27 mayo 2014

UN AÑO DE LA LEY DE PROTECCIÓN A LOS DEUDORES HIPOTECARIOS Julio Rodríguez López


  Las insolvencias por impago de préstamos hipotecarios para compra de vivienda crecieron con fuerza en España  desde el inicio de la crisis. El retroceso del empleo y  el excesivo esfuerzo que supone  el acceso a la vivienda en una alta proporción de  los préstamos concedidos hasta 2007  explicaron dicho aumento.  El procedimiento legal de ejecución hipotecaria vigente hasta 2013 ha sido   ineficiente y poco equitativo  en España.  La vigente ley 1/2013, de medidas para reforzar la protección a los deudores hipotecarios (BOE de 15.5.2013), recogió las modificaciones más importantes introducidas entre 2011 y 2012, pero el camino  recorrido es insuficiente..

 Hasta abril de 2013 solo se dispuso en España de datos trimestrales sobre ejecuciones hipotecarias procedentes del  Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).  Entre 2008 y 2013 los totales acumulados han sido de casi 500.000 procedimientos de ejecución presentados y  309.560 lanzamientos. Dichas  actuaciones siguieron  una tendencia creciente desde 2007  y se han estabilizado entre 2011 y 2013 en unos niveles elevados. Las magnitudes recogidas  en la estadística judicial se refieren a todo tipo de activos inmobiliarios.

Los datos de 2012-2013 publicados por el Banco de España en  “Nota” de 19.5.2014 han confirmado la persistencia del  problema, a la vista del  elevado número de entregas de viviendas efectuadas  en dicho periodo a las entidades de crédito.  En 2013 hubo  38.961 entregas de viviendas, (39.051 en 2012) de las que 17.907 fueron voluntarias y 21.054 correspondieron a entregas judiciales (incluyen viviendas vacías y ocupadas). Según dicha información,  casi un 30% de los lanzamientos  hipotecarios publicados por el CGPJ para dichos años correspondió  a viviendas habituales, desalojadas por procedimientos judiciales. 

Si  la  proporción de 2012-13  se aplica a todos  los lanzamientos hipotecarios producidos en el periodo 2008-13, resultaría un total de más de 90.000 viviendas habituales entregadas a  los bancos como consecuencia de los procedimientos de ejecución iniciados en dicho periodo. En cuanto al procedimiento español de ejecución hipotecaria, el artículo 1911 del Código Civil establece que el acreedor se puede quedar con todo el patrimonio del deudor para recuperar el préstamo. El artículo 105 de la Ley Hipotecaria estableció la garantía personal e hipotecaria del deudor. La Ley de Enjuiciamiento Civil (Ley 1/2010) establece  que, si  una vez producido el impago del préstamo, el bien se saca a subasta y  esta queda desierta,  el banco se puede quedar con la vivienda abonando solo el 70% del valor de tasación de la misma.

Las entidades de crédito pueden reclamar al deudor la diferencia entre el importe de la deuda, aumentada en los intereses de demora y el 70% citado del valor por el que el bien hubiese salido a subasta, junto a las costas del procedimiento. En el procedimiento la entidad de crédito puede embargar el salario del deudor, al que se le reconoce  un derecho inembargable equivalente al 150% del Salario Mínimo (SMI) (961 euros). El que el valor de la vivienda sea el 70% del valor de subasta (que puede ser el 50% del precio al que compró el deudor), los pesados intereses de demora del periodo que va entre el impago y la subasta y la hipoteca salarial  configuran un sistema muy favorable para los bancos. La subasta del piso inicia  los problemas de los deudores. 

La ley 1/2013, entre otros aspectos,  suspende  por dos años los desahucios de las familias en especial riesgo de exclusión y modifica la normativa hipotecaria vigente. Ejemplos de dicha modificación son la  limitación de  los intereses de demora exigibles, hasta tres veces el tipo de interés legal del dinero en caso de vivienda habitual, y la reducción  a 30 años el plazo máximo  de  los préstamos hipotecarios para compra de vivienda.

El gobierno  fomentará la creación de un fondo social de viviendas destinadas a ofrecer cobertura a las personas desalojadas de su vivienda habitual, las cuales pagaran un alquiler moderado durante dos años. Dicho fondo social se integrará con viviendas cedidas por los bancos y estos se las ofrecerán  a deudores desalojados de su  vivienda como consecuencia de un procedimiento  desarrollado a instancias del banco en cuestión.

