Mostrando entradas con la etiqueta INE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta INE. Mostrar todas las entradas

22 abril 2018

ENCUESTA CONTINUA DE HOGARES, 2017. AUMENTAN LOS HOGARES SOLITARIOS, CRECE EL ALQUILER Julio Rodríguez López


  En la segunda semana de abril de 2018  el INE ha publicado los resultados de la Encuesta Continua de Hogares relativos a 2017. La estadística en cuestión viene realizándose desde 2013 y  es la  principal fuente de referencia del INE  en lo que se refiere a los hogares. En 2017 el número de hogares creció en un 0,4% sobre el año precedente y  aumentó la proporción de hogares solitarios. El alquiler como forma de tenencia de las viviendas se incrementó con claridad. Los resultados de la Encuesta, entre otros aspectos, aportan información significativa para el mercado y la política de vivienda. 

  La Encuesta Continua de Hogares de 2017  se ha realizado mediante muestreo bietápico, seleccionando primero  entre secciones censales y después entre direcciones postales. Resulta así un tamaño muestral de 52.881  hogares para la encuesta de 2017.  Los resultados, referidos al conjunto del año 2017, estiman en  18.472.800 el número de hogares existentes en España en  dicho año, un 0,4% más que en 2016, correspondiente a una variación de 66.700 nuevos hogares.

 El tamaño medio es de 2,49 personas por hogar. El hogar con dos personas es  la forma más frecuente, con el 30,4% del total de hogares. Los hogares unipersonales  crecieron en un 1,1%. Ello  implica que 4,7 millones de personas, el 8,9% del total de hogares, vivían solas en el pasado año. De dicho total,  un 41,8% tenía más de 65 años, de las que el 71,9% eran mujeres.

  La Encuesta de 2017 confirma la tardía emancipación de los jóvenes del hogar familiar. El 33% de los jóvenes de 25 a 34 años vivía con los padres en dicho año  y si se toma el intervalo de 25 a 29 años  la proporción sube al 52,7%. La escasez de empleos y la carestía de la vivienda, tanto en propiedad como en alquiler, explican la tardanza citada en la emancipación  juvenil. El 88,7% de los hogares están integrados exclusivamente por españoles, de los que solo el12,7% vive de alquiler. Un 6,1% de los hogares está integrado en exclusiva por extranjeros. En este segundo grupo el 59,7% vive de alquiler.

 Como se ha indicado, el total de hogares creció en un 0,4% en 2017. Los mayores  incrementos fueron los de  Cataluña (1,1%), Madrid (0,9%), Canarias (0,8%) y Baleares (0,6%). El peor comportamiento correspondió a Castilla y León, con una caída del -0,4%. La variación en 66.700  del número de hogares en 2017  queda muy por debajo de las cifras de variación anual del número de hogares habitualmente manejadas por los promotores inmobiliarios. El componente de la demanda de vivienda ligado a la creación de hogares tiene menos fuerza que la que presentaba en los para algunos tiempos dorados de la burbuja.

  En 2017 los hogares que viven de alquiler aumentaron en un 4,4%, muy por encima del total, por lo que la proporción se elevó al 18% (17,3% en 2016). Lo anterior implica que unos 3.330,9 hogares viven  bajo dicha forma de tenencia. Baleares, con una proporción del 29,1%, presentó la mayor proporción entre las autonomías de hogares arrendatarios, seguida de Cataluña (25,5%)  y Madrid (24,2%). La proporción más reducida fue la de Extremadura (10,9%).

  Los resultados de la Encuesta Continua de Hogares de 2017 confirman la presión de la demanda de viviendas de alquiler, frente a una oferta de alquileres razonables a todas luces reducida por varios factores. Entre estos destacan la mayor intensidad de las ventas de viviendas subidas de precio, la creación de alquileres turísticos y las compras de viviendas  por parte de fondos de inversión, que elevan sistemáticamente el precio del alquiler de las viviendas adquiridas. La Encuesta Continua de Hogares podría valer para montar una estadística pública de precios de alquiler, ahora muy necesaria. En todo caso, los resultados de la Encuesta  resultan útiles para diseñar políticas de vivienda alternativas al vacío actual.

Una versión  de este artículo se publicó el viernes 20 de abril de 2018 en la revista digital El Siglo de Europa




[1] JRL es Vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas Frente a la Crisis

03 diciembre 2017

SOBRE LOS RESULTADOS DE LA ESTADISTICA DE DECILES SALARIALES Julio Rodríguez López

  En noviembre de 2017 el INE ha publicado los resultados anuales  de la estadística de deciles salariales. Dicha estadística se obtiene a  partir de la Encuesta de Población Activa y de otras fuentes de datos de  rentas salariales. El total de asalariados incluidos  en la muestra es de 30.000. La estadística en cuestión, de periodicidad anual,  está disponible en España  desde 2006 hasta 2016 y  permite analizar la evolución de las rentas salariales distribuidas entre los  diferentes niveles de ingresos obtenidos (deciles).

  En 2016  el nivel medio salarial en España, según dicha encuesta, fue de 1.878,1 euros/mes. Dicho nivel resultó inferior al correspondiente a la estadística más utilizada de salarios,  la encuesta trimestral de costes laborales, según la cual el salario medio en el pasado año fue de 1.898 euros/mes. Dentro de la estadística de deciles salariales,  correspondió  al decil número 3 un salario medio anual de 1.118 euros/mes, mientras que el correspondiente al  decil número 7 fue de 1.969,4 euros/mes.

 Según la fuente estadística comentada, en 2016 el salario medio retrocedió en un 0,8% sobre el año precedente. Lo más llamativo de la evolución salarial en 2016 fue  que los descensos se concentraron en los niveles más elevados, al contrario de lo sucedido en los años precedentes.

 En la etapa de recesión 2008-2013 el crecimiento acumulado del salario medio fue del 13,7%. En dicho periodo destacó la fuerte diferencia entre los  aumentos de los distintos deciles. Dicha evolución confirma que en la etapa de recesión el ajuste salarial se concentró sobre todo en los salarios más reducidos. De no  tener en cuenta dicha disparidad salarial parecería que los salarios, en general,  habrían seguido creciendo en la crisis  a un ritmo poco compatible en un contexto general de descenso del empleo y de la actividad productiva.  En realidad el retroceso se concentró en los salarios  correspondientes a los deciles 1 y 2.
. 
 En 2016 contrastó el nivel salarial medio  correspondiente a la  jornada a tiempo completo, 2.106 euros/mes, con el de la jornada a tiempo parcial, que fue de 734,2 euros/mes. El total de ocupados a tiempo parcial, según la EPA, se eleva a 2,7 millones de trabajadores, el 17,1% del total de asalariados. Dicho  dato revela las peores condiciones de remuneración  de una parte significativa de los empleos asalariados y confirma  que la salida de la crisis, la ganancia de competitividad,  está descansando en las bajas remuneraciones de los nuevos empleos.

  Por ramas de actividad, los salarios mayores correspondieron a actividades financieras (3.127 euros/mes) y  suministro de energía eléctrica (3.076). Los salarios más reducidos fueron los de servicio doméstico (823,2) y agricultura-ganadería-pesca (1.159).Por autonomías, los salarios más elevados fueron los del País Vasco (2.235,2 euros/mes) y Comunidad de Madrid (2.166). Los niveles salariales medios más reducidos en 2016 fueron los de Extremadura (1.513) y Murcia (1.628).
.
En 2016 el acceso a una vivienda en alquiler supuso un esfuerzo del 33,3% del salario  para el hogar que obtuviese el salario medio. Sin embargo, dicho esfuerzo se elevó  al 56% para el hogar con ingresos correspondientes al decil número 3 (1.118 euros/mes). Los salarios comprendidos en los deciles 1 a 3 corresponden sobre todo a  los nuevos empleos,  para los cuales el acceso a la vivienda en propiedad o en alquiler privado  resulta poco menos que imposible.

