03 mayo 2013

LOS ASFIXIANTES RECORTES DE LA POLITICA ECONOMICA EN ESPAÑA Julio Rodríguez López




  El último viernes de abril de 2013 el gobierno de España  aprobó en Consejo de Ministros y después presentó el documento correspondiente a una versión actualizada del “Programa de Estabilidad 2013-2016”,  junto a otra edición del “Programa Nacional de Reformas”. 

De dichos documentos se deduce la continuidad de los recortes del gasto público en 2013-14,  recortes que tendrán menos intensidad que  las correspondientes  al anterior programa de estabilidad, que se aprobó  en el verano de 2012.  El ejercicio de 2013  va ser, según el nuevo programa, un periodo de claro retroceso de la actividad y del empleo, a la vez que se apunta  una débil recuperación para 2014.
  Tras el déficit del 10,6% del PIB del conjunto de las administraciones públicas  registrado en 2012, según el gobierno, en 2013 dicho déficit seria del 6,3% del PIB, frente al 4,5% antes previsto. Tal  evolución implica recortes de gasto público menos acusados que los antes previstos, pero recortes al fin y al cabo.  La Comisión de la UE y el Eurogrupo   han “permitido”, pues, que  hasta 2016 no se sitúe el déficit  público de España por debajo del objetivo tantas veces anunciado del 3% del PIB. 
  En 2012 el PIB de la economía española retrocedió en un -1,4%. La actividad productiva ha descendido en España, pues,  durante seis trimestres consecutivos, a la vista de la previsión negativa de crecimiento publicada por el Banco de España y por el INE para el primer trimestre de 2013. La debilidad de la demanda interna es el elemento determinante de una evolución tan prostrada de la economía española,.

Dentro de dicha evolución del gasto destacó en 2012 la intensa caída de la construcción (-11,5%) y  el significativo retroceso del consumo privado (-2,2%). La consecuencia más negativa de la caída de la actividad, a la que no ha logrado hasta ahora revivir de forma significativa la aportación positiva del  sector exterior (descienden las importaciones y crecen de forma moderada las exportaciones), es el descenso intenso del empleo y el consiguiente aumento del paro. 

Según la Encuesta de Población Activa del INE, en el primer trimestre de 2013 la disminución del número de ocupados fue de 798.500, equivalente a un  descenso relativo del -4,6%.  El aumento interanual del desempleo fue algo más moderado,   563.200, puesto que en un año han salido del mercado de trabajo  235.400 personas. Esa evolución  dice bastante respecto de las previsiones de creación de empleos por parte de la población. 
  Los resultados del primer trimestre de la EPA confirman la dura realidad de un descenso de 3,8 millones de puestos de trabajo entre el primer trimestre de 2008 y el mismo periodo de 2013.  El 43% de los empleos perdidos según dicha fuente lo han sido en el sector de la construcción, cuyo nivel de empleo en 2013 está casi un 61% por debajo del correspondiente a 2008.  
 Al inicio de la crisis había en España 51,1 ocupados sobre la población de 16 y más años, mientras que en el primer trimestre de 2013 dicha proporción era solo del 43,5%. En 2008 la tasa de desempleo era  solo del 10,2%, mientras que dicha tasa ha subido hasta el 27,2% en el primer trimestre de 2013.  Las políticas de recorte del gasto público iniciadas  en 2010 y de  reforma del mercado de trabajo de 2012 no han conducido precisamente a una recuperación del empleo. 
 La  economía española avanza ahora por un camino que la lleva más  a la depresión que hacía otra cosa. La mejora del déficit exterior aparece más como una consecuencia de la debilidad de la demanda que de una expansión de las exportaciones. Como antes se indicó,  los recortes del gasto público (prestaciones sociales e inversión pública, sobre todo), junto a las “reformas”, de las que la del mercado de trabajo es la más destacada, son los componentes básicos de la política económica actual.
 El  FMI ha puesto de manifiesto que el efecto multiplicador de los recortes supera  a la unidad. La política de reducción del déficit puede conducir a mayores descensos de la actividad productiva que lo previsto en principio. Los descubrimientos de “la hoja de Excel” han revelado que una deuda pública elevada no ocasiona necesariamente más desempleo. No hay una ley de hierro que establezca que el crecimiento se  colapse si la deuda pública supera el 90% del PIB (Martin Wolf, “Austerity loses un article of faith”, FT, 24 de abril de 2013).
Los aumentos del déficit público  y de la deuda en España desde el inicio de la crisis han sido consecuencia del débil crecimiento y de la propia crisis financiera, y no al revés, como en ocasiones se llega a decir y escribir.  El soporte aportado a la recuperación desde la política económica de España  ha sido muy débil. 
El tipo de recortes efectuados en España por el gobierno, donde se han disminuido abruptamente las inversiones públicas y en  I+D, a la vez que han  subido los  impuestos y hasta se ha realizado una amnistía fiscal en tiempos de crisis, junto a  la  ausencia de políticas de estimulo al crecimiento a largo plazo, explican la postrada situación de la economía española conforme avanza 2013, el sexto año de la crisis.


