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02 marzo 2014

MERCADO DE VIVIENDA, 2013-14. RECESION CON CAMBIOS Julio Rodríguez López

2013 volvió a ser un año de recesión en el mercado de vivienda en España. Dicho resultado fue compatible  con una mayor presencia de compradores extranjeros  dentro del total de las ventas (alrededor del 17%), destacando sobre todo las adquisiciones realizadas por fondos de inversión. La presencia de inversores fue más acusada   en las zonas turísticas con mayor stock de viviendas de nueva construcción no vendidas. En  2013 cerca de  un 40% de las compraventas registradas se realizaron sin emplear un préstamo hipotecario. Una parte sustancial de las ventas realizadas no respondió, pues,  a una recuperación en profundidad de la demanda de vivienda en España.

Las citadas compras de viviendas por  fondos de inversión  han afectado  a la baja al exiguo parque de viviendas sociales de alquiler de España. De unos 100 fondos especulativos operando en España en 2014, unos 22 se dedican en exclusiva al subsector inmobiliario, “sobrevolando el territorio a la búsqueda de gangas (Conchi Lafraya, “España, capital de los fondos buitres”, La Vanguardia, 23.2.2014). Un hecho destacable es que los gobiernos autónomos de Madrid y de Cataluña han vendido a tales  fondos importantes “paquetes” de viviendas sociales de alquiler, viviendas que tardaran poco en perder tal condición de sociales.

  En 2013, según Tinsa, el retroceso agregado de los precios de las viviendas  fue del 9,2% (-11,3% en 2012). La disminución acumulada de dichos precios en la fase de recesión  entre diciembre de 2007 y el mismo mes de 2013  ha sido del 39,4%, según dicha empresa tasadora. Los indicadores de los precios de las viviendas confirman que  una parte sustancial de los descensos acumulados se concentraron  en 2012-13. Fueron los cambios introducidos en la normativa bancaria en 2012 (“decretos Guindos”) los principales factores explicativos de tales descensos, junto a la persistencia de la restricción crediticia y al empeoramiento de la situación de los hogares que  desean acceder a una vivienda. 2013 fue el primer año en el que presentó un retroceso la serie de hogares,  estimada en España por el INE, dentro de la Encuesta de Población Activa.

El stock de viviendas de nueva construcción no vendidas  creció entre 2004 y 2009 y descendió en los cinco años posteriores. Las mayores aportaciones al stock no vendido tuvieron lugar entre 2007 y 2009, año este en el que el stock en cuestión alcanzó las 650.000 viviendas.  Según Fomento, a fines de 2012 todavía quedaban en España 593.453 viviendas de nueva construcción sin vender. Tres autonomías, Comunidad Valenciana,  Andalucía  y Cataluña, concentraban el 50% de dicho  total de viviendas no vendidas.

 Las provincias con un número mayor eran Barcelona (47.466 viviendas), Alicante (47.022) y Madrid (42.821), seguidas por las del sur del arco mediterráneo y por Toledo, al calor de la proximidad de Madrid. Las tres provincias citadas habían sido sedes de importantes  cajas de ahorros (Catalunya Caixa, CAM y Bankia, respectivamente) que sufrieron quebrantos tan relevantes  que justificaron  la petición de ayuda de España al Eurogrupo de 100.000 millones de euros en junio de 2012, línea de crédito de la que se dispuso al final  de 42.000 millones.

En los últimos años  los bancos centrales han realizado amplios programas de expansión de la base monetaria o de “alivio cuantitativo” para  impulsar  a la economía, aportando  liquidez abundante  a tipos de interés muy reducidos.  Destaca la relevancia de las aportaciones de  la Reserva Federal  para la financiación de los países emergentes. Se considera que el alcance relativo  de las operaciones previstas por el Banco de Japón hace palidecer, por su mayor intensidad,  a las llevadas a cabo por la Reserva Federal de Estados Unidos.

 Dicha circunstancia ha provocado un aumento generalizado de la liquidez a escala mundial y ha  favorecido las compras de activos, en especial  de acciones en bolsa y de vivienda, y ello a escala mundial. En 2013 fue compatible la presencia de unos débiles  ritmos de crecimiento del PIB en la economía mundial con aumentos destacados en los precios de las acciones  cotizadas. De hecho   han aparecido “espumas de burbujas” en algunos mercados de viviendas, como es el caso de Londres, donde las propiedades en la zona central se han convertido en una “moneda de reserva”.

 En 2014, el comportamiento de los fundamentos de la demanda de vivienda (emigración significativa, estabilización o ligero descenso del número de hogares, retroceso de la renta disponible familiar) y la persistente escasez de crédito no facilitarán que en España se recupere  la demanda de vivienda por los nuevos hogares.

Todo indica que el mercado de vivienda “tocará fondo” en 2014, aunque no parece, sin embargo,  que dicho mercado vaya a  suponer  un apoyo significativo al crecimiento de la economía española  previsto para este ejercicio. En este año  se dejará sentir la influencia del descenso de la nueva oferta, con lo que se iniciaran más viviendas allí donde el ajuste a la baja de la nueva construcción haya sido especialmente intenso.