  La participación de los salarios en el PIB a precios corrientes fue del 47,6% en 2016, tres décimas  por debajo de la proporción del año precedente. Dicho descenso parece haber persistido en la primera mitad de 2017. Tal proporción contrasta con la cuota de los asalariados dentro del empleo, cuota  que supera el 80%. El peso de los salarios en el PIB no ha alcanzado todavía el nivel existente al inicio de la crisis, reflejo de la mejor posición lograda por las rentas del capital en el periodo de salida de la crisis.


Una versión este artículo se publicó en la revista digital semanal “El Siglo de Europa” el 24 de noviembre de 2017



[1] JRL es vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas frente a la Crisis

04 julio 2017

POR UN INDICE DE PRECIOS DE ALQUILER Julio Rodríguez López

  En 2017 el mercado de vivienda está experimentando en España  una reactivación reforzada respecto de los dos años precedentes. Para analizar lo que sucede en dicho mercado hacen falta datos. En materia de precios de venta y de viviendas vendidas y construidas se dispone de información. En materia de alquileres, la información resulta bastante más escasa, situación que debe de superarse.

El problema  del acceso se acentúa en las grandes áreas metropolitanas: “Una parte significativa de la población de Barcelona siente que está perdiendo el acceso a una vivienda digna y teme verse desplazada lejos de su barrio o de su centro de trabajo” (Manel Pérez, “Tempestad sobre Barcelona”, La Vanguardia, 25.6.2017.

Tampoco es optimista el panorama en otros países europeos, caso del Reino Unido: “Mas de un millón de hogares que residen en viviendas privadas de alquiler corren el riesgo de quedarse sin vivienda (“homeless”) a causa de los crecientes alquileres, la reducción de las ayudas públicas y la falta de viviendas sociales”· (Toby Helm, “Housing crisis threatens a million families with eviction by 2020”, The Guardian, 24.6.2017).

En España, en cuanto a alquileres, solo se dispone de información reciente sobre el número de hogares que viven de alquiler, unos 3.200.000 (713.200 en Cataluña y 588.200 en la Comunidad de Madrid), según la Encuesta Continua de Hogares del INE. Se dispone además de una estadística trimestral  del Poder Judicial relativa al número de lanzamientos judiciales efectuados por los Tribunales Superiores de Justicia, dentro de los cuales se incluyen los derivados del impago de alquileres (incumplimiento LAU).

En el primer trimestre de 2017 el 56,4% de todos los lanzamientos judiciales  se produjo por este último motivo, destacando asimismo el carácter creciente de dicha magnitud (36.200 es la previsión para 2017 de mantenerse el ritmo del primer trimestre).

El “Observatorio  de Vivienda y Suelo, Boletín Anual 2016”, del Ministerio de Fomento, dice en la página 50: “Al no existir estadísticas oficiales sobre los precios de alquiler…se incluyen los precios por metro cuadrado de venta y alquiler…del portal inmobiliario FOTOCASA”.  Pero ¿porqué no existen fuentes estadísticas oficiales sobre los precios del alquiler? 

Además, los precios de los portales inmobiliarios no  corresponden a los precios transaccionados, esto es, a los alquileres efectivamente pagados, sino a  los precios de oferta incluidos en los anuncios por los arrendadores. Estos  precios, con frecuencia, superan a los efectivamente acordados en los contratos de alquiler.

  El Instituto Nacional de Estadística (INE)  publica cada mes, junto al Índice de Precios de Consumo y sus principales componentes, una “rubrica” denominada “Viviendas en Alquiler”. En la etapa de descenso de los alquileres  comprendida entre 2007 y 2014, los precios de alquiler de Fotocasa cayeron en un 30%,  mientras que la rúbrica citada del IPC registró una subida del 7,4%. Entre 2014 y 2017  el aumento acumulado de los alquileres según Fotocasa, se aproxima al 20%, mientras que la rúbrica en cuestión  tan solo ha crecido un 0,83%.Se trata, pues, de una estadística de nula utilidad.

Un mínimo conocimiento del mercado de alquiler exigiría disponer de información estadística adicional a la de los precios (superficie, carácter amueblado o no del inmueble objeto de alquiler, ubicación). El dato de  los alquileres efectivamente pagados, esto es, el precio de los alquileres,  es el más relevante dentro del mercado en cuestión.

Las tensiones provocadas por los alquileres turísticos, la casi total ausencia de ayudas estatales al alquiler, la evidencia de un malestar derivado del problema del acceso justifican que deba conocerse mejor la realidad del mercado de alquiler. Debe de superarse la carencia de “fuentes estadísticas oficiales” señalada por el propio Ministerio de Fomento.

Una versión de este artículo se publicó el 30 de junio de 2017 en la revista “El Siglo de Europa”






[1] JRL es  Vocal del Consejo Superior de Estadística del INE y miembro de Economistas frente a la Crisis

24 abril 2017

LA ENCUESTA DE HOGARES DEL INE. UN COMENTARIO A LOS ULTIMOS RESULTADOS. Julio Rodríguez López

 En los primeros días de abril de 2017 el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó los resultados de la Encuesta Continua de Hogares relativa al año 2016. Dicha encuesta viene a ser un punto de referencia para el INE, por su amplia cobertura y por la información que aporta sobre la población, sobre  los hogares integrantes de la misma y sobre las viviendas que habitan. La información publicada se obtiene a lo largo del periodo anual.
 Los hogares de los que se obtuvo información en  2016 ascendieron a 49.217, resultantes  de una muestra de 1.572 secciones censales y de 65 direcciones postales por sección. El muestreo es bietápico y proporcional. El tamaño  de la muestra permite asignar una fuerte dosis de confianza a la información obtenida en la encuesta.
En 2016 había en España 18,4 millones de hogares. Un 33,8% de los mismos correspondía  a parejas con hijos que conviven en el hogar.  Destaca sobre todo  el alcance de  los hogares unipersonales,  4,6 millones, el 25,2% del total, que registraron un importante aumento en 2016, el 1,2%. Dicha  evolución  contrastó con la caída experimentada por los hogares  con cinco  o más personas. Del total citado de hogares de una persona  es también destacable el que el 41,7% del total son personas de más de 65 años, de los que el 70,7% son mujeres.
 La baja tasa de emancipación de las personas con edades comprendidas entre 25 y 34 años es otro rasgo destacable. Un tercio de las personas de dichas edades no se han emancipado y residen en el hogar con los padres. La tasa de no emancipados es especialmente elevada en el caso de personas con edades  comprendidas entre 25 y 29 años, el 54,1%.
El hecho de que una proporción tan elevada de jóvenes resida  en el hogar de los padres es un reflejo de las dificultades de los mismos para encontrar empleo y también de la carestía de la vivienda, tanto de alquiler privado como en propiedad.
 El total de hogares  de España creció en 2016 en un 0,3%, lo que supuso una variación absoluta de 59.900 hogares.   Esta última cifra es trascendente, en tiempos en los que se vuelve a hablar de burbuja inmobiliaria. Dicho ritmo anual de creación neta de hogares queda  lejos de los ritmos requeridos para  situar  la demanda de vivienda  a nivel de burbuja (250.000 a 300.000 son las cifras anuales tópicas de  que suelen emplear los agentes del subsector inmobiliario). 
Andalucía tiene el mayor número de hogares por autonomías, 3,2 millones, seguida por Cataluña, con casi 3 millones. Canarias (1,2%), Baleares (0,8%) y Madrid (0,8%) registraron los mayores aumentos relativos  del  total de hogares en 2016, evolución que refleja el papel del turismo y de las grandes capitales en la coyuntura económica española actual.
  La Encuesta de Hogares  informa asimismo sobre la forma de tenencia de la vivienda. En 2016 dejó de crecer el número de hogares que residen en viviendas de alquiler, tras los importantes aumentos registrados en 2014-15. El número de hogares que viven de alquiler en España se aproximó a los 3,2 millones en 2016, el 17,3% del total (lejos de las proporciones superiores al 20% que se citan). En cuanto a presencia del alquiler, destacaron las autonomías de Baleares, con el 28,5%, y Cataluña, con el 24,1%, con los niveles relativos más elevados.
En 2016 destacó el importante aumento de los hogares  con vivienda en propiedad y con pagos pendientes, reflejo de un comportamiento más dinámico de los préstamos a comprador de vivienda. La Encuesta Continua de Hogares viene a confirmar, pues, que el alquiler ha ganado peso en España, pero que la propiedad sigue siendo la forma hegemónica de tenencia de la vivienda, especialmente en los hogares en los que todos son españoles, pues en los hogares que viven de alquiler destaca la presencia de extranjeros.  
Este artículo se publicó en la revista semanal El Siglo de Europa, de 24.04.2017




