10 febrero 2013

DESAHUCIOS HIPOTECARIOS: LENTOS CAMBIOS NORMATIVOS Julio Rodriguez López



   En noviembre de 2012 un Real Decreto Ley, el 27/2012, impuso una moratoria de dos años (hasta el 15.11.2014) a los  lanzamientos (desahucios) de las viviendas habituales ocupadas por deudores morosos  con especial riesgo de exclusión. Dicha norma condicionaba la moratoria al caso de  que la entidad acreedora se hubiese adjudicado la vivienda. Se consideró como hogares con riesgo de exclusión  a los que percibiesen unos ingresos no superiores a 3 IPREM (algo menos de 1.600 euros/mes) y que además reuniesen requisitos adicionales que  han limitado de forma significativa   el alcance de la norma en cuestión.

  La acumulación de desahucios que se produjo en el último trimestre de 2012, las frecuentes protestas y  manifestaciones opuestas contra  los mismos realizadas, sobre todo,  por la Plataforma de  Afectados por la Hipotecas, junto a los casos de suicidios asociados con el  lanzamiento judicial,  estan en el origen de la modesta moratoria legal que ha  introducido el citado Real Decreto.   Además, las entidades de crédito han ralentizado desde diciembre  los lanzamientos y han reforzado la negociación con los deudores. De este modo la tensión social asociada con  los desahucios ha aflojado algo desde diciembre, aunque los problemas de base siguen en pie. La intervención en la Comisión de Economía del Congreso  de la dirigente de la Plataforma citada, Ada Colau, y un nuevo suicidio en Córdoba pueden reactivar dicha tensión social.

  En enero de 2013 se ha acordado entre gobierno y bancos  la creación  de un “Fondo Social de Viviendas” para alojar a personas que han sido desahuciadas  desde 2008 y que tengan  un bajo nivel de ingresos y un claro riesgo de exclusión social.  El fondo en cuestión se formará  a partir de las viviendas  que aporten los bancos, que llegarán a las  6000, de las que Bankia proporcionará  1000.   Dichas viviendas se alquilarán a los desahuciados  a unas rentas por debajo del mercado y  a un plazo que podrá llegar hasta los 3 años.

  La elección de los  hogares que alquilen las viviendas corresponderá a los bancos propietarios. Como no se conoce el número de hogares que han perdido su vivienda como consecuencia de la morosidad  hipotecaria, no se puede opinar con precisión sobre el alcance real de la creación del fondo en cuestión, que en todo caso parece va a  tener una  incidencia reducida.

  El Real Decreto Ley  27/2012  ha sido convalidado en el Congreso de los Diputados y  se encuentra en fase de tramitación  como proyecto de ley. El  Ministerio de Economía y Competitividad ha anunciado   la realización de algunas enmiendas adicionales al texto legal citado. Tales enmiendas se   destinan sobre todo a mejorar el procedimiento de ejecución, uno de los principales problemas de la  actual normativa vigente en  España en materia de desahucios, y también incluyen modificaciones en la legislación hipotecaria.  

 En las enmiendas previstas el gobierno indica que las  situaciones de insolvencia o de morosidad son una minoría en España. El comentario optimista del  gobierno se deriva de que la tasa de morosidad de los préstamos para compra de vivienda está muy por debajo de la media de los créditos bancarios. Para  el conjunto de préstamos la tasa media de morosidad fue del 11,5% a fines de noviembre de 2012. La tasa correspondiente a los préstamos para compra y rehabilitación de vivienda era del 3,63% a 30.9.2012.

 Sin embargo, en este último caso la morosidad recae sobre un amplio volumen de préstamos, 639.522 millones de euros en la fecha citada. El saldo vivo de créditos morosos  de hogares por dicho concepto era, pues, de 23.227 millones de euros, segun el Banco de España. A la vista del ritmo intenso de variación registrado en 2012, dicha cifra pudo  elevarse  a 25.000 millones de euros a 31 de diciembre pasado.  La evolución citada implica, pues, que el problema de la morosidad de los hogares  en los préstamos con los que se adquirió una vivienda puede seguir creciendo. Los conflictos derivados de los posibles desahucios podrán reaparecer  en cualquier momento de 2013. 

 El reformismo del gobierno en materia de la normativa relativa a los desahucios  por impago del prestamo hipotecario con el que se adquirió la vivienda continua siendo muy modesto. Del contenido y alcance real de las enmiendas de adición previstas  para el proyecto de Ley de  Medidas urgentes para Reforzar la Protección a los Deudores Hipotecarios no se derivan reformas espectaculares..

