08 junio 2017

LA ECONOMIA EN EL PROGRAMA DEL GANADOR DE LAS PRIMARIAS DEL PSOE Julio Rodríguez López

 Pedro Sánchez,  claro ganador de las elecciones  primarias del PSOE a la secretaria general  recientemente celebradas, se presentó a las mismas con  un documento denominado  “Por una nueva socialdemocracia”, en el que la economía tiene un peso destacado. La atención prestada al mercado de trabajo, la defensa de una política presupuestaria expansiva, la necesaria realización de una amplia reforma fiscal,  son  aspectos relevantes del apartado económico de dicho documento.

  El capítulo dedicado de forma más específica a la economía  es el denominado “Los grandes retos estratégicos sociales y económicos”. Dentro del mismo la cuestión del empleo resulta ampliamente tratada. Junto a la apuesta por el pleno empleo y  por la necesidad de crear empleos de calidad, con remuneración apropiada, el documento propone  derogar la reforma laboral del Partido Popular, reforma que tiene una clara incidencia  en la situación económica española actual.

  Se pretende preservar la fuerza vinculante de los convenios colectivos. Se propone  elevar el salario mínimo interprofesional desde los 707,6 euros/mes (14 mensualidades) a 1.000 euros en  el año 2020. El documento defiende  la realización de políticas  activas de empleo, llevándolas hasta el nivel local. Se  defiende la aproximación a una “Renta Básica Universal”, arrancando del Ingreso Mínimo Vital. Por medio de un Impuesto Negativo sobre la Renta se pretende aproximar de forma gradual  a un mínimo  garantizado para cada persona,  dirigiéndolo  hacia  un plan efectivo de choque contra la pobreza.


.La enérgica defensa del Estado Bienestar por el documento exige el desarrollo de políticas económicas generales que impulsen el progreso económico. Se subraya el fracaso de las políticas de austeridad promovidas desde la Union Europea, donde subsiste una  cierta tensión entre países acreedores y deudores. Se  destaca la conveniencia de realizar en dicha área económica un impulso fiscal que complemente la política monetaria expansiva del Banco Central Europeo,  a la que le queda un recorrido de poco más de un  año. Por cierto, no parece que  el descenso que en su día se hará del fuertemente aumentado balance de dicho banco central  vaya a tener lugar de una forma abrupta.

El documento critica la defensa que se hace de “rebajas fiscales extensivas” si se quiere efectuar una mejora sustancial de las prestaciones sociales comprendidas en el Estado Bienestar. De ahí que se defienda una fuerte reorientación de la política fiscal, impulsando la realización de reformas sustanciales en algunos impuestos.

 En el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas se trata de lograr un tratamiento más homogéneo de las rentas del trabajo y del capital. Se habla de redefinir el Impuesto sobre el Patrimonio y sobre la riqueza, que está siendo objeto de controversias  crecientes por las profundas disparidades de los tipos impositivos empleados en este tributo, así como en el de Sucesiones, entre las Comunidades Autónomas. También se defiende la reforma del Impuesto sobre Sociedades, eliminando  los distintos tratamientos especiales de que es objeto este tributo. Se pretende acabar  asimismo con las amnistías fiscales.

 La política expansiva que se configura en el documento se pretende situarla  dentro de la esfera comunitaria, defendiéndose niveles de inversión más elevados que los ahora comprendidos en el “Plan Juncker”. La mejoría que está teniendo lugar en las tasas de crecimiento de la Unión  favorecería la realización de una política economica más ambiciosa. El Banco Europeo de Inversiones sería una pieza básica de dicha estrategia inversora.

El documento mantiene una estrategia expansiva respecto de la inversión y  apuesta por los cambios precisos en el modelo  productivo favorables a la industrialización. Sin embargo subraya  su preocupación por  el nivel elevado de la deuda, tanto pública como de empresa y  de los hogares. Se muestra hostil ante una tendencia de continuo crecimiento de la deuda, puesto que ello “afecta a la economía global en general y a España en particular”.

 Se alude, sin precisión, a la creación de un sector de Banca Pública y otro de Banca Cooperativa y Social. Aquí se echa en falta algo más de conexión del texto  con la situación española presente en el tema bancario, situación que se ha hecho más complicada con la crisis del Banco Popular.

La defensa de una política fiscal expansiva, la ubicación de la política económica dentro de un proyecto europeísta, la atención al equilibrio presupuestario, la realización de una amplia reforma fiscal, la abolición de la reforma laboral del gobierno Popular, y el deseo de frenar el aumento continuado de la deuda son algunos de los rasgos más destacados del documento. Este se sitúa, sin duda, en un  terreno de socialdemocracia avanzada, muy oportuno tras el duro quinquenio de gobierno Popular.

Una versión de este trabajo se publicó en la revista digital ·El Siglo de Europa” el 2 de junio de 2017.






[1] JRL es vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas frente a la Crisis

22 mayo 2017

EL NUEVO PLAN ESTATAL 2018-2021, UN AMAGO DE POLITICA DE VIVIENDA Julio Rodríguez López

  En los primeros días de mayo de 2017 el gobierno, a través de la Web del  Ministerio de Fomento, ha divulgado el “Borrador Real Decreto Plan Estatal de Vivienda 2018-2021”. Dicho texto está abierto a sugerencias por parte de las autonomías y agentes sociales,  y está  previsto  que entre en vigor el 1º de enero de 2018.El Plan citado  sustituiría al Plan 2013-2016, que todavía se está aplicando en 2017.

  El vigente plan 2013-2016, prorrogado a 2017,  está transcurriendo con escasa o nula incidencia en los serios problemas de  acceso a la vivienda que la recuperación del mercado está ocasionando. Respecto del anterior, el nuevo plan anunciado  refuerza las ayudas al alquiler y a la construcción de nuevas viviendas con destino a dicha forma de tenencia. Se introduce como principal novedad una ayuda directa a la compra de vivienda para los jóvenes de menos de 35 años.  Era inevitable, conocida la afinidad hacia  la propiedad en materia de vivienda por parte  del presente gobierno, que retornasen, bajo una u otra fórmula,  las ayudas a dicha forma de  acceso.

Se puede anticipar que dentro del futuro plan se  incluyen  tres piezas relevantes, La primera son las ayudas al inquilino,  que exigirán que en el hogar del  beneficiario  los ingresos no superen  el tope de 3 IPREMs (1.880 euros/mes). Las ayudas  cubrirán el 40% del alquiler (50% para jóvenes de menos de 35 años), que  no deberá pasar de 600 euros/mes (ampliable) y tendrán un tope temporal  de tres años.

 El segundo componente es el de fomento del parque de viviendas de alquiler. Esta pieza del programa,  que es la que mejor responde en teoría  a los problemas del momento  incluye ayudas al promotor, de hasta 36.750 euros, y establece un tope de siete euros/m2-mes  en el alquiler a pagar por los arrendatarios. Los adquirentes pueden tener ingresos de hasta 4,5 IPREMs (2.819 euros/mes) y la vivienda se mantendrá en alquiler hasta 25 años. No se especifican detalles acerca de la dimensión  ni características de las viviendas a construir.

El borrador de programa pone tope al tiempo en el que una vivienda subvencionada para el alquiler se tiene que mantener  bajo dicha forma de tenencia. De nuevo se advierte que, para el gobierno, el alquiler es una situación transitoria y que, antes o después,  el camino lleva a la propiedad.  España tenía en 2016 (Encuesta Continua de Hogares) un 77,5% de viviendas principales en propiedad y un 17,3% de alquiler, del que solo un 2% eran viviendas sociales de alquiler. No hay en España  un parque social de viviendas de alquiler. Si se quiere  fomentar la creación de un parque de viviendas de alquiler sobra el ponerle  un tope temporal a las viviendas que vayan a integrar el mismo. El alquiler aparece, pues, como una situación de paso para este gobierno, con lo que difícilmente se podrá generar un parque de viviendas sociales en alquiler.

   El tercer componente relevante es el de las ayudas al acceso a la propiedad, para el caso de jóvenes de menos de 35 años que adquieran una vivienda en propiedad. La ayuda en cuestión asciende a 10.800 euros. Esta cifra  equivale a menos de la mitad del pago de entrada de la vivienda con un precio medio de venta frecuente en este momento. El joven adquirente no deberá de ingresar más de los 1.880 euros/mes y deberá mantener la vivienda al menos cinco años.

 No se sabe bien si el programa pretende  ayudar a la compra de vivienda  o si se  quiere ayudar a los bancos a que se quiten de encima  el elevado stock de viviendas que afecta a sus balances  con nula rentabilidad, como se ha advertido entre los problemas que acosan al Banco Popular. España pasa por un momento de importantes aumentos en los precios de los alquileres y en los precios de venta de las viviendas.  Las ayudas directas  al alquiler y a la propiedad, si no hay un aumento de la oferta de viviendas de alquiler,  pueden contribuir a que suban más los precios y los alquileres que a estabilizar el mercado.

   El nuevo programa debe de dotarse de objetivos cuantitativos, desglosados por autonomías. Se echa en falta la introducción de la obligación de los ayuntamientos de tener un registro de demandas de vivienda por parte de los hogares sin posibilidad de acceso a los precios del mercado. 