[1] JRL pertenece al colectivo “Economistas frente a la crisis”


19 abril 2013

LA VIVIENDA HABITUAL FUE EL MAYOR COMPONENTE DE LOS DESAHUCIOS EN 2012, SEGÚN LOS REGISTRADORES Julio Rodriguez López



 [1]
  La pérdida de empleos derivada de la recesión de la economía española  ha elevado la morosidad en  los préstamos con los que numerosos hogares  adquirieron  la vivienda hasta 2007. Aunque la tasa de morosidad de dichos préstamos,  el 4%  a 31 de diciembre pasado, era muy inferior al 30% de los préstamos a promotor, el saldo de préstamos morosos superaba los 25.300 millones de euros en la fecha citada. Los datos publicados por  “Registradores de España” en abril han revelado la realidad de una cifra  trascendente de compradores de vivienda habitual afectados por la morosidad y el riesgo de desahucio.

  Hasta abril de 2013 se ha dispuesto de información trimestral aportada por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). En  dicha información destacan los datos de procedimientos de ejecución hipotecaria presentados en los juzgados  y los de lanzamientos  ordenados. Entre 2008 y 2012 los totales acumulados han sido de 415.220 procedimientos y  244.400 lanzamientos, destacando la tendencia creciente de dichas magnitudes. 

 Los totales mencionados se refieren a todo tipo de activos inmobiliarios (vivienda habitual, segunda vivienda, plazas de garaje, locales de oficinas, bajos comerciales, naves industriales). Los comentarios de los dirigentes  bancarios apuntaban a que el peso de la vivienda habitual en los totales citados no debía de ser muy elevado. De esto último se derivaba, pues, que el problema de los desahucios tiene un impacto social importante, sobre todo cuando se produce el  suicidio del prestatario, pero que el alcance del problema en el fondo  no es tan acusado. 

 En abril de 2013, el Colegio de Registradores de la Propiedad de  España, ha publicado una estimación para 2012  de los totales anuales correspondientes a procedimientos de ejecución hipotecaria iniciados, adjudicaciones producidas como consecuencia de ejecución hipotecaria y daciones en pago. En los tres casos los datos se han referido exclusivamente a vivienda. Tales  datos han incluido información adicional  sobre las viviendas habituales y sobre  los titulares extranjeros de las viviendas afectadas.  

  En 2012  hubo en España  49.300 procedimientos de ejecución iniciados, 30.050 adjudicaciones  y 11.400 daciones en pago,   correspondientes todos ellos a vivienda habitual. Lo anterior revela que esta última tiene un peso significativo dentro de las magnitudes asociadas con los desahucios, por encima de  lo que en principio se previno. 

 En ese año   los procedimientos iniciados relativos a vivienda habitual supusieron el 53,7% de la cifra total de procedimientos de ejecución iniciados  publicada por el CGPJ. En terminos absolutos fueron las autonomías de Andalucia, Cataluña y Valencia donde más procedimientos se iniciaron. En terminos relativos, referidos al total de hogares correspondiente, fueron Murcia, Valencia y Cataluña las autonomías con la mayor proporción   de hogares afectados por tales procedimientos en 2012. Se advierte el mayor peso de la morosidad de los hogares en  los territorios con mayor volumen de construcción residencial desarrollada, como la Costa Mediterránea. 

La cifra de viviendas habituales adjudicadas, unas 30.050 en 2012, subraya el alcance social  de los desahucios de hogares por impago de los préstamos hipotecarios en España tras el inicio de la crisis  Las 11.400  daciones en pago de viviendas habituales implican  que dicha fórmula no resulta atípica en España. Es posible que  en 2012 los bancos aumentasen el  número de daciones en pago “toleradas”  ante la mayor dimensión que el problema fue adquiriendo en dicho año. 