 Ente otros aspectos, se debe de impedir que el precio de remate de la subasta del bien sea inferior al 80% del valor de tasación empleado en la concesión del préstamo, pudiendo llegarse a la dación en pago en el caso de la vivienda habitual. . Se tiene que ampliar el umbral de insolvencia previsto ahora en el  “Código de Buenas Prácticas”,  haciéndolo obligatorio para las entidades de crédito. 

Se debe de avanzar hacia el establecimiento en España de una ”ley de segunda oportunidad”, en línea con lo existente en otros países de Europa occidental, por la que el ciudadano que incurre en insolvencia no culpable puede acogerse a un plan de pagos para afrontar el sobreendeudamiento. Y debe de cambiarse en profundidad un procedimiento que sigue siendo acusadamente favorable para las entidades prestamistas.

03 febrero 2013

Un mito se derrumba.El de que los precios de la vivienda no bajan. Julio Rodriguez López

 Junto a las supuestas ventajas de la vivienda en propiedad frente al alquiler, el de los precios siempre crecientes de la vivienda es uno más de los mitos que la actual crisis del mercado de vivienda ha derrumbado. En el caso de España, donde el precio medio del cuarto trimestre de 2012 fue de 1.531,2 euros el metro cuadrado, los precios han acumulado pesadas pérdidas a fines de 2012.

En cuanto al recorrido a la baja de los precios desde el inicio de la crisis, la estadística del Ministerio de Fomento, apoyada en las tasaciones, bajó en un 27,1%. Tales descensos fueron más potentes en el caso de la tasadora Tinsa (-33,3%) y en el del índice de precios de vivienda del INE (-30,8%), obtenido este último a partir de los valores declarados ante notario. 

Dichos indicadores coinciden tanto en la intensificación de los descensos experimentados en 2012 como en los dos dígitos alcanzados por los retrocesos sufridos en el pasado año. La caída del PIB en 2012 (-1,4%) y del empleo (-4,8%, según la EPA), el persistente racionamiento de crédito y las expectativas negativas de los precios explican tanto la debilidad de la demanda como el casi colapso de la nueva oferta.

Los dos reales decretos Guindos aparecidos en el primer semestre de 2012, encaminados a lograr que los activos bancarios se aproximasen a los valores de mercado, crearon un marco favorable a que las entidades de crédito estuviesen dispuestas en 2012 a vender las viviendas de sus balances a precios más reducidos y razonables que en los años precedentes. Se está todavía lejos en España de la intensidad de los descensos de precios de países que también han sufrido de burbuja inmobiliaria, como es el caso de Estados Unidos e Irlanda (-50%).

De los datos de Tinsa se deriva que las mayores caídas de precios en España desde fines de 2007 han tenido lugar en la costa mediterránea, en la que los precios de la vivienda han disminuido en más del 40%. En las grandes ciudades y capitales los retrocesos también han sido significativos, según la misma fuente, aunque los precios de dichas áreas geográficas siguen siendo los más elevados.

El Censo de Población de España de 2011 ha revelado la caída del segmento de población más activo en lo que a creación de nuevos hogares se refiere. La última EPA ha presentado un más que débil aumento del número de hogares, solo 12.700 más a fines de 2012 que 2011. La caída del empleo ha frenado en seco la creación de hogares, a lo que se añade una significativa emigración de jóvenes. En dicho contexto son posibles, pues, nuevos descensos en los precios de la vivienda en 2013.
El Pais 1.2.2013

Julio Rodríguez López pertenece al colectivo Economistas Frente a la Crisis.

02 febrero 2013

Motril. el Censo de 2011 y el mercado de trabajo en 2012. Julio Rodriguez López



 Los resultados del último Censo de Población de España  aportan  información de interés sobre el comportamiento de la población de Motril en el decenio comprendido entre 2001 y 2011. Motril vio crecer su población en dicho periodo por encima de la media provincial y del conjunto de España, a la vez que  sufrió un significativo envejecimiento de la misma. Por otra parte, las cifras del mercado de trabajo en Motril indican que esta ciudad  sufrió  un nuevo descenso del número de empleos en 2012, según la afiliación a la Seguridad Social, y que también registró un nuevo aumento en el número de parados registrados. 

Los resultados del Censo de Población de 2011 en Motril
  El último Censo de Población de España  no se ha realizado, como en los anteriores,  a través de información obtenida por los agentes censales mediante una visita o comunicación a cada hogar. En su lugar, y para ahorrar  costes, se ha usado la información de los Padrones Municipales de población,  depurados por el INE. De dicha depuración resulta una población estimada en el Censo inferior a la obtenida en los Padrones Municipales. 