Es de desear que el nuevo plan tenga una mayor dotación de recursos que la del vigente Plan 2013-16, y que se defina y concrete  mejor el programa de fomento del parque de viviendas de alquiler. Este último puede contribuir a reforzar el débil peso de la vivienda de alquiler en España. A primera vista, sin objetivos cuantitativos precisados,  el nuevo plan no pasa de ser un paliativo de los serios problemas de acceso a la vivienda que ahora se plantean en España, que van a revestirse de mayor gravedad conforme se produzcan nuevas subidas de precios y de alquileres.

  Resultaría conveniente, asimismo, que se establezca un sistema de información regular y periódica  sobre la ejecución del nuevo instrumento. El Plan debe de ser  noticia no solo en el momento de su aprobación, sino que tiene que poder seguirse mes a mes el grado de ejecución del mismo.   No  es deseable que  del Plan solo se conozcan los informes o respuestas rutinarias del ministro de turno en el Congreso, donde se suelen presentar   supuestas miles de actuaciones impulsadas por la política del gobierno,  de las que no se dispone de datos suficientemente contrastables.    

Una versión de este artículo se publicó en el semanario digital “El Siglo de Europa” del 19 de mayo de 2017  






[1] JRL es Vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas frente a la Crisis

06 mayo 2017

UN NUEVO PLAN DE VIVIENDA. REAPARECE LA AYUDA A LA PROPIEDAD Julio Rodríguez López


 El Ministro de Fomento  presentó el pasado jueves 4 de marzo de 2017  las líneas generales de lo que será un nuevo Plan de Vivienda Estatal, 2018-2021, que entraría en vigor el próximo 1º de enero.. La incidencia del  último Plan Estatal de Vivienda  2013-2016 ha sido  reducida. Se puede decir que dicho plan ha transcurrido sin pena ni gloria, en parte por su escaso alcance y en parte por la escasa difusión que se ha dado de los resultados de la aplicación del mismo.

Dos rasgos destacan en el contenido de lo que va a ser  el nuevo Plan de Vivienda.  El primero es que se mantienen las ayudas al alquiler, véase ayudas al inquilino, elevando los topes  máximos. El segundo, es que se vuelven a reintroducir las ayudas directas a la compra de vivienda, sin que esta deba ser de nueva construcción.

 En las ayudas  al alquiler se eleva hasta 900 euros el tope máximo del alquiler a subsidiar (hasta ahora estaba en 600 euros), pudiendo llegar la subvención hasta el 50% de la cuantía del alquiler. Los ingresos de los hogares no deberán superar  una cuantía equivalente a tres veces el IPREM (22.500 euros al año). Las ayudas podrán extenderse hasta tres años. Se introduce la ayuda a hogares con más de 65 años por parte del jefe de hogar. En este caso, el alquiler máximo no deberá superar los 600 euros y los ingresos del hogar tendrán el mismo tope  antes citado para los hogares jóvenes.

 En cuanto a las ayudas a la propiedad, podrán ascender hasta  10.800 euros por hogar  y no sobrepasarán  el 20% del precio de venta de la vivienda. A la vista de los precios más recientes de venta de las viviendas en España, se advierte que con dicha ayuda se cubriría cerca de la mitad del precio de venta no cubierto por el préstamo (pago de entrada). Este último en teoría asciende al 80% de dicho  precio de venta de la vivienda, quedando un 20% a cargo del comprador. El cabeza de hogar no deberá tener más de 35 años y  el ingreso máximo familiar seria de tres IPREM. La vivienda adquirida con dicha ayuda  debería de ocuparse un mínimo de 5 años tras su adquisición.

  La situación actual de la vivienda en España se caracteriza por el importante ascenso de los precios de venta (desde el primer trimestre de 2014 dichos precios han crecido en un 11,3%). El aumento de la demanda de viviendas de alquiler se ha traducido en unos crecimientos más intensos de los alquileres que de los precios de venta. Dicho  aumento se ha visto favorecido por la reducción de la oferta de pisos de alquiler derivada de la compras de viviendas para transformarlas en “pisos turísticos”.

 En la presente situación de aumento de la demanda de viviendas de alquiler y de importantes elevaciones en los precios de venta, las medidas anunciadas por el Ministro de Fomento para su integración en el nuevo Plan 2018-21 suponen más bien un estímulo a la demanda que un reforzamiento de la oferta. Las ayudas citadas no implicarán un descenso significativo del esfuerzo de acceso, especialmente en el caso de las viviendas en propiedad. El plazo mínimo de ocupación, 5 años, resulta reducido en exceso, pareciendo buscarse  la realización rápida de una plusvalía por parte del comprador más que ayudar al acceso a la vivienda a un  hogar.

  España tiene el más bajo parque de viviendas sociales de alquiler de todo el mundo occidental. Debería de procurarse  aumentar de forma permanente y significativa dicha oferta. Las ayudas contempladas deberían servir para reforzar el parque de viviendas sociales, a través de la compra de viviendas vacías  a Sareb y  a las entidades bancarias. Se debe de  fomentar  la construcción de nuevas viviendas protegidas destinadas al alquiler  con carácter permanente, y ello por parte de promotores privados y públicos, empleándose con dicho objetivo el suelo municipal disponible.

El esquema de nuevo Plan de Vivienda Estatal 2018-21 resulta, pues, profundamente mejorable y no está parece responder a las necesidades del momento

24 abril 2017

LA ENCUESTA DE HOGARES DEL INE. UN COMENTARIO A LOS ULTIMOS RESULTADOS. Julio Rodríguez López

 En los primeros días de abril de 2017 el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó los resultados de la Encuesta Continua de Hogares relativa al año 2016. Dicha encuesta viene a ser un punto de referencia para el INE, por su amplia cobertura y por la información que aporta sobre la población, sobre  los hogares integrantes de la misma y sobre las viviendas que habitan. La información publicada se obtiene a lo largo del periodo anual.
 Los hogares de los que se obtuvo información en  2016 ascendieron a 49.217, resultantes  de una muestra de 1.572 secciones censales y de 65 direcciones postales por sección. El muestreo es bietápico y proporcional. El tamaño  de la muestra permite asignar una fuerte dosis de confianza a la información obtenida en la encuesta.
En 2016 había en España 18,4 millones de hogares. Un 33,8% de los mismos correspondía  a parejas con hijos que conviven en el hogar.  Destaca sobre todo  el alcance de  los hogares unipersonales,  4,6 millones, el 25,2% del total, que registraron un importante aumento en 2016, el 1,2%. Dicha  evolución  contrastó con la caída experimentada por los hogares  con cinco  o más personas. Del total citado de hogares de una persona  es también destacable el que el 41,7% del total son personas de más de 65 años, de los que el 70,7% son mujeres.
 La baja tasa de emancipación de las personas con edades comprendidas entre 25 y 34 años es otro rasgo destacable. Un tercio de las personas de dichas edades no se han emancipado y residen en el hogar con los padres. La tasa de no emancipados es especialmente elevada en el caso de personas con edades  comprendidas entre 25 y 29 años, el 54,1%.
El hecho de que una proporción tan elevada de jóvenes resida  en el hogar de los padres es un reflejo de las dificultades de los mismos para encontrar empleo y también de la carestía de la vivienda, tanto de alquiler privado como en propiedad.
 El total de hogares  de España creció en 2016 en un 0,3%, lo que supuso una variación absoluta de 59.900 hogares.   Esta última cifra es trascendente, en tiempos en los que se vuelve a hablar de burbuja inmobiliaria. Dicho ritmo anual de creación neta de hogares queda  lejos de los ritmos requeridos para  situar  la demanda de vivienda  a nivel de burbuja (250.000 a 300.000 son las cifras anuales tópicas de  que suelen emplear los agentes del subsector inmobiliario). 
Andalucía tiene el mayor número de hogares por autonomías, 3,2 millones, seguida por Cataluña, con casi 3 millones. Canarias (1,2%), Baleares (0,8%) y Madrid (0,8%) registraron los mayores aumentos relativos  del  total de hogares en 2016, evolución que refleja el papel del turismo y de las grandes capitales en la coyuntura económica española actual.
  La Encuesta de Hogares  informa asimismo sobre la forma de tenencia de la vivienda. En 2016 dejó de crecer el número de hogares que residen en viviendas de alquiler, tras los importantes aumentos registrados en 2014-15. El número de hogares que viven de alquiler en España se aproximó a los 3,2 millones en 2016, el 17,3% del total (lejos de las proporciones superiores al 20% que se citan). En cuanto a presencia del alquiler, destacaron las autonomías de Baleares, con el 28,5%, y Cataluña, con el 24,1%, con los niveles relativos más elevados.
En 2016 destacó el importante aumento de los hogares  con vivienda en propiedad y con pagos pendientes, reflejo de un comportamiento más dinámico de los préstamos a comprador de vivienda. La Encuesta Continua de Hogares viene a confirmar, pues, que el alquiler ha ganado peso en España, pero que la propiedad sigue siendo la forma hegemónica de tenencia de la vivienda, especialmente en los hogares en los que todos son españoles, pues en los hogares que viven de alquiler destaca la presencia de extranjeros.  
Este artículo se publicó en la revista semanal El Siglo de Europa, de 24.04.2017




[1] JRL es Vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas frente a la Crisis

07 abril 2017

A PARTIR DE 2017, RECUPERACION CON LADRILLO Julio Rodríguez López


 En 2016 la economía española registró el tercer año de recuperación, tras la recesión desarrollada entre 2008 y 2013. La reactivación podría acelerarse en 2017  por el mayor impulso procedente de la construcción residencial. El significativo inicio de nuevas promociones inmobiliarias puede suponer un retorno al modelo de crecimiento tradicional. La mayor construcción residencial desplazará inversiones  que garantizan empleos más estables y  que aportan un perfil más competitivo y diversificado  a dicha economía.

