08 junio 2015

CON RETRASO, LA CONSTRUCCION PARECE REACCIONAR Julio Rodríguez López

 El sector de la construcción ha tardado más en reaccionar de la pasada recesión que el resto de la economía española. Dentro del sector, la construcción de viviendas   ha presentado un menor dinamismo en la primera fase de la recuperación que el resto de la construcción. El ciclo de la economía española  siguió en el pasado con intensidad las fluctuaciones del sector, lo que explica el carácter acentuado de dichos ciclos. Todo parece apuntar a que la construcción está en puertas de iniciar una nueva etapa de despegue, aunque todavía resulta incierto el alcance que la misma puede presentar.

Según la Contabilidad Nacional de España en 2014 el sector de la construcción facturó un volumen de obra de alrededor de 101.084 millones de euros, equivalente al 9,6% del PIB de dicho ejercicio anual. El total de ocupados EPA del sector ascendió a 1.030.400 en el cuarto trimestre de 2014, cifra que suponía el 6,1% del empleo total. Los afiliados a la seguridad social en la construcción a 31 de diciembre de 2014 se elevaban a 952.000, el 5,7% de la afiliación total.

 Según la EPA, la autonomía con mayor presencia de la construcción en el empleo total en el primer trimestre de 2015 fue la de Baleares, con un 10,6% del total de ocupados. La participación más reducida de la construcción en el empleo  era la de Canarias, con el 5,1%. El que Madrid y País  Vasco ocupen un puesto bajo en cuanto a peso del sector de la construcción en el empleo resulta normal, por su mayor nivel de desarrollo, pero llama la atención que las últimas posiciones correspondan a Andalucía y a Canarias, donde el sector lo fue todo en el pasado..

  La presencia de la construcción en la producción y en el empleo de la economía española en 2014  fue muy inferior a la de 2007, año del “pinchazo” de la burbuja inmobiliaria. Se puede decir, pues,  que el sector en cuestión  ha visto disminuir a la mitad, aproximadamente, su presencia en la actividad y en el empleo total de la economía española. 

 La construcción residencial, que en 2007 suponía  el 55,7% del valor de la obra facturada, en 2014  había descendido hasta el 43% del total citado.  A pesar de dicho descenso de participación, un rasgo típico de la construcción en España respecto del resto de la Eurozona  es el  mayor peso de las viviendas dentro de la actividad del  sector, situación que se mantiene todavía,  a pesar de la enorme incidencia de la crisis sobre la construcción residencial.

 El sector de la construcción, que tiene  en España una presencia mayor que en la eurozona, se caracteriza, entre otros aspectos, por la fuerte disparidad empresarial, pues  dentro de las más de 400.000 empresas del sector,  menos del 0,5% tienen más de 100 empleados. Además, el largo periodo que conlleva la construcción hace que el sector sea muy dependiente de la financiación externa. Ello explica los problemas de la construcción en las etapas de restricción crediticia. En España destaca el menor peso de la rehabilitación de edificios dentro de la construcción residencial en general, muy por debajo del 50% que es la proporción normal en Europa  Occidental.

 Lo más destacado es el papel decisivo de la construcción en el ciclo económico español, que entre 2008 y 2013 soportó tasas negativas de variación en la actividad.
 Entre 1997 y 2007, etapa de expansión del ciclo pasado, la construcción explicó el 25% de los nuevos empleos creados. Entre 2007 y 2013, la construcción perdió más de 1.200.000 puestos de trabajo, casi la mitad del total de  empleos desaparecidos en España  en dicha etapa..
 
 El año electoral que está siendo 2015 ha contribuido a que el sector tenga más actividad, dentro del segmento de la obra civil y de la edificación no residencial. La proximidad electoral de nuevo ha contribuido a reactivar la actividad del sector en 2014 y primer semestre de 2015. La obra pública licitada por las diferentes administraciones públicas  está detrás de dicha recuperación,  evolución que en todo caso es de corto alcance.

 Tras mantenerse por debajo de las 35.000 viviendas iniciadas en 2013-2014, en el primer trimestre de 2015 los visados de dirección de obra nueva  de los aparejadores han crecido en un 22,8% sobre el mismo periodo de 2014. Este ritmo de aumento, de persistir en el resto del año,  permitiría  iniciar unas 43.000 viviendas en 2015, cifra que está todavía lejos de los niveles normales del pasado.

  Las aportaciones de liquidez del Banco Central Europeo, los mayores niveles de ventas de viviendas alcanzados, los reducidos tipos de interés, pueden contribuir a la recuperación del segmento residencial de la construcción. Ello  sucederá a pesar de que todavía queda mucha vivienda por vender procedente de la fase expansiva precedente.

  El aumento del número de hogares en 2014, según la Encuesta Continua de Hogares del INE, 85.000, el 0,5%, se produjo en exclusiva a partir de los que viven de alquiler, pues disminuyó el número de hogares que viven en viviendas en propiedad.. Los nuevos empleos no permiten acceder a la vivienda en propiedad. Lo necesario es que se generen empleos  que permitan alojarse, aunque sea en una vivienda de alquiler.  Y también es necesario construir más obra civil dentro de la construcción, pero debe de tratarse de infraestructuras necesarias y no redundantes, debiendo huirse del construir por construir.


Una versión de este artículo se publicó en la revista “El Siglo de Europa” el 8 de junio de 2015



[1] JRL es Vocal del Consejo superior de Estadística  y miembro de Economistas frente a la Crisis.

25 mayo 2015

CINCO AÑOS MÁS DE CONSERVADORES EN EL REINO UNIDO Julio Rodríguez López

 El éxito conservador en las elecciones generales celebradas en el Reino Unido el pasado 7 de mayo  tiene una trascendencia  evidente para  el conjunto de la izquierda socialdemócrata europea. A partir de  ahora, durante cinco años, el gobierno conservador, que sucede a un gobierno de coalición con los liberales, podrá así  aplicar políticas  socioeconómicas de corte más neoliberal que las desarrolladas en el quinquenio precedente, además de convocar un referéndum  sobre la permanencia o no del Reino Unido en la Unión Europea.

El Reino Unido  sufrió las consecuencias de la crisis con intensidad. Así, entre 2006 y 2010 el crecimiento medio del PIB fue allí del 0,5%, por debajo del correspondiente a la Eurozona, el 0,8%. Desde 2012 el crecimiento pasó a ser mayor en el Reino Unido, que alcanzó el 1,7% en el promedio de 2012-14,  frente a un ligero descenso del PIB de  la Eurozona en el mismo periodo de tiempo.  Fue relevante para este cambio  que la economía británica no estuviese integrada en el euro, con lo que los recortes presupuestarios fueron inferiores a los de dicha área económica y resultó inferior el debilitamiento de la demanda interna.

 Además, en la segunda fase de la crisis, 2010-2013,  el Banco de Inglaterra pasó a aplicar  importantes inyecciones de liquidez (“quantitative easing”) al sistema bancario, lo que contribuyó sin duda al reforzamiento de la demanda interna, cuyo aumento en 2014, el 3,3%, superó ampliamente  al de la Eurozona, el 0,8%.  Lo anterior lo confirma el hecho de que el déficit público del Reino Unido  fuese del 5,7% del PIB en 2014, mientras que en la Eurozona  dicha magnitud ascendió no pasó del 2,4%.

 En resumen, el Reino Unido  no ha sufrido el “corsé” que para  numerosos países de la Eurozona, en especial para los periféricos, ha supuesto   el ”austericidio” practicado en la misma, sin dejar de lado el papel impulsor de la demanda desempeñado por la  política del Banco de Inglaterra.  Sin unos tipos de interés próximos a cero y sin las inyecciones masivas de liquidez citadas el comportamiento de la economía británica habría sido muy diferente, así como el resultado electoral.

