipotecas (4,2% en junio de 2015). Solo registró  una  variación interanual negativa  la estadística de precios de vivienda de Tinsa (-0,9% en agosto).

 En cuanto a los descensos acumulados desde el inicio de la recesión hasta 2015, correspondió a Tinsa (-41,8%) la caída mayor, seguida por el índice de precios de vivienda del INE, cuy retroceso acumulado  ha sido  del 33,6%.El menor recorrido a la baja lo ha presentado la estadística de precios de tasación del Ministerio de Fomento, con un 29,7% de descenso.

2.    MERCADO DE VIVIENDA (II). DEMANDA Y FINANCIACIÓN

Los indicadores de demanda de vivienda mantuvieron un claro perfil expansivo en el primer semestre de 2015. Endicha evolución influyeron sobre todo las mejoras del nivel de empleo y las más favorables condiciones de financiación.
En el primer trimestre de 2015 la renta disponible de los hogares, según estimación del INE, registró un aumento del 3,2% sobre el mismo periodo del año anterior. Dicho aumento fue del 3,8% una vez deflactado con los precios de consumo. Dicha evolución facilitó, en general, unos mayores niveles de consumo de los hogares y pudo contribuir a elevar la demanda de vivienda.

Según la Encuesta de Población Activa, el empleo creció en un 3% en el segundo trimestre de 2015 sobre el año anterior, lo que supuso un aumento interanual  del empleo en 513.600, el 3%. El empleo temporal y a tiempo parcial tiene un peso elevado en el conjunto de la ocupación, cuyos niveles salariales resultan reducidos en el caso de los nuevos empleos. La previsión del INE es de un aumento interanual  de 35.800 nuevos empleos en el segundo trimestre de 2015.

Utilizando los datos de final de mes, el empleo medido por la afiliación a la Seguridad Social creció en un 2,2% entre agosto de 2015 y el mismo mes del año precedente, lo que supuso una cierta desaceleración respecto del aumento interanual de meses anteriores.  Destacó el mayor aumento del empleo en la construcción, sector en el que los afiliados crecieron en dicho mes en un 4,1% sobre 2014.
 El mejor comportamiento del empleo en la construcción  ha elevado la participación de dicho sector en el empleo al entorno del 6% del total. Se ha producido un cambio de signo  en la prolongada tendencia a la baja de dicha participación desde el inicio de la crisis, evolución reveladora del profundo impacto bajista que la recesión posterior a 2007 ha tenido en dicho sector.
La mejora de las condiciones de financiación se advierte sobre todo en el prolongado descenso de los tipos de interés de los préstamos a comprador de vivienda registrado entre 2014 y 2015.  El diferencial de los tipos de interés con el Euribor a doce meses, que es el indicador más empleado como índice de referencia, se ha mantenido en torno a los dos puntos de diferencia .Este último es un diferencial significativo,  que puede acentuar las potenciales elevaciones de los tipos de interés en el caso de producirse aumentos  notables en el  indicador de referencia citado.

 Los datos del Banco de España confirman  la presencia de un fuerte aumento  en el volumen de nuevos préstamos concedidos para compra de vivienda. El aumento interanual citado fue del 27,1% en enero-julio de 2015, lo que señala que el volumen en cuestión se acercará a los 35.000 millones de euros en el conjunto de 2015. El saldo vivo de crédito a comprador ha vuelto a sufrir un descenso interanual del 3,4%   en julio de 2015, lo que confirma  la persistencia  de un proceso importante de desapalancamiento en los hogares.

La morosidad de los préstamos a comprador de vivienda volvió a descender en el segundo trimestre de 2015, situándose en una  tasa del  5,25%, que está muy por debajo del 11% correspondiente al conjunto de préstamos al sector privado de la economía, Se mantiene muy elevada la tasa de morosidad  de los préstamos a promotor inmobiliario (32,1%) y al sector de la construcción  (29,8%). El persistente descenso de la morosidad en los préstamos a comprador facilitará la concesión de nuevos créditos por parte de los bancos.

La mejoría en las condiciones de financiación se advierte asimismo en el ligero aumento sufrido por el plazo medio de los préstamos a comprador de vivienda, que fue de 23 años en el segundo trimestre de 2015, según la estadística registral inmobiliaria. También ha crecido la proporción de nuevos préstamos en la que la relación préstamo/valor se sitúa por encima del 80%, el 14,6% de los nuevos préstamos en el 2º trimestre., según el Banco de España.

Los bajos tipos de interés y los plazos medios próximos a los 25 años han mejorado la accesibilidad en el caso del acceso en propiedad mediante préstamo hipotecario a largo plazo. El mayor aumento de los precios del alquiler  ha incrementado el esfuerzo medio de acceso a dicha  forma de tenencia desde el 32,4% de los ingresos familiares  hasta el 33,6% en 2015, en el caso de una  familia que ganase el salario  medio y comprase con un préstamo a 25 años. Para el mileurista el alquiler resulta de  muy difícil acceso, y es evidente que con dicho nivel de ingresos resulta difícil acceder a un préstamo bancario para adquirir una  vivienda.

Como se  dijo antes, las mejores condiciones de financiación y el aumento del empleo y de la renta disponible  de los hogares ha impulsado un mayor volumen de compras de viviendas. Según  se indicó en el número anterior de esta publicación, las transmisiones inmobiliarias (notarios) crecieron en un 4,4% sobre 2014 en el primer trimestre de 2015.  Endicha evolución destacaron las ventas de viviendas  usadas (8,8%) y las ventas a extranjeros (23%).

La estadística de compraventas registradas presentó un aumento interanual del 10,5% en el periodo enero-julio de 2015 respecto del año precedente.  Resulta espectacular la diferencia entre el aumento de las  compraventas de viviendas usadas (42,9%)  frente a la caída sufrida por las compraventas de viviendas nuevas (-36,8%). El ritmo de compraventas registradas en enero-julio implica que en 2015 se pueden registrar unas 353.000 compraventas de viviendas, frente a las 319.400 de 2015.

Por autonomías, País  Vasco (19,5%) y Asturias 814,3%) presentaron los mayores aumentos anuales en las compraventas registradas, destacando el descenso sufrido por Rioja (-7.7%), siempre según la estadística registral inmobiliaria.  En los dos primeros trimestres de 2015 se ha reducido  el peso de las ventas a extranjeros en el total de las ventas de viviendas.

Los datos registrales señalan una cierta elevación en la proporción de compraventas financiadas mediante  préstamos hipotecarios en 2015.  Frente a una proporción inferior al 65% en 2013-2014, en el primer semestre de 2015 dicha proporción se ha elevado hasta el 69,7%, quedando un 30% de compraventas que se financian al contado. Dicha evolución indica el paso a una situación más normal en el mercado de vivienda.


3.    MERCADO DE VIVIENDA (III). LA NUEVA OFERTA DE VIVIENDAS

 La mejora de las ventas y unas condiciones de  financiación más relajadas han impulsado la construcción de nuevas viviendas en España durante la primera parte de 2015. En 2014 dejó de caer el total de viviendas iniciadas, pero apenas  hubo recuperación de la nueva construcción residencial en dicho ejercicio.

 En el periodo enero-mayo de 2015 el número de viviendas iniciadas, estimado por los visados de dirección de obra nueva de los colegios de arquitectos técnicos, aumentó en un 28,1% sobre el mismo periodo de 2014. De mantenerse este ritmo durante todo el ejercicio  de 2015 el total de viviendas iniciadas se aproximaría a las 45.000, muy lejos todavía de los niveles alcanzados con anterioridad  a la etapa de fuerte expansión inmobiliaria 1997-2007.
Las viviendas terminadas, estimadas  a partir de los certificados de fin de obra de los arquitectos técnicos, descendieron en un 7,6% respecto del mismo periodo del año precedente. De mantener se el ritmo de enero-mayo,  el número de viviendas terminadas en 2015 se situaría por debajo de las 45.000.

