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27 noviembre 2016

MERCADO DE VIVIENDA 2016. SE MANTIENE LA RECUPERACION. Julio Rodriguez López

1.    Mercado de vivienda (I).  Los precios de la vivienda
  El mercado de vivienda ha mantenido en España en 2016 un perfil expansivo en los tres primeros trimestres. No obstante, la evolución  de las  principales magnitudes ha resultado menos intensa a lo largo del ejercicio que lo previsible a la vista de los niveles alcanzados en los primeros meses del año.

   El índice de precios de vivienda, elaborado por el INE a partir de los precios declarados en las escrituras de compraventa formalizadas ante notario, creció en un 1,8% en el segundo trimestre de 2016, lo que supuso una variación interanual del 3,9% (Figura 7).Por autonomías, destacaron los crecimientos de Madrid (7,8%) y Cataluña (5,5%), mientras que los menores aumentos fueron los de Castilla y León (0,5%) y Navarra (0,1%). 

 El aumento acumulado de los precios de la vivienda en la etapa de recuperación, según el citado indicador, esto es, después del primer trimestre de 2014,  ha sido del 9,5% en el conjunto de España. Han destacado sobre todo las intensas elevaciones de precios registradas en Madrid (15,8%), Cataluña (13,3%) y Baleares (12,7%). Los aumentos más modestos han correspondido a Navarra (2%) y Extremadura (1,8%) (Figura 8).

 La Costa Mediterránea, las islas y las grandes aglomeraciones de Madrid y Barcelona han sido los puntos en los que la recuperación de los precios de las viviendas ha sido más acusada. Esta evolución territorial  la confirman los resultados de la estadística de precios obtenida por la tasadora Tinsa (Figura 9).

  El Ministerio de Fomento ha publicado en septiembre de 2016 los resultados de los valores de tasación estimados para el segundo trimestre de este ejercicio (datos de empresas tasadoras). Según dicha estadística, el precio medio de tasación en dicho trimestre  fue de 1.506,4 euros/m2, lo que implicó un aumento del 2% respecto del mismo periodo de 2015. El precio  medio en España de una  vivienda de 90 metros cuadrados ascendió a 135.576 euros en el periodo en cuestión.

 Por autonomías, los niveles de precios de tasación más elevados correspondieron al País Vasco (2.393,3 euros /m2) y a la Comunidad de Madrid (2.176,2 euros/m2). Los niveles más reducidos fueron los de Extremadura (882 euros/m2) y Castilla-La Mancha (876,1 euros/m2) (Figura 10).Sigue repitiéndose en el mercado de vivienda  la pauta consistente en que la lejanía de las costas y de Madrid se acompaña de precios de venta de vivienda más reducidos.

  En cuanto a los alquileres, la información procedente del portal  Fotocasa.es revela que en agosto de 2016 el nivel medio en España de los precios del alquiler  ascendió a 7,34 euros/m2-mes (661 euros seria el  precio de alquiler medio de una vivienda de 90 m2), un 3,7% superior al del mismo mes de 2015 (Figura 11).  En diciembre de 2016 el precio medio  del alquiler ascendía a  7,01 euros/m2-mes, lo que indica la presencia de un aumento moderado del alquiler en los ocho primeros meses de 2016 (4,7%).

 En 2016 el mayor aumento interanual de  los precios de la vivienda, según los principales indicadores disponibles, ha sido el del importe medio de las hipotecas (7,5%, correspondiente a 112.516 euros en junio de 2016, fuente INE), seguido por  el índice de precios de vivienda del INE (3,9%), alquileres-Fotocasa (3,4%) y estadística de tasaciones del Ministerio de Fomento (2%). El índice obtenido por Tinsa registró un  descenso del 0,5% en agosto de 2016 respecto del mismo mes del pasado ejercicio (Figura 12).

  En el segundo  trimestre de 2016 los precios del suelo ascendieron a 163,4 euros/m2, un 6,6% superior al del mismo trimestre de 2015. Lo anterior  revela que los precios del suelo urbano están creciendo en 2016  más que los de la vivienda y que los alquileres. Esta evolución puede revelar la presencia de unas expectativas a todas luces alcistas en dicho input de la construcción residencial respecto de la evolución futura del mercado de vivienda.

 
2.    Mercado de vivienda (II). Demanda y financiación
 Los indicadores disponibles confirman la persistencia de un aumento importante de la demanda de vivienda en los siete primeros meses de 2016. Dicha evolución resultó favorecida en principio por la evolución del empleo y de la renta disponible de los hogares. El total de ocupados EPA aumentó en un 2,4% (434.400) en el segundo trimestre de 2016, mientras que los hogares lo hicieron en un 0,59%, correspondiente a una variación neta anual de 59.000 nuevos hogares . 

  La afiliación a la Seguridad Social creció un 2,8% en agosto de 2016 sobre el año anterior, apareciendo los servicios y la construcción como los sectores más dinámicos. La renta disponible de los hogares creció en un 2,1% en el primer trimestre de 2016 respecto del año precedente. En términos agregados, los bajos salarios fueron compensados por el fuerte aumento del número de empleos.
  En el primer semestre de 2016 persistió  el descenso de los tipos de interés a    comprador de vivienda, que alcanzaron  un nivel mínimo del 1,89% en mayo de este año. El Euribor ha mantenido niveles negativos en todo el periodo comprendido entre los meses de febrero y de agosto. El diferencial promedio de los tipos de interés practicados respecto del Euribor a doce meses  fue del 1,989% en el periodo enero-julio de 2016. El plazo medio de los nuevos préstamos hipotecarios concedidos en el segundo trimestre de 2016 fue de 23 años, según datos de los registradores.

 El 94% de los créditos de la cartera de préstamos hipotecarios lo son a tipo variable con actualización anual, mientras que los préstamos a interés fijo, que están aumentando en los últimos meses, suponían en junio de 2016 el 6% de dicha cartera (AHE, 2016).

 El saldo vivo de los préstamos a comprador de vivienda sufrió un descenso interanual del 3,1% en julio de 2016, en línea con la evolución de los últimos años, aunque dicha variación resulta menos negativa que en los años precedentes. Los nuevos préstamos a comprador crecieron en el periodo enero-julio de 2016  en un 19,3% sobre el mismo periodo de 2015 .
  
Esta evolución supone una desaceleración respecto del 33,3% en que creció dicha magnitud en el año 2015, y se debe sobre todo al descenso sufrido por la misma en el mes de julio.
El mayor empleo, la variación  positiva de la renta disponible y una posición más proclive a conceder  nuevos préstamos por las entidades de crédito impulsaron la compra de viviendas en 2016. Según  la estadística del INE sobre  compraventas registradas de viviendas, en el periodo enero -julio de 2016 dichas compras aumentaron en un 14% respecto del año precedente. Las compraventas de viviendas nuevas descendieron en un 3,1% en dicho periodo, mientras que las de viviendas usadas aumentaron en un 19,1% .

 Las compras por extranjeros han seguido aumentando su participación dentro del conjunto de las compras de viviendas en España. Según  la Estadística Registral Inmobiliaria de los registradores, en  2016 dicha participación pasó desde el 12,93% del primer trimestre al 13,15% en el segundo semestre. Puesto que la previsión de ventas  supera las 400.000 en 2016, ello implica que las ventas de viviendas  a extranjeros se pueden aproximar a las 50.000 en este ejercicio.