 Tras retroceder a un ritmo medio anual del 1,3% entre 2008 y 2013, la economía española creció a un ritmo del 2,6% entre 2014 y 2016. Durante este periodo el papel desempeñado por el mercado de vivienda fue moderado y  han aparecido algunos rasgos positivos en el modelo productivo español. Así la industria y las exportaciones han ganado peso en el PIB de forma moderada, y destaca  la presencia de un superávit de la balanza corriente, ayudado por los menores precios del petróleo. La pérdida de poder adquisitivo de los salarios y el descenso de participación de los mismos en la renta nacional fue el rasgo más negativo de la recuperación iniciada en 2014.

 En 2016 los indicadores del mercado de vivienda alcanzaron niveles significativos. Los primeros indicadores disponibles de 2017 parecen reforzar de forma sustancial los niveles del pasado ejercicio. Así, las compraventas registradas  de viviendas registraron un aumento interanual  en enero del 18,1%, y las iniciaciones de viviendas lo hicieron en un 26,1%, lo que apunta, pues, a que las viviendas iniciadas pueden superar las 80.000 en el presente ejercicio. 

El recuperado talante expansivo de los bancos hacia la promoción inmobiliaria lo confirman declaraciones como las del presidente de Bankia, Goirigolzarri, que apuntan a que, una vez pasado el plazo en el que dicha entidad ha actuado bajo los “corsés” impuestos en el Memorándum de 2012 firmado con la Unión Europea, “lo que más oportunidades abre  es la posibilidad de dar crédito  a promotor”.

El presidente de Sareb, con motivo de la presentación de los resultados de 2016, señaló que piensa seguir con la estrategia de dar prioridad a la cartera inmobiliaria, estableciendo el objetivo de promocionar cada  año 1.500 viviendas nuevas hasta 2027. Sareb se creó para dar salida a los activos tóxicos adquiridos a los bancos con problemas en el pasado ajuste de 2012. Es evidente que los buenos suelos adquiridos abren el apetito promotor a Sareb, que contribuirá a   reforzar aún más la oferta inmobiliaria. Sería deseable que Sareb redujese sus pérdidas  vendiendo bien  la nueva oferta inmobiliaria que va a promocionar.

Resulta evidente que nada ha cambiado en el modelo de desarrollo de las ciudades españolas, que se aplica de forma transversal entre las diferentes ideologías teóricas de los partidos gobernantes de las ciudades.  “En el proceso de construcción y en el destino que se le da al parque residencial todo está condicionado por el propósito de maximizar las plusvalías. Desde finales de los años ochenta el desarrollo urbanístico se ha ido convirtiendo en la principal fuente de financiación municipal. Muchos promotores y constructores han tenido esa misma percepción de infinitud de la demanda de vivienda

. El modelo de urbanización lo propician  las estrategias de los agentes económicos, las ansias recaudatorias de las administraciones locales  y los objetivos de las políticas económicas.” (Vinuesa Angulo, J.; Porras Alfaro, D. (2017) “La dimensión territorial de la crisis de la vivienda y el despilfarro inmobiliario residencial”, Cuadernos de Relaciones Laborales, 35(1), 101-126.

La mayor presencia de la construcción residencial  frenará las disponibilidades de ahorro para inversiones alternativas y desviará recursos hacia el ladrillo. Reaparecerá, antes o después, el déficit exterior. Los años de crisis inmobiliaria favorecen la diversificación de la actividad productiva. Los periodos de expansión inmobiliaria, además  de las posibles  burbujas que conllevan, llevan a la economía española al modelo tradicional de ladrillo, sol y playa

Este artículo se publicó en la revista semanal El Siglo de Europa, de 6 de abril de 2017



21 marzo 2017

EL EMPLEO EN MOTRIL EN 2017 Julio Rodríguez López


  La estadística mensual  de afiliados a la Seguridad Social viene  a ser un indicador  que aproxima la composición y la marcha del empleo en España. En las ciudades, dicho indicador presenta un mayor interés por la escasez de información estadística disponible  a  nivel local. En 2016-17  dicha estadística ha reflejado  la mejoría del nivel de empleo en España, Andalucía y Granada y Motril. 
En 2016 la variación  de la afiliación en Motril (2%) resultó inferior a la de España (3,3%), al contrario de lo sucedido en los tres años precedentes.

 En febrero  de 2017 persistió  el diferencial negativo  de crecimiento de Motril con España. A 28.2.2017 había en Motril, según la estadística de afiliación a la Seguridad Social, 18.638 afiliados, un 0,5% sobre el nivel correspondiente al mismo mes del pasado año. Dicha evolución interanual  contrastó con el crecimiento del 3,5%  registrado a nivel nacional. La explicación de dicha evolución se encuentra en la marcha de los afiliados en el Régimen General de la Seguridad Social, que solo aumentaron en Motril en la fecha citada en un 0,4% sobre 2016, mientras que en España dicho componente de la afiliación creció en un  4,3%. 

  En Motril destacó en 2016 el aumento en los afiliados en el régimen general agrario, que aumentaron en un 6,4%, alcanzando un total de 4.271 afiliados, aumento muy superior al de España. No es este un indicador que refleje precisamente pujanza en el mercado de trabajo, puesto que representa más bien una actuación asistencial desde la Seguridad Social.  El número de afiliados al Régimen Especial de Autónomos  alcanzó  un total de 3.918 a fines de febrero de 2017. La proporción de autónomos sobre el total de la afiliación es más de tres puntos superior en Motril (21,1%) a la  de España (18%). La abundancia de autónomos refleja asimismo  escasez de empleos asalariados y que los activos se deben de buscar la vida como sea.

La debilidad del mercado de trabajo en Motril la señala la baja proporción que supone   el número de afiliados sobre del conjunto de la población. En febrero de 2017 había en España  38,1% afiliados sobre el conjunto de la población, mientras que en Motril dicha proporción ascendió  solo al 30,4% en la misma fecha, lejos de la proporción existente a nivel nacional.
Se echa en falta en Motril una mayor presencia de afiliados al Régimen General (53,8% frente a 74,9% en España, en febrero de 2017), situación común en los trabajadores por cuenta ajena. 
Dicha situación refleja la necesidad de que en Motril se instalen más empresas que generen empleos asalariados, preferiblemente estables. Si en un momento de recuperación clara de la economía española en Motril  apenas se generan nuevos empleos, es que hay serias dificultades estructurales para la creación de nuevos puestos de trabajo.

 Es posible que haya más empleos por los que no se cotiza a la Seguridad Social, pero ese problema puede también producirse en el resto de España y no tiene que sufrirse más dicha anomalía en Motril que en el resto del país.  Demasiada ansia de ladrillo, de pelotazo rápido, de “aproximar a Motril al mar”, y escasa iniciativa para atraer a empresas a la ciudad, con toda la ventaja que supone disponer de un puerto de la dimensión del de Motril.


Julrodlop.blogspot.com      21.3.2017

13 marzo 2017

EL DESPEGUE DE LOS ALQUILERES EN ESPAÑA Julio Rodríguez López[

 Los escasos datos disponibles sobre el mercado de alquiler en España revelan que en 2016 y primeros meses de 2017 se han acelerado los aumentos de precios de los alquileres de viviendas. Los incrementos anuales de tales precios se sitúan en torno al 9%. La  mayor demanda de vivienda procede sobre todo de hogares que no  pueden acceder a una vivienda en alquiler y de las compras de vivienda para inversión. La creciente presencia de  los pisos turísticos disminuye la oferta, lo que refuerza la elevación de tales precios. 2017 ha empezado como los cinco  ejercicios precedentes, esto es, sin política estatal  de vivienda y con un escaso interés político en el problema.

Según la Encuesta Continua de Hogares del INE,  en España había en 2015 unos  3,2 millones de hogares viviendo de alquiler, equivalentes al 17,5% del conjunto de hogares de España. La autonomía de Baleares tenía la proporción más elevada, el 26,2%, seguida de Madrid (23,4%), y el último lugar correspondió a Galicia (11,2%). La información adicional sobre el mercado de alquiler es mínima.  Esto contrasta con  el detalle con el que en Cataluña se está obteniendo información  acerca de  su mercado de alquiler, con vistas a luchar contra el crecimiento de los precios del alquiler de vivienda.

Según el portal Fotocasa, en febrero de 2017 el alquiler medio de la vivienda en España ascendió a 7,77 euros por m2 y mes, lo que implicó un aumento interanual del 9%, muy por encima del crecimiento observado en los precios de venta de las viviendas. Los datos de los portales se refieren a  precios de oferta y tienden a sobrevalorar las subidas, pero no deja de ser una realidad  que los alquileres están creciendo en los centros urbanos.