Según  la  Contabilidad  Nacional Trimestral del INE, la construcción residencial aumentó en un 2,9% en el primer semestre de 2015 sobre el año anterior, a precios constantes. Dentro de la construcción, fue mayor el crecimiento de la construcción no residencial (6,7%), posiblemente como consecuencia de la mayor realización de inversiones públicas que suele impulsar  la celebración de  elecciones municipales, en este caso  en 2015.

 En el primer semestre de 2015 la construcción creció ampliamente por encima del PIB (5,1% contra 2,9%). Conviene   tener en cuenta que dicho sector ha arrancado en 2014-15  de unos niveles de actividad  muy reducidos, consecuencia del prolongado periodo de recesión  por el que atravesó después de 2007.  El peso de la construcción en el PIB descendió desde el 21,1% en 2007 (lado de la demanda) hasta el 9,6% en 2014, previéndose para 2015 un nivel del 9,8%.

La recuperación de la construcción en 2015 la confirma el aumento interanual del 8,6% en el consumo aparente de cemento en el primer semestre de 2015, que en este ejercicio puede pasar a aumentar  tras siete años de caída continuada, en la que el retroceso medio anual fue del 21%.
El Ministerio de Fomento ha estimado un número de  viviendas de nueva construcción no vendidas de 535.734 a 31.12.2014.  Dicha cifra implicó un descenso del 5% sobre el stock existente a fines del año anterior. El mayor volumen absoluto de viviendas nuevas no vendidas corresponde a la Comunidad Valenciana (98.087), seguida por Andalucía (85.081)  y Cataluña (82.753).

En Cantabria y Extremadura se ha estimado por el Ministerio de Fomento que  no existen viviendas de nueva  construcción no vendidas. Rioja  y Castilla-La Mancha son las autonomías en las que las viviendas en cuestión suponen una participación mayor en el parque de viviendas correspondiente, proporción que era del 2,1% para el conjunto nacional.

4.    POLITICA DE VIVIENDA
  La cuestión de los desahucios se ha mantenido en  un primer plano de actualidad en 2015, aunque la mayoría de los indicadores apunta hacia una reducción del número de nuevos lanzamientos realizados. Así, los procedimientos de ejecución hipotecaria iniciados en 2015 relativos a viviendas han  descendido en un 8,2% en el primer semestre de 2015, según  la nueva estadística del INE. En cuanto a las viviendas habituales de personas  físicas el descenso fue a algo más reducido (-8,4%). El total de procedimientos iniciados  sobre viviendas habituales en 2014 fue de 34.682, total que puede  resultar inferior a los 32.000 en 2015 de mantenerse el ritmo del primer semestre.

  El Banco de España ha publicado información sobre las entregas de viviendas a las entidades de crédito como consecuencia de la ejecución de impagos de préstamos hipotecarios. El total de viviendas entregadas  ascendió a 46.591 en 2014, delas que 36.519 fueron vivienda habituales. De estas últimas, 16.489 fueron daciones en pago (“entregas voluntarias”, según denominación del Banco de España) y 17.113 fueron entregas judiciales, delas que 1.801 se efectuaron estando la vivienda ocupada.

Los datos publicados por el Banco de España sobre entregas de viviendas a bancos  revelan que en 2013-14 los niveles de entregas fueron inferiores a los de 2012, primer año para el que se dispone de información, pero aun así la cifra de entregas continuó teniendo relevancia en 2014.

  El Ministerio de Fomento ha informado que se ha concedido  el 58% de las ayudas directas al alquiler previstas en el Plan estatal de Vivienda 2013-16. Dichas ayudas son de 200 euros al mes, siendo destinatarios los hogares con unos ingresos  máximos brutos anuales de 22.365 euros /año.  El alquiler no debe de superar los 600 euros/mes. Las ayudas a los arrendatarios  tienen una duración de 12 meses, aunque pueden prorrogarse hasta diciembre  de 2016, fecha de terminación del programa citado. La gestión del programa citado corresponde a las comunidades autónomas.

Una versión de este artículo se publicó en la revista del Ministerio de Fomento “Ciudad y Territorio. Estudios Territoriales, CYTET “, Nº 186,  Invierno 2015



22 noviembre 2015

CIUDADES, URBANISMO, VIVIENDA Julio Rodríguez López


  El mercado y los precios de la vivienda  están registrando en 2015 una nueva etapa de crecimiento en España y en la mayoría de los países de la Eurozona. Las fluctuaciones del mercado de vivienda han provocado los ciclos más acentuados de la economía española en la etapa histórica comprendida entre la segunda mitad del pasado siglo y la primera década del siglo actual. En ese tiempo  España ha sido escenario  de  cambios sustanciales en el  diseño y en la estructura de las ciudades, en las formas de acometer el gobierno del suelo, en la financiación inmobiliaria y en los problemas que plantea el acceso a la vivienda.

 Desde los años setenta  del pasado siglo se han modificado los mecanismos que rigen la evolución de las ciudades. El mercado ha impuesto sus criterios en las decisiones más relevantes. Los mecanismos tradicionales de planificación, de ordenación del territorio, han perdido peso en favor de la lógica financiera. El  bloque de intereses inmobiliarios ha determinado  el diseño y el futuro de las ciudades, imponiendo sus objetivos a los de una política pública que atienda al interés general.

El paso desde  la ciudad compacta a la ciudad dispersa ha sido una de las consecuencias más evidentes. Dicha evolución  ha tenido serias consecuencias económicas (la ciudad dispersa resulta más cara de gestionar y para vivir), medioambientales (el consumo de suelo ha sido a todas luces excesivo),  y  también sociales. Las ciudades han perdido bastante de su condición de comunidad y las calles,  más  lugar de encuentro, son vías para el tráfico. 

 El urbanismo tiene en España un marco competencial complejo. Sobre el gobierno del suelo  inciden  normativas estatales y legislaciones autonómicas. Corresponde a los ayuntamientos el desarrollo y la gestión  de los planes de urbanismo, y la vigilancia de la disciplina urbanística. Se trata, pues, de una competencia muy descentralizada, donde con frecuencia unas débiles administraciones locales  deben de adoptar decisiones en las que confluyen potentes intereses.

El  intenso crecimiento demográfico registrado en España en los años del salto del campo a la ciudad  contemplaba la calificación masiva de suelo como urbanizable residencial para la construcción ilimitada del máximo número de viviendas. En aquellos planes iniciales el alquiler era una opción por completo dejada de lado.

   Con el desarrollo del crédito hipotecario desde los años ochenta se pasó desde  las letras de cambio a las hipotecas como forma de financiación de la compra de vivienda. La burbuja inmobiliaria de la etapa 1997-2007, más prolongada e intensa que las precedentes, estuvo alimentada desde los mercados de capitales, produciéndose una sobredemanda de vivienda. La reacción de la oferta no se hizo esperar y se construyó alrededor de un millón de viviendas más que lo que justificaba la demanda.

En los últimos años las ventas de viviendas de segunda mano han superado ampliamente a las de viviendas de nueva construcción. Si  la demanda de vivienda, atenuada por el menor crecimiento demográfico, se puede satisfacer en buena medida con el amplio parque de viviendas existente en España, e incluso con una creciente oferta de viviendas de alquiler, los planes locales de urbanismo deberán recurrir menos a la calificación  masiva de  suelo urbanizable. Los ayuntamientos deben de tener en cuenta no solo los ingresos derivados del planeamiento, sino los mayores costes que les provoca la ciudad dispersa.

  En la evolución del mercado de vivienda en España destacan  los abundantes desahucios de viviendas registrados después de 2007, una vez “pinchada” la burbuja inmobiliaria. Según los datos del Banco de España y los del poder judicial, se puede estimar que más de 200.000 viviendas habituales  han sido entregadas a los bancos entre 2008 y 2014.