Los hechos económicos son susceptibles de interpretaciones muy dispares. Así, un conocido historiador conservador, el escoces Niall Ferguson,  agitó las aguas al escribir en el Financial Times del 10 de mayo que “el partido laborista debería culpar a Keynes de su derrota electoral”. El manejo de las tasas  de crecimiento  por parte de Ferguson en dicho artículo no pudo ser más frívolo,  al comparar  2014, año de conservadores y de recuperación mundial, con  2009, cuando había un gobierno laborista y la crisis estaba en el peor momento  a nivel mundial..

¿Por qué comparar 2014 con 2009, que, además de ser el último año completo en el que gobernó  el partido laborista, también fue el año de mayor  caída general del PIB en la recesión  que siguió a la crisis financiera global? “Un párrafo como el citado podría permitirle a Ferguson acceder a la condición de  escritor de discursos para un político conservador, pero suspendería a un estudiante de primer curso de economía o de historia si lo incluyera en un examen. ¿Se da cuenta Ferguson que la política de alimentar la base monetaria por parte de la mayoría de los bancos centrales  es economía  keynesiana? ...Esta clase de debate ilustra lo problemático del debate público sobre política macroeconómica (Simon Wren-Lewis, “On Niall Ferguson blaming Keynes”, Social Europe 18.5.2015).

Los victoriosos conservadores  anticipan mayores exigencias legales  de voto de los trabajadores  para declarar una huelga, así como nuevas restricciones  a la libertad de expresión  en nombre de los valores británicos. Un ministro conservador ha anunciado “una oleada de privatizaciones”. No son solo los conservadores los que pretenden llevar la política británica hacia la derecha. Los laboristas afines a Blair han aprovechado la reciente derrota  para lanzar una oferta  con el fin de tomar de nuevo el control del partido.

Entre los laboristas de Blair abundan los análisis que  no toman en consideración el origen de  la crisis financiera de 2008, que ahora parece que  nunca existió. “Los medios de comunicación afines  han vuelto a presentar a los “blairistas” como modernizadores, en su lucha por el retorno al control del partido, pero esa visión es una forma retorcida  e incorrecta de entender el impacto y el legado de la crisis económica de 2008” (Seumas Milne, “The return of the Blairites is the last thing Labour needs”, The Guardian, 13.5.2015). En su celo por parecer respetables, algunos diputados laboristas apoyan  el citado referéndum  de  Cameron sobre  la permanencia o no en la Unión Europea.

Por un lado, el fanatismo neoliberal lleva a olvidar que para Keynes (Lucifer según Pedro Schwarz) la política de dinero barato era decisiva para estimular la demanda interna, que es lo que ahora hacen los bancos centrales. Por otro, los laboristas liberales de Blair, con abundantes afines en España, pasan de tomar en consideración que los excesos de la economía financiera llevaron a la crisis de 2008. En todo caso, tanto los laboristas en el Reino Unido como los socialistas en España deben de convencer a la opinión pública de que ellos no trajeron la crisis y que no están solo por corregir desigualdades sino por elevar los niveles generales de ingresos. Una tarea difícil.

Una versión de este artículo se publicó en la revista “El Siglo de Europa” el 25 de mayo de 2015






[1] JRL es miembro de Economistas frente a la crisis  y vocal del Consejo Superior de Estadística del INE

09 mayo 2015

LOS CUATRO AJUSTES DEL MINISTRO GUINDOS Julio Rodríguez López

  En una entrevista en el diario El País del domingo 3 de mayo de 2015, el Ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, declaró  que en España ya ha tenido lugar el final de los ajustes,. Tales ajustes  habrían tenido lugar en el sector bancario, en el terreno presupuestario, en el mercado inmobiliario y también en el mercado de trabajo. La salida de la crisis se conseguirá manteniendo esas variables “en unos parámetros de normalidad, evitando excesos, y continuar con reformas y ajustes”.

  Para el ministro,  si el PIB de la economía española crece a un ritmo nominal del  4% cada año, todo resultará más sencillo. En principio, es de destacar que dicho  crecimiento nominal citado todavía no se ha conseguido. Así, según  la reciente previsión de primavera  de la Comisión Europea sobre España, el PIB  nominal va a crecer en 2015 en un 3% y en 2016  en un 3,4%, tasas que quedan por debajo del escenario de normalización del ministro.

 La argumentación del Ministro de Economía parece  implicar, además, que  el crecimiento real del PIB va  a seguir acelerándose de forma indefinida en el tiempo que viene por delante. Pero en las recientes  previsiones de la economía española, tanto el Fondo Monetario Internacional como la Comisión Europea,  anticipan desaceleraciones del crecimiento español en 2016 respecto del año anterior.

 Por otra parte, la recuperación de la economía española, en línea con el cambio cíclico de Europa Occidental y  de buena parte del resto del mundo, no implica necesariamente que los cuatro  ajustes mencionados por el ministro hayan terminado. Parece evidente que en todos los casos mencionados todavía  queda mucho por hacer.

  En primer lugar, en el sector bancario mejoraron  las cuentas de resultados en 2014. Sin embargo,  ello fue consecuencia de unos descensos más que notables en las provisiones para insolvencias y en las pérdidas por deterioro en los activos financieros. El margen de intereses creció solo un 1,1% en 2014 y el margen  bruto retrocedió, llegándose al final a unos beneficios  contables  que equivalen solo al 0,44% de los activos totales medios.

 El contexto actual de bajos tipos de interés, que se va a prolongar, no permite  grandes alegrías. Los bajos márgenes no soportarían nuevos aumentos de la morosidad. El ajuste bancario  no ha acabado de producirse, y  los problemas de  Sareb siguen ahí, agrandados cada día que pasa.

En segundo lugar, según el ministro Guindos, “el ajuste presupuestario  se ha producido”. En el Programa de Estabilidad 2014-2017 remitido recientemente a Bruselas por el gobierno  la deuda pública bruta  alcanzó el nivel del 99,5% del PIB en 2014, por encima del 96,2% previsto hace un año. En 2016 deberá reducirse el déficit público al 2,8% del PIB, frente al 4,2% previsto para 2015. Esto exigirá una disminución del déficit de 2016 en unos 15.000 millones adicionales sobre la previsión para el presente año, ajuste que no resultará fácil de conseguir.

El inmobiliario es el tercero de los ajustes citados por el ministro. La realidad del mercado de vivienda  es que  los precios parecen haber tocado fondo  y que hay un volumen importante de compras efectuadas con fines especulativos por fondos de inversión. Además, los bajos tipos de interés animan a comprar a numerosos inversores individuales.

 Persiste  un volumen elevado de viviendas nuevas sin vender, y es alto el ritmo de desahucios por hipotecas pendientes y por impago de alquileres. Los nuevos empleos  son incapaces de generar ahorro para acceder a la vivienda en propiedad. El alquiler es con frecuencia  la única salida para dichos hogares, pero los niveles de los alquileres no son asumibles en los casos de hogares de nueva creación. No se sabe muy bien  que significa el comentario de que el fin del ajuste llegó a dicho mercado.

  El cuarto y último ajuste citado por el ministro es el laboral. En este caso se ha dejado de destruir empleos  y el número de ocupados crece a un ritmo anual del 3% según  la Encuesta de Población Activa del INE del primer trimestre de 2015. Pero el aumento  efectivo del empleo es menor, pues el número  total de horas trabajadas solo creció en un 1,7% en el primer trimestre de 2015.