Esta evolución  complica el acceso a la vivienda a numerosos hogares,  cuya situación laboral les hace imposible el acceso a la vivienda en propiedad mediante un préstamo hipotecario. La situación aplaza la emancipación, como lo confirma el  que un tercio de personas con edades de 25 a  34 años vive en España con sus padres, según el INE:

 Según el portal citado, en la recuperación del mercado de vivienda iniciada en 2014 el precio de los alquileres en España ha crecido en un 15,1%. El aumento de los precios de la vivienda fue del 11,3% hasta el último trimestre  de 2016. La situación del mercado de trabajo, con más empleos pero inestables y  mal retribuidos, la mayor disponibilidad hacia el alquiler de los jóvenes, junto a la compra de viviendas para colocación de un ahorro poco o nada retribuido, explican la mayor tensión de la demanda.

  La oferta de pisos de alquiler está sufriendo una fuerte reducción por parte de los pisos turísticos y por  la creciente “gentrificación” de los centros de las ciudades. Dicho proceso se califica más bien  de “turistificación” de los centros urbanos, llenos de franquicias y  de servicios pensados solo para quienes están de paso. La invasión turística se ha analizado bien en Barcelona, donde ayuntamiento y autonomía han reaccionado ante el problema. La reacción política en Madrid es más débil que en el caso anterior, aunque el problema alcanza una intensidad similar.

Una demanda creciente de alquileres, una reducción paralela de la oferta y una ausencia histórica de vivienda social en toda España, explican la aceleración de los precios del alquiler y  la alta dificultad general de emancipación de los jóvenes.  Dicha carestía general del alquiler viene  a ser  todo un  problema social.

Fuera de Cataluña, la reacción al problema está ausente. El Ministerio de Fomento tiene otros temas en que pensar, el problema se le traspasa a las autonomías. Estas  esperan retornen los fondos estatales  del pasado para hacer vivienda protegida. Se trata de dinamizar el fomento de la creación de un parque público de alquiler social. Esto último  no es solo cuestión de construir nuevas viviendas, pues se debe de emplear  con más intensidad el elevado parque de viviendas  vacías en poder de bancos y de Sareb. La ausencia de voluntad política para luchar contra el problema resulta clamorosa.

Una versión de este artículo se publicó en la revista  semanal El Siglo de Europa el 13.3.2017






[1] JRL es Vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas frente a la Crisis

12 febrero 2017

LAS PREVISIONES Y LAS RECOMENDACIONES DEL FMI PARA 2017 Julio Rodríguez López

 El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó a fines de enero las previsiones para  la economía española en 2017, junto a un conjunto de recomendaciones de política económica. Entre las previsiones destaca  la  desaceleración del crecimiento desde el 3,2% de 2016 hasta el 2,3% en 2017, evolución explicada por el menor aumento de la demanda interna. Los desequilibrios básicos de la economía española no aumentarán en 2017 y  el desempleo medio retrocederá en punto y medio porcentual. Para el FMI el elevado desempleo, la alta  deuda pública  y el débil aumento de la productividad son las principales debilidades estructurales de la economía española.

Como se ha indicado, la desaceleración del crecimiento del PIB  en 2017 la explica la  menor expansión de la demanda interna, en la que el consumo privado es el principal componente, al suponer el 57% del PIB. El mayor  precio de la energía y una ligera elevación de la tasa de ahorro familiar explican  la desaceleración en 0,6 puntos porcentuales de la tasa de crecimiento del consumo de los hogares.

  El aumento medio del empleo  caerá desde el 2,9% al 2,3% en 2017. Se prevé  un descenso de punto y medio de la tasa de desempleo, en parte  por la persistencia en el descenso de la población activa. La productividad del empleo  crecerá solo en un 0,3%, lo que implica que continuará situada en niveles poco brillantes, a todas luces mejorables. 

 La fuerza de la demanda interna no impedirá que la balanza de pagos vuelva a registrar un superávit próximo al 2% del PIB. Será interesante comprobar si cuando vuelva de nuevo a “tirar” con fuerza la construcción residencial se puede mantener el superávit exterior. El déficit de las administraciones públicas de 2017  lo sitúa el FMI en el 3,2%, por encima del compromiso del gobierno español frente a la Comisión Europea. El nivel relativo de la deuda pública  volverá a situarse en el 99,2% del PIB. La inversión pública se mantendrá en niveles reducidos.

Para atacar los problemas crónicos de la economía española, el FMI recomienda varias líneas de actuación. Destaca la necesidad de una política activa de empleo más efectiva, política que se realiza en colaboración con las comunidades autónomas, que adolece de coordinación y debe de atacar al paro de larga duración y al desempleo juvenil.

  Urge reformar la financiación autonómica. Las autonomías, además de prestar servicios públicos básicos como educación y sanidad, mantienen diferencias  crónicas entre sí en cuanto a niveles de desarrollo. Además, se deben de reforzar las políticas educativas y de innovación, para mejorar la productividad general de la economía. El necesario avance en la consolidación fiscal no debe de afectar a la creación de empleo y al necesario aumento de la productividad.

El sistema bancario ha fortalecido su solvencia, pero sigue adoleciendo de una baja rentabilidad. La  mejoría de esta última, en el contexto presente de bajos tipos de interés, exige mantener un fuerte control de los gastos. Además, los bancos deben de eliminar a  mayor ritmo los activos no rentables que  todavía ensombrecen los balances de las entidades de crédito, y también requieren  de ritmos mayores  de aumento del crédito, pues en 2016 la variación ha sido negativa.

Al inicio de 2017 ha destacado  la aceleración del aumento de los afiliados a la seguridad social (3,3% fue la variación interanual de enero) y el incremento de los precios de consumo, que en enero han crecido a un ritmo interanual del 3%, por encima del 1,8% de la Eurozona en el mismo mes. El panorama es moderadamente optimista, siempre que en el contexto internacional no se produzcan elevaciones significativas de los tipos de interés  y que  el señor Trump no desestabilice el contexto económico general.  

Articulo publicado en la revista semanal El Siglo de Europa el 13.2.2017 






[1] JRL es vocal del Consejo Superior  de Estadística y miembro de Economistas Frente a la Crisis.

28 enero 2017

UNA DICICIL SEMANA DE ENERO PARA EL GOBIERNO Julio Rodríguez López

  La tercera semana de enero de 2017 fue complicada para el gobierno, al que se le acumuló el trabajo. Para empezar, el clima enrareció el panorama, con unos descensos acusados de temperaturas y su  secuela de  carreteras cortadas, Ave retenido, ciudades aisladas en el sureste peninsular. En la misma semana el gobierno negoció con los partidos PSOE y Ciudadanos el texto de un Real Decreto-Ley para evitar acumulaciones de demandas judiciales por las cuantías cobradas en exceso en los préstamos hipotecarios por las denominadas “clausulas suelo”. Por otra parte,  los precios de la electricidad, que son solo una parte de los recibos del consumo eléctrico, subieron a ritmos alarmantes conforme crecía la demanda.

  La Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de 21 de diciembre de 2017 es opuesta a la limitación temporal de los efectos restitutorios vinculados a una cláusula abusiva, la correspondiente a la cláusula suelo. Hasta dicha sentencia, la retroactividad solo legaba a mayo de 2013, fecha de una sentencia del  Tribunal Supremo de España  que solo afectaba a cuatro bancos. Según la Sentencia del TJUE, los bancos españoles que practicaron dicha cláusula no solo deben de devolver lo cobrado en exceso tras la sentencia del Supremo español, sino que deben de pagar todo el exceso producido desde el primer vencimiento del préstamo.

Al inicio de la crisis de 2007-2008  los tipos de interés subieron, pero pronto se advirtió que se iban a suavizar los efectos de la recesión bajando los tipos de interés. Esto llevó a los bancos a cubrirse desde 2009 estableciendo “suelos” al descenso de los tipos. Los créditos a interés variable se convirtieron de hecho  en créditos a tipo fijo, cuyo nivel seria el establecido por cada  banco en la cláusula suelo.

El RDL 1/2017 (BOE de 21.1.2017), es un paso intermedio entre la reclamación de los consumidores y la posible demanda judicial  a plantear si no hay acuerdo entre la entidad de crédito y el prestatario-consumidor. Las entidades deberán  de establecer un sistema de reclamación previo  a la interposición de demandas judiciales, que será  voluntario para el consumidor. Recibida la reclamación  la entidad calculará la cuantía a devolver y la comunicará al consumidor, que podrá o no aceptarla. De no aceptarla se abre la vía a la demanda judicial.

El propio RDL 1/2017 establece la posibilidad de que  el banco rechace la solicitud  del consumidor  y  de que en tres meses no abone al consumidor la cantidad ofrecida. En cuanto a la información, el banco solo está obligado a poner un cartel en las oficinas o un aviso en su página Web. No es uniforme la actitud de los bancos ante las futuras reclamaciones, pues algunos amenazan con no devolver nada a los clientes por considerar como  no abusivas sus cláusulas suelo correspondientes. El cumplimiento de la nulidad de la cláusula suelo queda en manos del banco. El procedimiento previsto en el Real Decreto, no muy transparente, puede suponer un cierto “mareo de perdiz” previo a la demanda judicial.

  Durante la semana citada de enero de 2017 los precios de la electricidad crecieron  en España con intensidad. El  gobierno apeló a las condiciones climatológicas, a la menor oferta de energía de origen nuclear en Francia. Puede haber influido más  en la escalada de precios la reducción de la oferta, en especial la procedente de centrales que utilizan el gas natural. Tales centrales  han reducido su participación en la oferta, sea por indisponibilidad o por  falta de gas., a pesar de percibir una retribución fija que garantiza su disponibilidad.