  Además del carácter socialmente regresivo de dicha  evolución, lo sucedido simboliza el fracaso de la política de vivienda en España. Numerosos desahucios  han afectado a familias que deberían de haber accedido a una vivienda de alquiler, y no a una vivienda adquirida con un préstamo hipotecario.

  Del amplio conjunto de instrumentos que integran la política de vivienda (fiscalidad, regulación financiera, suelo, regulación del alquiler, viviendas protegidas, regulación de la ejecución hipotecaria), se puede decir que en España la figura de la vivienda protegida requiere de una actualización en profundidad. Dicha actuación ayuda ahora a acceder a la vivienda  a hogares con recursos suficientes para  comprar una vivienda en el mercado.

El mecanismo de ejecución hipotecaria seguido en España se ha revelado como extremadamente riguroso. El deudor que no puede hacer frente al pago del préstamo no solo pierde la vivienda, sino que además continúa endeudado con el banco que le concedió el préstamo. La política de vivienda tradicional ha visto complicada su actuación con la presencia de desahucios que proceden no solo del impago de préstamos hipotecarios, sino también del impago del alquiler de la vivienda arrendada.

  El exceso de financiación aportado  por bancos y cajas de ahorros a promotores inmobiliarios en la última etapa de expansión del mercado de vivienda, al inundar los balances bancarios de préstamos de difícil cobro y de activos inmobiliarios sobrevalorados, afectó al sistema financiero, y de forma especial a las cajas de ahorros.

 Estas entidades suponían el 50% del sistema crediticio español en 2008. En 2015 solo quedan dos cajas  de ahorros minúsculas. La desaparición de las cajas acabó  con  la “banca alternativa” en España, y ha ocasionado una mayor concentración del sistema crediticio.  Fue sobre todo la última burbuja inmobiliaria la que se llevó por delante a dichas entidades de crédito.

El contexto de crisis ha dinamizado el mercado de alquiler. Esta evolución  adelanta  la emancipación de los jóvenes, aumenta  las posibilidades de oferta, permite acceder a la vivienda a hogares con ingresos reducidos y refuerza  la movilidad laboral.  La normativa sobre alquileres se ha modificado recientemente de forma favorable al arrendador y se ha eliminado la discriminación en el tratamiento fiscal a la vivienda en propiedad  y en alquiler.

La política económica y territorial debe de atender, pues, a abundantes objetivos. Destacan entre los mismos la defensa de la ciudad compacta y de la calidad medioambiental. Los planes locales de urbanismo se deben apoyar menos en la calificación de nuevo suelo urbanizable. Una mayor  coordinación competencial en materia de urbanismo resulta imprescindible. No resulta positivo que el Estado carezca de competencias en materia de planeamiento, debiendo recuperar una parte selectiva de las mismas.

  Sigue pendiente la cuestión de la financiación local, que descansa en exceso sobre algunos tributos,  lo que impulsa a los ayuntamientos a desarrollar políticas urbanísticas proclives a la nueva construcción residencial. La política de vivienda debe de apoyarse en el alquiler y en la creación de parques de viviendas sociales. La política de construcción de nuevas  viviendas de protección oficial debe de reformarse.

 Dicha política debe de ser menos un  instrumento de desarrollo del parque de viviendas y bastante más una actuación que favorezca a los hogares de rentas reducidas. Por último, el procedimiento de ejecución hipotecaria  debe de  atender a crear una auténtica “segunda oportunidad” para quienes no han podido hacer frente a los pagos precisos  para acceder a la vivienda.


Este artículo se publicó en la revista mensual Temas para el Debate de noviembre de 2015

09 mayo 2015

SE PERFILA LA RECUPERACION DEL MERCADO DE VIVIENDA Julio Rodríguez López


(I). Los precios
  Los precios de la vivienda tendieron a estabilizarse en España en la segunda parte de 2014. Destacó  la evolución del índice trimestral de precios de vivienda del INE, que  registró aumentos moderados en los trimestres segundo y tercero de 2014. Dicha  evolución contrastó con los continuados descensos anuales  que dicho índice sufrió en el periodo comprendido entre 2007 y 2013. El aumento acumulado de los precios de la vivienda, según el índice en cuestión, fue del 1,6% en los tres primeros trimestres de 2014.
   La variación interanual de los precios de vivienda del índice citado  fue del 0,3% en el tercer trimestre de 2014. Por autonomías, destacaron los mayores aumentos interanuales  registrados en  Madrid (2,8%), Cantabria (2%) y Murcia  (1,5%). Los descensos interanuales  de dicho índice de precios fueron todavía significativos en las zonas de interior, en especial en Rioja (-3,5%) y Navarra (-6,9%).
 Los restantes indicadores de precios de vivienda, obtenidos a partir de tasaciones, experimentaron descensos moderados en 2014, inferiores a los de años precedentes. El precio medio de venta de una vivienda en España era de 1.455,8 euros por metro cuadrado en el tercer trimestre de 2014, según la  estadística de precios de tasación  del Ministerio de Fomento. Dicho precio todavía era  inferior en un 2,6% al del mismo periodo del año precedente.
  El precio medio de una vivienda de 90 metros cuadrados  en España en 2014, según la estadística citada de Fomento equivalía a 5,8 veces el salario medio anual estimado por el INE, lejos del valor de 9,0 que dicho coeficiente alcanzó en 2007, el año del “pinchazo de la burbuja”. Sin embargo, dicha relación era superior a la de 4,3  de 1997, al inicio de la etapa expansiva.
  Los precios de la vivienda, según Tinsa, descendieron en diciembre de 2014 en un 3% sobre el mismo mes del año anterior (-9,2% en 2013). Dichos precios apenas bajaron en las Áreas Metropolitanas (-0,2%). Los mayores retrocesos correspondieron  a las zonas de “Costa Mediterránea” (-4,5%) y “Resto de Municipios” (-4,7%) (Figura 7). 
 Es de destacar que en diciembre de 2014 el precio medio de las viviendas aumentó, según Tinsa, en un 2,1% sobre el mes precedente. Dicho aumento fue consecuencia de los importantes incrementos intermensuales registrados en dicho mes por los precios de las “Áreas Metropolitanas”  y por los de “Capitales y grandes ciudades”.  
  El retroceso acumulado de los precios de la vivienda entre 2007 y 2014 fue del 36,1%, según el índice trimestral del INE. El mayor descenso acumulado de los precios de vivienda desde el inicio de la crisis  lo registró la estadística de precios de la empresa tasadora Tinsa, que experimentó una disminución  del  41,2% hasta diciembre de 2014.
  Según la estadística de Fotocasa los alquileres también parecían estabilizarse al final de 2014, aunque la variación interanual  todavía era negativa en noviembre, el -2,4%. El alquiler medio en España en dicha fecha  era de 6,76 euros/mes  por metro cuadrado. El descenso acumulado de los alquileres en la fase de recesión del mercado de vivienda, el 33,2%, estuvo en línea con  la evolución de los precios de la vivienda. 
 Como en el caso de los precios, los alquileres de las  zonas más turísticas,  junto a Madrid y Cataluña, en especial en la provincia de Barcelona, registraron también variaciones alcistas significativas en la segunda mitad del año. El mayor aumento interanual de precios de vivienda en Madrid, según el índice de precios de vivienda del INE, fue paralelo con el mayor aumento de las ventas y de las viviendas iniciadas experimentados en dicha Comunidad Autónoma en 2014.