 El primer fondo social de viviendas se creó en enero de 2013. En un año de vigencia del mismo alojó  a  780 hogares. Frente a  los 90.000 desahucios judiciales  que han podido producirse, el alcance de dicho fondo resulta muy reducido. Un dictamen del Banco Central Europeo  sobre la ley en cuestión subraya que “la ejecución hipotecaria debe de considerarse como el último recurso…La iniciativa del fondo social de vivienda debería ser parte de una estrategia amplia e integrada de gestión de las dificultades relacionadas con las hipotecas”.

 Tras la implantación de la nueva ley, el procedimiento de ejecución español no resulta todavía  equiparable al vigente en la mayoría de los países de Europa Occidental, denominado como de “segunda oportunidad”. Según dicho sistema  al moroso en situación de “insolvencia sobrevenida no dolosa” se le puede liberar de las deudas pendientes, incluso sin consentimiento del deudor. La ley 1/2013, a pesar de algunas mejorías sobre el pasado, queda lejos del sistema más frecuente en Europa.

Junto a lo anterior, resulta evidente que a la política de vivienda le ha salido un nuevo demandante en España. Hasta ahora dicha política pretendía facilitar el acceso a la vivienda en condiciones razonables de accesibilidad a  los hogares con menos recursos. A partir de ahora la política de vivienda deberá aportar respuestas a los hogares desahuciados de las viviendas como consecuencia de un desalojo derivado del impago del préstamo hipotecario.  Está claro que el fondo social promovido por el gobierno está lejos de ser una respuesta satisfactoria.

Una versión mas reducida de este articulo se publicó en la revista El Siglo de 26.5.2014




23 mayo 2014

UN REPASO A LAS ESTADÍSTICAS: EJECUCIONES, LANZAMIENTOS, ADJUDICACIONES Julio Rodriguez Lopez



Desde 2007 ha destacado el aumento de  la morosidad de los préstamos  y de las ejecuciones hipotecarias  consiguientes a los impagos. La tasa de morosidad de los créditos a hogares para compra y rehabilitación de vivienda ha experimentado aumentos significativos, pasando desde el 0,43% de diciembre de 2006 hasta el 6,0% de diciembre de 2013,  frente al 13,6% para todos los créditos al sector privado en la misma fecha. 

Dicha morosidad  es muy inferior a la de los préstamos a  la promoción y construcción de las mismas, próxima al 40%. El elevado saldo vivo de  los créditos para compra de vivienda, 604.935 millones a 31.12.2013,  hace que el saldo de los créditos morosos  de hogares por dicho concepto alcance una cifra absoluta elevada, 36.182 millones de euros. Los conflictos derivados de los posibles desahucios derivados de la mayor morosidad son potencialmente  importantes.

 Hasta abril de 2013 solo se dispuso en España estadísticas sobre ejecuciones hipotecarias procedentes del  Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), con periodicidad trimestral.  Se dispone, entre otros aspectos, de datos sobre el número de procedimientos de ejecución hipotecaria y sobre el número de lanzamientos practicados por los Tribunales Superiores de Justicia.

 Entre 2008 y 2013 los totales acumulados han sido de casi 500.000 procedimientos de ejecución presentados y  309.560 lanzamientos, con una tendencia creciente hasta 2010, que se estabilizó después, a niveles elevados, entre 2011 y 2013. Las cifras de 2013 fueron de 82.680 procedimientos  y de 65.182 lanzamientos.

Las magnitudes recogidas   en la estadística judicial se refieren a todo tipo de activos inmobiliarios. En la fecha citada de 2013  el Colegio de Registradores de la Propiedad de  España[1] publicó  una estimación para 2012 a partir de una encuesta directa y voluntaria a los registros de la propiedad.
Según esta fuente, en vivienda habitual, en 2012  hubo en España  49.300 procedimientos de ejecución iniciados, 30.050 adjudicaciones  y 11.400 daciones en pago. Los procedimientos estimados por los registradores  supusieron el 53,7% de la cifra total de procedimientos de ejecución iniciados  publicada por el CGPJ.  Murcia, Valencia y Cataluña fueron las autonomías con la mayor proporción de hogares afectados por tales procedimientos en la estadística registral.  