  En  el segundo trimestre de 2016 las ventas a compradores del  Reino Unido volvieron a ocupar la primera posición por nacionalidad del adquirente, casi el 20% del total de ventas a extranjeros, seguidas a distancia por el 7,38% de ventas a alemanes (7,38%) y el  7,05% de los  franceses. El carácter creciente de las ventas a extranjeros revela que se están incrementando   a un ritmo superior al del conjunto de las ventas. En las islas y en las costas mediterráneas se advierte la mayor presencia de compradores extranjeros, lo que señala el carácter turístico de las viviendas adquiridas por los mismos.
 Las estadísticas registrales citadas sitúan el aumento de las ventas de viviendas en el primer semestre de 2016  en un 16,6%, lo que, de mantenerse el ritmo, implicaría un total de  414.000 compraventas en el ejercicio de 2016. 

.Los aumentos más destacados fueron los de Baleares (31,5%) y País Vasco  (24,1%). Por el contrario, Extremadura (4,6%) y Navarra (1,5%) presentaron los más débiles aumentos interanuales en dicho periodo.
El mayor aumento de las hipotecas registradas respecto de las compraventas registradas de viviendas provocó que la proporción de hipotecas para compra de vivienda  sobre el total de compraventas pasara a  suponer el 72,1% de dichas compraventas en  los siete primeros meses de 2016. Dicha proporción supera a la de cada uno de los tres años precedentes. 2011 fue el último año en el que las hipotecas registradas sobre viviendas superaron a las ventas de viviendas.
El descenso de la morosidad de los préstamos a comprador de vivienda ha contribuido asimismo a una mayor fluidez  en la concesión de nuevos créditos. En marzo de 2016 la tasa de  morosidad de dichos prestamos  fue del 4,83%, más  de cinco puntos por debajo de la morosidad del conjunto del crédito al sector privado de la economía (9,99%)  en dicho mes.

 El esfuerzo medio de acceso a la vivienda se mantiene elevado para los hogares con bajos niveles de ingresos. Si se considera a los  mileuristas netos como representantes de dicho segmento de hogares, el acceso a una vivienda de 90 m2 supondría para tales hogares un esfuerzo del 65,4% en el caso de una  vivienda de alquiler o del 58,4% en el caso de acceso  a una vivienda en propiedad, mediante un préstamo que cubriese el 100% del precio de venta de la vivienda. Resulta evidente que en  las zonas más urbanas del país los más elevados precios de la vivienda  hacen aún más elevado   el esfuerzo de acceso.

Los hogares con bajos ingresos  tienen, pues, más  complicado el acceso a la vivienda en propiedad mediante un préstamo hipotecario. Ello  explica el importante peso  que en la demanda actual de vivienda tienen los inversores nacionales (está creciendo la proporción de los  que adquieren viviendas para alquilar), que huyen de unos depósitos bancarios con rentabilidad nula o negativa, así como los extranjeros con fines turísticos, junto a los inversores institucionales  y los hogares con ingresos situados en el entorno del salario medio (1.832 euros/mes fue el salario medio bruto en el primer trimestre de 2016, según la Encuesta de Salarios del INE).


3.    Mercado de vivienda (III). La nueva oferta de viviendas
 El crecimiento de la demanda, el aumento de los precios de venta de las viviendas y la reducción del stock de viviendas de nueva construcción no vendidas han contribuido  a impulsar la edificación de nuevas viviendas. Destaca en 2016  el fuerte aumento interanual de las viviendas iniciadas, medidas por los visados de dirección de obra nueva de los colegios de arquitectos técnicos. Este indicador aumentó en el periodo enero-mayo en un 49,8% sobre el mismo periodo del año precedente, lo que implica que en el ejercicio de 2016 se puedan iniciar unas 75.000 viviendas  (49.700 en 2015).

Las viviendas terminadas, estimadas por los certificados de fin de obra de los colegios de arquitectos técnicos, descendieron en un 8% en el periodo antes citado. Dicha evolución refleja las consecuencias de la prologada etapa de reducción de las viviendas iniciadas y de la  nueva construcción  acaecida tras el  inicio de la pasada crisis en el verano de 2007. Las cifras de viviendas iniciadas y terminadas  de 2016 resultan muy inferiores a los niveles existentes antes del inicio de la etapa expansiva 1997-2007.

El fuerte aumento de las viviendas iniciadas se ha dejado sentir en el comportamiento de la  construcción residencial, aproximada por la inversión en vivienda en la Contabilidad Nacional. En el primer semestre de 2016  dicha  magnitud aumentó en un 2,8% sobre el año anterior (2,4% fue la variación en 2015) . De mantenerse esta tasa de variación la aportación de la construcción residencial al aumento del PIB seria de 0,13 puntos porcentuales en 2016.  Se está, pues,  en presencia de  una recuperación de la actividad constructora residencial,  pero esta no ha alcanzado  todavía una intensidad significativa general,  pues  existen  profundas disparidades territoriales. 

 El peso de la inversión en vivienda en el PIB es del 4,6% en 2016, casi la tercera  parte del nivel alcanzado en 2007. La participación en el PIB del conjunto del sector de la construcción es del 10,4% en 2016. En este ejercicio  la construcción residencial presenta un dinamismo muy superior al del  resto de la  construcción, en gran parte por la caída de la inversión pública,  como consecuencia de la política de reducción del déficit público.

 El Ministerio de Fomento publicó en el verano de 2016 la cifra correspondiente al stock de viviendas terminadas y no vendidas, correspondiente a la fecha de 21 de diciembre de 2015. Según la estimación citada, dicho stock ascendió a 513.848 viviendas, lo que supuso un retroceso del 5,6% respecto del nivel existente un año antes . La cifra citada  supone el 2% del parque de viviendas existente en España.  Destacan  las elevadas  participaciones que  dentro de dicho stock tienen  las autonomías  de Valencia (95.210 viviendas), Cataluña (80.372) y Andalucía (78.042).

 El descenso del 5,6% del stock citado fue bastante acusado en el País Vasco (-14,5%), Galicia (-8,3%) y  Baleares (-8,2%). Destacó el aumento registrado en la Comunidad de Madrid, donde no solo no hubo retroceso, sino que tuvo lugar un aumento del stock en cuestión (1,4%) en 2015.  También se ha puesto de manifiesto en los últimos meses la relevancia de los activos inmobiliarios presentes en los balances bancarios en España. Ello confirma  la incidencia negativa que suponen los excesos de construcción residencial respecto de la demanda real de vivienda.

  Los excesos del pasado no solo han dado lugar a que el gobierno haya intervenido para sanear algunos  bancos afectados, en especial los procedentes de las antiguas cajas de ahorros y ello a partir de Sareb, el “banco malo”, con el coste fiscal consiguiente. La cuestión está en que la situación de algunos bancos, aparte de los saneados por Sareb,  todavía resulta afectada por los activos reales improductivos que aparecen en sus balances, correspondientes básicamente a suelo y  bloques de viviendas no vendidos.


4.    Política de vivienda
 En el primer trimestre de 2016 las ventas de viviendas protegidas (las calificadas por las CC. Autónomas, destinadas a vivienda habitual, que tendrán un precio  máximo de venta o de alquiler y no superarán los  90 m2 útiles de superficie) ascendieron a 5.061, según datos de los notarios publicados por el Ministerio de Fomento. Dicha evolución   supuso un aumento del 0,8% respecto del mismo periodo de 2015 .

   De mantenerse  el ritmo del primer trimestre las ventas de viviendas protegidas podrían superar las 21.000 en el presente ejercicio. En 2016 se mantiene la tónica de aumento moderado de las ventas de este tipo de viviendas, incluidas nuevas y usadas.   Estas últimas deben de suponer  la cuota mayor, a la vista del bajo ritmo de nuevas construcciones de viviendas protegidas en los últimos ejercicios.