   Según dicha fuente estadística, a   1º de noviembre de 2011 la población de Motril ascendió a 60.460 habitantes. Esto  supuso un aumento importante,  de 9.162 habitantes,  sobre la misma fecha del censo anterior de  2001. Dicho  aumento   intercensal de la población de Motril solo fue superado en el pasado por  Censo de  1981. La variación relativa de la población de Motril  sobre el Censo precedente,  el 17,9%, fue superior a la de la provincia de Granada (12,2%)  y a la del conjunto de España (14,6%). 

  El importante aumento de la población registrado en España entre 2001 y 2011 ha estado influido de manera decisiva por la fuerte inmigración experimentada en la etapa de auge económico que terminó en 2007. En 2011 dicha población ascendió en España a 5,5 millones de habitantes, que suponen el 11,2% del conjunto de la población nacional.  En Motril el número de extranjeros residentes ascendió en la fecha del Censo a 6.290. Esto supone el 10,4% de la población, menos de un punto porcentual por debajo de la media nacional. 

 Una información de interés aportada por el Censo de 2011 es la de la composición de la población por edades para cada municipio. En el caso de Motril, la edad media estimada de la población  pasó desde los 35,4 años de 2001  a los 37,7 de 2011. A pesar del “salto” registrado por la edad media de la población, esta última está sensiblemente por debajo de los 41,5 años de España y de los 40,3 de la provincia de Granada. La población de Motril con edades comprendidas entre los 20 y los 34 años, intervalo en el que resulta más intensa la creación neta de hogares, ha crecido respecto del último censo, mientras que en España dicho intervalo de población ha disminuido, lo que en principio implica un  mayor dinamismo potencial en  la población de la Costa de Granada. 

La estadística oficial de población es la obtenida en los padrones municipales. El último padrón publicado a nivel nacional por el INE es el de 2012, en el que Motril aparece con una población de 61.171 habitantes, unos 700 habitantes por encima del resultado del Censo de noviembre de 2011. Los resultados de los padrones anuales  revelan la presencia de una clara desaceleración en el aumento poblacional  después de 2007. Así, entre 2001 y 2007 la población de Motril aumentó a  un ritmo medio anual de  1.098 habitantes, el 2,4% anual, mientras que entre 2007 y 2012, el periodo transcurrido de la crisis,  dicho  ritmo fue solo de 534 personas, un 0,9%.  

El mercado de trabajo en Motril en 2012
   En la afiliación a la Seguridad Social en Motril destaca, en primer lugar, la fuerte presencia del apartado relativo al  “sistema especial agrario” que, con 3727 afiliados, supone el 21,6% del conjunto de la afiliación, mientras que en el conjunto de España la participación de dicho componente es solo del 5%. En segundo lugar, la proporción de afiliados del régimen especial de autónomos tambien supera en Motril  la media nacional, con un 21,4% del total, frente al 18,5% de España.  Lo anterior tiene bastantes implicaciones a la hora de analizar el comportamiento del mercado de trabajo en Motril. 

 El total de afiliados en alta a la Seguridad  Social a 31.12.2012, 17.273,   descendió en Motril en 513, un -2,9%,  sobre el existente a fines de 2011. Dicho descenso fue inferior al correspondiente a España (-4,6%) y a la  provincia de Granada (-5,1%). Al inicio de la crisis el descenso del empleo fue más intenso que en España por el mayor peso de los afiliados en la construcción. Sin embargo,  en los dos últimos años  dicho descenso ha tenido menos fuerza en Motril que en el resto de España. 

 En todo caso,  los 17.273 afiliados de diciembre de 2012 suponen 4.000 empleos menos que los 21.295  de  diciembre de 2007. La crisis ha golpeado de lleno a Motril. El retorno a la agricultura de trabajadores antes ocupados en la construcción de viviendas ha frenado, pero no eliminado,  la intensidad de la pérdida de empleos. El número de parados registrados en las oficinas de empleo en Motril ascendió a 7.564 a fines de diciembre de 2012,  464 mas que en la misma fecha de 2011.  La llegada de jóvenes a la edad laboral y la caída del empleo explican el nivel especialmente elevado del desempleo en esta ciudad, cuyas potencialidades productivas, particularmente en la agricultura y en la industria,  estan muy por encima de los  niveles presentes de actividad y de  producción.
 IDEAL 2.2.2013

27 enero 2013

La economia política del ministro de Medio Ambiente. Julio Rodriguez López



  En el actual gobierno destacan algunos aspectos  de la actuación del titular del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente. En principio, el perfil ecologista de dicha actuación no se advierte por ninguna parte. Las actuaciones más controvertidas del Ministerio en cuestión  suelen ir acompañadas de declaraciones  del titular del mismo, Miguel Arias Cañete,  propias de concejal  de Urbanismo de cualquier ciudad costera. Lo que si evidencian dichas declaraciones es que el modelo productivo que parece defender el gobierno no ha cambiado en absoluto respecto del que dominó la trayectoria de la economía española en la etapa de la burbuja inmobiliaria. 