Una versión  de este articulo se ha publicado en la revista El Siglo el 3 de marzo de 2014 



23 diciembre 2013

ALGO CAMBIÓ EN 2013 EN EL MERCADO DE VIVIENDA EN ESPAÑA Julio Rodríguez López


 El fin de año es un momento propicio para hacer previsiones. Hubo novedades en 2013 en  el mercado de vivienda, el factor causal más importante de la crisis que todavía afecta a la economía española. En la evolución del mercado de vivienda todavía predominó  el perfil general deprimido, puesto que las ventas y la nueva oferta de viviendas  volvieron a descender en 2013 de forma significativa. 

Los precios  de la vivienda disminuyeron   en  el conjunto del año   de forma más moderada que en los dos años precedentes, pareciendo recuperarse en el  segundo semestre.  Inversores y fondos de inversión ha aportado liquidez, lo que  ha afectado a los precios. La inflexión  al alza de estos últimos puede haber tenido lugar, pues, sin que se produzca una recuperación efectiva y duradera  del mercado de vivienda.

Los precios de la vivienda  descendieron en España con claridad  desde 2008 hasta el 2º trimestre de 2013. En el tercer trimestre experimentaron una inflexión ligeramente alcista según el Índice de Precios de Vivienda del INE, registrándose un ligero aumento intertrimestral (0,7%). En dicha evolución  destacaron  las autonomías y provincias  con más peso del turismo en la actividad.

 Tras los importantes descensos de precios de 2011-2012, inversores  y fondos de inversión  se han hecho presentes   desde el verano de 2013.  Es posible que el descenso interanual del 7,9% del índice de precios de vivienda del INE registrado en el tercer trimestre sea más reducido al final del año.

 En los tres primeros trimestres de 2013 las ventas de viviendas cayeron en casi un 10% sobre el año precedente, según la estadística del Ministerio de Fomento. La prevision anual de ventas es de unas 325.000 viviendas, un tercio de las de 2006.  Lo más destacable  es el muy diferente comportamiento de las ventas a extranjeros (residentes y no residentes), que aumentaron en  un 21,3% en dicho periodo, mientras  que las ventas a españoles residentes retrocedieron en un 14,1%.

 El peso de las ventas a extranjeros en el total  se ha aproximado  así al 17%, registrando un peso especialmente elevado  en las autonomías de Baleares (38,8%), Canarias (36,2%), Comunidad Valenciana (35,2%) y Murcia (19%).


La presencia de fondos de inversión en los mercados inmobiliarios  es un rasgo común de  toda Europa, en especial en Londres, Alemania y países escandinavos, donde el mercado inmobiliario presenta las mejores perspectivas.  Las oleadas de liquidez emanadas de los bancos centrales  han creado un clima preburbuja muy lejano del perfil real de la economía. 

Pero los fundamentos del mercado de vivienda español no anticipan todavía  una recuperación. Los 3,6 millones de empleos perdidos siguen pesando sobre el mercado. Los nuevos contratos laborales, con  su baja remuneración y con su evidente inestabilidad  no estimulan precisamente el acceso a la vivienda en propiedad  mediante un préstamo hipotecario.

La renta disponible de los hogares ha debido descender  en 2013 en torno al 2% en términos reales, afectada  por la debilidad del empleo, por la reducción de las prestaciones sociales y por los descensos salariales. El crédito hipotecario para compra de vivienda disminuyó en más de un 20% sobre 2012 en los diez primeros meses del año. Casi el 40% de las ventas de viviendas se han realizado sin necesidad de préstamo hipotecario. La accesibilidad a la vivienda ha mejorado, pero la escasez de financiación hace poco relevante  dicha mejora.

La debilidad del mercado de trabajo,  la dureza del mercado hipotecario español  y  la persistente restricción crediticia impulsan  a los  jóvenes que se animan a emanciparse a alojarse en  viviendas  de alquiler.  Una  parte significativa  de las compras que realizan los inversores corresponden a edificios con viviendas ya alquiladas, incluidas las viviendas protegidas  o de alquiler con opción a compra.

 Los resultados definitivos del  Censo de Viviendas de 2011 ha confirmado que solo un 13,5% de las viviendas principales eran de alquiler en la fecha de referencia de dicha estadística (1.11.2011), lo que implica que el alquiler tiene un amplio margen de recorrido al alza en España.

La nueva oferta de viviendas  se ha mantenido débil en 2013, situándose la previsión de viviendas iniciadas por debajo de las 35.000. El descenso de actividad  fue menor en el segmento de la rehabilitación. Las viviendas terminadas se situarán por debajo de las 70.000 en este ejercicio. La obra construida (inversión en vivienda) ha descendido  casi en un 9% sobre el año anterior.

Los bancos son determinantes en el mercado de vivienda español.  Las amplias disponibilidades de suelo existentes en sus activos facilitan que una parte sustancial de las nuevas promociones de viviendas las desarrollen dichas entidades, de forma directa o a través de permutas con los promotores a los que financia. Los  bancos  controlan  así una parte importante de la  nueva oferta  y también controlan el segmento de  la demanda que requiere de financiación crediticia.

Como ya se ha indicado, las políticas de “alivio cuantitativo” de los bancos centrales han provocado una fuerte aportación de liquidez a los mercados. Se han  reactivado   las compras de activos, entre ellas las de vivienda. Como ha sucedido con la economía y con la bolsa en 2013, en 2014 hasta es posible que los mercados de viviendas registren aumentos en  los precios de venta sin que se recupere la demanda. El tiempo de las burbujas no ha dejado de estar presente.

 Una versión reducida de este articulo se publicó en El Siglo de 23.12.2013