  Las ventas de viviendas protegidas (VPO) en el primer trimestre de 2016 supusieron el 4,3% de las ventas totales de viviendas. Después de haber alcanzado una cuota del 11,5% en el  2011, la participación citada de las VPO   en las ventas de viviendas no ha dejado de disminuir. La rigidez  en los   precios de  venta de esta clase de viviendas ha sido un factor relevante en dicho retroceso.

 Los descensos experimentados por los precios de las viviendas libres después de 2008  los situaron por debajo de los de  las viviendas protegidas, en exceso rigidizados,  lo que afectó negativamente a las ventas de estas últimas. La recuperación de los precios de las viviendas libres podría estimular la venta de las VPO que estén pendientes de venta.

 En cuanto a la actividad constructora de nuevas viviendas protegidas,  los datos disponibles, procedentes del Ministerio de Fomento, revelan que  se han  producido elevaciones significativas en  las calificaciones provisionales y definitivas de dichas viviendas en el primer trimestre de 2016 respecto del mismo periodo del año precedente. 

 Las  calificaciones provisionales aumentaron en un 31,3%, lo que las situaría en un nivel de 6.000 en 2016.Se trata  no solo de disponer de tales calificaciones, sino de  que exista financiación crediticia para poner en marcha nuevas promociones de dicha clase de viviendas.
 En cuanto a las calificaciones definitivas, que se conceden a viviendas protegidas terminadas, el crecimiento interanual resultó ser más intenso, el  47%, lo que implicaría  la salida al mercado de unas 11.700 viviendas de estas características. De producirse dicha salida al mercado, ello  tendría cierta trascendencia,  a la vista de la  todavía baja oferta de viviendas libres de nueva construcción.

  El precio medio de tasación de las viviendas protegidas ascendió a 1197,8 euros/m2 en el primer trimestre de 2016 (1.352 euros/m2 en la Comunidad de Madrid), un 1,2% por encima del correspondiente al mismo periodo de 2015 y el 73,5% del precio medio de venta de las viviendas libres en el mismo periodo. Una vivienda protegida media de 90 m2 tendría un precio de venta de 99.700 euros (121.680 en Madrid).

En diciembre de 2016 termina la vigencia del Plan de Viviendas 2013-2016, aprobado por RD 233/2013, BOE de 10.4.2013.  El Plan entró en vigor de hecho en julio de 2014 una vez que el gobierno aprobó en Consejo de Ministros el tipo de convenio a firmar con las comunidades autónomas para el desarrollo  de los programas  comprendidos en el Plan citado. Ello fue  así porque la ejecución efectiva  de los planes de vivienda estatales descansa en las administraciones con competencia en la materia, esto es, las comunidades autónomas.  
Los  programas de mayor interés del Plan en cuestión son los relativos a las ayudas al acceso al alquiler a los inquilinos y el de fomento de la creación de un parque público de viviendas de alquiler sobre suelos o edificios de titularidad pública. La dotación presupuestaria del plan citado ha sido reducida, por coincidir con una etapa de fuerte control del gasto  público a efectos de cumplimiento de los programas de estabilidad.

 El gasto público directo para el acceso a la vivienda recogido en el presupuesto del Estado de 2016  ascendió a 587,1 millones de euros, en su mayor parte destinado a hacer frente a las subvenciones contempladas en  anteriores planes plurianuales de vivienda protegida. Puesto que no se dan las condiciones de tiempo y de gobierno  para aprobar un nuevo Plan Plurianual de Vivienda, se debe de prorrogar, mediante Real Decreto aprobado en Cortes, el vigente plan a 2017, de forma que no queden sin cubrir las ayudas citadas, que suelen  ir dirigidas a hogares con niveles de ingresos medios y bajos.

 La parte del gasto público directo destinado a ayudas al alquiler, a ejecutar por las autonomías, debería ser objeto de publicidad, de manera que todos  los hogares con bajos niveles de ingresos puedan conocer  la existencia de tales ayudas (40% del alquiler durante doce meses prorrogables, hasta un máximo de 2400 euros anuales, siempre que el alquiler no supere los 600 euros). El Estado, que es la administración que aporta los recursos, debería divulgar la forma bajo la cual se efectúa el gasto por parte de las autonomías.  
La política estatal de vivienda incluye ayudas fiscales a hogares y   empresas. Dichas ayudas se incluyen en los programas presupuestarios asociados con los tributos que son objeto de desgravación para facilitar el  acceso a la vivienda.

  El nuevo gobierno que suceda al actual en funciones deberá poner en marcha un nuevo plan de vivienda. Este debe de movilizar  los instrumentos precisos para facilitar el acceso a la vivienda a los hogares cuyos recursos no permiten lograr dicho acceso en las condiciones del mercado. Entre los instrumentos a movilizar destacan los relativos a  la aportación de suelo para construir vivienda protegida accesible, la creación de un parque público de viviendas sociales de alquiler, el apoyo a los hogares arrendatarios  y la elevación del nivel del gasto destinado a fomentar la disponibilidad  de viviendas sociales, preferentemente de alquiler.

Este articulo forma parte de un trabajo mas extenso publicado en la revista "Ciudad y Territorio Estudios Territoriales", nº 190 Invierno 2016,  del Ministerio de Fomento, bajo el titulo "Mercado de vivienda: persiste la recuperación, se modera el ritmo"



19 octubre 2016

EN 2017 HA PROSEGUIDO LA RECUPERACIÓN DEL MERCADODE VIVIENDA Julio Rodríguez López


1 .   Mercado de vivienda (I). Precios y alquileres  de la vivienda

   Los precios de las viviendas registraron un importante aumento en el primer trimestre de 2016, el 1,5% sobre el trimestre precedente, según el índice de precios de vivienda del INE (datos de los notarios). El ritmo de aumento en cuestión  fue menos acusado en la estadística de precios de tasación del Ministerio de Fomento (0,8%). La variación interanual  del primer trimestre de 2016 respecto del mismo periodo del año anterior fue del  6,3% para el índice de precios del INE y del 2,4% para los precios de tasación.

   Tras la pasada recesión del mercado de vivienda, el índice de precios alcanzó el nivel mínimo  en el primer trimestre de 2014. Después  de dicho periodo, en los dos años siguientes de recuperación del mercado,  el índice  citado ha experimentado  un crecimiento acumulado del 8%. Los  mayores crecimientos en dicho periodo fueron los de las comunidades autónomas de Madrid y Cataluña (12,4% en ambos casos), mientras que Castilla-La Mancha presentó el menor aumento (1,2%).

  Madrid y Barcelona, los archipiélagos y las zonas turísticas  parecen experimentar las mayores elevaciones de precios. Una evolución equivalente presentan los precios de tasación estimados por la empresa tasadora Tinsa. Según esta fuente la variación interanual  de precios de vivienda en mayo de 2016 sería solo del 1,3%.

La estadística de precios de tasación del Ministerio  de Fomento aporta información sobre niveles absolutos de precios de vivienda, estimados a partir de informes de tasación. Así, según dicha  fuente, en el primer trimestre de 2016 los precios más elevados por autonomías  en España  fueron los del País Vasco, 2360,2 euros/m2, seguidos por los de la Comunidad de Madrid, 2129,6  euros/m2. Los niveles más reducidos fueron los de Extremadura (882,5 euros/m2) y Castilla-La Mancha (862,5 euros/m2).

  Según estimación de Fotocasa, los precios medios de los alquileres fueron de 7,29 euros/m2-mes en abril de 2016. Dicho nivel implicó una variación del 4,4% respecto del mismo mes del pasado ejercicio.  El nivel mínimo previo  alcanzado por los precios de los alquileres, según la fuente estadística citada, fue el de septiembre de 2014 (6,75 euros/m2-mes).