[1] JRL es Vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas frente a la Crisis

03 diciembre 2016

LAS NUEVAS Y VIEJAS ESTADISTICAS CONFIRMAN EL RETROCESO SALARIAL Julio Rodríguez López

  El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado una nueva estadística salarial, el Índice de Precios del Trabajo (IPT). Se  mejora así la información disponible sobre la variable economica correspondiente a los  salarios. Dichas  estadísticas confirman que la crisis ha afectado de forma negativa a buena parte de los salarios en España, sobre todo a los percibidos por los nuevos empleos. Los supuestos aumentos salariales registrados en los últimos años resultan  inferiores si se elimina el denominado “efecto composición”.  Los aumentos salariales citados han sido más bajos   en los niveles salariales más  reducidos que en  los más elevados. Como consecuencia de lo anterior, los salarios han perdido  peso en el conjunto del PIB en favor de las rentas  del capital.

  El IPT lo ha obtenido el INE a partir de los datos salariales disponibles procedentes de la estadística correspondiente a la Estructura Salarial Anual. No se ha efectuado, pues, una nueva encuesta.  Se ha establecido un conjunto de categorías salariales o de puestos de trabajo representativos, con ponderación variable cada año. Se ha llegado así   a una nueva serie de salario medio anual  por hora trabajada, y ello de forma independiente de la composición salarial por empresas.  La serie anual publicada cubre el periodo 2008-2014.

  En ese intervalo de tiempo (2014/2008), mientras que el coste salarial por hora trabajada estimado en la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del INE  aumentó en un 9,4%, el mismo concepto, medido por el Índice de Precios del Trabajo, retrocedió en un -0,6%. La espectacular diferencia  entre ambas evoluciones revela que los niveles salariales deben medirse directamente. La nueva estadística pone de manifiesto la perversión del efecto composición. Así,  los despidos de empleos temporales, peor remunerados,  elevaron artificialmente el nivel medio salarial estimado hasta en el caso de disminución de  todos los salarios. Dicha evolución se debió  a la ganancia de presencia relativa  de los salarios más altos en el conjunto empresarial.  

  La estadística de deciles salariales, estimada a  partir de una submuestra de los resultados de la Encuesta de Población Activa,  presenta los datos salariales medios anuales distribuidos por deciles. Se atribuye a los empleos seleccionados el salario correspondiente a la actividad principal de los hogares seleccionados. Según dicha estadística, entre 2008 y  2015  el salario medio por persona ocupada  aumentó en un 6,7%, mientras que el salario medio correspondiente al decil 3 (tiene por debajo al 25% de los salarios más reducidos) descendió  en un 1%. Los salarios más elevados continuaron, pues,  aumentando en los años de crisis, mientras que los más reducidos no solo no aumentaron, sino que retrocedieron.

  La estadística salarial más utilizada en el análisis coyuntural, el salario medio mensual, que alcanzó en el segundo trimestre de 2016 un nivel de 1.943 euros/mes, creció entre 2008 y 2015  un punto menos que el Índice de Precios de Consumo. La pérdida de poder adquisitivo en cuestión debió ser bastante más acusada en los niveles salariales más reducidos.

 Una evolución tan negativa de los salarios en la etapa de crisis e inicio de la recuperación ha provocado un descenso notable de la participación salarial en el valor del PIB. El peso de los salarios en el PIB a precios corrientes  alcanzó el 50,1% en 2008, mientras que en los tres primeros trimestres de 2016 ha retrocedido hasta el 47,3%. De forma paralela ha crecido la participación en el PIB  del excedente de explotación (beneficios, alquileres, intereses). El peso de las rentas salariales no llega al 50% del PIB, cuando los asalariados superan el 80% del empleo, según la EPA.

 La renta nacional se ha redistribuido, pues, con la crisis, en favor de las rentas del capital y en contra de las rentas del trabajo. La mayor desigualdad generada conla crisis  se explica, pues, en buena parte, por la evolución negativa de los salarios en dicho periodo, evolución favorecida por los cambios en la normativa laboral, así como por el elevado número de parados.

 El aumento del salario mínimo interprofesional hasta un nivel situado entre 700-900 euros al final de la actual legislatura, desde los actuales 655 euros/mes, en línea con la proposición no de ley aprobada recientemente en el Congreso de los Diputados, podría ejercer un efecto compensatorio significativo, sin necesariamente afectar de forma  negativa al nivel de empleo. 

Una versión este artículo se publicó en la revista semanal “El Siglo de Europa” de 5.12.2016




[1] JRL es Vocal del Consejo Superior de Estadística del INE y miembro de Economistas frente a la Crisis

10 octubre 2016

CIFRAS MACROECONOMICAS REVISADAS: EL PIB RETROCEDIÓ MAS DE LO ANUNCIADO Julio Rodríguez López

  En septiembre de 2016 el INE ha publicado un conjunto de cifras macroeconómicas revisadas correspondientes a los últimos ejercicios anuales de la economía española. En dicha cifras  destaca el relativo alcance de la revisión a la baja del crecimiento del PIB. También son llamativos los descensos sufridos por el sector de la construcción en los últimos años de la crisis, la mayor fuerza de las exportaciones y  el descenso de presencia de los salarios en el conjunto de las rentas generadas en la economía.

  En el periodo comprendido entre 2009 y 2013 la caída acumulada del PIB de la economía española fue del 10,1%, según la serie revisada, descenso más acusado que el 7,7% correspondiente a las cifras hasta ahora disponibles.  Estas diferencias señalan que los datos que inicialmente se publican sobre el crecimiento del PIB en España suelen contener mayores ritmos de crecimiento que  los que se obtienen en las estimaciones efectuadas  posteriormente al disponer de mayor información. 

 Al parecer, pues, no solo los políticos sufren de la “tiranía del instante”, sino que los estadísticos oficiales (INE y Banco de España, en especial) también sufren de dicho vértigo. Desde el inicio de la última recesión se advirtió que, según los datos publicados, el PIB (Contabilidad Nacional) retrocedía con menor intensidad en España  que el empleo, medido este último por la Encuesta de Población Activa. Dicha disparidad fue uno de los  argumentos justificativos de unas reformas laborales  de amplio calado, pues apuntaban a una rigidez excesiva en los puestos de trabajo.. Atención, pues, a la evolución del PIB, sobre todo cuando su evolución difiere en exceso de los datos de empleo.

Otros resultados destacados de la serie revisada de Contabilidad Nacional son la ganancia de peso en la economía española de las exportaciones (pasaron del 25,7% del PIB en 2007 al 33,2% en 2015), en especial las de mercancías y servicios diferentes al turismo. Este dato apuntaría a una composición más diversificada de la economía española. Por otra parte, resulta espectacular el retroceso de la presencia del sector de la construcción en la economía, que por el lado de la demanda descendió desde el 21,5% del PIB en 2006 hasta el 9,7% en 2014. También es llamativa la disminución de cuota de los salarios en el PIB, que pasaron desde el 50,9% en 2009 hasta el 47,4% en 2015, reflejo de las peores condiciones salariales derivadas, en general,  de la reforma laboral.

La trascendencia mayor del sector exterior en el crecimiento presente de la economía  la confirma la reciente desaceleración intersemestral del aumento del PIB. Esta magnitud  pasó de crecer a un ritmo del 3,4% en el segundo  semestre de 2015  al 3,2% en el primer  semestre de 2016. Dicha desaceleración  hubiese sido más acusada de no ser por la aportación positiva que el conjunto del sector exterior efectuó en este periodo al crecimiento del PIB, pues la demanda interna de la economía creció un punto menos.

