19 octubre 2015

¿HABRÁ SITIO PARA LA POLÍTICA DE VIVIENDA EN LOS PROGRAMAS ELECTORALES? Julio Rodríguez López

  La recuperación  del mercado de vivienda la confirmar la evolución de  los indicadores de coyuntura inmobiliaria disponibles. El índice de precios de vivienda del INE creció  a un ritmo del 4% en el segundo trimestre de 2015 y los índices de precios de alquileres aumentaron casi en un 5% interanual. Unos precios más altos de las viviendas y de los alquileres pueden implicar un esfuerzo de acceso a la vivienda casi insoportable para los jóvenes hogares, ante las reducidas remuneraciones salariales y la fuerte inestabilidad laboral del momento. Ante esta situación, la política estatal de vivienda está casi desaparecida en la práctica, y solo destacan  las actuaciones en  dicho campo de algunos de los nuevos  ayuntamientos.

 Una aproximación a la realidad de la política de vivienda estatal la suponen las partidas presupuestarias destinadas a atender a la cobertura de dicha necesidad. Del  análisis del proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2016 se deduce que las ayudas contempladas en el mismo  con destino a la política de vivienda resultan a todas luces reducidas y ligadas a actuaciones del pasado en gran parte. Las partidas en cuestión se refieren al gasto público directo y a las ayudas fiscales.

El gasto público directo  previsto en el proyecto  para “Acceso a la Vivienda y Fomento de la Edificación” en 2016 asciende a 587,1 millones de euros, la misma cuantía que en los Presupuestos vigentes para 2015. El destino de dicho gasto, en su mayor parte,  es el de  hacer frente a las obligaciones derivadas de los precedentes planes plurianuales  de vivienda.

 Dichos planes contemplaban ayudas directas a los adquirentes de viviendas protegidas (VPO) durante un periodo prolongado de tiempo. Sin tales ayudas  los compradores de viviendas protegidas no hubiesen podido acceder a la propiedad de las mismas. El gasto público directo presupuestado para 2016 financia subvenciones a la compra de viviendas protegidas en el pasado y no implica, pues, ayuda alguna para los hogares que en este momento tienen dificultades de acceso a la vivienda.

El segundo componente de las ayudas al acceso a la vivienda en los Presupuestos Generales del Estado previstos para 2016 son las ayudas indirectas o fiscales, que tradicionalmente han pesado más  en España que las ayudas directas. Dentro de las actuaciones previstas para 2016, destaca, en primer lugar,  el alcance de la desgravación a la compra de vivienda en el impuesto sobre la renta de las personas físicas, 1.241,5 millones de euros.  Esta ayuda se suprimió a partir de 2013, pero se mantiene un régimen transitorio para contribuyentes que compraron  con anterioridad a dicho ejercicio.

La segunda ayuda fiscal destacada es la relativa a la reducción en la base imponible del impuesto sobre la renta de las personas físicas por arrendamiento (388,5 millones de euros), figura que también ha sido suprimida, en este caso desde 1.1.2015. Se mantiene un régimen transitorio para arrendatarios contribuyentes con contratos anteriores a esta última fecha. En tercer lugar, la exención por ganancias patrimoniales  por reinversión en vivienda habitual  asciende a 185,8 millones de euros. En cuarto lugar,  destaca el  mantenimiento de  un tipo reducido del IVA del 10%,  a aplicar en la compra de viviendas de nueva construcción, lo que  tiene un coste de 751,5 millones de euros.

  El conjunto de las ayudas fiscales a la vivienda, 2.716 millones de euros, supone  el 82,2% del coste total estimado, que incluye las ayudas directas vía gasto público y las fiscales. Dicho coste total es de 3.303,6 millones de euros, el 0,29% del PIB previsto para 2016 en la previsiones de los Presupuestos Generales del Estado para 2016. 

Durante cierto tiempo, antes de la gran recesión, el coste de la política de vivienda se situó durante bastantes años en España  en torno al 1% del PIB. Decididamente, la política estatal de vivienda no es ya lo que era. El vigente Plan Estatal de Vivienda 2013-16 carece en la práctica de dotación presupuestaria, por lo que su contenido, supuestamente favorable al alquiler y a la rehabilitación, es papel mojado en la práctica. Como antes se señaló, la mayoría de las ayudas  contempladas se destinan a cubrir los flecos de operaciones realizadas en el pasado, pareciendo no existir problemas de acceso a la vivienda en el presente.

La ejecución de las ayudas al alquiler, concretamente a los  inquilinos,  previstas  en el citado Plan 2013-16 se ha dejado en manos de las autonomías. Ello puede dar lugar a diferencias territoriales  importantes en los criterios fijados para la distribución de tales ayudas. La información aportada por  el Ministerio de Fomento acerca de la ejecución de tales ayudas es prácticamente inexistente, siguiendo la práctica de los últimos años de no divulgar información sobre la ejecución de los planes plurianuales de vivienda.

 En este contexto destacan las ayudas e iniciativas  puestas en práctica en algunos de los ayuntamientos emanados de las últimas elecciones municipales. Importa  el papel de los Registros de Solicitantes de ayudas a la vivienda existentes a nivel municipal, registros que  suelen presentar unas cifras elevadas de peticiones. 

A la vista de lo reducido de las ayudas estatales a la vivienda, de su dejación competencial en manos de las autonomías,  de la escasa divulgación de los resultados de las políticas  en marcha y de la práctica desaparición de la política de vivienda a nivel estatal,   cabe preguntarse si habrá o no  espacio para la política de vivienda en los programas electorales de  los partidos políticos ante las próximas elecciones generales de diciembre de 2015.

Una versión de este articulo se publicó en la revita semanal El Siglo de Europa, de 19.10.2015




[1] JRL es doctor en CC. Económicas, Vocal del Consejo Superior de Estadística del INE y miembro de Economistas frente a la Crisis

16 octubre 2015

MERCADO DE VIVIENDA. EMPIEZA UNA NUEVA ETAPA Julio Rodríguez López

   Aumentos significativos en los  precios de la vivienda, crecimientos destacados de las  ventas, reactivación desde niveles muy reducidos de la nueva construcción de viviendas…Todo apunta, pues, a que el mercado de vivienda está en 2015 en puertas de registrar una etapa  de clara recuperación, en España y también en la mayoría del resto de países de la Eurozona.

Los ciclos más intensos  por los que ha pasado la economía española desde los años sesenta del pasado siglo  tuvieron como  principal motor al citado mercado de vivienda. Etapas previas de fuerte auge de la demanda  y de la construcción de viviendas fueron los  periodos 1970-1974, 1985-1990 y 1997-2007. La última de las tres etapas citadas fue la más prolongada e intensa de las experimentadas por la economía española, y su final abrupto  no ha dejado de tener unas serias consecuencias negativas  sobre la realidad socioeconómica de España y también sobre su situación política.