 El aumento registrado por los alquileres entre dicho periodo y abril de 2016 fue del 8%, crecimiento equivalente al del índice de precios de vivienda. Cataluña (10,22 euros/m2-mes), País Vasco (10,15 euros/m2-mes) y Madrid (10,13 euros/m2-mes) presentaron los niveles más elevados de alquileres entre las autonomías en abril de 2016.

  Según el Ministerio de Fomento, el precio medio alcanzado por el suelo en las transacciones efectuadas (estadística procedente de los registros) en el primer trimestre de 2016 fue de 157,7 euros/m2. Ello supuso un aumento del 5,3% sobre el mismo periodo del pasado ejercicio. El retroceso de los precios del suelo en la fase de recesión superó al  sufrido por los precios de las viviendas, mientras que la recuperación posterior  a la recesión ha sido más acusada en el caso del suelo.

  Desde el nivel mínimo alcanzado en la etapa de recesión (primer trimestre de 2014) el aumento acumulado del precio del suelo ha sido de un 11,4%, más de tres puntos por encima del aumento experimentado por los precios de venta de las viviendas, según el índice trimestral del INE. El precio del suelo tiene un carácter virtual, que refleja sobre todo expectativas, lo que le lleva a registrar fluctuaciones más acusadas que los precios de las viviendas, tanto en las fases de auge como en las de recesión.

2. Mercado de vivienda (II) Demanda y financiación

 Los diferentes indicadores  parecen señalar que la demanda de vivienda ha registrado importantes aumentos en los primeros meses de 2016. La variación de la renta disponible y del empleo ha sido favorable a una mayor demanda de vivienda. En 2016 ejercerán una menor presión al alza sobre la renta disponible de los hogares algunos factores que han desempeñado un papel importante en los últimos años (descenso de la fiscalidad, reducción del precio del petróleo). El mantenimiento de niveles de gasto de consumo elevados obligará a los hogares a recurrir más al endeudamiento que lo que ha sido la norma durante los recientes años de recesión del mercado de vivienda.

 Así, el nivel de empleo experimentó una variación importante en el primer trimestre de 2016, según la EPA. Los ocupados aumentaron en un 3,3%, correspondiente a una variación neta de 575.000 puestos de trabajo. La afiliación a la Seguridad Social desaceleró su variación anual   hasta el 2% en mayo de 2016 sobre el mismo mes del pasado ejercicio, correspondiente a un crecimiento   interanual de 350.600 afiliados (datos de fin de mes).

  El Banco de España  ha subrayado en sus previsiones de junio de 2016 que la demanda de vivienda se verá favorecida por la evolución de la renta disponible, pero resultará frenada por el menor  ritmo de creación de nuevos hogares. El menor ritmo en cuestión responde al descenso de presencia dentro de la población española  del  intervalo de edades  comprendidas entre 20 y 24 años.

   En 2016 ha persistido el descenso de los tipos de interés de los préstamos a comprador de vivienda, que bajaron hasta el 1,89% en mayo de este año. El diferencial  practicado por los bancos en los créditos a interés variable  sobre el Euribor a doce meses (que ha presentado valores negativos desde febrero de 2016) se mantiene próximo a los dos puntos porcentuales.

 Los menores tipos de interés han apoyado la demanda de vivienda, aunque los nuevos hogares tienen  problemas para el acceso a la vivienda en propiedad. En el periodo enero-abril de 2016 los nuevos créditos a comprador de vivienda crecieron en un 34,5% sobre el mismo periodo del año anterior, según la encuesta del Banco de España.

  Esta entidad  ha iniciado en 2016  la publicación del desglose mensual de los datos de  nueva financiación. De dicha información se  deriva que el 26% de los nuevos préstamos concedidos en 2015 correspondieron a créditos renegociados  y el resto fue nueva financiación neta aportada por las entidades de crédito a los adquirentes de vivienda. La variación  de los créditos concedidos sobre el año anterior en enero-abril de 2016 fue del 31,6% si se eliminan los  créditos refinanciados.

  Las transmisiones  de viviendas, según la estadística publicada por el Ministerio de Fomento,  con datos procedentes de los notarios, experimentaron un aumento del 20,7% en el primer trimestre de 2016  sobre el mismo periodo del año precedente. Las ventas de viviendas nuevas permanecieron estabilizadas en el mismo nivel del pasado ejercicio, mientras que las de viviendas de segunda mano crecieron en un 23,8%.

  Las ventas de viviendas a españoles residentes se incrementaron en un 20%, a la vez que las ventas a  extranjeros lo hicieron en un 24,2%. Las ventas a extranjeros, residentes y no residentes, supusieron el 17,7% de las ventas  totales en el primer trimestre de 2016, medio punto porcentual por encima del nivel alcanzado en 2015. Los mayores aumentos  de las ventas de viviendas en el primer trimestre de 2016 correspondieron a las autonomías de Murcia (43,5%) y Rioja (43,2%). Destacó el retroceso sufrido por las ventas en dicho periodo en la comunidad  foral de Navarra (-11,8%).

 La mayor cuota de ventas de viviendas a extranjeros dentro de las ventas  totales fueron las de Canarias (41%) y Baleares (38,8%). Destacó el 40,9% de la provincia andaluza de  Málaga y el  24,3% de la de Almería. Las cuotas más reducidas correspondieron a  País Vasco (2,3%) y Galicia (2,1%). Se advierte que dicha mayor presencia de las ventas a extranjeros están teniendo lugar en las autonomías donde es más elevada la presencia  del turismo.

 El aumento interanual de los precios de la vivienda en un 6,3% en el primer trimestre de 2016 y el de los alquileres en un 4,4% en abril implica un mayor esfuerzo de acceso a la vivienda   para los nuevos hogares y en general para todos los que tienen niveles medios y reducidos de ingresos familiares. En el primer trimestre de 2016 el salario por persona ocupada se mantuvo  en el mismo nivel del pasado ejercicio, por debajo de las subidas registradas por los precios de las viviendas y por los alquileres en dicho periodo.

 En el primer trimestre de 2016  las hipotecas registradas supusieron  una proporción equivalente a la de 2015 respecto de las ventas registradas, el 69,1%. Ello indica que se está reforzando  la demanda de vivienda por parte de hogares españoles para su  uso,  y también que siguen siendo trascendentes en  la demanda no solo las ventas a extranjeros, sino también las ventas a inversores  que adquieren viviendas para mantener el valor  real de sus ahorros.

3. Mercado de vivienda (III).La nueva oferta de vivienda

  En el primer trimestre de 2016 ha destacado la fuerte recuperación del número de visados de vivienda de  obra nueva efectuados por los Colegios de Arquitectos Técnicos, según datos publicados por el Ministerio de Fomento. En dicho periodo tales visados, que equivalen a  las viviendas iniciadas, crecieron en un 57,1% respecto del mismo periodo de 2015. De mantenerse dicho ritmo en el conjunto del año, el total de iniciaciones de viviendas  en 2016 se aproximaría a las 80.000 (49.700 en 2015).
  Los visados para rehabilitaciones  crecieron en solo un 0,6% en el periodo de tiempo citado, por lo que su participación en el conjunto de visados de vivienda retrocedió hasta el 24,5%, lejos del 33,2% de 2014. Las viviendas terminadas  aumentaron en un 3,4% sobre el año anterior en el mismo periodo de tiempo, correspondiente a una previsión de 46.700 nuevas viviendas terminadas en el presente ejercicio de 2016.