 El Banco de España (Boletín Económico, septiembre 2016) ha actualizado las previsiones sobre la evolución de la economía española. El crecimiento de 2016 lo sitúa en el[T1]  3,2%, una décima por encima de la anterior previsión, mientras que en 2017 tal crecimiento retrocedería hasta el 2,3%. Según la entidad citada, detrás de dicha desaceleración están las menores aportaciones que en el próximo año pueden efectuar las variables que hasta ahora más han facilitado la recuperación de la economía española: el bajo precio del petróleo, que parece iniciar una recuperación, la falta de apoyo fiscal a la demanda desde las administraciones públicas, la mayor estabilidad del tipo de cambio, mientras que del descenso de los tipos de interés no cabe esperar nuevos impulsos.

  El Banco de España ha efectuado las previsiones de octubre de 2016 sin incluir en las mismas las consecuencias  del imprescindible esfuerzo de consolidación fiscal. Es evidente que desde la Comisión de la UE se presionará para que en 2018 el déficit público esté por debajo del 3%, circunstancia que no contemplan las previsiones del Banco de España.

 Como el nuevo gobierno tendrá que cumplir  tal requisito para no incurrir en multa o en retirada de los fondos estructurales desde la Comisión, todo indica, pues, que las previsiones del Banco de España resultan ser más optimistas que el escenario más previsible,  en el que habrá que efectuar detracciones significativas al gasto público  o aumentos de  los ingresos fiscales (véase impuestos) para lograr la citada reducción del déficit. De nuevo la Contabilidad Nacional presentará a corto plazo un crecimiento más elevado que lo previsto, y se tardará no menos de tres años en  conocer la  realidad de la economía española.

Una versión de este artículo se publicó en la revista semanal El Siglo de Europa el 10 de octubre de 2016




[1] JRL es Vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas frente a la Crisis






 [T1]

03 mayo 2016

CREACION DE HOGARES, DEMANDA DE VIVIENDA Y EXPANSIÓN DEL ALQUILER Julio Rodríguez López

 El ritmo de creación de hogares es una variable clave en el proceso de crecimiento económico. En este sentido, la Encuesta Continua de Hogares (ECH) del INE es una estadística que equivale a una actualización anual  del Censo de Población en algunas variables  demográficas relevantes. Persiste en España  el crecimiento del alquiler, tanto en precios como en la proporción de hogares que vive en viviendas bajo dicha forma de tenencia.

 Según la ECH del INE relativa a  2015, en dicho ejercicio el número de hogares en -España fue de 18.3 millones, solo un 0,24% más que en 2014. Canarias (0,84%) y Madrid  (0,74%) fueron las  autonomías que registraron los mayores aumentos relativos  el pasado ejercicio anual. En cifras absolutas, el incremento de 2015 fue de 43.100 hogares para el conjunto de España, destacando la fuerte  aportación de la Comunidad de Madrid  (18.500), Andalucía (17.200) y Canarias (6.800).

 Si la comparación se realiza a 1 de enero de 2015, la última variación anual fue de 75.500 hogares, por debajo de la previsión de 100.624 hogares realizada por el propio INE en 2014. En todo caso, el ritmo de aumento del número de hogares no resulta suficientemente acusado como para mantener un crecimiento significativo de la demanda de vivienda como bien de consumo duradero (vivienda para uso, no para inversión). El mayor aumento del número de hogares en Madrid resulta coherente con la acusada expansión observada en dicha autonomía en 2014-15 en cuanto a ventas de viviendas, precios  y en el número de viviendas iniciadas, por encima del conjunto de España.

  La ECH de 2015 ha confirmado el empuje del alquiler como forma de tenencia de la vivienda entre los hogares en España. En dicho ejercicio, el número de hogares residente en viviendas de alquiler en España se elevó a 3,2 millones, un 5,2% más que en el ejercicio precedente, mientras que el conjunto de hogares residente en viviendas en propiedad descendió  en un -0,7%. La proporción de hogares residentes en alquiler ascendió al 17,5%, cuatro puntos más que en el último Censo de Viviendas de España, de 2011.

  La autonomía con mayor proporción de viviendas de alquiler en 2015 fue la de Baleares, con un 26,2%, seguida por Madrid (23,4%) y Cataluña (23,3%). Las autonomías con menor presencia del alquiler fueron las de Extremadura  (11,3%) y Galicia (11,2%).  Se advierte que el alquiler pesa más en las zonas turísticas y también en las aglomeraciones mayores de población, lo que confiere un carácter acusadamente  urbano a dicha forma de  tenencia.

 Los hogares residentes en  viviendas en propiedad en 2015  se aproximaron a los nueve millones, un 77,3% del total, punto y medio por debajo de la proporción observada en el Censo de Viviendas de 2011. El 28,3% del total de hogares, correspondiente a 5,2 millones, tiene pagos hipotecarios pendientes. Este componente de los hogares ha retrocedido en casi 300.000 desde 2013, lo que implica un ritmo de formalización de hipotecas para compra de vivienda muy inferior en los últimos años respecto de los  destacados incrementos anuales de la etapa de desarrollo de la burbuja inmobiliaria (1997-2007).

  Según Fotocasa, en marzo de 2016 el precio medio de la vivienda de alquiler en España fue de 7,24 euros/m2-mes, un 4% más que en el mismo mes de 2015. Lo anterior implica que el alquiler medio mensual  de una  vivienda de 90 metros cuadrados en España  fue de 652 euros. Dicho  precio ascendió a 917 euros/mes en Cataluña, la autonomía con los precios más elevados,  y  a  401 euros/mes en Extremadura, la de precios  más reducidos.

 La mayor demanda de alquiler, visible en el aumento de los precios,  se deriva de las dificultades para acceder a una vivienda en propiedad que tienen los nuevos hogares, a pesar de las caídas sufridas por  los precios de venta y de los descensos de los tipos de interés de los préstamos a comprador.

 Se aprecia un cambio de mentalidad ante el  alquiler por parte de los nuevos hogares, que parecen tener menos reservas ante dicha forma de tenencia. Influye la equiparación que se ha establecido en materia fiscal entre la propiedad  y el alquiler en los últimos años para las nuevas operaciones. La discriminación fiscal  en favor de la propiedad fue decisiva para que España llegase a ser el país con menor presencia del alquiler en Europa Occidental.

Se conoce mal la realidad del mercado de alquiler en España. Como se ha comentado, la ECH del INE permite conocer cada año la proporción de hogares que vive de alquiler. Las estadísticas de los “portales” Idealista y Fotocasa permiten aproximarse a los precios de oferta del alquiler. Pero no hay estadísticas sobre  contratos de alquiler (superficie de la vivienda alquilada, plazo del alquiler, avales constituidos, seguros suscritos, precios establecidos en los contratos), excluida la autonomía de Cataluña. Dicha  carencia debería eliminarse para conocer mejor las características de dicho mercado de alquileres, pieza relevante del conjunto del mercado de vivienda.  

Una versión de este articulo se publicó en la revista semanal "El siglo de Europa" de 2.5.2016.





[1] JRL es Vocal del Consejo Superior  de Estadística y miembro de Economistas frente a la Crisis

16 abril 2016

REFLEXIONES SOBRE LA CONTABILIDAD REGIONAL DE ESPAÑA.EL MODELO TERRITORIAL NO CAMBIA Julio Rodríguez López


El INE publicó en marzo de 2016 los resultados de la Contabilidad Regional de España relativos a 2015. Los datos del PIB por comunidades autónomas ahora  divulgados respetan los totales publicados previamente  para España. Tales  resultados regionales de 2015 no implican cambios significativos respecto de los correspondientes a 2014. Se aprecia un especial dinamismo en el crecimiento de las autonomías con mayor peso de la construcción y la hostelería, así como en las principales áreas metropolitanas.