Según la “Declaración de Economistas frente a la Crisis sobre los precios de la electricidad” (www.economistasfrentealacrisis.com)  de 20 de enero, el precio de la electricidad supera en España al de países europeos comparables. La regulación  del sistema eléctrico español es la responsable de tan altos precios. Las tarifas deben de reflejar el coste real del “mix” energético. Los precios actuales de la electricidad no resultan, pues asumibles.

Una versión de este artículo se publicó en la revista semanal “El Siglo de Europa” el 30.1.2017




JRL es  vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de “Economistas frente a la Crisis”. 

15 enero 2017

2017, EL AÑO DE TODAS LAS INCERTIDUMBRES Julio Rodríguez López

 [1]
 Las previsiones del pasado octubre de 2016 del Fondo Monetario Internacional para 2017 apuntaban hacia un crecimiento del 3,4% en la economía mundial (3,1% en 2016). Dicha evolución se apoyaría en la mayor expansión de las economías emergentes, que explicaría las tres cuartas partes del crecimiento global previsto. Toda previsión tiene abundantes riesgos de no cumplirse, como podrían serlo en 2017 la presencia de crisis profundas en China o unas consecuencias más que negativas del “Brexit” para la Eurozona. Sin embargo, el riesgo mayor se deriva de las consecuencias sobre la economía mundial de las acciones del nuevo presidente de Estados Unidos.

Según Martin Wolf (“The risks that threaten global growth” FT, 4.1.2017) existen tres tipos de  shocks desestabilizantes, como son los que se derivan de guerras significativas, los shocks inflacionarios y las crisis financieras. El empujón fiscal anunciado por el belicoso próximo presidente de Estados Unidos (reducción de impuestos a empresas y hogares poderosos y aumento de algunas inversiones públicas) puede ocasionar un enfrentamiento con la Reserva Federal, el banco central de Estados Unidos. Dicha tensión puede terminar con una elevación significativa de los tipos de interés o con  un resurgimiento importante de la inflación, lo que no deja de ser un shock desestabilizante.

En 1977 John K. Galbraith publicó un libro que tuvo por entonces buena acogida, “La era de la incertidumbre”. El periodo comprendido entre 1950 y 1975, de crecimiento prolongado y de evolución predecible,  terminó de forma abrupta con las primeras subidas espectaculares  del precio del petróleo. A ello se unió la evidente imposibilidad de restablecer el marco  establecido a nivel internacional en los acuerdos de Bretton Woods.

 En 1977 Jimmy Carter  no fue un modelo de presidente de Estados Unidos, pero ni de lejos se le ocurrieron iniciativas como amenazar con acciones que pusieran en riesgo el sistema económico mundial,  volver la espalda a los compromisos internacionales de Estados Unidos con la OTAN  y con la Organización Mundial del Comercio,  enredarse en conflictos con la Reserva Federal o provocar un fuerte agujero fiscal. Comparado con Trump, Carter fue un modelo de predictibilidad (Barry Eichengreen, “The age of Hyper-Uncertainty”, Social Europe, 9.1.2017).

 Aunque fuese a cosa de las economías emergentes, las previsiones del FMI para 2017 eran moderadamente optimistas. Ahora, todo se ha puesto en cuestión. Sobre la evolución de 2017 influirá, además,  lo que suceda en países como China, Turquía y Brasil, así como las consecuencias del Brexit, respecto del cual  es general el comentario de que el gobierno británico no  tiene muy claro el camino a seguir.

La previsión para la economía española es de una desaceleración del crecimiento desde el 3,2% de 2016 hasta algo menos del 2,5% en 2017. La previsible subida de los precios de las materias primas, el menor impacto de la política monetaria expansiva del Banco Central Europeo y el ajuste fiscal a que obligan las exigencias de la Comisión Europea serán factores que frenarán el crecimiento de dicha economía. Esta última todavía tiene bastantes problemas pendientes, como la elevada deuda, la salida al problema de las pensiones, la todavía más que elevada tasa de desempleo, problemas que tardaran más en solucionarse en caso de frenarse el crecimiento.

 El oleaje derivado de las acciones y de las palabras  del nuevo inquilino de la Casa Blanca no dejará de sentirse en esta parte de Europa. Las opiniones sobre las consecuencias de sus decisiones distan de ser unánimes, pero todo apunta a que en 2017 “viviremos peligrosamente” (M. Wolf, op.cit.) 

 Artículo publicado en la revista semanal “El Siglo de Europa” el 16 de enero de 2017




[1] JRL es  Vocal del  Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas Frente a la Crisis

30 diciembre 2016

EL EMPLEO EN MOTRIL EN 2016, UN PERIODO MEJORABLE Julio Rodríguez López


  La estadística mensual  de afiliados a la Seguridad Social viene  a ser un indicador  que aproxima la composición y la marcha del empleo en España. En las ciudades, dicho indicador presenta un mayor interés por la escasez de información estadística disponible  a  nivel local. En 2016 dicha estadística ha reflejado  la mejoría del nivel de empleo en España, Andalucía y Granada. Sin embargo, en Motril, y ello a fines de noviembre de 2016, el total de afiliados estaba por debajo del  correspondiente al mismo mes del pasado año, de forma opuesta a lo sucedido a nivel nacional, autonómico y provincial.

 A 30.11.2016 había en Motril, según la estadística de afiliación a la Seguridad Soc8al, 18.348 afiliados, un 2,4% por debajo del nivel correspondiente al mismo mes del pasado año. Dicha evolución contrastó con el crecimiento registrado a nivel nacional, el 3,1%. La explicación de dicha evolución se encuentra en la marcha de los afiliados en el Régimen General de la Seguridad Social, que retrocedieron en Motril en un 5,2%, mientras que en España dicho componente de la afiliación había crecido en un 4%. 

  En Motril destacó en 2016 el aumento en los afiliados en el régimen general agrario, que aumentaron en un 6,4%, alcanzando un total de 4.271 afiliados, aumento muy superior al de España. No es este un indicador que refleje precisamente pujanza en el mercado de trabajo, puesto que representa más bien una actuación asistencial desde la Seguridad Social.  El número de afiliados al Régimen Especial de Autónomos  creció en Motril en un 0,5%, alcanzando un total de 3.935 a fines de noviembre La proporción de autónomos sobre el total de la afiliación es más de tres puntos superior en Motril a la  de España. La abundancia de autónomos refleja asimismo  escasez de empleos asalariados y que los activos se deben de buscar la vida como sea.

La debilidad del mercado de trabajo en Motril la señala la baja proporción que supone   el número de afiliados sobre del conjunto de la población. En España hay 37,6% afiliados sobre el conjunto de la población (datos de noviembre de 2016), mientras que en Motril dicha proporción asciende  solo al 30,3%, lejos de la proporción existente a nivel nacional.

Se echa en falta en Motril una mayor presencia de afiliados al Régimen General, situación común en los trabajadores por cuenta ajena. Dicha situación refleja la necesidad de que en Motril se instalen más empresas que generen empleos estables. Si en un momento de recuperación clara de la economía española en Motril no se generan nuevos empleos, es que hay serias dificultades estructurales para la creación de nuevos puestos de trabajo.


 Es posible que haya más empleos por los que no se cotiza a la Seguridad Social, pero ese problema puede también producirse en el resto de España y no tiene que sufrirse más dicha anomalía en Motril que en el resto del país.  Demasiada ansia de ladrillo, de pelotazo rápido, de “aproximar a Motril al mar”, y escasa iniciativa para atraer a empresas a la ciudad, con toda la ventaja que supone disponer de un puerto de la dimensión del de Motril. 

13 diciembre 2016

TRES AÑOS DE CAMBIOS EN EL MERCADO DE VIVIENDA Julio Rodríguez López

  2016  ha sido el tercer  año de la recuperación del mercado de vivienda en España. Dicha recuperación sucedió a  la recesión desarrollada entre 2007 y el primer trimestre de 2014.Existió  una burbuja en dicho  mercado: a una fase de alza prolongada de precios, ventas y nueva construcción  sucedió  otra de acusados descensos en dichas variables, condición exigible para hablar de burbuja. En los tres años de  reactivación del mercado inmobiliario los precios de las viviendas han aumentado en un 10,8%, se han vendido más de 1.200.000 viviendas, y las viviendas iniciadas, que han reaccionado al alza en 2016, se aproximarán  a las 67.000 en este ejercicio.

El índice de precios de vivienda (IPV) del INE aumentó un  4% en el tercer trimestre de 2016 respecto del año anterior. La variación interanual más intensa en dicho intervalo de tiempo correspondió a la Comunidad de Madrid, con un aumento del 7,8%, seguida por Cataluña, con un 6,6%. 

 Los mayores aumentos de precios de vivienda   acumulados entre 2014 y 2016  fueron los de Madrid  (17,3%), Baleares  (16,5%) y Cataluña (15,5%).Según la estadística de  tasaciones, el precio medio de una vivienda de 90 m2 construidos fue de 135.000 euros en el promedio de España en el tercer trimestre de 2016. El precio mayor fue el del País Vasco, con 213.000 euros, y el más reducido correspondió a Castilla-La Mancha, con 75.000 euros.   