 (II) Ventas de viviendas  y financiación
 Las ventas de viviendas registraron un aumento interanual  del 22,5% en los tres primeros trimestres de 2014 (-17,3% en 2013). En el mismo periodo de tiempo  crecieron algo más las ventas a extranjeros (24,5%), a la vez que las ventas a españoles  aumentaron  en un 22,1%. Las ventas a extranjeros mantuvieron en 2014 una cuota próxima al 17% respecto del total de ventas.
 En 2014 destacó el crecimiento de las ventas en  autonomías en las que el peso de las ventas a extranjeros no alcanzó los niveles más  significativos, como fue el caso de  Madrid (44,2%), Navarra (39,3%), Cantabria (35,1%) y País Vasco (32,8%). La estadística de  compraventas registradas elaborada por los Colegios de Registradores  indica que los mayores aumentos de ventas se produjeron  en las más importantes áreas metropolitanas (Madrid y Barcelona), en zonas turísticas (Baleares, Canarias y Málaga),  y  también en zonas donde  la diversificación económica es mayor y es menor la dependencia del turismo (Navarra).
 El peso de las ventas a extranjeros fue sobre todo elevado en Canarias (38,6%), Comunidad Valenciana (36,3%) y Baleares (33%).Será necesario disponer de datos para el conjunto de 2014  para conocer el alcance  real del crecimiento anual  del conjunto de las ventas en dicho año, que se situará entre el 15% y el 20%.
  El número de préstamos a comprador de vivienda  descendió sobre el año precedente  en un 3,8% en los tres primeros trimestres de 2014, según el Banco de España. Dicho descenso  contrastó con el importante aumento de las ventas en el mismo periodo de tiempo. En 2014 ha vuelto a descender, pues,  la proporción de compraventas de viviendas  financiadas con un préstamo hipotecario. Dicha proporción puede ser inferior al 60% en el conjunto del año (habrá unas 200.000 nuevas hipotecas para compra de vivienda frente a unas 360.000 viviendas vendidas).
 El fuerte desfase entre préstamos y compras confirma que en 2014 volvió a ser importante la presencia de inversores entre los adquirentes de vivienda, que no suelen necesitar de un préstamo para efectuar la compra.  Los bajos tipos de interés de los depósitos bancarios,  que convierten en escasamente atractiva la colocación de ahorro en depósitos,  impulsan la compra de vivienda como forma de colocación del ahorro.
 Los fondos de inversión, que solo en 2013-14 han aumentado en 190 su presencia en España,  según la Comisión Nacional del Mercado de Valores[2], han tenido una presencia importante en  el mercado de vivienda de España en 2014, destacando sobre todo el empuje aportado al  segmento “prime” de dicho mercado.
 Junto a la presencia de inversores extranjeros y nacionales, en 2014 la evolución de los fundamentos económicos contribuyó a mejorar la demanda de vivienda en España. En primer lugar, la recuperación del crecimiento del PIB en dicho año (1,3% es la previsión) estuvo acompañada de aumentos destacados en el empleo.
  La variación  interanual de los ocupados EPA fue del 1,6% en el tercer trimestre de 2014. Esto supuso un aumento neto de 274.000 empleos  en un año. Los hogares  aumentaron  en 135.300 en el mismo periodo de tiempo, también según la EPA. El número de afiliaciones a la Seguridad Social aumentó en 2014 por encima de los 300.000, como se comentó en un apartado anterior. El aumento del empleo  implica una mayor demanda de vivienda, que se puede estar desviando hacia el alquiler con más fuerza que en el pasado, por las condiciones de menor retribución y mayor inestabilidad de los nuevos puestos de trabajo.
   Frente al claro aumento del empleo, la renta disponible real  de los hogares se aproximó al estancamiento  en 2014 tras haber retrocedido en los cuatro años precedentes. El aumento del consumo de los hogares, superior al  2% anual en 2014, redujo el ahorro familiar, que debió de descender en torno a unos tres puntos porcentuales en  proporción de la renta (6,6% fue la media de los tres primeros trimestres de 2014  frente a 9,6% en 2013).  El comportamiento de la renta disponible de los hogares implicó que dicha variable no ejerció una influencia claramente negativa sobre las compras de vivienda, aunque el descenso del ahorro no ayuda a la adquisición de vivienda.
  En tercer lugar, en 2014 siguieron bajando los tipos de interés y mejoró la disponibilidad de financiación para los adquirentes de viviendas. Entre diciembre de 2013 y noviembre de 2014 el tipo de interés medio de los préstamos a comprador disminuyó en medio punto porcentual, hasta el 2,61%TAE.  Se redujo asimismo hasta 2,3 puntos porcentuales  el diferencial de  los tipos de interés con el Euribor a doce meses. Este último  es el principal índice de referencia de dichos préstamos cuando se formalizan a interés variable.
  El saldo vivo de los préstamos a comprador retrocedió en septiembre de 2014 en un 3,7% sobre la misma fecha del año anterior (-4,6% en 2013). En cambio, el volumen de financiación aportada por medio de   nuevos préstamos a comprador de vivienda creció el 19,5% en el periodo enero-noviembre de 2014 sobre el año precedente. La previsión es de una cifra absoluta superior  a los 26.000 millones de euros en nuevos préstamos a comprador en 2014. Se advierte, pues, que las amortizaciones de los créditos vivos a comprador todavía superaron en 2014 a los desembolsos bancarios efectuados a los compradores.
 En cuanto a la morosidad de los préstamos a la compra y rehabilitación de  vivienda, la cifra absoluta de préstamos morosos alcanzó el nivel máximo al final del primer trimestre de 2014, 37.858 millones de euros, lo que implicó una tasa de morosidad del 6,32%. En los dos trimestres siguientes  el saldo de préstamos morosos descendió, con lo que la tasa de morosidad  se situó en el 6,01% en septiembre de 2014.
   El descenso de la morosidad de los préstamos a comprador de vivienda ha sido menos acusado que en el conjunto de los préstamos al sector privado de la economía, que se situó en  el 13,01% en la fecha indicada.  La tasa de morosidad descendió ligeramente en los préstamos a la promoción y construcción de viviendas, aunque  continuó siendo muy elevada, por encima del 37% del saldo vivo de dichos préstamos, que han sido el componente crediticio más problemático tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria. La mayor parte de los activos adquiridos por Sareb a los bancos (unos 50.000 millones de euros) correspondió  a préstamos a promotor, con frecuencia  correspondientes a promociones de viviendas en curso o a adquisiciones de suelo.
   En 2015 los tipos de interés se mantendrán en niveles reducidos y será inferior la tasa negativa de variación de los saldos de crédito a promotor y a comprador. El aumento de los nuevos préstamos se fortalecerá en este año, lo que revela  no solo una actitud más proclive de los bancos a prestar al mercado de vivienda, sino también una mayor demanda de financiación por parte de potenciales compradores.
 (III). La nueva oferta de viviendas
   El aumento anual  de las ventas en 2014, superior al 15%, junto al  descenso del stock de viviendas  nuevas sin vender explicó la recuperación, todavía débil, de la oferta de nuevas viviendas. Los visados de obra nueva de los colegios de aparejadores aumentaron en enero-octubre de 2014 en un 6,7% sobre el mismo periodo del año precedente. Las viviendas terminadas descendieron en un 27,8% en los diez primeros meses de 2014 sobre el año precedente, reflejo del fuerte descenso de las viviendas iniciadas en años anteriores.
 Las iniciaciones de viviendas estarán por debajo de las 40.000 en 2014 (33.900 en 2013),  lejos de los niveles de nueva construcción anteriores a los tiempos de la burbuja. Entre enero y octubre de 2014 destacaron los aumentos de nuevas promociones en las provincias de Barcelona (51,8%) y Madrid (26,4%) . Dicha evolución confirma  el mayor dinamismo del mercado de vivienda en las  correspondientes aglomeraciones urbanas. La Comunidad de Madrid volvió a ser en 2014 la autonomía con el mayor volumen absoluto  de iniciaciones de nuevas viviendas, unas 7.800, más del 21% del total de España.
 Según la Contabilidad Nacional de España, la construcción residencial descendió en un 4,1% en los tres primeros trimestres de 2014 sobre el año precedente. El nivel mínimo de construcción residencial a precios constantes se produjo en el segundo trimestre de 2014, puesto que a partir del tercero  el volumen de obra nueva y de  rehabilitación  ha vuelto a crecer.
   En 2014 la financiación a promotor   todavía resultó difícil de obtener para los promotores  de viviendas. Estos  están siendo sustituidos por los propios bancos, de forma directa o por medio de convenios con empresas promotoras. Los bancos disponen de importantes disponibilidades de suelo urbano  consolidado procedentes de las daciones en pago de promotores. Sareb ha reanudado en 2014  la construcción de unas 5.000 viviendas  que estaban en curso de construcción cuando tuvo lugar el “pinchazo” de la burbuja inmobiliaria. Los fondos de inversión también han entrado directamente en el negocio de la promoción de nuevas viviendas.
  La escasez de financiación bancaria a promotor  ha podido  impulsar la creación de cooperativas de viviendas,  y no precisamente de viviendas sociales, sino de  socios con ahorro suficiente para aportar autofinanciación a la nueva promoción. Pasará tiempo hasta que los bancos vuelvan a prestar a los promotores en las condiciones del pasado. En este momento los bancos no financian la compra de suelo, la relación préstamo/valor es inferior al 100% y se exigen ventas previas a la concesión del préstamo.  Dicha actuación implica un retorno a la práctica tradicional “sana” en la financiación inmobiliaria.
  Las viviendas terminadas en 2014, un  -27,8% en enero-octubre de 2014 respecto del año anterior,  se situaron en unas 47.000 viviendas. Los descensos sufridos por  las terminaciones de viviendas en 2014 por parte de cooperativas y de administraciones públicas fueron menos acusados que el del conjunto de viviendas terminadas. Las viviendas terminadas  promovidas por cooperativas y administraciones públicas  supusieron en 2014 el 9,4% del total, proporción equivalente a la de los años inmediatamente anteriores a la etapa expansiva 1997-2007.
 Tras seis años consecutivos de descenso de las viviendas terminadas, el empuje de las ventas de viviendas, que fue menor en el caso de las viviendas nuevas que en el de las usadas (se prevén unas ventas de alrededor de  59.000 viviendas nuevas en 2014),  debió de acelerar el descenso del stock de viviendas de nueva construcción no vendidas  en 2014.
Dicho descenso ha podido superar al 5% de dicho stock, que posiblemente se redujo el pasado año desde las casi 564.000 viviendas  sin vender a fines de 2013 hasta unas 535.000 al final de 2014. A fines de 2013 tres autonomías, Valencia, Andalucía y Cataluña, concentraban más del 50% del stock de viviendas de nueva construcción  no vendidas.