    Según la última publicación del INE, en 2015 la primera autonomía en cuanto a valor absoluto del PIB a precios corrientes  fue Cataluña, con casi 205.000 millones de euros, el 18,9% de España, seguida de cerca por Madrid con el 18,8%. A continuación vienen Andalucía,  Valencia y País Vasco.

 El PIB por habitante es una aproximación primaria al nivel de vida de cada territorio.  El primer puesto por autonomías en cuanto al nivel de dicha magnitud correspondió a la Comunidad de Madrid, con 30.755 euros, un 36,6% por encima del nivel medio de España, que en 2014 equivalía al 87,4% de la Eurozona. El País Vasco ocupa el segundo lugar, correspondiendo a Cataluña (+18,8%) la cuarta posición. Andalucía, con un 25,9% por debajo de la media nacional y Extremadura, con un -30,6%, ocupan las dos últimas posiciones entre las 17 autonomías en cuanto a nivel de vida teórico.

 El PIB por habitante es la resultante de multiplicar la productividad por persona ocupada por la tasa de empleo (empleos por habitantes). Madrid supera a la media de España en productividad, pero su diferencia es mayor en la tasa de empleo (+22,6%). Extremadura está por debajo de España en productividad, pero su diferencia a la baja es más acusada  en la tasa de empleo (casi un 20% por debajo).Una economía “incluyente”, que abra posibilidades de empleo a más ciudadanos,  estará siempre más desarrollada. 

En la Comunidad de Madrid destaca  la presencia de servicios de productividad elevada (información y comunicaciones, actividades financieras y seguros, actividades profesionales y artísticas). La industria ha sido desplazada de dicha Comunidad  por la expansión inmobiliaria. Solo en las islas, Baleares y Canarias,  hay menos presencia industrial relativa que en Madrid. En Extremadura, la autonomía menos desarrollada de España, destaca la presencia de  agricultura-ganadería, construcción y,  sobre todo, administraciones públicas, que son servicios no destinados a la venta.

 El bienio 2014-15 fue de moderada recuperación. La recesión  cíclica “tocó fondo” en 2013. La economía española creció a un ritmo medio anual del 2,3%. Los mayores crecimientos de dicho periodo, por autonomías, han correspondido a la Comunidad Valenciana (2,8%), Madrid (2,50%) y Cataluña (2,45%). Las autonomías de Galicia  y Asturias (1,8%) y Castilla-La Mancha (1,7%) registraron las menores tasas de crecimiento en el periodo citado.

 La industria no ganó peso en la economía española en la recuperación posterior a 2013 (bajó su participación en el PIB al 15,5% en 2015). Desde 2015 se advierte un mayor dinamismo de la construcción. Las viviendas iniciadas han experimentado fuertes aumentos en 2015 e inicios de  2016. A pesar de la incidencia que para España supondrá el cambio climático en marcha (elevación del nivel del mar, incremento de temporales, aumento de la temperatura del mar en superficie, desestabilización del equilibrio de las playas y deltas, aumento de la temperatura local), poco o nada ha cambiado en el urbanismo que se practica en las ciudades.

 Así, en la Comunidad de Madrid destaca el celo con el que la presidenta de esta autonomía critica al ayuntamiento de Madrid por no dinamizar con más prontitud los proyectos de “desarrollo urbano” (hacer más viviendas, en una palabra) de dicha ciudad.

  Pero las recomendaciones de los expertos en el clima no encuentran una administración potente  que aplique sus sugerencias. Cada uno de los 8.200 ayuntamientos (que siguen aumentando en número bajo el empuje que a la división constante en nuevos municipios aportan las autonomías)) es dueño y señor de su urbanismo. El estado poco  tiene que hacer en el modelo territorial, a la vista del reparto competencial vigente en España.

 Se idealiza, sobre todo en Andalucía,  el “modelo Málaga”, como si esta provincia ofreciese unos resultados macroeconómicos especialmente brillantes. Lo específico de Málaga es que ha destinado una proporción elevada de suelo a viviendas de temporada, con importante presencia de  extranjeros. Tras el elevado stock de viviendas de Málaga (tiene casi tantas viviendas como habitantes) se esconde un nivel de PIB por habitante no superior al de la media andaluza, mientras que en el resto de Andalucía parece se considera a Málaga poco menos que la  Florida del sur de España..

 Los indicadores urbanos del INE establecen 45 Áreas Urbanas Funcionales en España. La de Málaga es una de las de mayor dimensión poblacional. De dichas 45 Áreas Urbanas, la de Málaga es la antepenúltima en nivel de renta media de los hogares, solo por encima de Marbella y Elche, y ocupa el puesto 38 en lo que a tasa de desempleo se refiere. Algo tienen que ver con dicha situación los bajos salarios de la hostelería y de la restauración. El esplendor del turismo contrasta con los bajos salarios medios de los empleos creados en el sector.

 La continuidad de una política de suelo atenta a construir viviendas al margen de la demanda real de las mismas, en la que ahora destaca el papel de los fondos de inversión,  no ayudará a cambiar el modelo productivo. Es posible que en  la coyuntura presente,  de tipos de interés por los suelos y abundante dinero flotante a la búsqueda de rentabilidad,  se repitan nuevas burbujas que luego habrá de pagar el conjunto de la ciudadanía.

Este artículo se publicó en la revista semanal “El Siglo de Europa” de 18.4.2016





[1] JRL es vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas Frente a la Crisis

23 abril 2015

La encuesta continua de hogares del INE confirma la tendencia al alza del alquiler. Julio Rodriguez López

La encuesta continua de hogares del INE ha confirmado que en  2014 persistió  la tendencia creciente del mercado de alquiler en España.Los resultados de dicha encuesta son equivalentes a los obtenidos en la encuesta de condiciones de vida del INE.

En dicho ejercicio, la proporción de hogares  que residía en viviendas de alquiler ascendió al 16,6% de todas las viviendas principales, medio punto porcentual por encima de la proporción del año precedente. La mayor presencia del alquiler  fue la de la autonomía de las Islas Baleares, con un 26,5%, y la menor fue la de Extremadura, con el 9,5%. Por lo general el alquiler es un fenómeno urbano, mientras que en el mundo mas rural  los hogares no conciben el acceso por vías distintas a la propiedad. 

Las condiciones laborales de España en 2015 conducen a que los nuevos hogares no puedan generar ahorro como para adquirir  una vivienda en propiedad, apareciendo el alquiler como la única vía para encontrar alojamiento.

El problema aparece porque en numerosas ciudades españolas no ha habido  apenas mercado de alquiler durante mucho tiempo.La política de vivienda, cuando vuelva a reaparecer, deberá atender a satisfacer dicha demanda de alquiler.. Dicha situación dificulta la emancipación de los jóvenes respecto de los hogares familiares.

23 noviembre 2014

LOS DESAHUCIOS DE VIVIENDAS EN ESPAÑA MANTIENEN EL RITMO EN 2014 Julio Rodríguez López


   Los últimos datos sobre desahucios  de viviendas por impago de la deuda hipotecaria señalan la continuidad del alcance del problema en 2014. Además, la cifra absoluta de créditos morosos de hogares se mantiene elevada, lo que adelanta la continuidad del problema. Sobre los desahucios, se  dispone de información estadística procedente del Poder Judicial, del INE y del Banco de España. Los datos disponibles se complementan, y resulta ahora posible aproximarse al problema citado con más rigor que cuando el problema hizo acto de presencia de forma destacada.

     El saldo vivo de  los créditos morosos  de hogares por impago de la deuda hipotecaria para compra y rehabilitación de viviendas alcanzó un volumen significativo a 30 de junio de 2014, 36.300 millones de euros, un 13,8% más que en el año precedente. Aunque dicha cifra supuso un ligero descenso respecto de marzo de 2014, la potencialidad de nuevos desahucios resulta elevada.

   Hasta abril de 2013 solo se dispuso en España de datos trimestrales sobre ejecuciones hipotecarias (procedimientos  iniciados y lanzamientos) procedentes del  Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Según dicha fuente, entre 2008 y 2013 los totales acumulados fueron de casi 500.000 procedimientos de ejecución presentados y  309.560 lanzamientos.