 El menor incremento de las horas trabajadas  fue  consecuencia de la mayor presencia del trabajo a tiempo parcial. La  jornada media de trabajo retrocedió en un 1,7% en el mismo periodo de tiempo. En todo caso, con una tasa de desempleo del  23,8% de los activos,  como sucedió en  el primer trimestre de 2015,  se está lejos de un ajuste en el mercado de trabajo.

  Ni los bancos tienen el camino despejado, ni el déficit  público se ha ajustado a las previsiones del Programa de Estabilidad, ni es fácil acceder a una vivienda en España,  donde hay un amplio excedente de pisos sin vender. Por último, en el mercado de trabajo sigue habiendo un fuerte exceso de oferta de mano de obra. A pesar del optimismo de Luis de Guindos, que pareció inspirarse en Fukuyama en su declaración a El País, se está lejos del final de la historia en la economía española.

Una versión de  este artículo se publicó en la revista semanal “El Siglo de Europa” de 11 de mayo de 2015




[1] JRL es miembro de Economistas  frente a la crisis  y  Vocal del Consejo  Superior  de Estadística del INE

SE PERFILA LA RECUPERACION DEL MERCADO DE VIVIENDA Julio Rodríguez López


(I). Los precios
  Los precios de la vivienda tendieron a estabilizarse en España en la segunda parte de 2014. Destacó  la evolución del índice trimestral de precios de vivienda del INE, que  registró aumentos moderados en los trimestres segundo y tercero de 2014. Dicha  evolución contrastó con los continuados descensos anuales  que dicho índice sufrió en el periodo comprendido entre 2007 y 2013. El aumento acumulado de los precios de la vivienda, según el índice en cuestión, fue del 1,6% en los tres primeros trimestres de 2014.
   La variación interanual de los precios de vivienda del índice citado  fue del 0,3% en el tercer trimestre de 2014. Por autonomías, destacaron los mayores aumentos interanuales  registrados en  Madrid (2,8%), Cantabria (2%) y Murcia  (1,5%). Los descensos interanuales  de dicho índice de precios fueron todavía significativos en las zonas de interior, en especial en Rioja (-3,5%) y Navarra (-6,9%).
 Los restantes indicadores de precios de vivienda, obtenidos a partir de tasaciones, experimentaron descensos moderados en 2014, inferiores a los de años precedentes. El precio medio de venta de una vivienda en España era de 1.455,8 euros por metro cuadrado en el tercer trimestre de 2014, según la  estadística de precios de tasación  del Ministerio de Fomento. Dicho precio todavía era  inferior en un 2,6% al del mismo periodo del año precedente.
  El precio medio de una vivienda de 90 metros cuadrados  en España en 2014, según la estadística citada de Fomento equivalía a 5,8 veces el salario medio anual estimado por el INE, lejos del valor de 9,0 que dicho coeficiente alcanzó en 2007, el año del “pinchazo de la burbuja”. Sin embargo, dicha relación era superior a la de 4,3  de 1997, al inicio de la etapa expansiva.
  Los precios de la vivienda, según Tinsa, descendieron en diciembre de 2014 en un 3% sobre el mismo mes del año anterior (-9,2% en 2013). Dichos precios apenas bajaron en las Áreas Metropolitanas (-0,2%). Los mayores retrocesos correspondieron  a las zonas de “Costa Mediterránea” (-4,5%) y “Resto de Municipios” (-4,7%) (Figura 7). 
 Es de destacar que en diciembre de 2014 el precio medio de las viviendas aumentó, según Tinsa, en un 2,1% sobre el mes precedente. Dicho aumento fue consecuencia de los importantes incrementos intermensuales registrados en dicho mes por los precios de las “Áreas Metropolitanas”  y por los de “Capitales y grandes ciudades”.  
  El retroceso acumulado de los precios de la vivienda entre 2007 y 2014 fue del 36,1%, según el índice trimestral del INE. El mayor descenso acumulado de los precios de vivienda desde el inicio de la crisis  lo registró la estadística de precios de la empresa tasadora Tinsa, que experimentó una disminución  del  41,2% hasta diciembre de 2014.
  Según la estadística de Fotocasa los alquileres también parecían estabilizarse al final de 2014, aunque la variación interanual  todavía era negativa en noviembre, el -2,4%. El alquiler medio en España en dicha fecha  era de 6,76 euros/mes  por metro cuadrado. El descenso acumulado de los alquileres en la fase de recesión del mercado de vivienda, el 33,2%, estuvo en línea con  la evolución de los precios de la vivienda. 
 Como en el caso de los precios, los alquileres de las  zonas más turísticas,  junto a Madrid y Cataluña, en especial en la provincia de Barcelona, registraron también variaciones alcistas significativas en la segunda mitad del año. El mayor aumento interanual de precios de vivienda en Madrid, según el índice de precios de vivienda del INE, fue paralelo con el mayor aumento de las ventas y de las viviendas iniciadas experimentados en dicha Comunidad Autónoma en 2014.