La evolución de los alquileres  ha sido también alcista desde 2014, sobre todo en las grandes capitales. En octubre de 2016 el alquiler medio en España fue de 7,30 euros/m2-mes, un 4,6% sobre el mismo mes de 2015. Barcelona es la provincia más cara para alquilar, con un precio de 12,16 euros/m2-mes, según Fotocasa, por encima de  Madrid, con 10,43 euros/m2-mes de precio medio de alquiler. El aumento acumulado de los alquileres es algo inferior al de los precios de las viviendas, el 8,1%, pero los precios del alquiler bajaron bastante menos que los precios de la vivienda en la fase de recesión.  

Las ventas de viviendas crecieron en un 14,8% en enero-septiembre de 2016, lo que apunta a un total de 465.000 viviendas vendidas en este ejercicio. El 17,5% fueron compras efectuadas por extranjeros residentes y no residentes. Las compras de inversores  han sido relevantes, sobre todo en las grandes ciudades. Las autonomías de Cataluña, Valencia y Madrid concentraron casi la mitad de las ventas de viviendas en los tres años de recuperación. Los tipos de interés de los préstamos a comprador han estado gran parte del año 2016  por debajo del 2%. Se han alargado de forma considerable los plazos de actualización de los tipos en los créditos a  interés variable. La financiación  ha apoyado el cambio cíclico.

   El empuje de la demanda de viviendas en propiedad y de alquiler, ha impulsado precios y  nueva construcción residencial. Las viviendas iniciadas en 2016 han crecido más de un 32% sobre el año anterior en los tres primeros trimestres de 2016. De las 150.000 viviendas iniciadas en el trienio de recuperación 2014-2016, casi la cuarta parte lo ha sido en la Comunidad de Madrid. Esta Comunidad reúne, pues, la doble distinción de  presentar  las mayores elevaciones de precios y los más altos  volúmenes de construcción de nuevas viviendas, dentro de las cuales el peso de las viviendas de precio elevado, orientadas a inversores, ha debido ser importante. Madrid ha sido, pues, un foco claro de inversión inmobiliaria desde el inicio de la recuperación.

Las viviendas protegidas iniciadas no llegan al 10% del total de iniciaciones.  El dinamismo del mercado expulsa a los jóvenes hogares, que rebuscan alojamiento  entre la escasa oferta de viviendas de alquiler. Se hace clamorosa la necesidad de que el gobierno asuma que hay un problema de acceso a la vivienda, pues no basta con que hayan bajado los desahucios para que deje de haber problema de acceso a la vivienda.

  El  reciente Real Decreto 337/2016 prorrogará por un año el casi ignorado Plan 2013-2016 . Ello implica que poco apoyo público va a generarse  para los hogares a la búsqueda de alojamiento, por la escasa dotación presupuestaria que supone y por destinarse sobre todo a cubrir costes de planes anteriores de vivienda.   Pero incluso con un mismo nivel de gasto público en vivienda y algo más de imaginación y de  voluntad política podría lograrse una mayor  incidencia del gasto autorizado para 2017 sobre los problemas de acceso a la vivienda, y ello  para un  segmento de hogares significativo.


Una versión de este artículo se publicó en la revista semanal El Siglo de Europa el 19 de diciembre de 2016.






[1] JRL es Vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas Frente a la crisis.

03 diciembre 2016

LAS NUEVAS Y VIEJAS ESTADISTICAS CONFIRMAN EL RETROCESO SALARIAL Julio Rodríguez López

  El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado una nueva estadística salarial, el Índice de Precios del Trabajo (IPT). Se  mejora así la información disponible sobre la variable economica correspondiente a los  salarios. Dichas  estadísticas confirman que la crisis ha afectado de forma negativa a buena parte de los salarios en España, sobre todo a los percibidos por los nuevos empleos. Los supuestos aumentos salariales registrados en los últimos años resultan  inferiores si se elimina el denominado “efecto composición”.  Los aumentos salariales citados han sido más bajos   en los niveles salariales más  reducidos que en  los más elevados. Como consecuencia de lo anterior, los salarios han perdido  peso en el conjunto del PIB en favor de las rentas  del capital.

  El IPT lo ha obtenido el INE a partir de los datos salariales disponibles procedentes de la estadística correspondiente a la Estructura Salarial Anual. No se ha efectuado, pues, una nueva encuesta.  Se ha establecido un conjunto de categorías salariales o de puestos de trabajo representativos, con ponderación variable cada año. Se ha llegado así   a una nueva serie de salario medio anual  por hora trabajada, y ello de forma independiente de la composición salarial por empresas.  La serie anual publicada cubre el periodo 2008-2014.

  En ese intervalo de tiempo (2014/2008), mientras que el coste salarial por hora trabajada estimado en la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del INE  aumentó en un 9,4%, el mismo concepto, medido por el Índice de Precios del Trabajo, retrocedió en un -0,6%. La espectacular diferencia  entre ambas evoluciones revela que los niveles salariales deben medirse directamente. La nueva estadística pone de manifiesto la perversión del efecto composición. Así,  los despidos de empleos temporales, peor remunerados,  elevaron artificialmente el nivel medio salarial estimado hasta en el caso de disminución de  todos los salarios. Dicha evolución se debió  a la ganancia de presencia relativa  de los salarios más altos en el conjunto empresarial.  

  La estadística de deciles salariales, estimada a  partir de una submuestra de los resultados de la Encuesta de Población Activa,  presenta los datos salariales medios anuales distribuidos por deciles. Se atribuye a los empleos seleccionados el salario correspondiente a la actividad principal de los hogares seleccionados. Según dicha estadística, entre 2008 y  2015  el salario medio por persona ocupada  aumentó en un 6,7%, mientras que el salario medio correspondiente al decil 3 (tiene por debajo al 25% de los salarios más reducidos) descendió  en un 1%. Los salarios más elevados continuaron, pues,  aumentando en los años de crisis, mientras que los más reducidos no solo no aumentaron, sino que retrocedieron.

  La estadística salarial más utilizada en el análisis coyuntural, el salario medio mensual, que alcanzó en el segundo trimestre de 2016 un nivel de 1.943 euros/mes, creció entre 2008 y 2015  un punto menos que el Índice de Precios de Consumo. La pérdida de poder adquisitivo en cuestión debió ser bastante más acusada en los niveles salariales más reducidos.

 Una evolución tan negativa de los salarios en la etapa de crisis e inicio de la recuperación ha provocado un descenso notable de la participación salarial en el valor del PIB. El peso de los salarios en el PIB a precios corrientes  alcanzó el 50,1% en 2008, mientras que en los tres primeros trimestres de 2016 ha retrocedido hasta el 47,3%. De forma paralela ha crecido la participación en el PIB  del excedente de explotación (beneficios, alquileres, intereses). El peso de las rentas salariales no llega al 50% del PIB, cuando los asalariados superan el 80% del empleo, según la EPA.

 La renta nacional se ha redistribuido, pues, con la crisis, en favor de las rentas del capital y en contra de las rentas del trabajo. La mayor desigualdad generada conla crisis  se explica, pues, en buena parte, por la evolución negativa de los salarios en dicho periodo, evolución favorecida por los cambios en la normativa laboral, así como por el elevado número de parados.

 El aumento del salario mínimo interprofesional hasta un nivel situado entre 700-900 euros al final de la actual legislatura, desde los actuales 655 euros/mes, en línea con la proposición no de ley aprobada recientemente en el Congreso de los Diputados, podría ejercer un efecto compensatorio significativo, sin necesariamente afectar de forma  negativa al nivel de empleo. 

Una versión este artículo se publicó en la revista semanal “El Siglo de Europa” de 5.12.2016




[1] JRL es Vocal del Consejo Superior de Estadística del INE y miembro de Economistas frente a la Crisis

27 noviembre 2016

MERCADO DE VIVIENDA 2016. SE MANTIENE LA RECUPERACION. Julio Rodriguez López

1.    Mercado de vivienda (I).  Los precios de la vivienda
  El mercado de vivienda ha mantenido en España en 2016 un perfil expansivo en los tres primeros trimestres. No obstante, la evolución  de las  principales magnitudes ha resultado menos intensa a lo largo del ejercicio que lo previsible a la vista de los niveles alcanzados en los primeros meses del año.

   El índice de precios de vivienda, elaborado por el INE a partir de los precios declarados en las escrituras de compraventa formalizadas ante notario, creció en un 1,8% en el segundo trimestre de 2016, lo que supuso una variación interanual del 3,9% (Figura 7).Por autonomías, destacaron los crecimientos de Madrid (7,8%) y Cataluña (5,5%), mientras que los menores aumentos fueron los de Castilla y León (0,5%) y Navarra (0,1%). 

 El aumento acumulado de los precios de la vivienda en la etapa de recuperación, según el citado indicador, esto es, después del primer trimestre de 2014,  ha sido del 9,5% en el conjunto de España. Han destacado sobre todo las intensas elevaciones de precios registradas en Madrid (15,8%), Cataluña (13,3%) y Baleares (12,7%). Los aumentos más modestos han correspondido a Navarra (2%) y Extremadura (1,8%) (Figura 8).

 La Costa Mediterránea, las islas y las grandes aglomeraciones de Madrid y Barcelona han sido los puntos en los que la recuperación de los precios de las viviendas ha sido más acusada. Esta evolución territorial  la confirman los resultados de la estadística de precios obtenida por la tasadora Tinsa (Figura 9).