En el mercado de vivienda en España destacan en 2015 las elevaciones de los precios de venta, el 4% en el 2º trimestre de 2015 sobre el año precedente, según el índice de precios de vivienda del INE. Los alquileres registraron  una variación interanual aun mayor, el 4,8% en julio de 2015 sobre el mismo mes del pasado año, según la estadística de Fotocasa. 

 En el primer semestre de 2015 las ventas de viviendas, según  datos procedentes de los notarios, crecieron casi en un 10% sobre 2014, pudiendo alcanzarse en este año un volumen de ventas superior a  las 400.000. Cerca del 85% de las ventas de viviendas corresponden a viviendas usadas, reflejo del gran parque de viviendas de España (hay 25 millones de viviendas-Censo de 2011- y 18,4 millones de hogares-EPA, 2º trimestre-).

 Más del 30% de dichas ventas se han realizado mediante pagos al contado, sin necesidad de acudir a un préstamo hipotecario. Destaca la presencia de  inversores institucionales, fondos de inversión más o menos “buitres”, que han aprovechado  las oportunidades  derivadas de la caída de los precios de la vivienda en casi un 40% entre 2007 y 2014.Los jóvenes hogares están fuera del mercado de ventas, ante las duras condiciones salariales creadas por la reforma laboral. Los salarios de los nuevos hogares solo hacen posible el acceso al alquiler de una vivienda  o a unas habitaciones.

  Entre enero y julio de 2015 las viviendas iniciadas  crecieron en un 27,6% sobre  2014. Por primera vez desde 2007 el subsector de la construcción de viviendas efectuará una aportación positiva al crecimiento del PIB en 2015, previéndose la iniciación de unas 45.000 viviendas.

 El gran motor de la recuperación de la demanda está en las condiciones del mercado de dinero en España, consecuencia de la laxa política desarrollada por el   Banco Central Europeo. Esto provoca  unos tipos de interés ultrarreducidos y unos rendimientos muy bajos de la renta fija, incluidos los depósitos bancarios. Esta situación lleva a los inversores a buscar mayores rentabilidades en activos alternativos, como es la propiedad de una vivienda. 

El inversor  en unos casos alquilará y en otros se limitará a esperar a que el mercado genere precios más elevados para la reventa posterior. Se considera, no obstante, que los países de la periferia de la Eurozona tienen los mercados inmobiliarios más arriesgados para invertir. Los compradores  asumen un riesgo mayor que el que están anticipando (Kate Allen, “Investor warned on eurozone property”, FT, 17.9.2015).

  Las elevaciones de precios y de alquileres  acentuarán el esfuerzo de acceso a la vivienda para  aquellos que acceden  a la misma por primera vez. Un mileurista solo puede acceder a una vivienda de menos de 50 metros cuadrados a los precios del mercado si pretende destinar menos de la tercera parte de sus ingresos al pago del alquiler o de la cuota del préstamo hipotecario. Este último  le resultará complicado de obtener tras el endurecimiento posterior a la pasada crisis inmobiliaria.

La política social de vivienda ni está  ni se la espera. La VPO la ha dejado el gobierno de España en manos de las autonomías, que permiten se hagan unas viviendas cuyos precios resultan asequibles a hogares que pueden  resolver el acceso a la vivienda en el mercado. Las viviendas protegidas suelen ser la guinda de las operaciones especulativas, cuando se anuncian grandes volúmenes de construcción de  nuevas viviendas en las que una determinada proporción de las mismas serán protegidas, ¿pero a qué precio?

 El alquiler se ha convertido en la solución  del acceso a la vivienda  para numerosos hogares. La oferta de dicho tipo de viviendas esta mucho menos diversificada que en el caso de las viviendas destinadas a la venta. La Encuesta Continua de Hogares del INE ha revelado que en 2014 un 16,6% de los hogares vivía de alquiler en España, y se ha comprobado también que los desahucios de viviendas por impago de alquileres superaron a los desahucios  hipotecarios en 2014 y primer trimestre de 2015.

Se inicia, pues,  una nueva etapa alcista del mercado de vivienda en España, cuya profundidad resulta dudosa por las serias dificultades de los nuevos hogares para acceder a una vivienda. La política de vivienda debe de retornar de la mano del gobierno de España, apoyada en el alquiler y volcada hacia la creación de parques de viviendas sociales de alquiler, como existen en el resto de Europa Occidental. Y que los inversores en vivienda cuiden el destino de sus ahorros

 Publicado en www.bez.es el 12.10.2015



[1] JRL es doctor en CC. Económicas, miembro de Economistas frente a la Crisis y vocal del Consejo Superior de Estadística del INE

08 octubre 2015

MERCADO DE VIVIENDA, ESPAÑA. LA RECUPERACION SE FORTALECE Julio Rodríguez López


1   1. Mercado de vivienda (I).  Los precios

  En el primer trimestre de 2015 persistió el aumento de los alquileres de viviendas  y hubo un descenso ligero,  posiblemente estacional,  de los precios. En cuanto a las variaciones interanuales, el aumento más elevado fue el de los alquileres, que en mayo de 2015 se habían situado un 1,6% por encima del mismo mes de 2014. El índice de precios de vivienda del primer trimestre superó en un 1,5% al del mismo periodo del  año anterior. El descenso interanual más acusado  lo presentó el indicador de precios de vivienda  publicado por la tasadora Tinsa, que disminuyó  un 3,6% en mayo.

 El precio medio de los alquileres se situó en mayo de 2015  en 7,01 euros/m2-mes, según  Fotocasa. Dicho precio medio  implicó un aumento acumulado del 3,5% entre diciembre de 2014 y mayo de 2015. La variación interanual fue del 1,6% y el descenso acumulado  de los alquileres entre mayo de 2007 y el mismo mes de 2015 ha sido del 30,7%. Los aumentos interanuales más destacados fueron los de la provincia de Barcelona (12,3%) y Baleares (9,7%).  La provincia de Huelva presentó un descenso acusado interanual del 11,5%.

Los niveles más elevados de alquileres en el primer trimestre de 2015 fueron los de País Vasco (10,07 euros/m2-mes) y Cataluña (9,28). Los niveles más reducidos correspondieron a Murcia (4,78) y Castilla-La Mancha (4,65).  