  En 2012 destacó también la significativa presencia de los deudores extranjeros en las magnitudes analizadas,  el  24,5% de  los procedimientos iniciados en 2012 sobre viviendas  y el 38,7% de las daciones en pago producidas. En Madrid han pesado más los extranjeros, sobre todo ecuatorianos,  en la cuestion de los impagos hipotecarios, que alcanzaron  el  38% de los procedimientos sobre viviendas y casi  el  60% de las daciones en pago  en 2012.
Los datos publicados por los registradores confirman, pues, que en las fases de procedimiento, adjudicación y lanzamiento de activos inmobiliarios  afectados por la morosidad la vivienda habitual  presenta una cuota mayor  que lo inicialmente previsto,   muy por encima del resto de activos inmobiliarios. No es de extrañar, pues, el alcance de las  protestas de los sectores sociales afectados por un sistema de ejecución  tan severo como el vigente en España.

   El Decreto-Ley de la Junta de Andalucía por el que el gobierno andaluz puede  expropiar el derecho de uso de la vivienda a los bancos que vayan a ejecutar una vivienda,  por un periodo máximo de tres años,  ha supuesto otra novedad de interés en el panorama de los procedimientos de ejecución hipotecaria. Lo más relevante, si embargo,  es el contenido  del texto definitivo que la mayoría del PP en el Congreso de los Diputados ha enviado al Senado.a través de las  enmiendas al texto del RDL.27/2012


   Las reformas que el gobierno ha introducido a dicho Real Decreto a su paso por el Congreso mejoran el procedimiento y refuerzan el Código de Buenas Prácticas. Sin embargo, el texto citado  no supone una apertura a la segunda oportunidad,   consagra el 12% (tres veces el tipo de interés legal  del dinero) como tipo a aplicar a  los intereses de demora y mantiene un perfil restrictivo respecto de los hogares a los que se les aplazará  el lanzamiento de la vivienda..  Todo apunta a que el sistema legal vigente en España en materia de ejecución de las deudas hipotecarias que afectan a la vivienda habitual va a  persistir en sus rasgos básicos, lo que le mantiene como el más agresivo en  Europa Occidental




[1] JRL forma parte del colectivo “Economistas frente a  la Crisis”

05 abril 2013

INDICE DE REFERENCIA DE LOS PRÉSTAMOS HIPOTECARIOS Y PLAZO DE ACTUALIZACION Julio Rodríguez López[1]



  Los índices de referencia de los préstamos hipotecarios a comprador de vivienda son  una pieza importante del sistema crediticio. La evolución del tipo de referencia más empleado afecta al ahorro de los hogares cuando dominan los créditos a interés variable. Los índices de referencia hasta ahora usados en España distan de ser óptimos, pero no existe una alternativa clara a los hasta ahora utilizados.

   En los últimos 20 años,  dentro del sistema hipotecario español, uno de los de mayor dimensión del mundo,  los créditos a interés variable han pasado a ser hegemónicos. Así, en 2012, según la Estadística Registral,  el 96,5% de los nuevos préstamos hipotecarios para compra de vivienda fueron a interés variable. En dicho año el 3,5% fueron a interés fijo, el 90% fueron créditos  a interés variable con el euribor  a doce meses como índice de referencia.  El 4,5% lo fueron a interés variable indiciados con el IRPH (índice de referencia de los préstamos hipotecarios).

 Por otra parte, según el Banco de España, los créditos  a interés variable con actualización anual han descendido desde el 90% del total de nuevos préstamos de 2008 hasta el 77% en 2012.  Los  créditos con periodos de actualización  situados entre  uno y cinco años han pasado del 6,2% de 2008 al 20,2% en 2012.  

Los  préstamos a tipo variable indiciados con el euribor a doce meses siguen siendo la fórmula más frecuente. La manipulación probada del Libor por parte de un grupo de grandes bancos europeos y norteamericanos ha arrojado dudas sobre  el contenido efectivo del euribor, en un  tiempo de escaso funcionamiento de los mercados mayoristas de dinero. 

 El fuerte  descenso del euribor en 2012-13  lo han compensado los bancos con un importante aumento del diferencial  entre el tipo ofrecido y el euribor, que ha alcanzado el  2,63% en los dos primeros meses de 2013. El euribor como índice de referencia presenta una importante variabilidad media anual, que fue del 46% entre 2003 y 2012. Dicha variabilidad resulta  más moderada, el 11%, en el caso del tipo de interés medio de los préstamos a comprador de vivienda a plazos superiores a los  tres años.   

  No existe un índice ideal ni la actualización anual de los tipos de interés es lo más conveniente. La fórmula  ideal sería pactar con  un banco un tipo de interés fijo no muy superior al tipo medio de los préstamos a interés variable durante un periodo de tiempo situado entre tres y cinco años. Se tendría prevista  una actualización del tipo  al término de dicho plazo,  estableciendo un referente que podría ser el euribor a doce meses o el tipo medio de los préstamos a largo plazo. 


[1] JRL es vocal del Consejo Superior de Estadística del INE y miembro del colectivo “Economistas frente a la crisis”.