(IV). Accesibilidad a la vivienda. Desahucios.
  Después de 2008, como consecuencia de la crisis general y de la fuerte recesión del mercado de vivienda, tuvieron lugar  descensos importantes  en los precios de la vivienda y en  los  alquileres, junto a retrocesos de los tipos de interés, mientras que los salarios medios han permanecido estables. Todo lo anterior  ha provocado un retroceso del esfuerzo teórico  de acceso a la vivienda,  evolución que  persistió en 2014, puesto que las elevaciones de precios  solo se advirtieron en la segunda parte del año y no fueron generalizadas.
    La restricción crediticia, la caída prolongada del empleo y las características de los nuevos puestos de trabajo impidieron que  las mejores condiciones generales de acceso a la vivienda se tradujesen en  mayores niveles de compras o de alquileres de viviendas después de 2008.
  En 2014 el esfuerzo de acceso  se situó en el 26,4% de la renta familiar media, en el caso de acceder a  un préstamo bancario para compra de vivienda que cubriese el 80% del precio de venta. Dicho esfuerzo seria del 33% de los ingresos  si el préstamo cubriese el 100% de dicho precio. Una vivienda de 90 m2, al  alquiler medio nacional se llevaría el 32,2% de los ingresos del hogar monosalarial medio. El  esfuerzo resultaría  sustancialmente más elevado en las principales áreas metropolitanas, en las que la renta supera ampliamente la media nacional  de 6,76 euros por metro cuadrado y los salarios solo son levemente más elevados.
 La creación de empleos de reducido nivel salarial y elevada inestabilidad ha debido  reforzar la demanda de vivienda de alquiler. A título de ejemplo, un hogar monosalarial mileurista neto debería destinar el 60,6% de los ingresos para acceder a una vivienda de alquiler o el 62,1% si  adquiere una vivienda en propiedad  mediante un préstamo que cubriese el 100% del precio de venta. A la vista de lo excesivo de dicho esfuerzo, que supera ampliamente la tercera parte de los ingresos del hogar, este deberá buscar, pues, una vivienda de alquiler  de superficie más reducida o compartir una vivienda con otros hogares, pero no está en condiciones de acceder a la propiedad  a través de un préstamo bancario. 

 En la práctica está vigente el “Plan 2013-16”, regulado por el Real Decreto 233/2013, de 5 de abril del Ministerio de Fomento (BOE de 10.4.2013).  En la presentación del Plan citado  se aludió desde dicho Ministerio   a un objetivo total de 200.000 ayudas al alquiler y a 50.000 viviendas rehabilitadas, sin más detalle.
El nuevo Plan 2013-16 incluye siete programas, entre los que destaca el relativo a las ayudas al acceso al alquiler. Dicho programa recupera las ayudas directas, que cubrirían el 40% del alquiler durante doce meses prorrogables,  hasta un máximo de 2.400 euros anuales. Las ayudas se destinaran a los inquilinos con ingresos no superiores a tres veces el IPREM (22.365,4 euros/año) y que  no paguen más de 600 euros al mes de alquiler.
No se han divulgado objetivos desagregados para cada autonomía. El gobierno ha firmado convenios en 2014 con las comunidades autónomas para subvencionar, de forma genérica,  las actuaciones recogidas en el Plan en el periodo de vigencia del mismo. No se han publicado los resultados de la aplicación del mismo.
 La gestión y aplicación  de las actuaciones previstas en el Plan 2013-16  se ha dejado en manos de las comunidades autónomas. La elevada relación entre  los precios de las viviendas y los niveles de ingresos salariales puede reducir la intensidad de la recuperación.
  Junto a la cuestión del esfuerzo de acceso al disfrute de una vivienda en propiedad o en alquiler, la política de vivienda presenta en 2014 una problemática adicional que afecta a numerosos hogares. La significativa morosidad de los préstamos a comprador de vivienda  ha provocado un volumen notable de desahucios de viviendas ocupadas por deudores hipotecarios insolventes. En 2014 persistió el fuerte ritmo de los últimos años. El que los desahucios se hayan convertido en una noticia frecuente no reduce la gravedad del problema.
  Los datos más antiguos sobre la cuestión en España son los de ejecuciones hipotecarias (procedimientos  iniciados y lanzamientos), trimestrales, procedentes del  Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Según dicha fuente, entre 2008 y 2013 los totales acumulados fueron de casi 500.000 procedimientos de ejecución presentados y  310.000 lanzamientos. Las magnitudes recogidas   en la estadística judicial se refieren a todo tipo de activos inmobiliarios. A partir de 2013 el CGPJ  ha desagregado los lanzamientos practicados por los Tribunales Superiores de Justicia  entre los procedentes de  ejecuciones hipotecarias (25.811 en 2013)  y los derivados de la aplicación de la Ley de Arrendamientos Urbanos (38.141).
  En mayo de 2013 el Banco de España inició la publicación de “Notas Informativas” en las que se recogen datos estadísticos  sobre las viviendas entregadas a los bancos  como consecuencia de impagos de préstamos. En 2013 se entregaron a los bancos 38.961 viviendas habituales, según el Banco de España. El 33,8% de las viviendas entregadas fueron  daciones de pago. En el primer semestre de 2014 tales  entregas de viviendas a los bancos disminuyeron en un 30% respecto del mismo periodo de 2013 (Figura 21).
 Se puede aproximar que en los seis años transcurridos  entre 2008 y 2013  pudo haber en España unas 150.000 entregas de viviendas habituales a bancos derivadas de la morosidad de los préstamos garantizados por hipoteca.
 La tercera fuente estadística es la del INE. Desde 2014 dicho organismo publica una nueva estadística trimestral  de certificaciones de ejecuciones hipotecarias iniciadas. En los tres primeros trimestres de 2014 se ha certificado el inicio de 25.862 procedimientos de  ejecución hipotecaria de viviendas habituales, un 4.4% más que en 2013.
 De las tres fuentes estadísticas disponibles (CGPJ, Banco de España  e INE), las del Banco de España se aproximan más al   problema de los desahucios. Las del INE informan sobre procedimientos iniciados, que pueden o no terminar en desahucios, y las del CGPJ no desagregan entre los activos inmobiliarios.
 Se debería de aproximar la normativa española a  las prácticas frecuentes en Europa Occidental y  en otros países desarrollados (ley de sobreendeudamiento).La última norma establecida en España es la Ley 1/2013, que supuso un avance sobre el marco previo, a pesar de lo cual  se está lejos todavía del marco frecuente en Europa Occidental y  en Estados Unidos. El FMI ha subrayado la conveniencia de reformar  el sistema de insolvencia relativo a las personas físicas  y aproximarlo a las recomendaciones de la Comisión Europea.
(V)          Política de vivienda
 En 2014 se produjeron cambios significativos en la fiscalidad de la vivienda. La ley 26/2014, de 27 de noviembre, BOE de 28.11.2014, modificó el impuesto sobre la renta de las personas físicas. Dicha ley mantiene los coeficientes de abatimiento para transacciones de viviendas realizadas desde 2015, con un límite global de 400.000 euros. Desaparecen los coeficientes de corrección monetaria para la venta de viviendas compradas antes de 1994, lo que implica una presión fiscal mayor sobre dichas ventas en concepto de plusvalía dentro del impuesto en cuestión.
  A partir de 2015 desaparece la desgravación fiscal  por alquiler de vivienda habitual, que disfrutaban los hogares con rentas inferiores a 24.107 euros anuales. Se  suprime, además, la desgravación del 100% de que venían disfrutando los propietarios que arrendaban viviendas a arrendatarios para uso habitual con edades comprendidas entre 18 y 30 años.  
  En 2014 se pondrán en marcha los programas de ayudas al alquiler y a la rehabilitación previstos en el Plan 2013-16, de forma separada por parte de cada comunidad autónoma. Es previsible que la cuestión de los desahucios y de las viviendas vacías  esté muy presente en las campañas electorales previstas para 2015.
La construcción de viviendas protegidas para la venta y el alquiler  se está reduciendo de forma sustancial, a la vista de la caída sufrida por las calificaciones provisionales de dicho tipo de viviendas. En los nueve primeros meses de 2014 el total de calificaciones descendió en un 13,5% sobre el mismo periodo  de 2013, lo que habrá situado  dicho total por debajo de las 6.000 en 2014. Las ventas de viviendas protegidas crecieron alrededor de un 20% en 2014 sobre el año anterior, con lo que la proporción de viviendas protegidas dentro del total de ventas habrá estado en torno al 5% en el pasado año. La cifra absoluta anual  de ventas de viviendas protegidas se ha podido situar  por encima de las 18.000 en 2014.