  En cuanto a los precios de las viviendas, en el primer trimestre de 2015 hubo descensos moderados en el índice de precios del INE y en los precios medios de tasación estimados por el Ministerio de Fomento. Se desaceleró así la subida  experimentada en los trimestres precedentes por el Índice de precios de Vivienda del INE, aunque todo apunta a que el  descenso de este indicador (-0,6%)  y el de los precios medios de tasación de Fomento (-0,4%) se deben a factores estacionales. Todo parece  indicar que en el resto del año se recuperará la tendencia al alza de los precios de la vivienda que,  como ya se comentó antes,  se ha mantenido en los alquileres.
  El índice de precios de vivienda del INE, obtenido a partir de los precios declarados en las escrituras de compraventa ante notario -el más riguroso de los indicadores de precios disponibles- llegó a descender en un 37,3% desde 2007 hasta el primer trimestre de 2014. Desde esta fecha hasta el primer trimestre de 2015 el índice en cuestión ha crecido un 1,5%. Es posible que en 2015 el índice citado aumente por encima del 2%.
 El precio medio de tasación ascendió a 1.457,9 euros/m2 en el primer trimestre de 2015, según la estadística del Ministerio de Fomento. El precio más elevado correspondió a la provincia de Guipúzcoa, con 2.667 euros/m2, y el más reducido fue el de Ciudad Real (780 euros/m2). Las variaciones interanuales del índice de precios de vivienda en el primer trimestre de 2015 oscilaron entre el aumento interanual del 2,8% correspondiente a Baleares, seguida por la Comunidad  de Madrid (2,3%), mientras que Navarra (-0,9%) y Rioja (-1,5%) experimentaron los retrocesos más pronunciados.  
   Las fluctuaciones sufridas por los alquileres en 2015 presentan  mayores disparidades territoriales que las de los precios de las viviendas. En el primer trimestre de 2015 el mayor aumento de los alquileres correspondió a Cataluña (11,4%) y  Baleares (7,2%), lejos de los descensos  de Castilla-La Mancha (-3,1%) y Murcia (-3,4%).  Las  principales áreas metropolitanas y las islas están presentando el mayor dinamismo en materia de variación al alza de alquileres y precios de venta de las viviendas, correspondiendo al interior de la península situado  fuera de dichas áreas los aumentos mensos significativos.
2.    Mercado de vivienda (II).  La demanda
  En el primer trimestre de 2015 ha persistido el aumento de las ventas de viviendas, aunque el crecimiento en cuestión presentó menor intensidad que en 2014. Entre los factores que han apoyado la evolución de la demanda destacó el aumento del empleo, que fue del 3% entre el primer trimestre de 2015 y el mismo periodo de 2014, según la EPA del INE, correspondiente a un aumento absoluto de 504.200 empleos. El crecimiento interanual fue más acusado en los asalariados, el 3,33%, destacando sobre todo el aumento de los empleos temporales, el 5,4%, y el de los ocupados a tiempo parcial, el 3,30%.Los empleos temporales alcanzaron el 23,6% del empleo asalariado total en el primer trimestre de 2015. El empleo a tiempo parcial  supone el 16,3% del empleo total.
  La variación interanual del número de hogares  en el primer trimestre de 2015 fue del 0,53%, correspondiente a 97.100 nuevos hogares, según las previsiones demográficas del INE. Un dato a destacar es el procedente de la Encuesta Continua de Hogares relativa a 2014, según la cual en el pasado ejercicio el total de hogares en viviendas principales creció en 85.800. Esta evolución fue la resultante de un descenso de 97.700 hogares que residían en viviendas en propiedad y del aumento en 105.100 del número de hogares que lo hacen en viviendas de alquiler. También creció en el pasado ejercicio anual  en 78.400 el total de hogares   que ocupan viviendas cedidas  gratis o a bajo precio.
  Según la encuesta citada, lo más  relevante de 2014  fue  el retroceso sufrido por los hogares que viven en propiedad, el -6,7%, evolución que contrastó con el 3,6% de aumento en los hogares de alquiler y el 8,7% de variación relativa de los hogares residiendo en viviendas cedidas gratis o a bajo precio. A efectos de análisis del mercado de vivienda, lo anterior implica un crecimiento significativo en los  hogares que no residen en viviendas en propiedad, evolución posiblemente derivada de la peor calidad de los nuevos empleos, tanto en duración como en retribución, para los cuales resulta más asequible la vivienda en alquiler. 
  El aumento del empleo y el posible crecimiento real de la renta disponible de los hogares han favorecido una demanda mayor de viviendas. El aumento del empleo lo confirmó la variación positiva de los afiliados a la Seguridad Social, que en mayo de 2015 crecieron en un 3,6% sobre el mismo mes de  2014, correspondiente a un aumento de 604.900 afiliaciones. Destacó también el mayor aumento interanual de las afiliaciones en el sector de la construcción (5,8%), lo que confirma el dinamismo observado en este sector, en especial en el segmento no residencial.
La demanda de vivienda también  ha resultado impulsada por los descensos continuos de  los tipos de interés practicados en los préstamos a comprador de vivienda, que se han situado en mayo de 2015 en el 2,16%. Dicho nivel es un punto porcentual inferior al del mismo mes del pasado ejercicio anual.
   En el descenso de los tipos de interés  ha sido  decisivo el retroceso continuo del Euribor a 12 meses, que sigue siendo el indicador más empleado en los préstamos a interés variable. También ha disminuido el diferencial practicado por los bancos  en los préstamos a comprador de vivienda,  que en un año ha retrocedido en 0,6 puntos porcentuales, situándose en mayo de 2015 en el 1,97%. Entre enero-mayo de 2015 y el mismo periodo de 2014 el descenso de los tipos de interés ha supuesto un retroceso  próximo al 9% en la cuota a pagar por un préstamo a 25 años.
  Resulta evidente que la política monetaria del BCE, que está inyectando liquidez a las entidades bancarias para impulsar la demanda e impedir la deflación, está contribuyendo a reforzar la demanda de viviendas, al forzar unos tipos de interés más reducidos.
  La cuantía de los nuevos préstamos a comprador de vivienda creció en el periodo enero-abril de 2015 en un 15,2% sobre el mismo periodo del pasado ejercicio. Este ritmo implica un flujo anual de casi 31.000 millones de euros en 2015. El saldo vivo de los  créditos a comprador de viviendas descendió en  abril de 2015 en un 3,6% sobre el año precedente. El   ritmo negativo  de reducción citado, que persiste desde hace cinco años,  se va reduciendo gradualmente e implica  que las amortizaciones de préstamos todavía superan las nuevas formalizaciones dispuestas de los mismos. 
 En 2015 ha continuado el descenso de la tasa de morosidad de los préstamos inmobiliarios. En marzo de 2015 dicha tasa de morosidad ascendió al 5,88% en los créditos a la compra y rehabilitación de vivienda, frente al  12%  correspondiente al total de préstamos en abril de 2015. El importante descenso interanual  (-10,9% en marzo de 2015 sobre el año anterior) de los préstamos  morosos a comprador de vivienda  está detrás de dicha evolución a la baja de la tasa de morosidad, circunstancia que puede favorecer la concesión de nuevos préstamos en 2015.