  El Ministerio de Fomento ha publicado en septiembre de 2016 los resultados de los valores de tasación estimados para el segundo trimestre de este ejercicio (datos de empresas tasadoras). Según dicha estadística, el precio medio de tasación en dicho trimestre  fue de 1.506,4 euros/m2, lo que implicó un aumento del 2% respecto del mismo periodo de 2015. El precio  medio en España de una  vivienda de 90 metros cuadrados ascendió a 135.576 euros en el periodo en cuestión.

 Por autonomías, los niveles de precios de tasación más elevados correspondieron al País Vasco (2.393,3 euros /m2) y a la Comunidad de Madrid (2.176,2 euros/m2). Los niveles más reducidos fueron los de Extremadura (882 euros/m2) y Castilla-La Mancha (876,1 euros/m2) (Figura 10).Sigue repitiéndose en el mercado de vivienda  la pauta consistente en que la lejanía de las costas y de Madrid se acompaña de precios de venta de vivienda más reducidos.

  En cuanto a los alquileres, la información procedente del portal  Fotocasa.es revela que en agosto de 2016 el nivel medio en España de los precios del alquiler  ascendió a 7,34 euros/m2-mes (661 euros seria el  precio de alquiler medio de una vivienda de 90 m2), un 3,7% superior al del mismo mes de 2015 (Figura 11).  En diciembre de 2016 el precio medio  del alquiler ascendía a  7,01 euros/m2-mes, lo que indica la presencia de un aumento moderado del alquiler en los ocho primeros meses de 2016 (4,7%).

 En 2016 el mayor aumento interanual de  los precios de la vivienda, según los principales indicadores disponibles, ha sido el del importe medio de las hipotecas (7,5%, correspondiente a 112.516 euros en junio de 2016, fuente INE), seguido por  el índice de precios de vivienda del INE (3,9%), alquileres-Fotocasa (3,4%) y estadística de tasaciones del Ministerio de Fomento (2%). El índice obtenido por Tinsa registró un  descenso del 0,5% en agosto de 2016 respecto del mismo mes del pasado ejercicio (Figura 12).

  En el segundo  trimestre de 2016 los precios del suelo ascendieron a 163,4 euros/m2, un 6,6% superior al del mismo trimestre de 2015. Lo anterior  revela que los precios del suelo urbano están creciendo en 2016  más que los de la vivienda y que los alquileres. Esta evolución puede revelar la presencia de unas expectativas a todas luces alcistas en dicho input de la construcción residencial respecto de la evolución futura del mercado de vivienda.

 
2.    Mercado de vivienda (II). Demanda y financiación
 Los indicadores disponibles confirman la persistencia de un aumento importante de la demanda de vivienda en los siete primeros meses de 2016. Dicha evolución resultó favorecida en principio por la evolución del empleo y de la renta disponible de los hogares. El total de ocupados EPA aumentó en un 2,4% (434.400) en el segundo trimestre de 2016, mientras que los hogares lo hicieron en un 0,59%, correspondiente a una variación neta anual de 59.000 nuevos hogares . 

  La afiliación a la Seguridad Social creció un 2,8% en agosto de 2016 sobre el año anterior, apareciendo los servicios y la construcción como los sectores más dinámicos. La renta disponible de los hogares creció en un 2,1% en el primer trimestre de 2016 respecto del año precedente. En términos agregados, los bajos salarios fueron compensados por el fuerte aumento del número de empleos.
  En el primer semestre de 2016 persistió  el descenso de los tipos de interés a    comprador de vivienda, que alcanzaron  un nivel mínimo del 1,89% en mayo de este año. El Euribor ha mantenido niveles negativos en todo el periodo comprendido entre los meses de febrero y de agosto. El diferencial promedio de los tipos de interés practicados respecto del Euribor a doce meses  fue del 1,989% en el periodo enero-julio de 2016. El plazo medio de los nuevos préstamos hipotecarios concedidos en el segundo trimestre de 2016 fue de 23 años, según datos de los registradores.

 El 94% de los créditos de la cartera de préstamos hipotecarios lo son a tipo variable con actualización anual, mientras que los préstamos a interés fijo, que están aumentando en los últimos meses, suponían en junio de 2016 el 6% de dicha cartera (AHE, 2016).

 El saldo vivo de los préstamos a comprador de vivienda sufrió un descenso interanual del 3,1% en julio de 2016, en línea con la evolución de los últimos años, aunque dicha variación resulta menos negativa que en los años precedentes. Los nuevos préstamos a comprador crecieron en el periodo enero-julio de 2016  en un 19,3% sobre el mismo periodo de 2015 .
  
Esta evolución supone una desaceleración respecto del 33,3% en que creció dicha magnitud en el año 2015, y se debe sobre todo al descenso sufrido por la misma en el mes de julio.
El mayor empleo, la variación  positiva de la renta disponible y una posición más proclive a conceder  nuevos préstamos por las entidades de crédito impulsaron la compra de viviendas en 2016. Según  la estadística del INE sobre  compraventas registradas de viviendas, en el periodo enero -julio de 2016 dichas compras aumentaron en un 14% respecto del año precedente. Las compraventas de viviendas nuevas descendieron en un 3,1% en dicho periodo, mientras que las de viviendas usadas aumentaron en un 19,1% .

 Las compras por extranjeros han seguido aumentando su participación dentro del conjunto de las compras de viviendas en España. Según  la Estadística Registral Inmobiliaria de los registradores, en  2016 dicha participación pasó desde el 12,93% del primer trimestre al 13,15% en el segundo semestre. Puesto que la previsión de ventas  supera las 400.000 en 2016, ello implica que las ventas de viviendas  a extranjeros se pueden aproximar a las 50.000 en este ejercicio.

  En  el segundo trimestre de 2016 las ventas a compradores del  Reino Unido volvieron a ocupar la primera posición por nacionalidad del adquirente, casi el 20% del total de ventas a extranjeros, seguidas a distancia por el 7,38% de ventas a alemanes (7,38%) y el  7,05% de los  franceses. El carácter creciente de las ventas a extranjeros revela que se están incrementando   a un ritmo superior al del conjunto de las ventas. En las islas y en las costas mediterráneas se advierte la mayor presencia de compradores extranjeros, lo que señala el carácter turístico de las viviendas adquiridas por los mismos.
 Las estadísticas registrales citadas sitúan el aumento de las ventas de viviendas en el primer semestre de 2016  en un 16,6%, lo que, de mantenerse el ritmo, implicaría un total de  414.000 compraventas en el ejercicio de 2016. 

.Los aumentos más destacados fueron los de Baleares (31,5%) y País Vasco  (24,1%). Por el contrario, Extremadura (4,6%) y Navarra (1,5%) presentaron los más débiles aumentos interanuales en dicho periodo.
El mayor aumento de las hipotecas registradas respecto de las compraventas registradas de viviendas provocó que la proporción de hipotecas para compra de vivienda  sobre el total de compraventas pasara a  suponer el 72,1% de dichas compraventas en  los siete primeros meses de 2016. Dicha proporción supera a la de cada uno de los tres años precedentes. 2011 fue el último año en el que las hipotecas registradas sobre viviendas superaron a las ventas de viviendas.
El descenso de la morosidad de los préstamos a comprador de vivienda ha contribuido asimismo a una mayor fluidez  en la concesión de nuevos créditos. En marzo de 2016 la tasa de  morosidad de dichos prestamos  fue del 4,83%, más  de cinco puntos por debajo de la morosidad del conjunto del crédito al sector privado de la economía (9,99%)  en dicho mes.

 El esfuerzo medio de acceso a la vivienda se mantiene elevado para los hogares con bajos niveles de ingresos. Si se considera a los  mileuristas netos como representantes de dicho segmento de hogares, el acceso a una vivienda de 90 m2 supondría para tales hogares un esfuerzo del 65,4% en el caso de una  vivienda de alquiler o del 58,4% en el caso de acceso  a una vivienda en propiedad, mediante un préstamo que cubriese el 100% del precio de venta de la vivienda. Resulta evidente que en  las zonas más urbanas del país los más elevados precios de la vivienda  hacen aún más elevado   el esfuerzo de acceso.

Los hogares con bajos ingresos  tienen, pues, más  complicado el acceso a la vivienda en propiedad mediante un préstamo hipotecario. Ello  explica el importante peso  que en la demanda actual de vivienda tienen los inversores nacionales (está creciendo la proporción de los  que adquieren viviendas para alquilar), que huyen de unos depósitos bancarios con rentabilidad nula o negativa, así como los extranjeros con fines turísticos, junto a los inversores institucionales  y los hogares con ingresos situados en el entorno del salario medio (1.832 euros/mes fue el salario medio bruto en el primer trimestre de 2016, según la Encuesta de Salarios del INE).


3.    Mercado de vivienda (III). La nueva oferta de viviendas
 El crecimiento de la demanda, el aumento de los precios de venta de las viviendas y la reducción del stock de viviendas de nueva construcción no vendidas han contribuido  a impulsar la edificación de nuevas viviendas. Destaca en 2016  el fuerte aumento interanual de las viviendas iniciadas, medidas por los visados de dirección de obra nueva de los colegios de arquitectos técnicos. Este indicador aumentó en el periodo enero-mayo en un 49,8% sobre el mismo periodo del año precedente, lo que implica que en el ejercicio de 2016 se puedan iniciar unas 75.000 viviendas  (49.700 en 2015).