  El Ministerio de Fomento no ha publicado en 2016 ninguna estimación relativa al stock de viviendas de nueva construcción no vendidas. A  fines de 2014  se había estimado por parte de dicho Ministerio que  había en España   534.700 viviendas nuevas sin vender.

  De acuerdo con la evolución de los diferentes indicadores que inciden sobre el stock en cuestión (viviendas terminadas, ventas de viviendas de nueva construcción, autopromoción y viviendas terminadas por parte de personas físicas, Comunidades de Propietarios y Cooperativas), se puede anticipar que las viviendas nuevas no vendidas debieron descender en torno al 4% en 2015, situándose así el stock citado por debajo de las 515.000 viviendas, un 4% inferior al existente a fines de 2014.

Según la Contabilidad Nacional Trimestral del INE, la inversión en vivienda a precios constantes, que había registrado variaciones interanuales negativas entre 2008 y 2014, creció en un 2, 4% en 2014. En el primer trimestre de 2015  la variación interanual registrada por dicha magnitud  ha sido del 3,3%, por encima del aumento del 2,8% experimentado por el resto de la construcción.

  De mantenerse dicho ritmo en el resto del año, la construcción residencial  aportaría 0,15 puntos porcentuales al aumento del PIB de España en 2016. La inversión en vivienda sufrió un acusado descenso de su participación en el PIB  durante la etapa pasada de recesión.

 En 2006 dicha magnitud  equivalía, a precios corrientes, al 12,1% del PIB. Dicha participación retrocedió hasta el 4,4% en 2014, recuperándose lentamente hasta el 4,6% en 2016, de acuerdo con la previsión antes citada para este ejercicio. El conjunto del sector de la construcción puede alcanzar en 2016  una cuota del  10,4% del PIB (21,1% en 2006), en cuyo aumento desempeñará un papel  destacado la nueva construcción residencial.

4. Política de vivienda

  En 2016 la información disponible sobre las viviendas protegidas parece  señalar un mayor dinamismo en el mercado correspondiente a  esta figura. En primer lugar las ventas de este  tipo de viviendas han registrado una variación interanual significativa del 13,1% en el primer trimestre de 2016. Como las ventas totales de viviendas crecieron por encima del 20% en el primer trimestre de 2016, la cuota de las viviendas protegidas en el total de ventas descendió hasta el 4,3% en dicho periodo de 2016.

En segundo lugar, las calificaciones provisionales y definitivas de viviendas  protegidas (planes  autonómicos y nacionales) experimentaron aumentos interanuales del 31,4% y 41,3%, respectivamente, en el primer trimestre de 2016.

  De un total de 1.218 nuevas calificaciones provisionales de viviendas protegidas en el primer trimestre de 2016, el 91% correspondió a viviendas destinadas a la venta, mientras que el resto se destinaran al alquiler y a la autopromoción (propiedad, por lo general).

  En 2015 hubo un total de 5.306 calificaciones  provisionales de viviendas protegidas  de viviendas, de las que  el 94,2% se destinarán a la venta, 4,9% al alquiler y un 0,8% será autopromoción.  Por autonomías, la Comunidad de Madrid presentó la cifra más elevada de calificaciones provisionales de viviendas protegidas (1.188), seguida por Cataluña y País Vasco. En cuatro autonomías, Baleares, Canarias, Cantabria y Rioja no hubo ninguna calificación de vivienda protegida en el primer trimestre de 2016.

  De acuerdo con la estadística trimestral del INE sobre procedimientos de ejecución hipotecaria iniciados, dicha magnitud, tras alcanzar valores máximos en el caso de las viviendas en 2014, ha  experimentado retrocesos significativos en 2015 y en el primer trimestre de 2016. El descenso interanual citado (-31,2% en las viviendas habituales) ha sido especialmente destacado en 2016 (primer trimestre) previéndose para este año un total de nuevos procedimientos de ejecución de 20.870 viviendas familiares habituales (34.681 en 2014).

 Durante el primer ejercicio de gestión de los nuevos ayuntamientos, se ha advertido una mayor sensibilidad a la problemática de la vivienda. Han sido frecuentes medidas como la creación de  oficinas de mediación para los problemas de desahucios de vecinos, la cesión de pisos vacíos  en poder de los bancos a los ayuntamientos, la construcción de nuevas  viviendas destinadas a reforzar el débil parque local de alquiler social, la rehabilitación de viviendas con vistas a su posterior alquiler social y la subsidiación de alquileres a los inquilinos con mayores problemas de impago.

 En general se ha tratado sobre todo de reforzar la débil oferta  de viviendas de alquiler existente. La mayor proximidad de los ayuntamientos a las necesidades reales de viviendas puede hacer más eficaz la actuación de las administraciones  públicas. Ello  no excluye la conveniencia de desarrollar una política estatal que coordine tales actuaciones locales. Dicha  política  debe de atender   al objetivo de contribuir a hacer más asequible el acceso a la vivienda por los hogares con menos recursos. 


Este trabajo forma parte de un articulo mas extenso publicado por el autor en el numero 189 de la revista "Ciudad y Territorio. Estudios Territoriales" del Ministerio de Fomento                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         



27 mayo 2016

ECONOMIA ESPAÑOLA: CRECIMIENTO, DEFICIT Y ELECCIONES Julio Rodríguez López

  La economía española mantuvo en el primer trimestre de 2016 un significativo  ritmo de crecimiento de la actividad y del empleo, equivalente al de finales del pasado ejercicio. Las previsiones  más recientes apuntan a que en 2016 se mantendrá el tono expansivo de la actividad productiva. La persistencia del déficit público, que superó en 2015  las previsiones,  obligará a adoptar políticas de ajuste presupuestario, que podrán incidir de forma negativa sobre el ritmo de crecimiento.

  El PIB de la economía española registró una variación intertrimestral del 0,8% en el primer trimestre de 2016, lo que implicó un aumento del 3,4% sobre el mismo periodo del año precedente. La demanda interna de la economía volvió a ser el factor determinante de dicha aceleración, destacando el dinamismo del consumo privado, de la  inversión en capital productivo y de la construcción residencial. La aportación del resto del mundo volvió a ser negativa, pero  con menos intensidad que en los dos ejercicios anteriores. 

  El PIB del primer trimestre de 2016 todavía fue inferior en un 3% al punto más alto alcanzado por la actividad productiva al final de la etapa de expansión previa a la gran recesión. Todo apunta que dicho nivel se alcanzará en el último trimestre de 2016, con lo que se habrán  tardado ocho años en recuperar el nivel de actividad alcanzado antes de la crisis.

 El empleo EPA aumentó en casi un 0,9% en el primer trimestre de 2016, según resultados corregidos del componente estacional.  Dicha variación implicó un aumento anual de los ocupados en 574.800, un 3,3% sobre el mismo periodo de 2015. Los algo más de 18 millones de empleos del primer trimestre de 2016 están un 12,7% por debajo del nivel del segundo trimestre de 2008. Hay, pues,  2,6 millones de empleos menos que al inicio de la crisis.

  Una tasa de inflación todavía negativa y una previsión de superávit de la balanza de pagos por cuenta corriente significan que el mayor dinamismo de la economía  está teniendo lugar sin que se disparen el déficit exterior ni la inflación. La construcción residencial, al  estar aún lejos de presentar una intensidad como la anterior a la  recesión  iniciada en 2008,  favorece  un menor impulso de la demanda interior y una ausencia de desequilibrios.

  La baja calidad del empleo generado es un rasgo negativo  de la actual expansión de la economía. En el primer trimestre de 2016 el aumento del empleo temporal llevó hasta el 25% la proporción de este último dentro del empleo asalariado. La desaceleración del crecimiento de las exportaciones refleja la debilidad del comercio internacional y la dificultad de la economía española de ganar cuota de mercado a nivel internacional.