El aumento de los alquileres (1,6% en mayo de 2015 sobre el año precedente, según Fotocasa) se ha visto equilibrado por la variación positiva salarial del  1,4% en el primer trimestre de 2014. En todo caso el esfuerzo de acceso a la vivienda ha seguido bajando en cuanto al acceso a la propiedad, evolución favorecida por el descenso acusado de los tipos de interés antes mencionado. Por el contrario,  en los alquileres dicho esfuerzo de acceso ha permanecido estabilizado en 2015 y puede crecer en este año de persistir el aumento citado en los precios de los alquileres.
 En el primer trimestre de 2015 las ventas de viviendas aumentaron en un 4,4%  sobre el mismo periodo de 2014 (21,6% fue el aumento de 2014 sobre el año anterior), según datos provisionales divulgados por el Ministerio de Fomento. El aumento citado se concentró en las viviendas usadas (8,8%), puesto que hubo un descenso importante en las ventas de viviendas de primera mano (-17,9%).
  En el primer trimestre citado el aumento de  las ventas a  extranjeros (5,5% fue el aumento de las transmisiones, datos de notarios) superó al de  las ventas a españoles residentes (4,2%). Las ventas a extranjeros siguen situadas en torno al 17% del total de ventas. Según los datos de los registradores, en el primer trimestre de 2015 fueron los británicos los principales adquirentes de viviendas por parte de extranjeros, el 17,7% del total de compraventas de viviendas por extranjeros,  seguidos por franceses (10,2%) y  alemanes (7,7%). En los últimos cuatro trimestres las compras de viviendas por extranjeros (registros) han ascendido a 42.000, compensando el descenso del euro  el retroceso advertido en  las compras rusas.
  Frente al 16,9% del total de ventas  que supusieron las transmisiones de viviendas a extranjeros en el primer trimestre de 2015, destacaron los más altos porcentajes de dicho tipo de ventas en las autonomías de Canarias (42%), Baleares (35,9%), Comunidad Valenciana (34,5%) y Murcia (23,6%) (Figura 18).En las autonomías del interior y en la costa cantábrica  la proporción en cuestión continuó siendo más reducida, correspondiendo a Cantabria (1,7%) y a Extremadura (1,6%) las proporciones más bajas de dicho tipo de ventas.
 En cuanto a las variaciones interanuales de las ventas por autonomías en el primer trimestre de 2015, frente al 4,4% de aumento nacional, llamaron la atención los aumentos de las ventas en Asturias (15,8%), Aragón (12%) y Cataluña (11%). Algunas autonomías con fuerte peso de las ventas a extranjeros (Canarias, Baleares) registraron aumentos inferiores a la media de España. Castilla-La Mancha (-8%) y Extremadura (-9,4%)  sufrieron los descensos de ventas más significativos.
En el primer trimestre de 2015 la proporción de compraventas financiadas por hipotecas fue del 71,7%, proporción ligeramente  superior a la de los dos años precedentes. Aunque todavía un 30% de ventas se  financian al contado, dicha mejoría puede implicar que las mayores facilidades ofrecidas por los bancos pueden estar animando algo las ventas financiadas con un préstamo hipotecario.
3.    Mercado de vivienda (III). La nueva oferta de viviendas
  El aumento de las ventas de viviendas en 2014-2015 ha mejorado las previsiones de los promotores inmobiliarios y del resto de inversores del mercado. Ello explica el crecimiento de las iniciaciones de viviendas en el primer trimestre de 2015 en un 22,8% sobre 2014. Junto al aumento de las viviendas iniciadas, en el periodo citado  los visados para rehabilitación de vivienda crecieron en un 9,9%, mientras que los visados para ampliaciones descendieron en un 11,5%. El total de visados de dirección de obra (obra nueva, rehabilitación y ampliación), creció en un 17,6% sobre el mismo periodo de 2014. Las rehabilitaciones  supusieron en el primer trimestre un 35,7% del total de visados de dirección de obra. 
De mantenerse el ritmo de variación del primer trimestre, en 2015 se iniciarían unas 42.800 viviendas, cifra que mejora las de los dos ejercicios anuales previos, pero que todavía no implica un nivel elevado de nueva construcción. Junto al aumento de la nueva oferta de viviendas, en 2015 puede volver a  reducirse el stock de viviendas de nueva construcción no vendidas, que puede terminar el año  en torno a las 500.000 viviendas.
La recuperación de la construcción se ha iniciado en el segmento no residencial de la misma. En 2014 el conjunto del sector de la construcción descendió en un 1,5% a precios constantes, mientras que en el primer trimestre de 2015 dicho sector creció en un 4,9% sobre el año precedente. El principal apoyo vino de la construcción no residencial, que creció en un 6,8% en dicho primer trimestre, resultando más moderada la variación de la construcción residencial, cuya inversión aumentó en el 2,3% en dicho primer trimestre.
  Entre 1997 y 2007, etapa de expansión del ciclo pasado, la construcción explicó el 25% de los nuevos empleos creados. Entre 2007 y 2013, la construcción perdió más de 1.200.000 puestos de trabajo, casi la mitad del total de  empleos desaparecidos en España  en dicha etapa
 El año electoral que está siendo 2015 ha contribuido a que el sector tenga más actividad, dentro del segmento de la obra civil y de la edificación no residencial. La proximidad electoral ha contribuido a reactivar la actividad de la construcción  en 2014 y primer semestre de 2015. La obra pública licitada por las diferentes administraciones públicas  está detrás de dicha recuperación,  evolución que en todo caso es de corto alcance.
  Las aportaciones de liquidez del Banco Central Europeo, los mayores niveles de ventas de viviendas alcanzados, los reducidos tipos de interés, pueden contribuir a la recuperación del segmento residencial de la construcción. Ello  sucederá a pesar de que todavía queda bastante vivienda por vender procedente de la fase expansiva precedente.
  Como ya se ha indicado, el aumento del número de hogares en 2014, según la Encuesta Continua de Hogares del INE, fue de 85.000, el 0,5%, se produjo sobre todo a partir de los hogares que viven de alquiler, pues disminuyó el número de hogares que viven en viviendas en propiedad. Los nuevos empleos no permiten acceder a la vivienda en propiedad. Es necesario que se generen empleos  que permitan alojarse, aunque sea en una vivienda de alquiler.  Y también es conveniente construir más obra civil dentro de la construcción, pero debe de tratarse de infraestructuras necesarias y no redundantes.
  De mantenerse en todo el año 2015 el ritmo del primer trimestre  el sector de la construcción aportaría 0,5 puntos porcentuales al crecimiento del PIB de la economía española en este ejercicio, y correspondería a la inversión en vivienda una aportación de 0,1 puntos porcentuales.
4.    Problemas y política de vivienda
  En 2015 ha continuado registrándose un número importante de lanzamientos judiciales de viviendas. Los datos del Consejo General  del Poder Judicial señalan que en el primer trimestre de 2015 descendió en un 2,3% el total de lanzamientos judiciales sobre el mismo periodo de 2014. Dicha evolución fue la resultante, sobre todo, de un aumento interanual del 6% en  los lanzamientos derivados de procedimientos de ejecución hipotecaria y de un ligero retroceso del -0,3% en los lanzamientos derivados de impagos de alquileres, véase de la aplicación de la ley de arrendamientos urbanos (LAU).