 (II) Ventas de viviendas  y financiación
 Las ventas de viviendas registraron un aumento interanual  del 22,5% en los tres primeros trimestres de 2014 (-17,3% en 2013). En el mismo periodo de tiempo  crecieron algo más las ventas a extranjeros (24,5%), a la vez que las ventas a españoles  aumentaron  en un 22,1%. Las ventas a extranjeros mantuvieron en 2014 una cuota próxima al 17% respecto del total de ventas.
 En 2014 destacó el crecimiento de las ventas en  autonomías en las que el peso de las ventas a extranjeros no alcanzó los niveles más  significativos, como fue el caso de  Madrid (44,2%), Navarra (39,3%), Cantabria (35,1%) y País Vasco (32,8%). La estadística de  compraventas registradas elaborada por los Colegios de Registradores  indica que los mayores aumentos de ventas se produjeron  en las más importantes áreas metropolitanas (Madrid y Barcelona), en zonas turísticas (Baleares, Canarias y Málaga),  y  también en zonas donde  la diversificación económica es mayor y es menor la dependencia del turismo (Navarra).
 El peso de las ventas a extranjeros fue sobre todo elevado en Canarias (38,6%), Comunidad Valenciana (36,3%) y Baleares (33%).Será necesario disponer de datos para el conjunto de 2014  para conocer el alcance  real del crecimiento anual  del conjunto de las ventas en dicho año, que se situará entre el 15% y el 20%.
  El número de préstamos a comprador de vivienda  descendió sobre el año precedente  en un 3,8% en los tres primeros trimestres de 2014, según el Banco de España. Dicho descenso  contrastó con el importante aumento de las ventas en el mismo periodo de tiempo. En 2014 ha vuelto a descender, pues,  la proporción de compraventas de viviendas  financiadas con un préstamo hipotecario. Dicha proporción puede ser inferior al 60% en el conjunto del año (habrá unas 200.000 nuevas hipotecas para compra de vivienda frente a unas 360.000 viviendas vendidas).
 El fuerte desfase entre préstamos y compras confirma que en 2014 volvió a ser importante la presencia de inversores entre los adquirentes de vivienda, que no suelen necesitar de un préstamo para efectuar la compra.  Los bajos tipos de interés de los depósitos bancarios,  que convierten en escasamente atractiva la colocación de ahorro en depósitos,  impulsan la compra de vivienda como forma de colocación del ahorro.
 Los fondos de inversión, que solo en 2013-14 han aumentado en 190 su presencia en España,  según la Comisión Nacional del Mercado de Valores[2], han tenido una presencia importante en  el mercado de vivienda de España en 2014, destacando sobre todo el empuje aportado al  segmento “prime” de dicho mercado.
 Junto a la presencia de inversores extranjeros y nacionales, en 2014 la evolución de los fundamentos económicos contribuyó a mejorar la demanda de vivienda en España. En primer lugar, la recuperación del crecimiento del PIB en dicho año (1,3% es la previsión) estuvo acompañada de aumentos destacados en el empleo.
  La variación  interanual de los ocupados EPA fue del 1,6% en el tercer trimestre de 2014. Esto supuso un aumento neto de 274.000 empleos  en un año. Los hogares  aumentaron  en 135.300 en el mismo periodo de tiempo, también según la EPA. El número de afiliaciones a la Seguridad Social aumentó en 2014 por encima de los 300.000, como se comentó en un apartado anterior. El aumento del empleo  implica una mayor demanda de vivienda, que se puede estar desviando hacia el alquiler con más fuerza que en el pasado, por las condiciones de menor retribución y mayor inestabilidad de los nuevos puestos de trabajo.
   Frente al claro aumento del empleo, la renta disponible real  de los hogares se aproximó al estancamiento  en 2014 tras haber retrocedido en los cuatro años precedentes. El aumento del consumo de los hogares, superior al  2% anual en 2014, redujo el ahorro familiar, que debió de descender en torno a unos tres puntos porcentuales en  proporción de la renta (6,6% fue la media de los tres primeros trimestres de 2014  frente a 9,6% en 2013).  El comportamiento de la renta disponible de los hogares implicó que dicha variable no ejerció una influencia claramente negativa sobre las compras de vivienda, aunque el descenso del ahorro no ayuda a la adquisición de vivienda.
  En tercer lugar, en 2014 siguieron bajando los tipos de interés y mejoró la disponibilidad de financiación para los adquirentes de viviendas. Entre diciembre de 2013 y noviembre de 2014 el tipo de interés medio de los préstamos a comprador disminuyó en medio punto porcentual, hasta el 2,61%TAE.  Se redujo asimismo hasta 2,3 puntos porcentuales  el diferencial de  los tipos de interés con el Euribor a doce meses. Este último  es el principal índice de referencia de dichos préstamos cuando se formalizan a interés variable.
  El saldo vivo de los préstamos a comprador retrocedió en septiembre de 2014 en un 3,7% sobre la misma fecha del año anterior (-4,6% en 2013). En cambio, el volumen de financiación aportada por medio de   nuevos préstamos a comprador de vivienda creció el 19,5% en el periodo enero-noviembre de 2014 sobre el año precedente. La previsión es de una cifra absoluta superior  a los 26.000 millones de euros en nuevos préstamos a comprador en 2014. Se advierte, pues, que las amortizaciones de los créditos vivos a comprador todavía superaron en 2014 a los desembolsos bancarios efectuados a los compradores.
 En cuanto a la morosidad de los préstamos a la compra y rehabilitación de  vivienda, la cifra absoluta de préstamos morosos alcanzó el nivel máximo al final del primer trimestre de 2014, 37.858 millones de euros, lo que implicó una tasa de morosidad del 6,32%. En los dos trimestres siguientes  el saldo de préstamos morosos descendió, con lo que la tasa de morosidad  se situó en el 6,01% en septiembre de 2014.
   El descenso de la morosidad de los préstamos a comprador de vivienda ha sido menos acusado que en el conjunto de los préstamos al sector privado de la economía, que se situó en  el 13,01% en la fecha indicada.  La tasa de morosidad descendió ligeramente en los préstamos a la promoción y construcción de viviendas, aunque  continuó siendo muy elevada, por encima del 37% del saldo vivo de dichos préstamos, que han sido el componente crediticio más problemático tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria. La mayor parte de los activos adquiridos por Sareb a los bancos (unos 50.000 millones de euros) correspondió  a préstamos a promotor, con frecuencia  correspondientes a promociones de viviendas en curso o a adquisiciones de suelo.
   En 2015 los tipos de interés se mantendrán en niveles reducidos y será inferior la tasa negativa de variación de los saldos de crédito a promotor y a comprador. El aumento de los nuevos préstamos se fortalecerá en este año, lo que revela  no solo una actitud más proclive de los bancos a prestar al mercado de vivienda, sino también una mayor demanda de financiación por parte de potenciales compradores.
 (III). La nueva oferta de viviendas
   El aumento anual  de las ventas en 2014, superior al 15%, junto al  descenso del stock de viviendas  nuevas sin vender explicó la recuperación, todavía débil, de la oferta de nuevas viviendas. Los visados de obra nueva de los colegios de aparejadores aumentaron en enero-octubre de 2014 en un 6,7% sobre el mismo periodo del año precedente. Las viviendas terminadas descendieron en un 27,8% en los diez primeros meses de 2014 sobre el año precedente, reflejo del fuerte descenso de las viviendas iniciadas en años anteriores.
 Las iniciaciones de viviendas estarán por debajo de las 40.000 en 2014 (33.900 en 2013),  lejos de los niveles de nueva construcción anteriores a los tiempos de la burbuja. Entre enero y octubre de 2014 destacaron los aumentos de nuevas promociones en las provincias de Barcelona (51,8%) y Madrid (26,4%) . Dicha evolución confirma  el mayor dinamismo del mercado de vivienda en las  correspondientes aglomeraciones urbanas. La Comunidad de Madrid volvió a ser en 2014 la autonomía con el mayor volumen absoluto  de iniciaciones de nuevas viviendas, unas 7.800, más del 21% del total de España.
 Según la Contabilidad Nacional de España, la construcción residencial descendió en un 4,1% en los tres primeros trimestres de 2014 sobre el año precedente. El nivel mínimo de construcción residencial a precios constantes se produjo en el segundo trimestre de 2014, puesto que a partir del tercero  el volumen de obra nueva y de  rehabilitación  ha vuelto a crecer.
   En 2014 la financiación a promotor   todavía resultó difícil de obtener para los promotores  de viviendas. Estos  están siendo sustituidos por los propios bancos, de forma directa o por medio de convenios con empresas promotoras. Los bancos disponen de importantes disponibilidades de suelo urbano  consolidado procedentes de las daciones en pago de promotores. Sareb ha reanudado en 2014  la construcción de unas 5.000 viviendas  que estaban en curso de construcción cuando tuvo lugar el “pinchazo” de la burbuja inmobiliaria. Los fondos de inversión también han entrado directamente en el negocio de la promoción de nuevas viviendas.
  La escasez de financiación bancaria a promotor  ha podido  impulsar la creación de cooperativas de viviendas,  y no precisamente de viviendas sociales, sino de  socios con ahorro suficiente para aportar autofinanciación a la nueva promoción. Pasará tiempo hasta que los bancos vuelvan a prestar a los promotores en las condiciones del pasado. En este momento los bancos no financian la compra de suelo, la relación préstamo/valor es inferior al 100% y se exigen ventas previas a la concesión del préstamo.  Dicha actuación implica un retorno a la práctica tradicional “sana” en la financiación inmobiliaria.
  Las viviendas terminadas en 2014, un  -27,8% en enero-octubre de 2014 respecto del año anterior,  se situaron en unas 47.000 viviendas. Los descensos sufridos por  las terminaciones de viviendas en 2014 por parte de cooperativas y de administraciones públicas fueron menos acusados que el del conjunto de viviendas terminadas. Las viviendas terminadas  promovidas por cooperativas y administraciones públicas  supusieron en 2014 el 9,4% del total, proporción equivalente a la de los años inmediatamente anteriores a la etapa expansiva 1997-2007.
 Tras seis años consecutivos de descenso de las viviendas terminadas, el empuje de las ventas de viviendas, que fue menor en el caso de las viviendas nuevas que en el de las usadas (se prevén unas ventas de alrededor de  59.000 viviendas nuevas en 2014),  debió de acelerar el descenso del stock de viviendas de nueva construcción no vendidas  en 2014.
Dicho descenso ha podido superar al 5% de dicho stock, que posiblemente se redujo el pasado año desde las casi 564.000 viviendas  sin vender a fines de 2013 hasta unas 535.000 al final de 2014. A fines de 2013 tres autonomías, Valencia, Andalucía y Cataluña, concentraban más del 50% del stock de viviendas de nueva construcción  no vendidas.