 El déficit público de España  descendió desde el 11%  del PIB en  2009 hasta el 5,1% en 2015. Este último superó ampliamente al previsto en el Programa de Estabilidad  enviado hace un año por el gobierno español a la Comisión de la Unión Europea (4,2%). El último Programa de Estabilidad de España,  actualizado en abril de 2016 para el periodo  2016-2019,  ha establecido una previsión de déficit del 2,9% para 2017.  Sin embargo,  la Comisión de la UE, en  las previsiones de primavera de 2016,  ha anticipado que el déficit público español superará de nuevo en 2017 el tope del 3%. 

  El Programa de Estabilidad 2016-2019 prevé, pues, que en 2017 el déficit sea inferior al 3% del PIB  y que al final del periodo citado se sitúe en el 1,6%. Los datos publicados anticipan un posible ajuste a la baja en los niveles medios  del gasto en  pensiones, educación y sanidad. El desajuste aparece elevado en pensiones, donde está previsto un importante aumento en el número de pensionistas. La financiación básica actual, apoyada en las cotizaciones sociales, resulta insuficiente para cubrir tal  aumento de gasto. En ausencia de acciones  correctoras  el proceso llevaría a  una importante reducción en la cuantía media de las pensiones. La cuestión remite a una imprescindible reforma fiscal.

 La Comisión de la UE ha dejado para el próximo mes de julio de 2016 la cuestión de imponer o no a España una multa por el incumplimiento prolongado del déficit. De entrada obliga a España a efectuar un ajuste (reducción del déficit) del 0,25% del PIB en 2016 y otro del 0,5% en 2017, equivalentes en conjunto a unos  8.000 millones de euros.

 La economía española ha entrado con fuerza en 2016  en la fase expansiva del ciclo económico, con empleos de baja calidad,  con un anémico aumento de la productividad y un elevado nivel de endeudamiento. Los ajustes del déficit afectarán a la baja al ritmo de crecimiento. De ahí que resulte más que necesario clarificar el contenido de la política económica a desarrollar tras las elecciones del 26 de junio, que deberá efectuar los ajustes obligados y  contribuir, además,  a  mantener  el ritmo de crecimiento  imprescindible para borrar las pesadas huellas de la gran recesión de 2008-2013.

 Una versión de este artículo se publicó en la revista semanal El  Siglo de Europa, de 30 de mayo de 2016





[1] JRL es miembro de Economistas frente a la crisis y Vocal del Consejo Superior de Estadística del INE.

16 mayo 2016

VIVIENDA: MEJORA EL MERCADO, SE COMPLICA ELACCESO. LOS NECESARIOS CAMBIOS DE POLITICA

 Los indicadores del mercado de vivienda en España  confirman la presencia de una recuperación,  que se afirma conforme avanza el ejercicio de 2016. Pero dicha recuperación trae consigo la habitual secuela de aumentos de precios de venta y de los alquileres, lo que complica el acceso a la vivienda a los hogares, en especial a los de nueva creación.  

Entre los indicadores más significativos destacan los relativos al aumento de los precios de la vivienda (6,7% crecieron  entre el primer trimestre de 2014 y el cuarto de 2015). También destacan las ventas de viviendas, que registraron   un crecimiento medio anual del 15,5%  en 2014 y 2015. En este  año las ventas superaron las 400.000 unidades, con un peso abrumador 
de la vivienda usada. Las ventas a extranjeros alcanzaron el 17,2% del total de ventas.
  El stock de viviendas de nueva construcción no vendidas  debió de situarse en 515.000 a fines de 2015, un 3,9% por debajo del  correspondiente a fines de 2014.Tras haber alcanzado las viviendas iniciadas un nivel mínimo de 35.000 en 2014, dicha magnitud creció un 42,5% en 2015 y en los dos primeros meses de 2016 lo ha hecho en un 39,2%. De este modo en 2016  podrían alcanzarse las 70.000 iniciaciones.

 Los precios de la vivienda  y los  alquileres aumentarán en torno al 4% en el ejercicio de 2016. Para un nuevo hogar  mileurista el acceso a una vivienda de 90 metros cuadrados implicaría  asignar  a  la vivienda en torno al 60% del salario. El problema de accesibilidad  se acentúa en las grandes áreas metropolitanas  de Madrid  y  Barcelona, donde los precios crecieron más de dos puntos sobre  la media nacional. En Barcelona están los alquileres más elevados de España, en torno a una media de 11 euros por metro cuadrado y mes, impulsados por los pisos turísticos

  Junto al mayor esfuerzo de acceso a la vivienda, persiste una dura realidad de desahucios de viviendas. En 2015, según el Consejo General del Poder Judicial, los lanzamientos de viviendas ascendieron en España  a 67.400. De dicho total, más de 29.000 se derivaron de procedimientos de ejecución hipotecaria y unos 35.700 correspondieron a impagos de alquileres.

   Los desahucios  han sido una de las consecuencias más negativas derivadas de la aguda recesión económica desarrollada entre 2008 y 2013. La  respuesta política a dicho problema tardó en producirse, y se está lejos de una solución definitiva. El fondo social de viviendas, el código de buenas prácticas  y la moratoria a los desahucios son paliativos al problema. Se debe de introducir en España una normativa en materia de desahucios hipotecarios que implique de verdad una “segunda oportunidad”.

   Aparte de las respuestas puntuales a la cuestión de los desahucios, se puede decir que en 2016 no hay política de vivienda en España. Los presupuestos de 2016 apenas incluyen recursos para apoyar al alquiler y a la rehabilitación, supuestos objetivos del inoperante Plan Estatal de Vivienda 2013-2016. El gobierno ha dejado por completo en manos de las autonomías la  promoción y venta de viviendas protegidas (VPO). En 2016  las calificaciones provisionales de viviendas de protección oficial no llegaron a las 6.000. Las ventas de viviendas protegidas, nuevas y de segunda mano, alcanzaron solo al 4,6% del total de ventas de viviendas en España.

Conforme más se fortalezca el mercado de vivienda, al que impulsa la política de dinero barato del Banco Central Europeo, más difícil resultará para numerosos hogares el acceso a la vivienda, y más se complicará la emancipación de los hogares jóvenes.  No cabe dejar a un número tan importante de hogares reales y potenciales a merced   del mercado en lo que al acceso a la vivienda se refiere. La política de vivienda  no solo  tiene que atender a la emergencia que plantean los todavía abundantes desahucios, sino que debe de hacer algo para atenuar el  esfuerzo  de acceso para una proporción importante de los nuevos hogares.

El alquiler es una pieza básica de la política de vivienda. Resulta necesario crear en España parques estables de vivienda social  de alquiler gestionados por los ayuntamientos. Deberían de funcionar los registros de demandantes previstos en los  planes de vivienda pasados. Dichos parques se crearían a  partir de las viviendas vacías que puedan adquirir las administraciones públicas y también a partir de la construcción de nuevas viviendas protegidas para el alquiler. En la financiación crediticia de estas últimas  tendría que desempeñar un papel significativo el ICO.

  El urbanismo local debe de reservar suelo para las viviendas protegidas de alquiler en los nuevos desarrollos., exigencia que debe de quedar clara en la normativa de suelo, un tanto trastocada en los últimos años.  Y el gobierno central debe de volver a coordinar la política de viviendas protegidas, sin dejar del todo la misma en manos de las autonomías.