 En el primer trimestre de 2015 destacaron los importantes aumentos de los lanzamientos derivados de ejecuciones hipotecarias registrados en Cantabria (164,3%) y Navarra (96,4%), destacando el retroceso experimentado en Madrid (-21,6%). En cuanto a los lanzamientos derivados de la aplicación de la LAU fueron las autonomías de Cantabria (74,1%) y País  Vasco (24,9%) las que sufrieron los mayores aumentos, correspondiendo a Baleares (-26,3%) el menor aumento interanual de dicho tipo de lanzamientos.

La previsión de lanzamientos para 2015, de mantenerse la evolución del primer trimestre, sería de  unos 66.500 lanzamientos judiciales. Dentro de este total unos 36.000 lo serían por aplicación de la LAU y 30.610 resultarían de procedimientos de ejecución hipotecaria.

 Los resultados de las elecciones locales y autonómicas de 24 de mayo de 2015 han dado lugar a la formación de nuevos gobiernos locales en los que la preocupación por los desahucios  aparece como muy destacada. Es probable que dicha circunstancia contribuya a una mayor utilización del Fondo Social de Viviendas destinadas al alquiler, consecuencia del Real Decreto-ley 27/2012, de medidas urgentes para reforzar la protección a los deudores hipotecarios. El Fondo citado nació el 17.1.2013  con 5.891 viviendas aportadas por las 33 entidades financieras firmantes del convenio de constitución.
  Las viviendas protegidas vendidas en el primer trimestre de 2015 supusieron un aumento del 1,2% sobre  el mismo periodo de 2014. Puesto que las ventas totales de viviendas aumentaron en un 4,4% en dicho periodo, ha descendido hasta el 4,9% la proporción de ventas de viviendas protegidas sobre el total de ventas de viviendas.

 Se vuelve a hablar de la vivienda protegida, actuación que, de aplicarse,  debería de  ser objeto de amplias modificaciones respecto del sistema hasta ahora vigente. En el sistema de viviendas protegidas  destacan aspectos generales como una superficie máxima de las viviendas (unos 90 metros cuadrados útiles), unos precios máximos  de venta, un tope máximo de ingresos familiares para acceder a las viviendas, unos subsidios y subvenciones al comprador o arrendatario, procedentes del Ministerio de Fomento. Hasta el penúltimo Plan plurianual, el 2009-12, se establecía la garantía de financiación  crediticia para un determinado número de viviendas protegidas  mediante convenios entre el Ministerio  de Fomento y los bancos y cajas participantes.

  Pero la restricción crediticia posterior al verano de 2007 acabó con la garantía de financiación al promotor de viviendas protegidas para la venta y el alquiler. Después de 2008 ha descendido de forma radical el número de viviendas protegidas edificadas,   situándose en 2015  por debajo del 5% de las ventas totales de viviendas.

  El Plan Estatal de Viviendas vigente, el 2013-16, regulado por el R.D. 233/2013 (BOE de 10.4.2013) no contempla ayudas ni convenios  para la construcción de nuevas viviendas protegidas destinadas a la venta o al alquiler. Dicho Plan se limita  a definir el concepto de vivienda protegida. Según el mismo, tales viviendas deberán de ser calificadas como tales por las Comunidades Autónomas, se destinarán a residencia habitual del ocupante, tendrán un precio o alquiler máximo de referencia y no superarán los 90 metros cuadrados de superficie útil.

 El Ministerio de Fomento parece haber  dejado, pues, la cuestión  de las viviendas protegidas en manos de las autonomías, y pretende priorizar el  alquiler y la rehabilitación, aunque con unos recursos económicos limitados. La crisis económica, con su secuela de restricción crediticia, no solo ha frenado la construcción de nuevas viviendas protegidas, sino que  ha contribuido a resaltar  los defectos del  sistema. Este  adolece de problemas que justifican una actualización de dicho sistema.

  Con el traspaso pleno a las autonomías de la gestión de las nuevas viviendas protegidas  han crecido ciertas prácticas frecuentes en este tipo de viviendas. Ejemplos de ello son las VPO construidas no precisamente para  residencias habituales,  la creación de viviendas de dimensión considerable a partir de la suma de varias VPO adquiridas por diferentes miembros de una misma familia a precios por debajo del mercado, la exigencia de un nivel elevado de ingresos de los adquirentes o arrendatarios (5,5 IPREM es el último tope establecido).

 De lo anterior se deduce que una proporción significativa de VPO no se destina a  hogares con ingresos reducidos. El sistema tiene un elevado componente de política de fomento de la construcción residencial, sobre todo allí donde la actividad productiva está muy poco diversificada. Para ser útil a los objetivos de una política social de vivienda  el sistema requiere de una actualización radical.

Una versión de este trabajo se publicó en la revista Ciudad y Territorio. Estudios Territoriales, del Ministerio de Fomento, nº 185, Otoño 

ESPAÑA, UNA RECUPERACION CON DUDAS Julio Rodríguez López

 El Fondo Monetario Internacional ha previsto que el crecimiento de las economías avanzadas se acelerará desde  el 1,8% de 2014 hasta el 2,1% en 2015. Dentro de dicha evolución, el crecimiento de Estados Unidos seria del 2,5% (2,4% en2014) y en la Eurozona  solo alcanzaría en 2015  el 1,4%, significativamente más entonado que el  modesto 0,9% de 2014. La economía española aceleró el ritmo de crecimiento en el primer semestre de 2015, pero existen serias dudas sobre la continuidad de dicha evolución en 2016.

    El verano de 2015  estuvo marcado por la crisis de China, donde las bolsas registraron primero descensos importantes y después se devaluó de forma significativa su moneda. En todo caso,  la crisis china, cuyo alcance no se conoce del todo,  está afectando de forma importante a las economías emergentes, así como a Japón.

    El FMI considera que  la prevista recuperación global del crecimiento económico aún no ha tenido lugar en 2015. Según dicho organismo, la elevación del producto potencial y real  a través de una combinación de soporte de la demanda y de reformas estructurales tiene debe ser la prioridad de la política económica.   Existen todo tipo de desconfianzas acerca de la evolución futura de la economía china.

La  Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo los tipos de interés en la reunión de septiembre de 2015 en el nivel del 0/0,25%, a la vista del panorama preocupante de los países emergentes. Una  vez asegurado el buen comportamiento de la economía estadounidense, la Reserva Federal  pretende poner  fin a la política de bajos tipos de interés  vigente desde 2008, evolución que podría producirse a partir de diciembre de 2015.

 Dentro de la Unión Europea, en la Eurozona  se prevé que persista la recuperación económica, aunque a un ritmo inferior al previsto en la primera parte de 2015. Las previsiones apuntan hacia un crecimiento del 1,4% en 2015 y del 1,7% en 2016.
El crecimiento del PIB real de la Eurozona superará  al  potencial (1%), lo que  puede reducir el amplio gap negativo de los últimos años existente  entre el PIB real y potencial (BCE, 2015). En general, se considera que lo más relevante del impacto derivado de la política de “alivio cuantitativo” desarrollada por el BCE  ha  surtido ya casi todos sus efectos de impulso de la demanda (W. Munchau, “Money-making  scheme must  be made of stronger stuff”, FT, 13.9.2015).