Una versión de este  artículo se publicó en la revista “Ciudad y Territorio. Estudios territoriales”, del Ministerio de Fomento, nº 183.





[1] Julio Rodríguez López es doctor en CC. Económicas, miembro de Economistas frente a la crisis y Vocal del C.S. de Estadística del INE
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30 abril 2014

MERCADO DE VIVIENDA. ENTRE EL FINAL DE LA RECESIÓN Y UNA DÉBIL RECUPERACIÓN Julio Rodríguez López



Mercado de vivienda (I). Los precios de las viviendas

 La fase de  auge de los mercados de vivienda que terminó en 2007 fue más prolongada e intensa que los precedentes. En el promedio de la Eurozona se ha estimado que la duración media de dicha fase de auge fue de 33 trimestres y que la desviación media al alza de los precios de la vivienda  sobre la tendencia a largo plazo  fue de un 39%.

Dentro de la Eurozona nueve estados miembros presentaron rasgos de “burbuja” en la fase alcista del ciclo, aunque la intensidad no fue la misma. El grupo lo integran Eslovenia,  España, Estonia, Francia, Grecia,  Holanda, Irlanda, Italia y Portugal. No se advirtieron rasgos claros de “boom” en los restantes países miembros. Los  mayores déficits exteriores se produjeron  sobre todo en los países más afectados por la “burbuja”. 

En  2013  los bancos centrales han desarrollado amplios programas de “alivio cuantitativo” para  impulsar  a la economía aportando  liquidez abundante  a tipos de interés muy reducidos. Tal actuación  ha favorecido la compra de activos, en especial acciones en bolsa y vivienda. En 2013 fue compatible la presencia de unos ritmos débiles de crecimiento del PIB en la economía mundial, acompañados de tasas de desempleo elevadas, con aumentos destacados en los precios de las  de las acciones  cotizadas. De hecho   han aparecido “espumas de burbujas” en algunos mercados de viviendas. 
En el 2º trimestre de 2013 los precios de las viviendas en la Eurozona descendieron  un -2,4% sobre el mismo periodo de 2012. La disparidad de situaciones en los mercados nacionales de viviendas la confirma el que,  en dicho periodo   el aumento máximo de precios llegase hasta el  12%, en Estonia,  mientras que el mayor retroceso de precios fue  el -12% de  España.
 La evolución de los precios de la vivienda en la Eurozona puede ser coherente con los fundamentos, pero a nivel de país dicha situación puede distar  de dicha coherencia (BCE, 2013). Las perspectivas para 2014 son más favorables para los mercados europeos de vivienda y también para la preparación de nuevas burbujas.  
Los precios de la vivienda  descendieron en España con claridad  desde 2008 hasta el 2º trimestre de 2013. En el tercer trimestre experimentaron una inflexión ligeramente alcista según el Índice de Precios de Vivienda del INE, registrándose un ligero aumento intertrimestral (0,7%). En dicha evolución  destacaron  las autonomías y provincias  con más peso del turismo en la actividad. Tras los importantes descensos de precios de 2011-2012, inversores  y fondos de inversión  se han hecho presentes   desde el verano de 2013.  Es posible que el descenso interanual del 7,9% del índice de precios de vivienda del INE registrado en el tercer trimestre sea más reducido al final del año.
La estadística de precios de las viviendas de nueva promoción, obtenida por la Sociedad de Tasación presentó un descenso del  7,8% en diciembre de 2013 sobre el mismo periodo del año precedente. Dicho descenso  anual fue el más intenso de los registrados por dicha estadística desde diciembre de 2007.

Los precios de las viviendas nuevas en capitales están un 40% por encima de la media de precios de toda España. Las disparidades de los precios de venta de las nuevas viviendas en capitales resultan espectaculares. Los precios más elevados  en diciembre de 2013 eran los de San Sebastián  (3.422 euros/m2), Barcelona (3.200) y Madrid (2.726). Las capitales extremeñas, Cáceres y Badajoz,  tenían el precio medio más reducido (1.115 euros/m2) junto a Ciudad  Real  (1200) y Jaén  (1.230). Los precios de las capitales de nivel más elevado triplican los de las de precio más reducido, destacando el hecho de que estas últimas están situadas en el interior, lejos del mar y de Madrid.

  Los diferentes indicadores de precios de las viviendas en España han presentado una clara desaceleración en el descenso en el 2 º semestre de 2013. Se  produjeron incluso  algunos aumentos intertrimestrales o intermensuales  en dicho periodo, aunque las tasas de variación sobre el mismo periodo de 2012 fueron negativas. El descenso interanual más acusado fue el del índice de precios de vivienda del INE (-7,9%), apareciendo un aumento interanual en la estadística del importe medio de las hipotecas formalizadas para compra de vivienda (2,5%).
  En cuanto a los descensos de precios de vivienda  acumulados desde el inicio de la crisis, correspondió el retroceso más acusado a la estadística de Tinsa (-38,5%), mientras que el menos intenso fue el estimado en la estadística trimestral  de precios de tasación publicada por el Ministerio de Fomento (-28,8%).