Las magnitudes recogidas   en la estadística judicial se refieren a todo tipo de activos inmobiliarios (viviendas habituales y de temporada, locales comerciales, naves industriales, locales de oficinas). Desde 2013 el CGPJ  ha reforzado la información aportada, desagregando los lanzamientos practicados por los Tribunales Superiores de Justicia  entre los procedentes de  ejecuciones hipotecarias (25.811 en 2013)  y los derivados de la aplicación de la Ley de Arrendamientos Urbanos. Estos últimos  ascendieron a 38.141 en 2013, lo que revela que en España bastantes hogares van a la calle por no poder pagar el alquiler.

  En mayo de 2013 el Banco de España inició la publicación de “Notas Informativas” en las que se recogen datos sobre las viviendas entregadas a los bancos  como consecuencia de impagos de préstamos. El Banco obliga,  mediante la CBE 1/2013, de 24 de mayo,  a las entidades de crédito a remitir  dicha información, en la que se distingue entre viviendas habituales entregadas y el resto de viviendas no principales. La estadística citada  diferencia asimismo  entre entregas voluntarias y judiciales de viviendas.

  .  En 2012 se entregaron a los bancos 39.051 viviendas habituales  y 38.961 en 2013,  según el Banco de España. El 36,3% de todas  las viviendas entregadas fueron  daciones de pago, en las que el deudor queda limpio de deudas,  una vez recuperada por el banco la vivienda que sirvió como garantía del préstamo. Las entregas de viviendas habituales supusieron casi el 60% de todos los lanzamientos estimados por el CGPJ.

Se puede así   aproximar que en los seis años transcurridos  entre 2008 y 2013  hubo  unas 100.000 entregas de viviendas habituales a bancos como consecuencia de la morosidad de los préstamos garantizados por hipoteca. En el primer semestre de 2014 tales  entregas de viviendas a los bancos disminuyeron en un 30%, según el Banco de España.

 La tercera fuente estadística es la del INE. A partir de 2014 dicho organismo público ha iniciado la publicación de una nueva estadística trimestral  de certificaciones de ejecuciones hipotecarias iniciadas. Dichas certificaciones,   relativas a fincas urbanas, se desagregan entre viviendas habituales y otras viviendas. En los dos primeros trimestres de 2014 se ha certificado el inicio de 19.075  procedimientos de  ejecución hipotecaria de viviendas habituales, un 6,2% más que en el mismo periodo de 2013.

 De las tres fuentes estadísticas disponibles (CGPJ, Banco de España  e INE), las que se aproximan más al   problema de los desahucios son las del Banco de España, puesto que las del INE informan sobre procedimientos iniciados, que pueden o no terminar en desahucios, y las del CGPJ no desagregan entre los activos inmobiliarios objeto de procedimiento.

 Llama la atención que en la última Nota Informativa del Banco de España  de 13 de noviembre de 2014 dicha entidad informe que  tiene en estudio la posibilidad de dejar  de elaborar la estadística de viviendas entregadas a los bancos, a la vista de los nuevos datos aportados  por el INE. Como se ha comprobado,  el INE mide una variable diferente a la que estima el Banco de España. De desaparecer la estadística del Banco de España se perdería una información relevante sobre el problema en cuestión, problema  que no desaparecería por falta de información.

 Ante los 130.000 desahucios de vivienda habituales producidos en España entre 2008 y 2014 y lo que todavía puede producirse, los paliativos del gobierno, recogidos en la Ley 1/2013,  consisten en una moratoria de 2 años en las ejecuciones correspondientes a un colectivo reducido de hogares, en la aplicación del Código de Buenas Prácticas y en  la creación de un Fondo Social de Viviendas, una especie de obra de caridad de los bancos.

Sobre   la aplicación de dichos instrumentos no hay información regular. El gobierno informa solo de manera esporádica y aproximada, situación que debería de corregirse.  Por supuesto tras las cifras hasta aquí comentadas  está la realidad  de que el sistema de ejecución de hipotecas vigente en España sigue siendo uno de los más duros del mundo y que tanto desde el BCE como desde el FMI han sido importantes las críticas expresadas sobre tal procedimiento.


Una versión de este artículo se publicó en la revista semanal  “El Siglo de Europa” de 24.11.2014




[1] JRL es economista y miembro del colectivo “Economistas frente a la crisis”.

30 octubre 2014

Nueva estadística de hogares (twitter). Julio Rodriguez López

Texto de Twitter, 29.10.2014

Escaso interés ante nueva estadística de hogares del INE. Para 2015-18 se prevén  unos 67.000 nuevos hogares/año. Lejos de los 469.000 de 2008 

12 octubre 2014

ESPAÑA 2014. ¿ COMPRAR O ALQUILAR VIVIENDA? Julio Rodríguez López



  Tras un prolongado periodo de  perdida continua de peso en el mercado de la vivienda, desde 2008 el alquiler  ha experimentado un importante aumento  como forma de tenencia de la vivienda en España. La crisis económica posterior a 2007 ha sido decisiva  a efectos de provocar dicho cambio, en el que también influye la política económica seguida para superar dicha crisis.

Los Censos decenales de Vivienda reflejaron  un continuo descenso de la proporción de hogares que viven de alquiler en España entre 1960 y 2001. Esta tendencia se quebró en el Censo de 2011. Así, después de más de 50 años de perdida de relevancia la proporción citada subió desde el 11,4% de 2001 hasta el 13,5% en 2011.
.
 Otras dos estadísticas han reflejado el cambio citado de tendencia. La Encuesta anual de Condiciones de Vida del INE  señala que la proporción de hogares que vive de alquiler alcanzó el nivel mínimo en 2005-06,  con el 10,4%. Dicha proporción apenas  mejoró en 2007, al pasar al 10,5%. La recuperación se ha producido  entre 2008 y 2013. En este último año  el nivel alcanzado ha sido el 15,4%. Las autonomías con mayor peso del alquiler  en 2013 fueron Baleares, con el 27,0% de hogares, y Madrid, con el 21,2%. La proporción más reducida, el 10,5%, correspondió a Extremadura y a La Rioja.

El INE ha publicado los primeros resultados de la Encuesta Continua de Hogares relativa a 2013. En dicha encuesta la proporción media   citada resulta aún  más elevada, el 16,1 %. Una información  adicional aportada por la encuesta mencionada es que el 30,1% de los hogares, unos 5,5 millones, reside en viviendas en propiedad, pero con pagos hipotecarios pendientes.

En un trabajo divulgado por UVE Valoraciones, S.A., German Pérez Barrio ha destacado el aumento de las ofertas de viviendas de alquiler en uno de los principales  portales inmobiliarios. En 2006  dicha oferta ascendía al 10%, mientras que en 2014 la proporción analizada  ha ascendido hasta el 28,6%. Según dicho autor la mayor oferta de viviendas de alquiler procede de viviendas nuevas no vendidas, realizada por promotores y también por los bancos que se han quedado con un amplio volumen de tales viviendas.

 Una segunda fuente de oferta de viviendas de alquiler  corresponde a los hogares  que adquirieron viviendas con la expectativa  de obtener una rápida revalorización del  ahorro invertido y que ahora deben de alquilarlas. Dicho alquiler permite, con frecuencia, hacer frente al pago del préstamo con el que se adquirió la vivienda.

  El descenso de los alquileres pagados  en España  ha sido importante con la crisis, alcanzando el 33,1% hasta julio de 2014 en el caso del índice estimado por Fotocasa.  Los precios de las viviendas, a la vista del comportamiento del índice estimado por el INE, apoyado en los precios declarados en las escrituras intervenidas por los notarios, descendieron por encima del 37%, retroceso que fue  aún mayor en el caso del índice obtenido por Tinsa.  El descenso de los alquileres, según el trabajo citado de Pérez Barrio, refleja la realidad de un aumento de la oferta de alquileres superior a la demanda.