 La economía española  ha  acelerado  la recuperación a lo  largo de la primera mitad de 2015. El crecimiento intertrimestral desestacionalizado fue del 0,9% y 1,0%, respectivamente, en los trimestres primero y segundo del año, apoyado sobre todo en la expansión de la  demanda interna. El mayor crecimiento alcanzado no implica se hayan superado las serias consecuencias negativas de la pasada recesión. En el segundo trimestre de 2015 el PIB  trimestral todavía estaba un 4% por debajo del  máximo nivel alcanzado en la  fase previa de expansión. 

  El número de ocupados de la EPA, 17,9 millones en el segundo trimestre de 2015, era inferior en un 13,5% al del segundo trimestre de 2008, equivalente a 2,8 millones de empleos menos que en el punto más elevado del pasado ciclo. La variación del empleo en 2015, según la EPA, fue de un aumento  del 3% en el primer semestre de 2015 respecto del mismo periodo de 2014. El incremento interanual de los ocupados fue de 514.000 entre el segundo trimestre de 2015 y el mismo periodo de 2014. Por ramas de actividad, correspondió a la construcción el  mayor aumento relativo, el 12,1%, seguido por la industria, el 6,3%. El incremento de las horas trabajadas, según la EPA, ha sido  más modesto que el del número de ocupados.

  El peso de las exportaciones en el PIB ha pasado desde el 25,5% de 2010 hasta el 32,3 % del primer semestre de 2015. Esta evolución de la economía española implica una positiva mayor apertura al resto del mundo. La variación interanual de los precios de consumo fue del –0,3% en agosto de 2015 sobre el año anterior (-1% en  2014). La previsión de déficit de las administraciones públicas en 2015 es del -4,4% del PIB (-5,5% en 2014), siendo la previsión de deuda  pública del 100,1% a fines de 2015.

 La previsión de crecimiento de España  es del 3,2% para 2015, mientras que se espera una desaceleración en 2016 hasta el 2,8% (el FMI ha previsto unos crecimientos del 3,1% y del 2,5%, para 2015 y 2016, respectivamente). También sería menor la variación del empleo (2,7% frente al 3% en 2015).

Las previsiones de la economía española en 2016 son, pues,  menos expansivas que  las de 2015. Algunos de los factores que actuaron como “viento de cola” en 2014-15 no mantendrán el mismo vigor en el próximo año. La crisis de Volkswagen, iniciada en el otoño de 2015, no favorecerá  la recuperación de la Eurozona  y de España.  La persistente crisis catalana  no dejará de tener una influencia negativa sobre la evolución de la economía española, en tanto subsistan dudas importantes sobre la solución final a dicho conflicto.


Una versión este artículo se publicó en la revista semanal  El Siglo de Europa de 5.10.2015






[1] JRL es Vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas frete a la Crisis

21 septiembre 2015

EL OTOÑO ANTICIPADO DEL NUEVO LIDER LABORISTA, JEREMY CORBYN. Julio Rodríguez López

  El segundo fin de semana de septiembre de 2015 trajo consigo la elección por el Partido Laborista británico del líder más radical en la historia de dicho partido, Jeremy Corbyn. Este último ganó con holgura a tres candidatos alternativos,  a los que el alcalde conservador de Londres, Boris Johnson,  había calificado como de “zombis sin discurso”. La elección citada puede suponer un revulsivo en la escena política  británica y también puede tener efectos considerables en el  hasta ahora deprimido panorama de la izquierda en Europa.

   Corbyn ha sido elegido por los militantes y simpatizantes del  Partido Laborista, según un  criterio de elección diseñado por el líder precedente, Ed Miliband. El nuevo líder tiene un serio problema con los restantes diputados laboristas, de los cuales el 90% discrepa  seriamente de algunas de  las políticas preconizadas por el nuevo líder. Más que de los diputados que vienen de la etapa de Toni Blair, el nuevo líder va encontrar más enemigos entre los que han aceptado formar parte del “gobierno en la sombra”, cuya fidelidad resulta dudosa en principio.

  Todo parece indicar que Corbyn va a priorizar la elaboración de un programa económico alternativo al del gobierno conservador actual. En dicho programa se defenderá  la eliminación de la política de austeridad, y en el mismo  se hará una defensa importante de  las inversiones públicas y de las prestaciones sociales, en especial educación y sanidad. Se atacarán las privatizaciones de servicios públicos, y se defenderá el retorno al sector público de algunos servicios públicos privatizados, como los ferrocarriles. Las  inversiones públicas podrán financiarse con recursos procedentes del Banco de Inglaterra.

 Corbyn mantiene una relación  estrecha con los sindicatos, y ha anunciado su oposición a  la reforma sindical en marcha presentada por el partido conservador, encaminada a hacer más difícil la realización de huelgas. La llegada al liderazgo de  Corbyn tiene lugar en un momento en que los partidos socialdemócratas  y de centro izquierda europeos carecen de respuestas convincentes a buena parte de  las negativas consecuencias derivadas de la profunda crisis transcurrida entre 2008 y  2013.
El aumento de las desigualdades, el papel del Estado, la realidad de unas sociedades envejecidas, la evidencia  del cambio climático, la presencia de movimientos migratorios intensos, son ejemplos de cuestiones a las que los partidos de centro izquierda  no han respondido de forma contundente (David Gow, Jeremy Corbyn: Turning point o false dawn for Europe`left?, Social Europe, 14.9.2015). En algunos casos dichos partidos aparecen como defensores de la reducción del déficit y del gasto público de forma más radical que los propios partidos conservadores, con lo que resultan escasamente atractivos a la hora de votarles.

En el Reino Unido el primer ministro, David Cameron, y su poderoso ministro de hacienda,  Osborne, pretenden llevar el peso del gasto público en la economía a los niveles más reducidos de la historia del Reino Unido. Dicha política pretende disminuir las prestaciones sociales a la vez que se reduce de forma paralela la fiscalidad sobre las herencias. En el posible programa económico de Corbyn las nacionalizaciones anunciadas y la consecución de un elevado volumen de ingresos fiscales a través de la lucha contra el fraude aparecen como algunos de los puntos más débiles.

  La posición de Corbyn ante el anunciado referéndum propuesto por Cameron para decidir si el Reino Unido va o no a seguir en la Unión Europea resulta controvertida. Corbyn hasta ahora ha tenido un perfil más bien de euroescepticismo. El nuevo líder, que  considera criticables numerosos aspectos de la Unión Europea, ha censurado  la política seguida en el caso griego, así como el carácter acusadamente neoliberal de la política económica seguida en el marco de la Zona Euro. 

 Destaca en Corbyn el alejamiento de sus posiciones respecto de las defendidas por los socialistas en Francia y por los socialdemócratas en Alemania. Corbyn  deberá hacer frente en no mucho tiempo a las consecuencias de los resultados de  las elecciones regionales a celebrar en 2016 en Escocia y en Gales y en de la elección de alcalde de Londres, donde el candidato laborista se le considera como como próximo a Corbyn. Tales resultados incidirán sobre la situación del nuevo líder.