Mercado de vivienda (II).  Demanda y financiación

El ejercicio de 2013 no dejó de ser un nuevo periodo de recesión en el mercado de vivienda. A pesar de lo anterior, en dicho ejercicio aparecieron nuevos elementos respecto de ejercicios anteriores. Como se comentó en el apartado anterior,  al final del año se advirtieron subidas de precios en algunos de los indicadores disponibles, compatibles con  descensos interanuales significativos. La presencia de adquirentes extranjeros de viviendas y las compras efectuadas por inversores institucionales, sobre todo fondos de inversión, fueron los aspectos más relevantes del pasado ejercicio.

Asimismo, en 2013  las hipotecas registradas para compra de vivienda descendieron con más fuerza que las compraventas registradas. Ello  implica que una proporción importante de las ventas de viviendas se están realizando mediante pagos al contado. En el fondo ello significa que en 2012-2013 se ha producido un cambio importante en el tipo de comprador de vivienda, desempeñando ahora un papel más destacado el adquirente-inversor,  provisto de ahorro y liquidez  suficiente para efectuar el pago al contado de la vivienda.

En 2013 descendieron los empleos y los hogares respecto de 2012. Sin embargo,  el número de ocupados pareció estabilizarse en el segundo semestre de 2013, a la vista de los resultados de la Encuesta de Población Activa (EPA)  y de los datos de la afiliación a la Seguridad Social. La emigración neta  producida tuvo que ver con el descenso de los  hogares, que en el tercer trimestre de 2013 habían disminuido en casi 80.000 sobre el mismo periodo de 2012. Tal descenso se produjo en 2013 por primera vez desde que se dispone de la serie de hogares de la EPA.

 La renta disponible de los hogares, deflactada con los precios de consumo, retrocedió por cuarto año consecutivo en 2013, a la vez que  persistió en 2013  el desapalancamiento por  parte de los hogares. El contexto macroeconómico, en este caso el correspondiente a las variables reales que explican la demanda de vivienda, no contribuyó  precisamente a impulsar las compras de vivienda durante el pasado ejercicio.

 En cuanto a la financiación, en lo relativo a los  tipos de interés, el euribor  a doce meses osciló en torno al 0,5%, por debajo del nivel de  2012,  influido por la decisión del BCE de disminuir  el tipo de intervención en noviembre de 2013 hasta el 0,25%. El tipo de interés medio de los préstamos a comprador fue equivalente al de 2013 (3,4%). El descenso del euribor a 12 meses implicó que el diferencial medio sobre el euribor creciese  en medio punto porcentual en  2014.

En cuanto al volumen de crédito, en 2013 destacó el intenso descenso de los saldos vivos de los préstamos destinados a la promoción (-30,4%) y a  la construcción (-35,8%).  El retroceso del saldo vivo de  los préstamos para la compra y rehabilitación de vivienda fue sustancialmente más moderado (-4,5%). Los nuevos préstamos formalizados para compra de vivienda descendieron en un -26,8% en enero-noviembre de 2013 sobre el mismo periodo de 2012. El plazo medio de los préstamos hipotecarios a comprador de vivienda disminuyó en 2013 hasta 22,2 años en el periodo enero-septiembre (23,3 fue el plazo medio de 2012).

  La tasa de morosidad de los préstamos a  la compra y a  la rehabilitación de viviendas aumentó hasta el 5,36% en septiembre de 2013, y ello en un contexto de crecimiento general de la morosidad de los créditos bancarios, magnitud  que ascendió al 12,36% en la misma fecha.  El saldo vivo de los créditos morosos a la compra y rehabilitación de vivienda se elevó a 32.704 millones de euros, un 40,8% más que en  la misma fecha de 2012. 

El persistente aumento de la morosidad no ayuda a la recuperación de los nuevos préstamos a comprador. La mejoría en las condiciones de los préstamos a comprador de vivienda en 2013 no estuvo acompañada de un crecimiento de los nuevos préstamos formalizados. La demanda de dicha financiación debió también resultar afectada a la baja por la mayor tendencia observada  hacia el alquiler en los hogares de nueva creación.

Las ventas de viviendas disminuyeron en un 10% en los nueve primeros meses de 2013 sobre el mismo periodo del año anterior, según la estadística del Mº de Fomento apoyada en las transmisiones inmobiliarias formalizadas ante notario. Las ventas de viviendas usadas aumentaron en un 4%, mientras que descendieron en un 43,9% las de viviendas nuevas. Las ventas de viviendas a extranjeros, residentes y no residentes, crecieron en un 26,6%, mientras que las ventas a españoles descendieron en un 14,1%.

La previsión  para 2013 es de unas ventas de alrededor de 315.000 viviendas. La proporción de las ventas a extranjeros se situará en torno al 16,5% en 2013, la más elevada desde que se dispone de información sobre ventas a partir de la información aportada por los notarios.

 Por comunidades autónomas, hubo aumento de ventas en  Murcia (5,7%), Canarias (2,1%) y Cataluña (0,5%), mientras que los descensos más acusados fueron los de  Cantabria (-30%), Extremadura (-32,9%) y Castilla y León (-33%). Destacaron los aumentos  experimentados en  las  provincias de Almería (8,2%), Gerona (6,8%) y Málaga (6,7%), lo que confirma que aumentaron en 2013 las ventas de viviendas situadas en zonas turísticas, mientras que en el norte e  interior hubo descensos relevantes.

 La proporción de ventas de viviendas a extranjeros fue especialmente alta en las autonomías de Baleares (38.8%), Canarias (36,2%) y Valencia (35,2%), muy por encima de los niveles alcanzados en Galicia (1,7%) y Extremadura (1,2%), que fueron las que presentaron una menor presencia de dicho tipo de ventas.

Como antes se indicó, en 2013  (enero-octubre) la caída sobre el año anterior de las compraventas registradas  fue del 27,7%, muy por encima de las compraventas registradas. Las compraventas realizadas con préstamo hipotecario fueron el 62%, reforzando así la tendencia a la baja en la relación  hipotecas/ventas apuntada en 2012 (86,1%).  Hasta 2011 las hipotecas sobe viviendas superaron ampliamente a las compraventas (se hipotecan viviendas no solo para la compra de las mismas, sino para cubrir otro tipo de gasto).

 A fines de diciembre de 2013, el Ministerio de Fomento publicó una estimación del stock de viviendas de nueva construcción no vendidas existente a 31 de diciembre de 2012. El Ministerio de Fomento ha estimado de forma indirecta el número de viviendas de nueva construcción no vendidas entre 2004 y 2012. Según el método empleado, el stock anual se incrementa por la diferencia entre las viviendas terminadas  y las viviendas vendidas de nueva construcción. La estimación citada considera que toda la autopromoción no se ha puesto a la venta y que no puede considerarse, pues,  como parte del  stock de viviendas no vendidas.
De ahí que se deje  fuera del stock de viviendas no vendidas a las terminadas en régimen de autopromoción, junto a las construidas por cooperativas  y por comunidades de propietarios. Las viviendas terminadas excluidas de la estimación van a suponer en 2013 el 38% de todas las terminadas. 

El stock en cuestión  creció entre 2004 y 2007 y descendió en los cinco años posteriores. Las mayores aportaciones al stock no vendido tuvieron lugar entre 2007 y 2009. En este último año dicha magnitud alcanzó las 650.000 viviendas según la estimación de Fomento. Destaca el que durante un periodo prolongado de tiempo se llegase a construir  en España  tan por encima de lo que en realidad se estaba vendiendo.