 Con motivo de la tramitación de la nueva ley de Costas,  desde el Ministerio de Medio Ambiente se ha defendido la reducción de la zona protegible hasta solo 20 metros de la línea del litoral (hasta ahora dicha línea se situaba a cien metros).  También se han legalizado  indiscriminadamente   las viviendas construidas  sin licencia de obras en dicha zona. La justificación ha sido que así se apoya al turismo, que es la actividad que más ingresos aporta a España, según dicho del ministro.

 En otras ocasiones   Arias Cañete ha manifestado que el turismo es la primera industria  española. En la “cuenta satélite” del turismo, realizada por el INE,  se estimó que dicha actividad explica el 11% de la actividad productiva en España. Existe, pues, un 89% del PIB procedente de otras actividades productivas, entre ellas la agricultura, circunstancia que el titular de Medio Ambiente no parece tener en cuenta. 

 Cuando se analiza lo sucedido en la pasada etapa de intensa construcción residencial,  se señala a la expansión crediticia como el principal factor causante de los excesos cometidos en lo que  a construcción de nuevas viviendas se refiere. Se deja de lado al papel determinante que  desempeñó en dicho proceso  la calificación masiva de suelo  como de urbanizable residencial por parte de las autoridades locales y autonómicas. La aportación crediticia  a dicha expansión fue el “lado monetario” de lo sucedido.  

 Existió, además, un  “lado real”,  consistente en la facilidad urbanística a  proyectos que implicaban unos beneficios extraordinarios para los titulares de dichas operaciones. Estas  últimas  con frecuencia no respondían al interés general de las ciudades donde se localizaban tales desarrollos.

El diario británico Financial Times ha comentado que en España se  construyó  una pirámide inútil, visible en el millón de viviendas vacías, que se financió con un endeudamiento masivo de hogares y de empresas. Las entidades de crédito  adquirieron una pesada deuda frente al resto del mundo. Dicho  endeudamiento privado  pesa ahora de forma relevante sobre la economía española y se va transformando de forma gradual en deuda de todos los españoles. Esto se advierte,  a título de ejemplo,  en la forma en la que el “banco malo”, Sareb, va  a financiar  un balance de 60.000 millones de euros, en el que se incluirá una masa sustancial de activos inmobiliarios “tóxicos”.

  Las ciudades próximas a la Costa sufrieron un proceso de expulsión de actividades productivas, en muchos casos competitivas. Dicha expulsión  se realizó para destinar el suelo así “liberado” a la  construcción de nuevas viviendas, sin apenas previsión de demanda. La presión de algunos ayuntamientos sobre  fábricas que resistían llegó a ser asfixiante. El pretexto era el fomento del turismo. Tras el “pinchazo” de la burbuja, la superficie de suelo calificado como de residencial no construido es ahora espectacular.

  El denominado “turismo residencial” crea empleos cuando se construyen las viviendas.  Una vez terminada  dicha construcción  lo que queda son enormes ciudades de viviendas vacías, con”las persianas bajadas”, donde el silencio domina la mayor parte del año. Las oficinas de empleo de dichas ciudades  están llenas de albañiles en paro. En las oficinas de urbanismo de los ayuntamientos confían en que retornen  los créditos que reactiven el viejo modelo.  El suelo  queda a la espera de  nuevas burbujas. Los proyectos están lejos  del interés general,  que en muchos casos aconsejaría pasar desde suelo residencial a suelo destinado a servir de base a nuevas actividades productivas.

El discurso del ministro Arias Cañete no puede ser más diáfano. Por el mismo resbalan aspectos trascendentes como la necesidad imperiosa de diversificar la oferta productiva española, el conveniente fomento de  actividades competitivas que permitan  exportar  al resto del mundo, el interés de que una parte mayor de la demanda interna se cubra con producción nacional.  La modernidad no radica en la limitación de la oferta productiva española a un panorama destinado  en exclusiva al “sol y playa”. Dicho discurso resulta demasiado familiar, aunque  suene raro en boca de un ministro de Medio Ambiente.     



[1] JRL es miembro del colectivo “Economistas frente a la crisis”