(IV). Accesibilidad a la vivienda. Desahucios.
  Después de 2008, como consecuencia de la crisis general y de la fuerte recesión del mercado de vivienda, tuvieron lugar  descensos importantes  en los precios de la vivienda y en  los  alquileres, junto a retrocesos de los tipos de interés, mientras que los salarios medios han permanecido estables. Todo lo anterior  ha provocado un retroceso del esfuerzo teórico  de acceso a la vivienda,  evolución que  persistió en 2014, puesto que las elevaciones de precios  solo se advirtieron en la segunda parte del año y no fueron generalizadas.
    La restricción crediticia, la caída prolongada del empleo y las características de los nuevos puestos de trabajo impidieron que  las mejores condiciones generales de acceso a la vivienda se tradujesen en  mayores niveles de compras o de alquileres de viviendas después de 2008.
  En 2014 el esfuerzo de acceso  se situó en el 26,4% de la renta familiar media, en el caso de acceder a  un préstamo bancario para compra de vivienda que cubriese el 80% del precio de venta. Dicho esfuerzo seria del 33% de los ingresos  si el préstamo cubriese el 100% de dicho precio. Una vivienda de 90 m2, al  alquiler medio nacional se llevaría el 32,2% de los ingresos del hogar monosalarial medio. El  esfuerzo resultaría  sustancialmente más elevado en las principales áreas metropolitanas, en las que la renta supera ampliamente la media nacional  de 6,76 euros por metro cuadrado y los salarios solo son levemente más elevados.
 La creación de empleos de reducido nivel salarial y elevada inestabilidad ha debido  reforzar la demanda de vivienda de alquiler. A título de ejemplo, un hogar monosalarial mileurista neto debería destinar el 60,6% de los ingresos para acceder a una vivienda de alquiler o el 62,1% si  adquiere una vivienda en propiedad  mediante un préstamo que cubriese el 100% del precio de venta. A la vista de lo excesivo de dicho esfuerzo, que supera ampliamente la tercera parte de los ingresos del hogar, este deberá buscar, pues, una vivienda de alquiler  de superficie más reducida o compartir una vivienda con otros hogares, pero no está en condiciones de acceder a la propiedad  a través de un préstamo bancario. 

 En la práctica está vigente el “Plan 2013-16”, regulado por el Real Decreto 233/2013, de 5 de abril del Ministerio de Fomento (BOE de 10.4.2013).  En la presentación del Plan citado  se aludió desde dicho Ministerio   a un objetivo total de 200.000 ayudas al alquiler y a 50.000 viviendas rehabilitadas, sin más detalle.
El nuevo Plan 2013-16 incluye siete programas, entre los que destaca el relativo a las ayudas al acceso al alquiler. Dicho programa recupera las ayudas directas, que cubrirían el 40% del alquiler durante doce meses prorrogables,  hasta un máximo de 2.400 euros anuales. Las ayudas se destinaran a los inquilinos con ingresos no superiores a tres veces el IPREM (22.365,4 euros/año) y que  no paguen más de 600 euros al mes de alquiler.
No se han divulgado objetivos desagregados para cada autonomía. El gobierno ha firmado convenios en 2014 con las comunidades autónomas para subvencionar, de forma genérica,  las actuaciones recogidas en el Plan en el periodo de vigencia del mismo. No se han publicado los resultados de la aplicación del mismo.
 La gestión y aplicación  de las actuaciones previstas en el Plan 2013-16  se ha dejado en manos de las comunidades autónomas. La elevada relación entre  los precios de las viviendas y los niveles de ingresos salariales puede reducir la intensidad de la recuperación.
  Junto a la cuestión del esfuerzo de acceso al disfrute de una vivienda en propiedad o en alquiler, la política de vivienda presenta en 2014 una problemática adicional que afecta a numerosos hogares. La significativa morosidad de los préstamos a comprador de vivienda  ha provocado un volumen notable de desahucios de viviendas ocupadas por deudores hipotecarios insolventes. En 2014 persistió el fuerte ritmo de los últimos años. El que los desahucios se hayan convertido en una noticia frecuente no reduce la gravedad del problema.
  Los datos más antiguos sobre la cuestión en España son los de ejecuciones hipotecarias (procedimientos  iniciados y lanzamientos), trimestrales, procedentes del  Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Según dicha fuente, entre 2008 y 2013 los totales acumulados fueron de casi 500.000 procedimientos de ejecución presentados y  310.000 lanzamientos. Las magnitudes recogidas   en la estadística judicial se refieren a todo tipo de activos inmobiliarios. A partir de 2013 el CGPJ  ha desagregado los lanzamientos practicados por los Tribunales Superiores de Justicia  entre los procedentes de  ejecuciones hipotecarias (25.811 en 2013)  y los derivados de la aplicación de la Ley de Arrendamientos Urbanos (38.141).
  En mayo de 2013 el Banco de España inició la publicación de “Notas Informativas” en las que se recogen datos estadísticos  sobre las viviendas entregadas a los bancos  como consecuencia de impagos de préstamos. En 2013 se entregaron a los bancos 38.961 viviendas habituales, según el Banco de España. El 33,8% de las viviendas entregadas fueron  daciones de pago. En el primer semestre de 2014 tales  entregas de viviendas a los bancos disminuyeron en un 30% respecto del mismo periodo de 2013 (Figura 21).
 Se puede aproximar que en los seis años transcurridos  entre 2008 y 2013  pudo haber en España unas 150.000 entregas de viviendas habituales a bancos derivadas de la morosidad de los préstamos garantizados por hipoteca.
 La tercera fuente estadística es la del INE. Desde 2014 dicho organismo publica una nueva estadística trimestral  de certificaciones de ejecuciones hipotecarias iniciadas. En los tres primeros trimestres de 2014 se ha certificado el inicio de 25.862 procedimientos de  ejecución hipotecaria de viviendas habituales, un 4.4% más que en 2013.
 De las tres fuentes estadísticas disponibles (CGPJ, Banco de España  e INE), las del Banco de España se aproximan más al   problema de los desahucios. Las del INE informan sobre procedimientos iniciados, que pueden o no terminar en desahucios, y las del CGPJ no desagregan entre los activos inmobiliarios.
 Se debería de aproximar la normativa española a  las prácticas frecuentes en Europa Occidental y  en otros países desarrollados (ley de sobreendeudamiento).La última norma establecida en España es la Ley 1/2013, que supuso un avance sobre el marco previo, a pesar de lo cual  se está lejos todavía del marco frecuente en Europa Occidental y  en Estados Unidos. El FMI ha subrayado la conveniencia de reformar  el sistema de insolvencia relativo a las personas físicas  y aproximarlo a las recomendaciones de la Comisión Europea.
(V)          Política de vivienda
 En 2014 se produjeron cambios significativos en la fiscalidad de la vivienda. La ley 26/2014, de 27 de noviembre, BOE de 28.11.2014, modificó el impuesto sobre la renta de las personas físicas. Dicha ley mantiene los coeficientes de abatimiento para transacciones de viviendas realizadas desde 2015, con un límite global de 400.000 euros. Desaparecen los coeficientes de corrección monetaria para la venta de viviendas compradas antes de 1994, lo que implica una presión fiscal mayor sobre dichas ventas en concepto de plusvalía dentro del impuesto en cuestión.
  A partir de 2015 desaparece la desgravación fiscal  por alquiler de vivienda habitual, que disfrutaban los hogares con rentas inferiores a 24.107 euros anuales. Se  suprime, además, la desgravación del 100% de que venían disfrutando los propietarios que arrendaban viviendas a arrendatarios para uso habitual con edades comprendidas entre 18 y 30 años.  
  En 2014 se pondrán en marcha los programas de ayudas al alquiler y a la rehabilitación previstos en el Plan 2013-16, de forma separada por parte de cada comunidad autónoma. Es previsible que la cuestión de los desahucios y de las viviendas vacías  esté muy presente en las campañas electorales previstas para 2015.
La construcción de viviendas protegidas para la venta y el alquiler  se está reduciendo de forma sustancial, a la vista de la caída sufrida por las calificaciones provisionales de dicho tipo de viviendas. En los nueve primeros meses de 2014 el total de calificaciones descendió en un 13,5% sobre el mismo periodo  de 2013, lo que habrá situado  dicho total por debajo de las 6.000 en 2014. Las ventas de viviendas protegidas crecieron alrededor de un 20% en 2014 sobre el año anterior, con lo que la proporción de viviendas protegidas dentro del total de ventas habrá estado en torno al 5% en el pasado año. La cifra absoluta anual  de ventas de viviendas protegidas se ha podido situar  por encima de las 18.000 en 2014.