Entre las entidades de crédito responsables de financiar tales viviendas no vendidas se debe de incluir a los bancos extranjeros, en especial alemanes, que suministraron abundante liquidez a las entidades de crédito españolas, lo que engendró una espectacular deuda privada frente al resto del mundo.
A 31.12.2012 el total de viviendas nuevas no vendidas ascendió a 583.453 viviendas, equivalentes al  2,3% del parque total de viviendas de España en dicha fecha (25,4 millones). Tres autonomías, Comunidad Valenciana,  Andalucía  y Cataluña, concentraban el 50% del total de dichas viviendas no vendidas.

  Las provincias con un número mayor de viviendas nuevas sin vender  eran Barcelona (47.466 viviendas), Alicante (47.022) y Madrid (42.821), seguidas por las del sur del arco mediterráneo y por Toledo, al calor de la proximidad de Madrid. Las tres provincias citadas al principio eran sedes de cajas de ahorros (Catalunya Caixa, CAM y Bankia, respectivamente) que sufrieron quebrantos tan relevantes  que justificaron  la petición de ayuda de España al Eurogrupo de 100.000 millones de euros en junio de 2012, línea de crédito de la que se dispuso al final  de 42.000 millones.

  La relación entre las viviendas nuevas construidas y las ventas de viviendas nuevas, así  como la evolución de la autopromoción, apuntan a  que en 2013 debió de haber un nuevo y moderado descenso  del stock objeto de estudio. En 2014  se dejará sentir sobre el mismo el fuerte descenso sufrido en los últimos años en las viviendas iniciadas, por lo que las viviendas nuevas terminadas  en este ejercicio estarán por debajo de las ventas de viviendas de nueva construcción, de mantenerse la tendencia de los último años.  De lo anterior se deriva  que el descenso del stock será más acusado en 2014 que en el año anterior, y ello por el fuerte descenso de la nueva oferta que sale al mercado.

Los bajos precios de venta de las viviendas en España, la concentración de importantes carteras inmobiliarias en los activos bancarios, junto a  la aparición de Sareb en el mercado,  son factores que han contribuido a generar una significativa presencia de entidades inversoras en España a la búsqueda de activos inmobiliarios. Tales entidades, sobre todo fondos de inversión, adquieren activos inmobiliarios  susceptibles  de generar plusvalías en el momento en el que el mercado de vivienda se recupere.

Dichos fondos de inversión han llegado a controlar una buena parte de los activos inmobiliarios de la banca a final de 2013, adquiriendo en varios casos las plataformas organizadas por los bancos españoles para la venta de las viviendas. Los fondos citados invierten en un plazo que va de cinco a diez años y esperarán, pues, a vender en el momento en el que el mercado coja pujanza.

Mercado de vivienda (III). La nueva oferta
 En 2013 volvió a descender  el número de viviendas iniciadas (-24,4% sobre 2012, en los diez primeros meses), estimadas a partir de los visados de obra nueva de los colegios de aparejadores. La previsión para 2013 de dicha magnitud, unas 33.400 viviendas, es la  cifra anual más reducida desde que se dispone de la estadística mencionada. Los visados para rehabilitación de viviendas existentes descendieron con menor intensidad, por lo que llegaron a alcanzar el  39 por cien del total de visados (4% en 2007).

 Las viviendas terminadas, estimadas a partir de los certificados de fin de obra,  expedidos asimismo por los colegios de aparejadores, disminuyeron en un 43,8% en enero-octubre de 2013 sobre el mismo periodo de 2012, De mantenerse un ritmo similar en el conjunto del año la previsión de viviendas terminadas  seria de 67.600 viviendas en este último ejercicio. El continuo retroceso del número de viviendas iniciadas va  a dar lugar a que en los próximos dos ejercicios anuales (2014-2015) descienda sustancialmente el total de viviendas terminadas, registrándose por tanto adiciones reducidas al stock total de viviendas.

 En 2013 descendieron con intensidad  las viviendas terminadas de carácter más social, promovidas por cooperativas y por administraciones públicas (autonomías y ayuntamientos, básicamente). El total de dicho tipo de  viviendas fue supuso el 7,8% en los diez primeros meses de 2013, lo que implicó una presencia menor de las mismas en el total de terminaciones respecto de 2012 (9,4%).Una recuperación de la demanda de vivienda  podría dar lugar a aumentos rápidos de los precios en los territorios en los que no ha habido excesos de oferta de vivienda.

 En 2013  hubo dos comunidades autónomas, Valencia (8,4%) y  Murcia (6,6%) en las que se produjeron aumentos de las viviendas iniciadas. En el resto hubo retrocesos, que fueron sobre todo acusados en Asturias (-40,7%) y Navarra (-53,9%). Las provincias con mayor peso del turismo, que presentaron la mayor presencia de adquirentes extranjeros de viviendas, fueron las que registraron aumentos significativos de las viviendas iniciadas, mientras que el norte y el interior de la península  presentaron un perfil más deprimido en cuanto a iniciaciones de  viviendas.

 En diciembre de 2013 se conocieron todos los resultados definitivos del Censo de Viviendas de 2011. A 1º de noviembre de 2011 había en España 25,2 millones de viviendas familiares, un 20,3% más que en la misma fecha de 2001. De dicho total de viviendas familiares, 18 millones eran viviendas principales y 7,1 millones eran viviendas secundarias y vacías (el 28,3% del total).  Ha existido disparidad en las metodologías empleadas  en los censos de 2001 y 2011, puesto que algunas variaciones intercensales no son coherentes con los resultados de otros indicadores económicos.

  Llama la atención el contraste entre el fuerte aumento experimentado por las viviendas principales (27,5%) y el modesto aumento del total de  las viviendas secundarias y vacías (5,4%), destacando el descenso de presencia de este último grupo de viviendas en el total respecto de 2001. Entre diciembre de  2001 y  el mismo periodo de 2011 presentaron los mayores aumentos del stock de viviendas las autonomías de Murcia (30,9%), Rioja (28,9%) y Castilla-La Mancha (26,2%), mientras que los menores aumentos fueron los de Baleares (16,5%), Cataluña (16,3%) y Extremadura (13%).

Uno de los resultados más llamativos del Censo de Viviendas de 2011, cuya fecha de referencia es el 1º de noviembre,  es el correspondiente a la forma de tenencia de las viviendas habituales o principales. Así, frente a los constantes descensos sufridos por las viviendas de alquiler después de 1950, entre 2001 y 2011 las viviendas principales de alquiler aumentaron en un 51,1% (corresponde a una variación positiva de 824.000 viviendas).  También  fue significativo el crecimiento del apartado de “otras viviendas principales” (cedidas gratis, a bajo precio y otras formas), que creció en un 49,7%.

 De este modo la proporción de viviendas de alquiler en España en 2011 era del 13,5% de las viviendas principales, muy inferior a la del resto de países de la Eurozona (33,2 % en la UE). Todo indica que el proceso de aumento de las viviendas de alquiler ha proseguido  después de 2011, a la vista de las nuevas características del mercado de trabajo (mayor inestabilidad en los empleos) y de la corrección a la baja sufrida por los salarios tras los cambios normativos realizados en dicho mercado.

 La mayor  presencia  del alquiler entre las viviendas y entre los hogares  también la ha señalado la Encuesta de Condiciones de Vida del INE. Según esta ultima fuente estadística, la proporción de hogares que vive de alquiler fue del 14,5% en 2012, que es una proporción sensiblemente mayor que el  10,4% de 2004-2005, años en los que el alquiler alcanzó los niveles más reducidos en España.

 Las autonomías con mayor presencia del alquiler  son las de, Baleares (21,6%) Cataluña (19,8%) y Madrid (17,4%). El alquiler es más elevado en España en las grandes  áreas metropolitanas y en  las islas, en las que el peso del turismo en la actividad productiva es superior.

Una versión mas extensa de este articulo se publicó en la revista "Ciudad y Territorio Estudios Territoriales" del Ministerio de Fomento, Nº 179, primavera 2014