“El viejo Nuevo Laborismo es un anacronismo. Cualquier programa capaz de unir a la izquierda debe de ser más radical y contundente. Se pueden hacer políticas más racionales en materia de planificación urbanística, en vivienda, en financiación de los ayuntamientos y en materia de reforma fiscal…Una oposición que defienda tales posiciones puede ser inconcebible y, sobre todo, inelegible (Martin Wolf, “A radical and rational plan for a post-crisis Labour party”, FT, 3.9.2015).





[1] JRL es miembro de Economistas frente a la Crisis y Vocal del Consejo Superior de Estadística

09 septiembre 2015

EL MERCADO DE VIVIENDA EN ESPAÑA.EVOLUCION Y PREVISIONES Julio Rodríguez López


  El cambio cíclico del mercado de vivienda se inició en España en  2014. La fase de recuperación moderada ha continuado en 2015. Dicha etapa pasará a engrosar el ya largo historial de auges y de recesiones del mercado de vivienda en España. En el primer semestre de 2015 ha persistido el aumento de las ventas de viviendas (datos de notarios), aunque el crecimiento no ha sido más intenso que el de  2014. Precios y alquileres han subido de forma moderada y  ha crecido la construcción de nuevas viviendas.
 La recuperación de la demanda resultó favorecida por el aumento del empleo, que fue del 3% entre el 2º trimestre de 2015 y el mismo periodo de 2014, según la EPA del INE, equivalente a 513.500 empleos. Las compras de inversores han mantenido el empuje (hay más de un 30% de ventas de viviendas al contado), y las ventas a extranjeros siguen situadas en torno al 17% del total de ventas. Este último puede alcanzar las 385.000 en 2015   
  Según la Encuesta Continua de Hogares, en 2014  descendió en un  -6,7% el número de hogares que viven en propiedad, lo que contrastó con el 3,6% de aumento en los hogares de alquiler. Ello implica un crecimiento significativo de  los  hogares que no residen en viviendas en propiedad, consecuencia de la peor calidad de los nuevos empleos, para los cuales solo resulta asequible la vivienda en alquiler. 
  La demanda de vivienda ha resultado impulsada por los descensos continuados de  los tipos de interés de los préstamos a comprador de vivienda, que se han situado en junio de 2015 en el 2,16%, casi un punto porcentual inferior al del mismo mes de 2014.  En este sentido, resulta decisiva la política del Banco Central Europeo (BCE), que inyecta liquidez a las entidades bancarias para impulsar la demanda y reforzar las compras de viviendas, a la vez que fuerza unos tipos de interés  muy reducidos.
  El volumen de los nuevos préstamos a comprador de vivienda creció en el primer semestre de 2015 en un 18,6% sobre el mismo periodo del pasado ejercicio, equivalente a. 32.000 millones de euros en 2015. En 2015 ha continuado el descenso de la tasa de morosidad de los préstamos inmobiliarios, el  5,88% en marzo de 2015 en los créditos a la compra y rehabilitación de vivienda, frente al  12%  del total de préstamos.
  El aumento de los alquileres (1,6% en mayo de 2015 sobre el año precedente, según Fotocasa, unos 7 euros/m2-mes) en el año en curso parece más firme que el de los precios de las viviendas. El esfuerzo de acceso para un mileurista supera el 60% de los ingresos, en propiedad y en alquiler,  lo que confirma la reaparición del viejo problema de la accesibilidad a la vivienda. Esta evolución  requiere la presencia de una política de vivienda que contribuya a moderar dicho esfuerzo de acceso.
  Las mayores  ventas de viviendas  y la tendencia al alza de los precios, explican  la vuelta al  crecimiento de las iniciaciones de viviendas, que fue del  28,1% en enero-mayo de 2015 sobre 2014 (45.000 viviendas en 2015). En 2015 puede volver a  reducirse el stock de viviendas de nueva construcción no vendidas (535.734 a fines de 2014), que puede terminar el año  en torno a las 500.000 viviendas.
    En 2015  han persistido unos niveles elevados de  desahucios. En el primer trimestre de 2015 hubo un aumento interanual del 6% en  los lanzamientos derivados de procedimientos de ejecución hipotecaria (unos 31.000 al año) y  un ligero retroceso del -0,3% en los lanzamientos derivados de impagos de alquileres (36.000 en 2015).

 Después de 2008 ha descendido de forma radical el número de viviendas protegidas edificadas.  El Plan Estatal de Viviendas vigente, el 2013-16, regulado por el R.D. 233/2013 (BOE de 10.4.2013) no contempla ayudas ni convenios  para la construcción de nuevas viviendas protegidas destinadas a la venta o al alquiler.

 El Ministerio de Fomento ha dejado, pues, la cuestión  de las viviendas protegidas en manos de las autonomías. Una proporción significativa de VPO no se destina a  hogares con ingresos reducidos. No solo es necesaria una política de vivienda que permita el acceso a la vivienda a hogares de ingresos  reducidos, sino que es imprescindible reformar en profundidad los instrumentos tradicionales de dicha política.

Una versión de este artículo se publicó en la revista Alternativas Económicas, de septiembre de 2015



AGOSTO, CALOR Y HUMO Julio Rodríguez López

AGOSTO, CALOR Y HUMO
Julio Rodríguez López[1]

 Si en 2015 se repitiese  la climatología de 2014, el calor puede prolongarse hasta el próximo octubre. Se alude al elevado calor de “este verano”, como si lo sucedido en 2015 entre  junio y agosto fuese algo aislado, no repetible. Junto a las altas temperaturas, agosto fue un mes negativo para las bolsas, que vieron caer las cotizaciones, asustadas sobre todo por lo que puede haber detrás de los intentos chinos por devaluar su moneda y por mantener artificialmente sus bolsas a flote. Mientras tanto, en España los medios de comunicación buscaron mejorar el ambiente comentando los buenos datos turísticos y los fuertes aumentos de las viviendas vendidas y de las hipotecas registradas.

  Lo del calor fue serio. En pueblos de la alta Alpujarra, en  la provincia de Granada, a más de 1.000 metros de altura, se sacaban en agosto los colchones a los terrados de las casas para poder dormir. En buena parte del litoral mediterráneo la prolongada combinación de altas temperaturas y de una elevada humedad creó un ambiente difícilmente soportable. Las facturas de consumo eléctrico han superado con frecuencia el coste del alquiler. Las consecuencias del claro cambio climático, adicionales al elevado calor, son abundantes.

  Destacan, entre otras, la reducción de las producciones de alimentos, cuyos ciclos productivos se adelantan,  las dificultades de polinización ante el menor número de abejas, las sequias prolongadas, la desertización creciente de amplios espacios territoriales, la presencia de nuevas variedades de insectos, que atacan sin piedad a cultivos tan tradicionales como el olivar y la higuera. Todo ello apunta a que  los problemas no son solo  cosa de “este año”. Y la próxima cumbre del clima, a celebrar en París, aún carece de recursos para su celebración.