Una versión de este  artículo se publicó en la revista “Ciudad y Territorio. Estudios territoriales”, del Ministerio de Fomento, nº 183.





[1] Julio Rodríguez López es doctor en CC. Económicas, miembro de Economistas frente a la crisis y Vocal del C.S. de Estadística del INE
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25 abril 2015

CONTABILIDAD REGIONAL DE ESPAÑA. ENTRE MADRID Y EXTREMADURA Julio Rodríguez López

  En marzo de 2015 el INE publicó la primera edición de la Contabilidad Regional de España de 2014. Dicha publicación recoge la distribución autonómica y provincial   de los principales agregados macroeconómicos. Las disparidades de nivel de desarrollo económico continúan siendo relevantes en España. No se advierte apenas que el estado de las autonomías  haya contribuido a reducir tales diferencias. La crisis  ha dejado huella en todos los territorios, advirtiéndose asimismo la trascendencia de la composición de la oferta productiva a la hora de  hacer frente a situaciones complicadas.

  Según el INE, la primera autonomía de España en cuanto a participación en el PIB en 2014 fue  Cataluña, que  obtuvo el 18,9% del PIB en 2014, seguida de cerca  por Madrid con el 18,7%. Cataluña fue también la primera en empleo, con 3,3 millones de puestos de trabajo, seguida por Madrid con 3,1 millones, siempre en 2014. En cuanto a la población, Andalucía fue la primera autonomía, con 8,4 millones de habitantes, el 18,1% del total, seguida por Cataluña, que tenía  en dicho año 7,4 millones de habitantes, el 16,9% del total de España.

  El nivel de desarrollo territorial se aproxima, con bastante inexactitud por cierto, por medio del PIB por habitante. En este sentido destacó la Comunidad de Madrid, en la que el nivel de dicha magnitud en 2014 fue de 31.000 euros por habitantes, un 36,1% por encima de la media de España. Le siguió  el País Vasco, con el 30,3%  sobre la media nacional. Los niveles más reducidos de grado de desarrollo fueron los de Extremadura, con 15.757 euros por habitante, un 30,9% por debajo de la media nacional, seguida en dicha “cola” por Andalucía, autonomía esta última en la que el PIB por habitante estuvo  situado un 25,9% por debajo de la media nacional en 2014.

 La renta  disponible por habitante refleja las consecuencias de la acción redistributiva  estatal, a través sobre todo de la fiscalidad, prestaciones sociales y otras transferencias. Los efectos benéficos del cupo vasco se advierten en el primer puesto que el País Vasco alcanza en el nivel de dicha magnitud. De la comparación entre  el PIB por habitante y la Renta Disponible de los hogares por habitante se deriva  que son las autonomías de Asturias y Extremadura las más favorecidas relativamente por dicha acción estatal, mientras que Madrid  y Rioja son las más perjudicadas por el juego de transferencias y fiscalidad. 

 La serie a precios constantes del PIB a precios de mercado permite analizar el diferente impacto que la crisis económica ha tenido en las diferentes autonomías. En 2014 las autonomías que habían sufrido la mayor caída de la actividad productiva respecto de 2007, año de inicio de  la crisis,  fueron las de Asturias (-9,2% fue el retroceso real del PIB de 2014 sobre el de 2007), junto a  Valencia y Cantabria  (-8,1%). La menor  incidencia de la crisis correspondió a Madrid (-0,9%) y Baleares (-1,8%).

La información estadística disponible revela que el impacto de la crisis ha sido mayor en los territorios especializados en actividades muy cíclicas y de baja productividad, como la construcción, servicios auxiliares y servicios al consumo, junto con un modelo de urbanización dispersa intensivo en uso de suelo y recursos naturales (Ricardo Méndez, “Geografía de la crisis”, Alternativas Económicas, abril 2015).

El nivel de PIB por habitante resulta de los niveles de dos magnitudes, la productividad sectorial por persona ocupada y el número de empleos respecto de la población. En el caso de la primera autonomía en PIB por habitante, Madrid, la productividad sectorial media  superó en 2014 a la de España en un 10,2%, mientras que Extremadura, la última autonomía, estuvo  un 13,5% por debajo de la media española.

 La disparidad es mayor en cuanto a densidad  de empleo. Así, en número de empleos por habitante, Madrid supera a la media en un 23,5%, mientras que Extremadura está un 20% por  debajo. De esta comparación se deduce que el nivel de empleo, en gran medida derivado de la existencia de empresas, es la variable básica a la hora de explicar las diferencias existentes en cuanto a nivel de desarrollo.

 La composición de la oferta también importa. El peso de la industria en el PIB mide el grado de sofisticación de la base productiva, por la incidencia que dicho sector tiene sobre otras actividades y por el impacto tecnológico del mismo. En tres autonomías del norte de España, Navarra, Rioja y País Vasco, destacó la significativa presencia de la industria en el conjunto del valor añadido, que en el caso navarro se aproximó al 29% del PIB, muy por  encima de la media española del 16%. La menor presencia industrial correspondió  a las islas, Canarias (7,9%) y Baleares (6,8%), precedidas por Madrid (9,9%) y  Andalucía (11,7%), donde la especulación y el ladrillo  son los  mayores enemigos de dicha actividad..

   La Contabilidad Regional de España aporta información para estimar los valores de las productividades por persona ocupada de las diferentes ramas de actividad. Según dicha estimación, las ramas con niveles más elevados de dicha magnitud son las de  “servicios inmobiliarios”, “información y comunicaciones” e “industria”. Por debajo de la media sectorial aparecen las ramas de actividad de  “construcción”,  “servicios de no mercado” (básicamente administraciones públicas), y la heterogénea rama de actividad de “Comercio, Transportes y Hostelería”. Los  dos últimos bloques de actividad son abundantes en las autonomías que ocupan los puestos más bajos en cuanto a nivel de desarrollo.

La aproximación territorial a la realidad económica española es poco abundante en España, posiblemente por tratarse de un marco en el que inciden más  las administraciones autonómicas y locales, que gozan de escaso “glamour” entre los estudiosos de la economía. Dicho análisis permite explicar mejor las razones de la persistencia en el subdesarrollo de algunos territorios de España.