Las viviendas habituales adjudicadas se elevaron a  30.050 en 2012, según dicha fuente.  Las 11.400  daciones en pago de viviendas habituales de 2012 implican  que dicha fórmula no es infrecuente en España . Los datos del Poder Judicial revelan  la presencia de un aumento del 218,7%  de las ejecuciones hipotecarias entre 2007 y 2013, donde Cataluña (304,2%) presentó el crecimiento mayor  y el País Vasco  registró el aumento más moderado (39,9%).

En mayo de 2013 el Banco de España[1] publicó  los resultados de una encuesta entre entidades de crédito con más del 85% del crédito hipotecario vivo para compra de viviendas. Dichos  datos se han reestimado posteriormente, pues el Banco obligó después  a las entidades de crédito a remitir  dicha información mediante la CBE 1/2013, de 24 de mayo[2]

En 2012 hubo 39.051 entregas de vivienda habitual a  las entidades de crédito, de las que 19.716 fueron voluntarias (incluidas 15.174 daciones de pago), y 19.335 lo fueron por medio de la vía judicial,  en el 85% de los casos con la vivienda vacía y en el resto con la vivienda ocupada.

       Los datos de 2013 publicados por el Banco de España en  “Nota” de 19.5.2014[3] confirman la persistente intensidad del problema en dicho año, a la vista del  elevado número de entregas de viviendas en dicho periodo a las entidades de crédito, 38.961. De dicho total  17.907 fueron entregas  voluntarias, incluidas las daciones en pago, y 21.054 correspondieron a entregas judiciales.

  Los datos de 2012-13 del Banco de España pueden implicar que  casi un 30% de los lanzamientos  hipotecarios publicados por el CGPJ para dichos años correspondieron a viviendas habituales, y que el 70% de los lanzamientos correspondió a viviendas.  Si la proporción citada de entregas  de viviendas habituales  derivadas de procedimientos judiciales correspondientes a 2012-13  se aplica a los lanzamientos hipotecarios producidos en el periodo 2008-13, resultaría un total de más de 90.000 viviendas habituales entregadas a  los bancos como consecuencia de los procedimientos de ejecución iniciados en dicho periodo. 

Un sistema de ejecución  tan severo como el vigente en España se está aplicando a unos préstamos contraídos en una etapa de dinero fácil y de escaso rigor en  la asunción de nuevos riesgos por parte de las entidades de crédito. Durante esta década (1997-2007) “el ahorro familiar se incentivó fiscalmente para la compra de vivienda habitual y las entidades financieras otorgaron  para ello préstamos hipotecarios a discreción a empresa y particulares” (C. Jiménez Segado, Claves 2013). 

Según el Ministerio de Economía y Competitividad, en la “Guía práctica del Fondo social de Vivienda”, en el primer año de aplicación del Fondo (1913) se recibieron 1.537 solicitudes y se adjudicaron 780 viviendas. Esta cifra resulta a todas luces reducida respecto de la dimensión alcanzada por  los desahucios producidos entre 2008 y 2013, lo que señala la debilidad de dicho instrumento.   


[1] Banco de España, 2012, “Nota Informativa sobre la presentación  de una nueva estadística de procesos de ejecución hipotecaria sobre viviendas”, 10 de mayo.
[2] Banco de España, “Nota Informativa sobre los procesos de ejecución hipotecaria sobre viviendas. Datos revisados de 2012 y primer semestre de 2013”, 28.enero.neris revisados de 2012 y prier semetrede 2013"iptecarira sobre viviewndasercicoisde 2012-13.mobielrioar
[3] Banco de España, 2014,  “Nota Informativa sobre los procesos de ejecución hipotecaria sobre viviendas. Total entidades de depósito”, 19 de mayo.


[1] Registradores de España, “Panorama Registral. Impagos hipotecarios de vivienda”, Abril  2013  

19 mayo 2014

ÚLTIMOS DATOS SOBRE EL MERCADO DE VIVIENDA.UN COMENTARIO Julio Rodriguez López


  El INE publicó en la segunda semana de mayo   información sobre las compraventas de viviendas registradas en marzo de 2014, con datos procedentes de los Registros de la Propiedad. Tras los fuertes descensos interanuales de enero y febrero de dicho indicador, en marzo ha habido un cambio notable en el panorama del mercado, al aparecer una variación interanual superior al 22%. 

La información publicada por el Consejo General del Notariado ha señalado la presencia de aumentos interanuales  notables en las transmisiones de viviendas en los meses de enero y febrero del año en curso. Los datos de los notarios captan  la realidad de las compraventas de viviendas antes que los procedentes de los registros, puesto que, tras la compraventa formalizada ante notario,  el registro se efectúa en torno a unos dos meses después.