  El turismo en España parece estar  viento en popa. Pero, ¿cómo incide sobre el empleo tanta entrada de turistas? La estadística de afiliación a  la Seguridad Social indicaba que en julio de 2015 (media mensual) había 1,5 millones de afiliados en la rama de “hostelería” (hoteles, restaurantes y bares). Dicho total suponía el 9% de la afiliación total en dicho mes (17,2 millones) y el aumento acumulado interanual  (régimen general y autónomos) fue del 5,5%. La hostelería explicó el 14,3% del aumento total  de la afiliación en España  en el periodo interanual citado.

 Lo anterior confirma la importancia del turismo en la economía española, pero sirve para recordar que dicha economía también depende decisivamente de  otras actividades, aparte de que los empleos turísticos  no son precisamente los más punteros en retribución y en capacidad de generar valor añadido, junto a la cuestión de  su acentuada estacionalidad.

Sería conveniente que, junto a los datos del número de extranjeros entrados, se comentase  el empleo que tales avalanchas de turistas generan. Las noticias citadas invitan a pensar que en España está  todo resuelto con la entrada de  turistas. El alcance de tal  actividad  es relevante pero es necesario  desarrollar  otras actividades que produzcan empleos sostenibles y duraderos.

 El paso frecuente por las playas del sur de los helicópteros de la guardia civil recuerda que los inmigrantes o refugiados están cerca. Cuesta trabajo creer la disponibilidad alemana a aceptar 800.000 refugiados en su territorio en este turbio año de movimientos masivos de población. No se puede estar de espaldas a un problema que tanto acosa a la Europa desarrollada.

  Los datos confirman que se está en el inicio de una nueva etapa de expansión en el mercado de la vivienda. España tiene un largo historial de expansiones y de hundimientos del mercado inmobiliario. Tales periodos han coincidido con fases de crecimiento acelerado de la actividad y han sido provocados en gran parte por el sistema financiero, por la relajación  en la concesión de financiación crediticia a promotor y a comprador.  

 La última fase de auge del mercado de vivienda en España, la registrada entre 1997 y 2007, tuvo un “fin de fiesta” amargo, cuyas consecuencias todavía las sufre de lleno el pueblo español. Los ciclos impulsados por la expansión crediticia suelen dar paso a recesiones más acusadas que cuando el ciclo se origina en otros componentes de la demanda. Tras la nueva etapa de auge inmobiliario están  las aportaciones masivas de liquidez de los bancos centrales a los bancos para alejar el riesgo de deflación.

 La liquidez citada ha impulsado a los fondos de inversión, más o menos “buitres”, para entrar de lleno en un mercado que dejarán al primer riesgo de pinchazo. La caída de la nueva construcción ayudará a que los aumentos de precios de las viviendas puedan ser relativamente rápidos, aunque queden más de 500.000 nuevas viviendas sin vender procedentes del exceso anterior.

El cohete de salida ha sonado para especuladores, constructores y, sobre todo, para los alcaldes a la espera del caramelo de las recalificaciones. Tras agosto y el calor viene el humo de  la falsa euforia del ladrillo, de la que no hay forma de prescindir, por más que se hable de cambiar el modelo productivo.

Una versionde este articulose publicóenla revista El Siglo de Europa el 7 de septiembre de 2015   



[1] JRL es  Vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas frente a la Crisis

04 agosto 2015

EL EMPLEO EN MOTRIL Y LA ESTRATEGIA DE DESARROLLO URBANO Julio Rodríguez López

  La nueva alcaldesa de Motril, Flor Almón,  ha anunciado la elaboración por el ayuntamiento de esta ciudad de una “Estrategia Integral de Desarrollo Urbano”. Con dicho propósito ha convocado una “Mesa de Participación Ciudadana”, para divulgar el diagnóstico sobre la ciudad y recoger opiniones de los vecinos invitados a dicha Mesa. 

 La reducción del paro y la creación de nuevos puestos de trabajo tienen que ser los primeros objetivos de cualquier  estrategia socioeconómica relativa a Motril.  Ello es así no solo con carácter general, sino también porque el nivel de empleo de esta ciudad está por debajo de la media de España, Andalucía y provincia de Granada.

  Los indicadores de empleo disponibles en España son los derivados de la Encuesta de Población Activa (EPA) del INE y de los datos de afiliación a la Seguridad Social, publicados estos últimos con frecuencia  mensual por el Ministerio de Empleo. Los resultados de la EPA no llegan al nivel local, por lo que hay que acudir a las cifras de afiliación para aproximarse a la situación del mercado de trabajo a dicho nivel. 

  En junio de 2015 había en Motril 17.580 afiliados a la Seguridad Social, un 3,2% más que en el mismo mes del pasado año. Motril perdió unas 4.000 afiliaciones en lo peor de la crisis, en concreto entre 2008 y 2012.  Desde 2013 el total de afiliaciones está creciendo, pero se está lejos todavía de las 21.300 con que terminó  el ejercicio de 2007.

   Llama la atención la composición del empleo en Motril, destacando primero el elevado número de afiliaciones al Sistema Especial Agrario, 3.983 en Motril, el 22,7% del total (4,3% en España). Destaca asimismo,  en segundo lugar, la mayor presencia de autónomos, 3.978, el 22,6% del total (18,6% en España). Como consecuencia de lo anterior, el peso del régimen general de asalariados a la S. Social (52,4%) está en Motril por debajo de la media, lo que implica una menor presencia empresarial que en el total de España (74,2%).

  Lo más relevante es que el total de afiliados  existente en Motril supone solo  el 28,9% de la población total, según los Padrones Municipales de Población. Dicha tasa de empleo está por debajo de la tasa media de la provincia de Granada (32,1%), de Andalucía (32,4%) y de España (36,5%). Si Motril tuviese la tasa de empleo de Granada-provincia habría unas dos mil afiliaciones por encima del nivel actual.

  En resumen, Motril tiene menos empleos que la media de la provincia de Granada  y una presencia más que elevada de cartillas agrarias, junto a un elevado número de autónomos. La situación del empleo en Motril  es a todas luces mejorable, lo que depende de numerosas variables y no  solo de lo que haga un ayuntamiento, aunque este puede desarrollar políticas  que contribuyan a generar empleo, que será mejor  cuanto más sostenible resulte.

  Desde hace bastante tiempo el urbanismo del ayuntamiento de  Motril es muy proclive a la construcción residencial y no parece demasiado atento a la implantación de empresas en esta ciudad. Se identifica erróneamente  desarrollo con la construcción de viviendas y se aprovecha menos de lo deseable la presencia del puerto.  

Sería conveniente que la “Estrategia Integral de Desarrollo Urbano”, una iniciativa de interés,  no se limitase  a señalar las muchas  viviendas a construir. Para que las nuevas viviendas se vendan hacen falta empleos que tengan cierta estabilidad. Tampoco le vendría mal a Motril apostar más por la ciudad compacta y dejar de hacerlo por un urbanismo difuso,  que  consume suelo y genera más costes al municipio. 



[1] JRL es  Vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas frente a la Crisis