Una versión de este artículo se publicó en la revista “El Siglo de Europa” de 27 de abril de 2015





[1] JRL es miembro de Economistas frente a la Crisis y  Vocal del Consejo Superior de Estadística

23 abril 2015

La encuesta continua de hogares del INE confirma la tendencia al alza del alquiler. Julio Rodriguez López

La encuesta continua de hogares del INE ha confirmado que en  2014 persistió  la tendencia creciente del mercado de alquiler en España.Los resultados de dicha encuesta son equivalentes a los obtenidos en la encuesta de condiciones de vida del INE.

En dicho ejercicio, la proporción de hogares  que residía en viviendas de alquiler ascendió al 16,6% de todas las viviendas principales, medio punto porcentual por encima de la proporción del año precedente. La mayor presencia del alquiler  fue la de la autonomía de las Islas Baleares, con un 26,5%, y la menor fue la de Extremadura, con el 9,5%. Por lo general el alquiler es un fenómeno urbano, mientras que en el mundo mas rural  los hogares no conciben el acceso por vías distintas a la propiedad. 

Las condiciones laborales de España en 2015 conducen a que los nuevos hogares no puedan generar ahorro como para adquirir  una vivienda en propiedad, apareciendo el alquiler como la única vía para encontrar alojamiento.

El problema aparece porque en numerosas ciudades españolas no ha habido  apenas mercado de alquiler durante mucho tiempo.La política de vivienda, cuando vuelva a reaparecer, deberá atender a satisfacer dicha demanda de alquiler.. Dicha situación dificulta la emancipación de los jóvenes respecto de los hogares familiares.

13 abril 2015

LA CONSTRUCCION RESIDENCIAL VOLVERÁ A CRECER EN 2015 Julio Rodríguez López

  El mercado de vivienda presentó en 2014  en España indicios de cambio hacia una situación de mayor dinamismo de las  transacciones y de  los precios de venta. El crecimiento neto del empleo, la mejoría  en las condiciones de financiación, junto a la presencia en el mercado de inversores individuales  e institucionales, fueron los factores más dinámicos del cambio. Sin embargo, la reacción al alza de la nueva oferta fue modesta, pues el  total de viviendas iniciadas no alcanzó las 35.000.

 En 2014 aparecieron indicios de potenciales recalentamientos puntuales del mercado, derivados de la presencia de fondos de inversión dotados de abundante liquidez y también por la menor exigencia de garantías por parte de los bancos. Estos últimos han vuelto a financiar compras de suelo y también han  llegado con frecuencia  al 100% en  la relación préstamo/valor en los nuevos préstamos.

 En 2015  el mercado de vivienda se aproximará hacia una situación  más normalizada. La evolución del mercado de trabajo será decisiva en el comportamiento de la recuperación de dicho mercado. El fuerte aumento registrado en enero por  los visados de dirección de obra nueva (aparejadores) puede ser indicio de una significativa recuperación de la oferta de nuevas viviendas.

  El peso de la vivienda dentro de la construcción descendió desde el 55,7% en 2007 hasta el 43,4% en 2014, que es todavía una participación significativa. La recuperación de la edificación residencial contribuirá a que el sector de la construcción registre una variación positiva en 2015. Dicho sector vio disminuir  su peso en el PIB desde el 21,1% en 2007, por el lado de la demanda,  hasta solo el 10,9% en 2014.

      La coyuntura económica española permitió crear nuevos  empleos en 2014, que fueron en gran parte empleos temporales y a tiempo parcial, con una baja retribución.  Los nuevos empleos no permiten generar, pues,  el ahorro preciso para el acceso a la vivienda en propiedad.  Una parte importante de la demanda de vivienda  se  ha desviado hacia el alquiler, siendo frecuente la escasez de oferta de este tipo de vivienda en numerosos mercados locales.

  El esfuerzo teórico medio de acceso a una vivienda en 2014 en el caso del asalariado mileurista neto superó el 60% del salario citado tanto en el alquiler como en la propiedad. En el inicio de la recuperación cíclica el esfuerzo de acceso a la vivienda para los nuevos asalariados supera ampliamente a lo que se considera es un esfuerzo normal, esto es, la tercera parte de los ingresos. Ello anticipa más problemas de acceso a la vivienda conforme actividad y demanda  se sitúen en niveles  más elevados.

Este articulo se publicó en el diario El País el 5 de abril de 2015



[1] JRL es miembro de Economistas frente a la Crisis  y vocal del Consejo Superior de Estadística

AMENAZAS A LA RECUPERACION DE LA ECONOMIA MUNDIAL Julio Rodríguez López

Las mejores previsiones de crecimiento para 2015 publicadas por algunos organismos internacionales, como la OCDE, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo se  han visto contrarrestadas por el aviso del Fondo Monetario Internacional (FMI) acerca de una posible situación de “estancamiento secular” entre 2015 Y 2020.  
    
 El Informe Económico Provisional de la OCDE (OCDE, 2015) elevó desde el 3,7% hasta el 4% la previsión de crecimiento de la economía mundial en 2015.  En el caso de Estados Unidos dicha previsión seria de un aumento del PIB del 3,1%, mientras que en la Eurozona el ritmo citado se aceleraría desde el 0,9% previsto inicialmente hasta el 1,4%.

  En la evolución económica general destaca la presencia de unos tipos de interés muy reducidos.  Esto último acentúa la intensidad de las fluctuaciones de los tipos de cambio y de los precios de los activos. Los precios a la baja de la energía refuerzan la aceleración del crecimiento. La presión bajista de los precios permite a los bancos centrales reforzar la expansión de la demanda.

 Las políticas monetarias de signo expansivo  pueden conducir a unos tipos de interés muy reducidos durante periodos de tiempo prolongados. Ello conduce a subvalorar los riesgos y a acentuar, como ya se ha indicado, las fluctuaciones de los tipos de cambio.   
  El tipo de interés real de equilibrio ahorro-inversión  ha descendido. Los bancos centrales han respondido reduciendo los tipos de interés nominales que controlan. Hay un excedente de ahorro y una escasez de proyectos de inversión. La fuerte expansión del crédito al sector privado observada antes de la crisis fue la forma bajo la cual los bancos centrales  sostuvieron la demanda en un contexto de debilidad de esta variable.

  Una nueva elevación de los tipos de interés, nominales y reales, requeriría de una importante expansión de la demanda de inversión, de una acusada caída del ahorro y de un declive de la aversión al riesgo ahora existente, circunstancias que no van a producirse a corto plazo. “Los bajos tipos de interés no son, pues, la resultante de un complot por parte de los bancos centrales, sino de las fuerzas contractivas de la economía mundial” (M. Wolf, “Strong current that keep interest rates down”, FT, 17.3.2015).

  Las previsiones de la Comisión de la UE  apuntaban también  hacia una mayor intensidad en la recuperación de la Eurozona. Además de observarse una elevación de los pedidos empresariales desde el inicio de 2015, los precios del petróleo han descendido en casi un 52% en enero-febrero de 2015 sobre el año precedente, en el caso del  bruto del Mar del Norte. 

  El declive del euro frente al dólar también ha contribuido a fortalecer las exportaciones fuera de la Eurozona y  ha ayudado a aumentar el precio de los inputs y a frenar el descenso de los precios. El tipo medio de cambio del euro  en febrero de 2015 fue de 1,135 dólares, un 17% por debajo de la cotización de mismo mes de 2014.

  El mayor impacto de la inyección de liquidez por parte del  BCE consistirá en el compromiso implícito  de mantener los tipos de interés en un nivel reducido en tanto persista dicho programa, esto es, hasta septiembre de 2016. El descenso del tipo de cambio del euro frente al dólar será la segunda consecuencia, efecto que  no tiene porqué ser permanente.