El  mayor retroceso de los precios de la vivienda respecto del alquiler revela que la rentabilidad de los alquileres  ha crecido, y ello desde el 3,9% de 2007 hasta el 4,8% de 2014, según el Banco de España. Entre 2003 y 2012 el coste de alquilar fue inferior al de comprar. La alternativa resulta menos clara en 2014, puesto que en la decisión de comprar influyen las expectativas de aumento de los precios de las viviendas, que han pasado a ser positivas en 2014.

El descenso de los precios de venta, que todavía persistió en el primer semestre de 2014, según la estadística de Fomento, unido a los menores tipos de interés de los préstamos, han producido una mejora de  la accesibilidad a la vivienda en propiedad en 2014. El esfuerzo de acceso se ha situado este año  en un 26,3% de los ingresos familiares (28% en 2013).La estimación se ha realizado para el hogar que ganase el salario medio anual calculado por el INE.

 En el periodo enero-julio de 2014 los alquileres se situaron ligeramente por debajo del mismo periodo de 2013. Bajo los mismos supuestos que para el acceso  a la propiedad, el hogar de nueva creación que ganase el salario medio  debería de destinar un 32,8% de los ingresos  para ocupar una vivienda en alquiler.

En 2014 resulta, pues,  más accesible la vivienda en propiedad que en alquiler, bajo el supuesto de que el nuevo hogar tuviese acceso a un préstamo bancario, supuesto que  resulta problemático. Además,  el que  el préstamo cubra, por lo general, no más del 80% del precio de venta de la vivienda, obliga al hogar de nuevo acceso a   disponer de un ahorro equivalente al 20% del precio de la vivienda, que es una importante restricción. El ajuste salarial y la inestabilidad laboral  provocados  por  la política económica vienen a ser, pues, los factores más relevantes de cuantos impulsan el alquiler como forma de acceso a la vivienda en España en 2014.

Una versión de este artículo se publicó en la revista El Siglo de 13.10.2014



15 septiembre 2014

EL MERCADO INMOBILIARIO COMIENZA A REACCIONAR Julio Rodríguez López


 El índice de precios de viviendas del INE registró un significativo aumento trimestral del 1,7% en el segundo trimestre de 2014. Tras dicha evolución, la variación interanual del indicador en cuestión es del 0,8%. Dicho índice, el principal indicador del mercado de vivienda, había registrado previamente un descenso acumulado de los precios de la vivienda próximo al 40% entre  el tercer trimestre de 2007 y el primero de 2014. De acuerdo con la evolución del conjunto de indicadores, los precios de las viviendas parecen haber dejado de caer en el primer semestre de 2014, mientras que los alquileres parecen estar aumentando de forma moderada pero continúa en dicho periodo.

La información disponible sobre las ventas de viviendas apunta hacia un crecimiento significativo en la primera mitad de 2014 sobre el mismo periodo del año precedente. Frente a las 300.349 viviendas vendidas en 2013, en 2014 puede haber  un aumento interanual de las ventas situado entre el 10%  y el 15%. El principal factor dinamizador han sido las adquisiciones efectuadas por no residentes, en especial por parte de fondos de inversión.  Desde hace un año dichas entidades han aprovechado las ventajas  que han supuesto los acusados descensos de precios experimentados en España  tras la prolongada crisis del mercado de vivienda entre el segundo semestre de 2007 y el mismo periodo de 2013.

El principal cambio de 2014 radica en la mayor fortaleza que vienen presentando las ventas de viviendas a españoles residentes, que habían  disminuido  de manera casi uniforme entre 2007 y 2013. En la primera mitad de 2014 las ventas a extranjeros se han aproximado al 17% del total de ventas. Sin embargo, en 2014 ha  continuado descendiendo la proporción de ventas de viviendas financiadas con créditos hipotecarios, proporción que fue del 63% en el primer semestre, frente al 63,5% de 2013.

El que una amplia proporción de ventas de vivienda se haya realizado en el primer semestre de 2014 sin financiación bancaria revela la presencia de inversores institucionales y de adquirentes en busca de una colocación de ahorro. Esta evolución resulta favorecida por los bajos tipos de interés existentes, pues se compran viviendas como alternativa a los depósitos bancarios. Los indicadores del mercado de trabajo señalan la presencia de un mayor nivel de empleo en el primer semestre de 2014, pero los  puestos de trabajo de nueva creación se caracterizan por su inestabilidad y  también por la baja remuneración. El mayor crecimiento de la economía puede estar reforzando, pues, la demanda de viviendas de alquiler.

Los nuevos créditos a comprador de vivienda han aumentado en casi un 20% sobre el año precedente en enero-julio de 2014. Los bancos han levantado algo la mano en materia de financiación a comprador de vivienda, aunque predominan sin duda los préstamos destinados a compradores de las viviendas que los bancos tienen en su balance para la venta. Los tipos de interés de los prestamos han seguido disminuyendo, aunque el diferencial de los préstamos a interés variable sobre el Euribor está situado en torno al 2,5%.

 Entre enero y mayo de 2014 las viviendas iniciadas volvieron a descender en un 3,2% sobre el mismo periodo de 2013, aunque parece advertirse alguna reanimación de dicha magnitud  en el segundo trimestre. El nivel de 2013  fue de 33.900 iniciaciones de viviendas, el más bajo desde que se dispone de información sobre los visados de dirección de obra de los colegios de aparejadores. 

Según la Contabilidad Nacional Trimestral de España del INE, en el primer semestre de 2014 la inversión en vivienda (construcción residencial) disminuyó en un 10% sobre el mismo periodo de 2013. Ello implicaría, de seguir esa evolución en el resto del año, que la construcción residencial todavía quitaría unas décimas al crecimiento del PIB de la economía española en 2014.

En julio de 2014 el Ministerio de Fomento  publicó la estimación anual del número de viviendas de nueva construcción no vendidas, referida a 31 de diciembre de 2013. De la estimación citada resulta un total de 563.908 viviendas en la fecha citada para el stock en cuestión. La estimación citada supuso un descenso anual de 19.545 viviendas en 2013,  el 3,4% del stock existente en diciembre del año precedente. La reducción del stock puede aproximarse a las 50.000 viviendas en 2014.

Inversores institucionales y compradores de ocasión dominan, pues, la situación del mercado de vivienda en España en 2014, donde los bancos han suavizado la restricción crediticia. Dicho mercado  posiblemente presentará en 2015 un perfil expansivo más despejado que el de 2014. La concentración de las  compras de inversores se ha centrado en las provincias de Madrid y  Barcelona y en las zona de las islas y  del “arco mediterráneo” en las que han resultado ser más intensas las caídas de precios.


Una versión de este articulo se ha publicado en la revista "El Siglo" de 15 de septiembre de 2014. 


12 septiembre 2014

Dos indices de precios de vivienda de metodología diferente Julio Rodriguez López

   En el segundo trimestre de 2014 el indice de precios de vivienda del INE (100=2007) registró un aumento del 1,7% sobre  el nivel del trimestre precedente. De este modo la variación interanual  resultante fue de un aumento del 0,8% sobre el mismo trimestre de 2013. Cataluña (8,7%) y Madrid (6,3%) presentaron los mayores aumentos interanuales, junto a las autonomías con mas peso del turismo.

Pocos días después el Ministerio de Fomento ha publicado el precio medio de las tasaciones de viviendas efectuadas en el segundo trimestre del año, 1459,3 euros /m2. Dicho nivel es prácticamente idéntico al del trimestre precedente,  con lo que dicha estadística ha mantenido una variación negativa del 2,9% sobre el mismo periodo de 2013. Solo Baleares presentó una variación interanual positiva del 3,6%, mientras que en  las restantes autonomías dicha  variación  fue negativa.

Como era de esperar surgió pronto la polémica acerca de  cual de los dos indices refleja mejor la realidad.del mercado de vivienda en España. Se trata de dos indicadores de metodologia muy diferente, por lo que no es de sorprender que haya diferencias mas aparentes que reales entre los resultados de dichos indicadores en el 2º trimestre de 2014.