Publicado en El Siglo de Europa, 16.5.2013





[1] JRL es  vocal del Consejo Superior de Estadística  y miembro de Economistas frente a la Crisis

21 enero 2016

EL MERCADO DE VIVIENDA EN ESPAÑA EN 2015. Julio Rodríguez López


1.    (I) LOS PRECIOS

  El mercado de vivienda en España  ha  acentuado el perfil expansivo a lo largo de 2015 en los componentes de precios, demanda, financiación y reacción de la oferta. Esta evolución es coherente con la registrada en otros países de la Eurozona. El índice de precios de vivienda del INE, tras retroceder en el primer trimestre de 2015,  aceleró el crecimiento en el trimestre siguiente, colocándose un 4% sobre el año anterior.  La estadística de precios de  tasación  del Ministerio de Fomento también registró un aumento,  más moderado,  en el trimestre citado, con lo que se situó en un nivel superior al del año precedente en un1, 2%. 2015 aparece así como un año de recuperación de los precios de la  vivienda en los principales indicadores de precios disponibles.

El precio medio de tasación (estadística del Ministerio de Fomento)  fue de 1476,8 euros/m2 en el segundo trimestre de 2015. El precio más elevado correspondió al País Vasco (2441,2 euros/m2), seguido por Madrid (2.078) y por la provincia de Barcelona (1.900,2). Extremadura presentó los precios más reducidos (885,9 euros/m2). Canarias (4%) y Madrid (3,5%) registraron los aumentos interanuales más acusados,  apareciendo todavía descensos interanuales  en Castilla-La Mancha (-1,5%) y Murcia (-1,3%).

  El índice de precios de vivienda del INE parece presentar una estacionalidad a la baja en el primer trimestre del año y al alza en el trimestre segundo. Ello explicaría la intensidad de la variación intertrimestral de dicho indicador en el segundo trimestre de 2015. En cuanto al comportamiento de dicho índice por autonomías, Baleares presentó la mayor variación interanual en el segundo trimestre de 2015 (7,3%), seguida de Madrid (6,4%),  mientras que Asturias (0,9%) y Galicia (0,8%) registraron los  aumentos más moderados en dicho  trimestre. Las zonas más turísticas y las áreas metropolitanas parecen estar experimentando los aumentos de precios más acusados.

 En cuanto a los alquileres, la estadística de Fotocasa  revela que en julio el alquiler medio fue de 7,10 euros por m2-mes en España, lo que supuso una variación interanual del 4,8%. .Los datos del primer trimestre de 2015 presentaron al  País Vasco como la autonomía con precios de alquiler más elevados (10,07 euros2-mes), mientras que los alquileres más reducidos fueron los de Castilla-.La Mancha (4,65 euros/m2-mes). 

  La comparación entre los precios de los alquileres (Fotocasa) y  los de la vivienda (índice trimestral del INE) señalan que desde 2007 han sido más intensos, en general,  los descensos de los precios de venta de las viviendas. El retroceso de estos últimos  entre 2007 y 2015 todavía supera el 30%, mientras que la caída acumulada  de los alquileres no llega a dicho nivel (-29,5%), lo que confirma una reacción al alza más viva en estos últimos.
En 2015, en lo relativo a la variación interanual de los diferentes indicadores de precios,  el mayor aumento sobre 2014 ha correspondido a los precios de los alquileres según Fotocasa (4,8%), seguido por el importe medio de las hipotecas (4,2% en junio de 2015). Solo registró  una  variación interanual negativa  la estadística de precios de vivienda de Tinsa (-0,9% en agosto).

 En cuanto a los descensos acumulados desde el inicio de la recesión hasta 2015, correspondió a Tinsa (-41,8%) la caída mayor, seguida por el índice de precios de vivienda del INE, cuy retroceso acumulado  ha sido  del 33,6%.El menor recorrido a la baja lo ha presentado la estadística de precios de tasación del Ministerio de Fomento, con un 29,7% de descenso.

2.    MERCADO DE VIVIENDA (II). DEMANDA Y FINANCIACIÓN

Los indicadores de demanda de vivienda mantuvieron un claro perfil expansivo en el primer semestre de 2015. Endicha evolución influyeron sobre todo las mejoras del nivel de empleo y las más favorables condiciones de financiación.
En el primer trimestre de 2015 la renta disponible de los hogares, según estimación del INE, registró un aumento del 3,2% sobre el mismo periodo del año anterior. Dicho aumento fue del 3,8% una vez deflactado con los precios de consumo. Dicha evolución facilitó, en general, unos mayores niveles de consumo de los hogares y pudo contribuir a elevar la demanda de vivienda.

Según la Encuesta de Población Activa, el empleo creció en un 3% en el segundo trimestre de 2015 sobre el año anterior, lo que supuso un aumento interanual  del empleo en 513.600, el 3%. El empleo temporal y a tiempo parcial tiene un peso elevado en el conjunto de la ocupación, cuyos niveles salariales resultan reducidos en el caso de los nuevos empleos. La previsión del INE es de un aumento interanual  de 35.800 nuevos empleos en el segundo trimestre de 2015.

Utilizando los datos de final de mes, el empleo medido por la afiliación a la Seguridad Social creció en un 2,2% entre agosto de 2015 y el mismo mes del año precedente, lo que supuso una cierta desaceleración respecto del aumento interanual de meses anteriores.  Destacó el mayor aumento del empleo en la construcción, sector en el que los afiliados crecieron en dicho mes en un 4,1% sobre 2014.
 El mejor comportamiento del empleo en la construcción  ha elevado la participación de dicho sector en el empleo al entorno del 6% del total. Se ha producido un cambio de signo  en la prolongada tendencia a la baja de dicha participación desde el inicio de la crisis, evolución reveladora del profundo impacto bajista que la recesión posterior a 2007 ha tenido en dicho sector.
La mejora de las condiciones de financiación se advierte sobre todo en el prolongado descenso de los tipos de interés de los préstamos a comprador de vivienda registrado entre 2014 y 2015.  El diferencial de los tipos de interés con el Euribor a doce meses, que es el indicador más empleado como índice de referencia, se ha mantenido en torno a los dos puntos de diferencia .Este último es un diferencial significativo,  que puede acentuar las potenciales elevaciones de los tipos de interés en el caso de producirse aumentos  notables en el  indicador de referencia citado.

 Los datos del Banco de España confirman  la presencia de un fuerte aumento  en el volumen de nuevos préstamos concedidos para compra de vivienda. El aumento interanual citado fue del 27,1% en enero-julio de 2015, lo que señala que el volumen en cuestión se acercará a los 35.000 millones de euros en el conjunto de 2015. El saldo vivo de crédito a comprador ha vuelto a sufrir un descenso interanual del 3,4%   en julio de 2015, lo que confirma  la persistencia  de un proceso importante de desapalancamiento en los hogares.

La morosidad de los préstamos a comprador de vivienda volvió a descender en el segundo trimestre de 2015, situándose en una  tasa del  5,25%, que está muy por debajo del 11% correspondiente al conjunto de préstamos al sector privado de la economía, Se mantiene muy elevada la tasa de morosidad  de los préstamos a promotor inmobiliario (32,1%) y al sector de la construcción  (29,8%). El persistente descenso de la morosidad en los préstamos a comprador facilitará la concesión de nuevos créditos por parte de los bancos.

La mejoría en las condiciones de financiación se advierte asimismo en el ligero aumento sufrido por el plazo medio de los préstamos a comprador de vivienda, que fue de 23 años en el segundo trimestre de 2015, según la estadística registral inmobiliaria. También ha crecido la proporción de nuevos préstamos en la que la relación préstamo/valor se sitúa por encima del 80%, el 14,6% de los nuevos préstamos en el 2º trimestre., según el Banco de España.