Las viviendas terminadas, estimadas por los certificados de fin de obra de los colegios de arquitectos técnicos, descendieron en un 8% en el periodo antes citado. Dicha evolución refleja las consecuencias de la prologada etapa de reducción de las viviendas iniciadas y de la  nueva construcción  acaecida tras el  inicio de la pasada crisis en el verano de 2007. Las cifras de viviendas iniciadas y terminadas  de 2016 resultan muy inferiores a los niveles existentes antes del inicio de la etapa expansiva 1997-2007.

El fuerte aumento de las viviendas iniciadas se ha dejado sentir en el comportamiento de la  construcción residencial, aproximada por la inversión en vivienda en la Contabilidad Nacional. En el primer semestre de 2016  dicha  magnitud aumentó en un 2,8% sobre el año anterior (2,4% fue la variación en 2015) . De mantenerse esta tasa de variación la aportación de la construcción residencial al aumento del PIB seria de 0,13 puntos porcentuales en 2016.  Se está, pues,  en presencia de  una recuperación de la actividad constructora residencial,  pero esta no ha alcanzado  todavía una intensidad significativa general,  pues  existen  profundas disparidades territoriales. 

 El peso de la inversión en vivienda en el PIB es del 4,6% en 2016, casi la tercera  parte del nivel alcanzado en 2007. La participación en el PIB del conjunto del sector de la construcción es del 10,4% en 2016. En este ejercicio  la construcción residencial presenta un dinamismo muy superior al del  resto de la  construcción, en gran parte por la caída de la inversión pública,  como consecuencia de la política de reducción del déficit público.

 El Ministerio de Fomento publicó en el verano de 2016 la cifra correspondiente al stock de viviendas terminadas y no vendidas, correspondiente a la fecha de 21 de diciembre de 2015. Según la estimación citada, dicho stock ascendió a 513.848 viviendas, lo que supuso un retroceso del 5,6% respecto del nivel existente un año antes . La cifra citada  supone el 2% del parque de viviendas existente en España.  Destacan  las elevadas  participaciones que  dentro de dicho stock tienen  las autonomías  de Valencia (95.210 viviendas), Cataluña (80.372) y Andalucía (78.042).

 El descenso del 5,6% del stock citado fue bastante acusado en el País Vasco (-14,5%), Galicia (-8,3%) y  Baleares (-8,2%). Destacó el aumento registrado en la Comunidad de Madrid, donde no solo no hubo retroceso, sino que tuvo lugar un aumento del stock en cuestión (1,4%) en 2015.  También se ha puesto de manifiesto en los últimos meses la relevancia de los activos inmobiliarios presentes en los balances bancarios en España. Ello confirma  la incidencia negativa que suponen los excesos de construcción residencial respecto de la demanda real de vivienda.

  Los excesos del pasado no solo han dado lugar a que el gobierno haya intervenido para sanear algunos  bancos afectados, en especial los procedentes de las antiguas cajas de ahorros y ello a partir de Sareb, el “banco malo”, con el coste fiscal consiguiente. La cuestión está en que la situación de algunos bancos, aparte de los saneados por Sareb,  todavía resulta afectada por los activos reales improductivos que aparecen en sus balances, correspondientes básicamente a suelo y  bloques de viviendas no vendidos.


4.    Política de vivienda
 En el primer trimestre de 2016 las ventas de viviendas protegidas (las calificadas por las CC. Autónomas, destinadas a vivienda habitual, que tendrán un precio  máximo de venta o de alquiler y no superarán los  90 m2 útiles de superficie) ascendieron a 5.061, según datos de los notarios publicados por el Ministerio de Fomento. Dicha evolución   supuso un aumento del 0,8% respecto del mismo periodo de 2015 .

   De mantenerse  el ritmo del primer trimestre las ventas de viviendas protegidas podrían superar las 21.000 en el presente ejercicio. En 2016 se mantiene la tónica de aumento moderado de las ventas de este tipo de viviendas, incluidas nuevas y usadas.   Estas últimas deben de suponer  la cuota mayor, a la vista del bajo ritmo de nuevas construcciones de viviendas protegidas en los últimos ejercicios.

  Las ventas de viviendas protegidas (VPO) en el primer trimestre de 2016 supusieron el 4,3% de las ventas totales de viviendas. Después de haber alcanzado una cuota del 11,5% en el  2011, la participación citada de las VPO   en las ventas de viviendas no ha dejado de disminuir. La rigidez  en los   precios de  venta de esta clase de viviendas ha sido un factor relevante en dicho retroceso.

 Los descensos experimentados por los precios de las viviendas libres después de 2008  los situaron por debajo de los de  las viviendas protegidas, en exceso rigidizados,  lo que afectó negativamente a las ventas de estas últimas. La recuperación de los precios de las viviendas libres podría estimular la venta de las VPO que estén pendientes de venta.

 En cuanto a la actividad constructora de nuevas viviendas protegidas,  los datos disponibles, procedentes del Ministerio de Fomento, revelan que  se han  producido elevaciones significativas en  las calificaciones provisionales y definitivas de dichas viviendas en el primer trimestre de 2016 respecto del mismo periodo del año precedente. 

 Las  calificaciones provisionales aumentaron en un 31,3%, lo que las situaría en un nivel de 6.000 en 2016.Se trata  no solo de disponer de tales calificaciones, sino de  que exista financiación crediticia para poner en marcha nuevas promociones de dicha clase de viviendas.
 En cuanto a las calificaciones definitivas, que se conceden a viviendas protegidas terminadas, el crecimiento interanual resultó ser más intenso, el  47%, lo que implicaría  la salida al mercado de unas 11.700 viviendas de estas características. De producirse dicha salida al mercado, ello  tendría cierta trascendencia,  a la vista de la  todavía baja oferta de viviendas libres de nueva construcción.

  El precio medio de tasación de las viviendas protegidas ascendió a 1197,8 euros/m2 en el primer trimestre de 2016 (1.352 euros/m2 en la Comunidad de Madrid), un 1,2% por encima del correspondiente al mismo periodo de 2015 y el 73,5% del precio medio de venta de las viviendas libres en el mismo periodo. Una vivienda protegida media de 90 m2 tendría un precio de venta de 99.700 euros (121.680 en Madrid).

En diciembre de 2016 termina la vigencia del Plan de Viviendas 2013-2016, aprobado por RD 233/2013, BOE de 10.4.2013.  El Plan entró en vigor de hecho en julio de 2014 una vez que el gobierno aprobó en Consejo de Ministros el tipo de convenio a firmar con las comunidades autónomas para el desarrollo  de los programas  comprendidos en el Plan citado. Ello fue  así porque la ejecución efectiva  de los planes de vivienda estatales descansa en las administraciones con competencia en la materia, esto es, las comunidades autónomas.  
Los  programas de mayor interés del Plan en cuestión son los relativos a las ayudas al acceso al alquiler a los inquilinos y el de fomento de la creación de un parque público de viviendas de alquiler sobre suelos o edificios de titularidad pública. La dotación presupuestaria del plan citado ha sido reducida, por coincidir con una etapa de fuerte control del gasto  público a efectos de cumplimiento de los programas de estabilidad.

 El gasto público directo para el acceso a la vivienda recogido en el presupuesto del Estado de 2016  ascendió a 587,1 millones de euros, en su mayor parte destinado a hacer frente a las subvenciones contempladas en  anteriores planes plurianuales de vivienda protegida. Puesto que no se dan las condiciones de tiempo y de gobierno  para aprobar un nuevo Plan Plurianual de Vivienda, se debe de prorrogar, mediante Real Decreto aprobado en Cortes, el vigente plan a 2017, de forma que no queden sin cubrir las ayudas citadas, que suelen  ir dirigidas a hogares con niveles de ingresos medios y bajos.

 La parte del gasto público directo destinado a ayudas al alquiler, a ejecutar por las autonomías, debería ser objeto de publicidad, de manera que todos  los hogares con bajos niveles de ingresos puedan conocer  la existencia de tales ayudas (40% del alquiler durante doce meses prorrogables, hasta un máximo de 2400 euros anuales, siempre que el alquiler no supere los 600 euros). El Estado, que es la administración que aporta los recursos, debería divulgar la forma bajo la cual se efectúa el gasto por parte de las autonomías.  
La política estatal de vivienda incluye ayudas fiscales a hogares y   empresas. Dichas ayudas se incluyen en los programas presupuestarios asociados con los tributos que son objeto de desgravación para facilitar el  acceso a la vivienda.

  El nuevo gobierno que suceda al actual en funciones deberá poner en marcha un nuevo plan de vivienda. Este debe de movilizar  los instrumentos precisos para facilitar el acceso a la vivienda a los hogares cuyos recursos no permiten lograr dicho acceso en las condiciones del mercado. Entre los instrumentos a movilizar destacan los relativos a  la aportación de suelo para construir vivienda protegida accesible, la creación de un parque público de viviendas sociales de alquiler, el apoyo a los hogares arrendatarios  y la elevación del nivel del gasto destinado a fomentar la disponibilidad  de viviendas sociales, preferentemente de alquiler.

Este articulo forma parte de un trabajo mas extenso publicado en la revista "Ciudad y Territorio Estudios Territoriales", nº 190 Invierno 2016,  del Ministerio de Fomento, bajo el titulo "Mercado de vivienda: persiste la recuperación, se modera el ritmo"