  El tercer efecto será el del reequilibrio de la cartera. Quien venda bonos y obtenga liquidez tendrá que poner dicho dinero en alguna parte, como puede ser en la economía real. “No se conocerá el impacto de la inyección de liquidez hasta que se tenga evidencia de cómo se transmite dicha política a la economía real” (W, Munchau, ”The sucess of eurozone QE relies on a confidence trick”, FT, 22.3.2015). Los bancos han mejorado de forma sustancial su oferta de crédito tras la implantación de la medida del BCE. Y las burbujas en los precios de las acciones   y de los activos inmobiliarios están a la vuelta de la esquina.

  En la semana del 13 al 19 de abril , en su reunión de primavera,  el FMI advertirá  que  las principales economías mundiales deberán prepararse para un periodo prolongado de bajo crecimiento. En los países desarrollados el PIB potencial  crecerá solo en un  1,6% entre 2015 y 2020, por debajo de las tasas de crecimiento previas a la crisis. La desaceleración será mayor en las economías emergentes.

  Según el FMI la pasada crisis financiera fue peor que las “tormentas” previas y frenó el ritmo al cual pueden crecer  las economías. Las raíces  de esta evolución van más allá de 2008 y se apoyan en causas tales como  el envejecimiento de la población y  la desaceleración del aumento de la productividad en los países emergentes.
  El FMI recomienda a los países desarrollados apoyar un mayor crecimiento de la inversión, y les recuerda que tendrán así más problemas para reducir los niveles de deuda. Las nuevas previsiones no dejaran de afectar a la economía española, que crece más pero que está lejos de frenar el continuo crecimiento de la deuda pública.

Una versión de este artículo se publicó en la revista semanal “El Siglo de Europa”, de 13 de abril de 2015



[1] JRL es miembro de Economistas Frente a la Crisis  y vocal del Consejo Superior de Estadística

27 marzo 2015

MERCADO DE VIVIENDA. 2014 ANTICIPÓ LA RECUPRACION Julio Rodríguez López

  El mercado de vivienda presentó en 2014  en España indicios de cambio hacia una situación de mayor dinamismo de las  ventas y de  la actividad constructora. El crecimiento neto del empleo, la mejoría  en las condiciones de financiación, junto a la presencia en el mercado de inversores individuales  e institucionales, fueron los factores más dinámicos del cambio. La reacción al alza de la nueva oferta fue modesta en el pasado ejercicio.

 La menor morosidad de los préstamos a comprador no impidió que siguiesen registrándose en 2014 cifras elevadas de desahucios derivados de procedimientos de ejecución hipotecaria. Por otra parte, hay riesgos de potenciales recalentamientos del mercado derivados de la presencia de fondos de inversión dotados de abundante liquidez. También supone mas riesgos   la menor exigencia de garantías por parte de los bancos, que han vuelto a financiar compras de suelo y también a llevar hasta el 100% la relación préstamo/valor en los nuevos préstamos.

  En 2014 el empleo creció en 433.900, según la Encuesta de Población Activa del INE. Los empleos temporales  aumentaron el pasado año a un ritmo superior al del conjunto del empleo (5,3% frente a un 2,8% del total de asalariados) y  suponían el 24,2% del conjunto de los asalariados al final de 2014. Los empleos  a tiempo parcial ascendían al 19,5% de dicho total. El total de horas trabajadas creció solo un 1,3 % , por debajo del número de empleos, lo que señala  la realidad de unas  jornadas de trabajo más reducidas.

  También en  2014, según la encuesta de coste salarial del INE, los salarios medios por persona ocupada  retrocedieron ligeramente sobre el año precedente, en el que se habían mantenido estabilizados. La retribución media por persona ocupada a tiempo parcial  en 2014 fue de 786,2 euros, el 35,5% del salario medio a  tiempo completo. El salario por hora trabajada en dicho tipo de empleo  fue inferior en un 32,8% al salario/hora del empleado a tiempo completo.

  En 2014 destacó la presencia de retribuciones y jornadas de trabajo más reducidas en los nuevos puestos de trabajo creados. Las estimaciones de la renta disponible de los hogares apuntan hacia un ligero retroceso de dicha magnitud en 2014, junto a un descenso de la tasa de ahorro familiar.

  Las previsiones demográficas del INE son de 116.900 nuevos hogares en 2014, un 0,6% sobre el nivel del año precedente. La coyuntura económica española ha creado nuevos  empleos en 2014, pero las bajas remuneraciones salariales y su acusada temporalidad  dificultan el acceso a la vivienda, sobre todo  en propiedad. El descenso de los precios de la vivienda  en la recesión pasada  fue inferior al deseable desde el punto de vista del necesario ajuste del mercado de vivienda.

 En 2014 se registró un significativo descenso de los tipos de interés de los préstamos a comprador de vivienda, que bajaron cerca de un punto porcentual en un año (2,46% fue el tipo de interés medio de los nuevos préstamos en febrero de 2015, y el Euribor a doce meses  fue  el 0,26%). Los nuevos préstamos concedidos a comprador aumentaron en un 23,5% en 2014 sobre el año precedente, aproximándose la cuantía anual de la nueva financiación a los 27.000 millones de euros. El plazo medio de los nuevos préstamos fue de 22,6 años en 2014, según la Estadística Registral  Inmobiliaria.

 El esfuerzo teórico medio de acceso a una vivienda en 2014 en el caso del asalariado mileurista neto superó el 60% del salario citado tanto en el alquiler como en la propiedad. En el inicio de la recuperación cíclica el esfuerzo de acceso a la vivienda para los nuevos asalariados supera ampliamente a lo que se considera es un esfuerzo normal (la tercera parte de los ingresos). Ello anticipa más problemas de acceso a la vivienda conforme se sitúen actividad y demanda  en niveles  más elevados.

  En 2014 las ventas de viviendas (365.594) aumentaron en un 21,6% sobre 2013. Destacó el mayor aumento de las ventas a extranjeros, que alcanzaron el 16,7% del total, según datos de notarios. Casi el 40% de las ventas de viviendas  se financiaron sin préstamo hipotecario. Esto  confirma la presencia de inversores, institucionales (fondos de inversión) e individuales, huidos estos últimos de los depósitos por la nula rentabilidad de los mismos.

Las mayores compras de vivienda provocaron un aumento moderado de los precios  en la segunda parte de 2014. El crecimiento interanual  fue del 1,8% en el cuarto trimestre de 2014,  según el índice de precios de vivienda del INE. En dicho periodo de tiempo dicho  índice de precios estaba  todavía casi un 36% por debajo del nivel máximo alcanzado en el tercer trimestre de 2007.

El stock de  viviendas nuevas no vendidas ha debido descender en 2014 en torno al 10% respecto de las 563.908  que se  habían estimado por el Ministerio de Fomento con fecha 31 de diciembre de 2013. La nueva oferta de viviendas apenas ha reaccionado a la mayor demanda, a la vista de que en 2014 solo se debieron iniciar  algo menos de 35.000 viviendas, según la estadística de visados de aparejadores del Ministerio de Fomento.

Las cifras de desahucios siguen siendo muy elevadas. No parece que el Real Decreto-Ley 1/2015 vaya a cambiar apenas dicha evolución. En 2015  se puede normalizar el mercado de vivienda, que aportará al crecimiento del PIB. Queda recorrido hasta lograr  tal normalidad. La evolución del mercado de trabajo será decisiva en el comportamiento de la recuperación de dicho mercado.

Una versión de este artículo se publicó en la revista semanal El Siglo de Europa el 3 de abril de 2015

 
   





[1] JRL es miembro de Economistas frente a la Crisis  y vocal del Consejo Superior de Estadística