Los bajos tipos de interés y los plazos medios próximos a los 25 años han mejorado la accesibilidad en el caso del acceso en propiedad mediante préstamo hipotecario a largo plazo. El mayor aumento de los precios del alquiler  ha incrementado el esfuerzo medio de acceso a dicha  forma de tenencia desde el 32,4% de los ingresos familiares  hasta el 33,6% en 2015, en el caso de una  familia que ganase el salario  medio y comprase con un préstamo a 25 años. Para el mileurista el alquiler resulta de  muy difícil acceso, y es evidente que con dicho nivel de ingresos resulta difícil acceder a un préstamo bancario para adquirir una  vivienda.

Como se  dijo antes, las mejores condiciones de financiación y el aumento del empleo y de la renta disponible  de los hogares ha impulsado un mayor volumen de compras de viviendas. Según  se indicó en el número anterior de esta publicación, las transmisiones inmobiliarias (notarios) crecieron en un 4,4% sobre 2014 en el primer trimestre de 2015.  Endicha evolución destacaron las ventas de viviendas  usadas (8,8%) y las ventas a extranjeros (23%).

La estadística de compraventas registradas presentó un aumento interanual del 10,5% en el periodo enero-julio de 2015 respecto del año precedente.  Resulta espectacular la diferencia entre el aumento de las  compraventas de viviendas usadas (42,9%)  frente a la caída sufrida por las compraventas de viviendas nuevas (-36,8%). El ritmo de compraventas registradas en enero-julio implica que en 2015 se pueden registrar unas 353.000 compraventas de viviendas, frente a las 319.400 de 2015.

Por autonomías, País  Vasco (19,5%) y Asturias 814,3%) presentaron los mayores aumentos anuales en las compraventas registradas, destacando el descenso sufrido por Rioja (-7.7%), siempre según la estadística registral inmobiliaria.  En los dos primeros trimestres de 2015 se ha reducido  el peso de las ventas a extranjeros en el total de las ventas de viviendas.

Los datos registrales señalan una cierta elevación en la proporción de compraventas financiadas mediante  préstamos hipotecarios en 2015.  Frente a una proporción inferior al 65% en 2013-2014, en el primer semestre de 2015 dicha proporción se ha elevado hasta el 69,7%, quedando un 30% de compraventas que se financian al contado. Dicha evolución indica el paso a una situación más normal en el mercado de vivienda.


3.    MERCADO DE VIVIENDA (III). LA NUEVA OFERTA DE VIVIENDAS

 La mejora de las ventas y unas condiciones de  financiación más relajadas han impulsado la construcción de nuevas viviendas en España durante la primera parte de 2015. En 2014 dejó de caer el total de viviendas iniciadas, pero apenas  hubo recuperación de la nueva construcción residencial en dicho ejercicio.

 En el periodo enero-mayo de 2015 el número de viviendas iniciadas, estimado por los visados de dirección de obra nueva de los colegios de arquitectos técnicos, aumentó en un 28,1% sobre el mismo periodo de 2014. De mantenerse este ritmo durante todo el ejercicio  de 2015 el total de viviendas iniciadas se aproximaría a las 45.000, muy lejos todavía de los niveles alcanzados con anterioridad  a la etapa de fuerte expansión inmobiliaria 1997-2007.
Las viviendas terminadas, estimadas  a partir de los certificados de fin de obra de los arquitectos técnicos, descendieron en un 7,6% respecto del mismo periodo del año precedente. De mantener se el ritmo de enero-mayo,  el número de viviendas terminadas en 2015 se situaría por debajo de las 45.000.

Según  la  Contabilidad  Nacional Trimestral del INE, la construcción residencial aumentó en un 2,9% en el primer semestre de 2015 sobre el año anterior, a precios constantes. Dentro de la construcción, fue mayor el crecimiento de la construcción no residencial (6,7%), posiblemente como consecuencia de la mayor realización de inversiones públicas que suele impulsar  la celebración de  elecciones municipales, en este caso  en 2015.

 En el primer semestre de 2015 la construcción creció ampliamente por encima del PIB (5,1% contra 2,9%). Conviene   tener en cuenta que dicho sector ha arrancado en 2014-15  de unos niveles de actividad  muy reducidos, consecuencia del prolongado periodo de recesión  por el que atravesó después de 2007.  El peso de la construcción en el PIB descendió desde el 21,1% en 2007 (lado de la demanda) hasta el 9,6% en 2014, previéndose para 2015 un nivel del 9,8%.

La recuperación de la construcción en 2015 la confirma el aumento interanual del 8,6% en el consumo aparente de cemento en el primer semestre de 2015, que en este ejercicio puede pasar a aumentar  tras siete años de caída continuada, en la que el retroceso medio anual fue del 21%.
El Ministerio de Fomento ha estimado un número de  viviendas de nueva construcción no vendidas de 535.734 a 31.12.2014.  Dicha cifra implicó un descenso del 5% sobre el stock existente a fines del año anterior. El mayor volumen absoluto de viviendas nuevas no vendidas corresponde a la Comunidad Valenciana (98.087), seguida por Andalucía (85.081)  y Cataluña (82.753).

En Cantabria y Extremadura se ha estimado por el Ministerio de Fomento que  no existen viviendas de nueva  construcción no vendidas. Rioja  y Castilla-La Mancha son las autonomías en las que las viviendas en cuestión suponen una participación mayor en el parque de viviendas correspondiente, proporción que era del 2,1% para el conjunto nacional.

4.    POLITICA DE VIVIENDA
  La cuestión de los desahucios se ha mantenido en  un primer plano de actualidad en 2015, aunque la mayoría de los indicadores apunta hacia una reducción del número de nuevos lanzamientos realizados. Así, los procedimientos de ejecución hipotecaria iniciados en 2015 relativos a viviendas han  descendido en un 8,2% en el primer semestre de 2015, según  la nueva estadística del INE. En cuanto a las viviendas habituales de personas  físicas el descenso fue a algo más reducido (-8,4%). El total de procedimientos iniciados  sobre viviendas habituales en 2014 fue de 34.682, total que puede  resultar inferior a los 32.000 en 2015 de mantenerse el ritmo del primer semestre.

  El Banco de España ha publicado información sobre las entregas de viviendas a las entidades de crédito como consecuencia de la ejecución de impagos de préstamos hipotecarios. El total de viviendas entregadas  ascendió a 46.591 en 2014, delas que 36.519 fueron vivienda habituales. De estas últimas, 16.489 fueron daciones en pago (“entregas voluntarias”, según denominación del Banco de España) y 17.113 fueron entregas judiciales, delas que 1.801 se efectuaron estando la vivienda ocupada.

Los datos publicados por el Banco de España sobre entregas de viviendas a bancos  revelan que en 2013-14 los niveles de entregas fueron inferiores a los de 2012, primer año para el que se dispone de información, pero aun así la cifra de entregas continuó teniendo relevancia en 2014.

  El Ministerio de Fomento ha informado que se ha concedido  el 58% de las ayudas directas al alquiler previstas en el Plan estatal de Vivienda 2013-16. Dichas ayudas son de 200 euros al mes, siendo destinatarios los hogares con unos ingresos  máximos brutos anuales de 22.365 euros /año.  El alquiler no debe de superar los 600 euros/mes. Las ayudas a los arrendatarios  tienen una duración de 12 meses, aunque pueden prorrogarse hasta diciembre  de 2016, fecha de terminación del programa citado. La gestión del programa citado corresponde a las comunidades autónomas.

Una versión de este artículo se publicó en la revista del Ministerio de Fomento “Ciudad y Territorio. Estudios Territoriales, CYTET “, Nº 186,  Invierno 2015