El indice del INE se elabora a partir de los  precios y superficies declarados en las escrituras formalizadas ante notarios, lo que implica que recoge precios reales en euros por m2. Pero la metodología de este indicador es algo mas complicada, pues el indice publicado no es la media de tales precios, sino que es el resultado de aplicar una regresión, que se  establece entre los precios observados y un conjunto de características observadas en las viviendas.

En el caso del indicador del Ministerio de Fomento  se trata de un precio medio obtenido  a partir de unas 300.000 tasaciones realizadas cada año, por lo que no incluye  precios observados en el mercado, sino los precios que estiman los tasadores, esto es, recoge unas expectativas de precios de mercado. De esta estadística se deriva una amplia información territorial acerca de los precios de la vivienda en España, mientras que en el caso del indice del INE se publican solo  números indices de precios agregados. La metodología del indice de precios del INE es mas rigurosa, pero la información  territorial (autonomías, provincias y ciudades) que divulga Fomento sobre precios de la vivienda es de bastante utilidad.

Según la estadística de Fomento los precios de la vivienda habrían dejado de caer en el segundo trimestre de 2014, mientras que en el caso del índice de precios del INE habría tenido lugar una remontada de dichos precios  de la vivienda en dicho periodo de tiempo. Al obtenerse dichos indicadores según metodologías diferentes, no es de extrañar que difieran los resultados de los mismos. Dicha  circunstancia debería de tenerse en cuenta en el momento de discutir cuál de los  dos indicadores refleja mejor la realidad del mercado de vivienda.

La cautela de los tasadores se advierte también en la estadística de precios de vivienda que publica  la tasadora Tinsa, según la cual los precios de las viviendas habían seguido bajando en España  hasta el mes de agosto de 2014, en el que registraron un descenso interanual del 4,3%. El mercado de vivienda está cambiando, pero la tendencia nueva no acaba de despejarse del todo.



28 abril 2014

LA CRISIS ACENTUA LAS DIFERENCIAS DE DESARROLLO ECONÓMICO ENTRE LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS Julio Rodríguez López

                 
  El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó a fines de marzo los resultados de la Contabilidad Regional de España (CNR) de 2013. Las magnitudes económicas territorializadas  tienen cierto interés en la coyuntura política actual de España, un tanto dominada por los deseos soberanistas de algunas autonomías y por identitarismos en plena expansión. Los resultados de 2013  ponen de manifiesto que las disparidades territoriales en nivel de desarrollo apenas se han corregido después de treinta años de funcionamiento de las comunidades autónomas.

A fines de los años cincuenta del pasado siglo el entonces Banco de Bilbao publicó las primeras estimaciones de la renta nacional por provincias. En dichas estimaciones aparecían en cabeza las provincias vascas, mientras que  al final de la clasificación destacaban algunas provincias  andaluzas y extremeñas. Dicha  situación relativa se ha mantenido tras casi sesenta años después.

 El Producto Interior Bruto (PIB)  de España ascendió en 2013 a unos 1.023 miles de millones de euros. La cuota mayor de dicho total, el 18,8%, correspondió a Cataluña, que ganó tres décimas de participación en el PIB  desde 2008, primer año de la crisis. La segunda mayor cuota fue la de la Comunidad de Madrid, el 17,9%, lo que ha   supuesto  asimismo una décima porcentual  más que en 2008. Detrás vienen, a distancia,  Andalucía (13,7%) y la Comunidad Valenciana (9,5%), que han perdido peso en la economía española desde dicho año, sobre todo en el caso de la última autonomía citada.

  En cuanto al PIB por habitante, que es la magnitud que viene a medir el nivel de desarrollo, dicha magnitud ascendió a   22.279 euros en España en 2013, un 6,6% por debajo del nivel de 2008. La primera autonomía  según el nivel alcanzado en 2013 por la magnitud en cuestión, fue el País Vasco, con 29.959 euros por habitante, un 34,5% sobre la media nacional. La segunda posición correspondió a Madrid (29,8% sobre la media), seguida por Navarra (27,3%) y  Cataluña (19,7%). Las últimas posiciones éntre las 17 autonomías  correspondieron a Andalucía, con 16.666 euros por habitante, y  a Extremadura, un 25,2% y un 32,6%  por debajo de la media de España, respectivamente.

 Además del PIB, la CNR estima también  la renta bruta disponible de los hogares por habitante. Esta magnitud se obtiene, en términos aproximados, detrayendo  del PIB la fiscalidad  directa y añadiéndole  las prestaciones sociales netas (educación, sanidad y pensiones, sobre todo).  El último dato disponible sobre dicha magnitud es el de 2011. En el correspondiente “ranking” de tal magnitud en términos “per cápita”, Navarra adelanta a Madrid y aparece así  como la segunda autonomía, tras el País Vasco. El papel de la fiscalidad estatal directa y de las prestaciones sociales  beneficia sobre todo a Asturias, Extremadura y Andalucía, pero desempeña un papel negativo en cinco autonomías, destacando  la fuerte corrección a la baja que realiza en los casos de Baleares y  de Madrid.

 Según la  CNR, entre 2008 y 2013 el PIB real de la economía española descendió a un ritmo medio anual del 1,38%, retrocediendo en todas las autonomías. La crisis no dejo de sentirse, pues,  en toda España. Las autonomías mejor paradas  en dicha evolución fueron Navarra (-0,84%), Madrid (-1%) y Galicia (-1,08%). Las que sufrieron con mayor intensidad la recesión fueron Castilla-La Mancha (-1,81%), Murcia (-1,95%) y Valencia (-2,08%).

El fuerte retroceso de la actividad productiva en  las autonomías murciana y valenciana, situadas en el denominado “arco mediterráneo”, con las mayores concentraciones de viviendas de nueva construcción no vendidas, refleja el impacto negativo que en las mismas  ha tenido el “pinchazo” de la burbuja inmobiliaria. La región valenciana, que estuvo a la cabeza del desarrollo en España en el pasado, está ahora situada un 12,5% por debajo de la media nacional en cuanto a PIB por habitante. En dicha evolución han  influido las políticas territoriales expulsoras de actividades productivas sostenibles que acompañaron al ladrillo, que ha arrasado no solo a la agricultura, sino también  ha impulsado el descenso de presencia de la industria.

 La  composición de la oferta productiva es relevante a la hora de explicar la posición de las autonomías en cuanto a nivel de desarrollo económico.  Los “servicios de no mercado” (administraciones públicas y defensa, seguridad social obligatoria, educación y sanidad) pesan más que la media (16,6% del PIB) en las autonomías con menor nivel de desarrollo, caso de Extremadura (26,6%).

 La industria (15,7% del PIB en España), autentico motor del desarrollo y principal generadora de valor añadido,  tiene más presencia  en el norte de España, en especial en Navarra (28,3%), Rioja y País Vasco, mientras que su  participación resulta reducida en Madrid (10%), Baleares (7,9%) y Canarias (7,8%). La expansión urbana madrileña, fomentada desde el gobierno de la Comunidad de Madrid, está acabando con los polígonos industriales del pasado, recalificados a suelo residencial sin demasiados escrúpulos por algunos ayuntamientos que ven en el ladrillo la salvación de sus estrecheces de financiación.


  Sobre el turismo, actividad referida a diario en los medios de comunicación como la “madre” de la recuperación,  las cuentas regionales del INE  indican que la cuota de la hostelería en el PIB, fue del 6,8% en España en 2013. Los niveles mayores alcanzados por dicha rama de actividad en 2013 fueron los son los de Baleares (18,2%), Canarias (14,9%) y Andalucía (7,1%). Las estimaciones del INE, realizadas  mediante “cuentas satélites”,  sitúan la presencia total  del turismo en la economía española por debajo del 12%. La citada publicidad sobre la trascendencia de los turistas entrados en la evolución económica  llevaría a pensar que en España no existe más actividad productiva que la turística, en especial en los días de la semana santa. Tanto respeto como dicha actividad merecería  el 88% del PIB que no es turismo.

Una versión mas reducida de este articulo se publicó en la revista El Siglo, de 28.4.20914