Es posible, pues, que las ventas reales de viviendas hayan crecido por encima del 40% en el primer trimestre de 2014 sobre el año precedente , lo que puede indicar  que el mercado de vivienda empieza a mostrar un cambio significativo en la situación de la demanda y que ha cambiado  la fase del ciclo del mercado de vivienda. Este ultimo pasaría   a tener un perfil ascendente tras la larga etapa de recesión sufrida . El comportamiento del indicador de compraventas registradas en enero-febrero correspondía en realidad a  lo sucedido en noviembre-diciembre de 2013. En estos meses  meses la comparación con el año anterior resultaba muy negativa por  los aumentos de ventas a que dio lugar a fines de 2012 el anuncio de que el IVA pasaba desde el 4% al 10% y de que en 2013 se eliminaba la desgravación fiscal a la compra de vivienda habitual en el caso de los nuevos adquirentes. El indicador de transmisiones del Ministerio de Vivienda del primer trimestre de 2014, de próxima aparición,  es muy probable que muestre una recuperación en linea con lodatos publicados por los notarios. 

 La mejoría de las ventas de viviendas  en en el primer trimestre de 2014 fue paralela  al comportamiento asimismo positivo de los nuevos créditos bancarios formalizados a compradores de vivienda, según la estadística correspondiente a una encuesta deBancde España. En el primer trimestre  de 2014 dichos créditos crecieron en un 31,5% sobre el mismo periodo de 2013, . En dicha evolución hay que destacar  que el total de nuevas formalizaciones  retrocedió de forma espectacular entre 2007 y 2013, por lo que también en este caso se advierte que el ciclo "ha dado la vuelta".  

Las iniciaciones de viviendas no parecen haber reaccionado en el periodo comentado de 2014, aunque en el caso de Madrid  se observó un cambio de tendencia en el 2º semestre de 2013, lo que hizo que en  el pasado año  dicha autonomía fuese una de las pocas que registró aumento  en las nuevas construcciones. Los precios de las viviendas han frenado de forma sustancial el descenso  y se puede decir que "están tocando fondo" en la primera mitad de 2014, evolución que también se advierte en los alquileres, según datos de Fotocasa..

En Estados Unidos, donde llevan mas de un año de recuperación, esta ultima adolece de cierta debilidad, ante el débil ritmo de creación de nuevos hogares. Los jóvenes   tardan ahora  mas tiempo  de lo habitual en emanciparse, lo que debilita la demanda de viviendas y hace ganar peso al alquiler. Esta   evolución  sucede aun  con mas intensidad en el caso de España, a lvista de la fuerte desaceleracion registrada en el numero total de hogares. Dicha evolución puede anticipar el futuro del mercado de  vivienda, donde esta pover el alcance y profundidad de la recuperación que ventas y nuevos créditos han presentado en el inicio de 2014.

12 mayo 2014

LA RECUPERACIÓN ES COSA DE LAS VARIABLES FLUJO Julio Rodríguez López


  Las previsiones de primavera de la Comisión Europea han confirmado la presencia de un proceso de recuperación en la economía española. Según  tales previsiones, la economía española puede crecer a un ritmo del  1,1%  y del  2,1% en 2014 y 2015, respectivamente (-1,2% en 2013). La actividad productiva habría, pues, dejado de descender en España, después de seis años de prolongado retroceso, en los que la caída media anual del PIB  estuvo próxima al 1% y el empleo se redujo en un promedio anual del 3%.

El cambio de ciclo de la economía española, que se inició en la segunda mitad de 2013, no ha sido una evolución aislada, resultante de una política económica no precisamente expansiva.  Se trata “de una recuperación  más duradera que las registradas después de 2008, que está teniendo lugar en la Unión Europea y en la Eurozona” (Comisión Europea, European Economy, 3/2014). El mayor ritmo de aumento del comercio mundial también subraya el carácter generalizado de la recuperación a nivel mundial. El cambio que está sucediendo ahora en España se integra, pues,  en un proceso de recuperación  general que al fin ha llegado a la Eurozona.

 Los niveles de actividad y de empleo  del primer semestre de 2014 están todavía situados en España por debajo de fines de 2011, que fue cuando entró en funciones el actual gobierno. El cambio cíclico registrado desde 2013 por la actividad y el empleo tiene lugar  en un contexto de inflación reducida, de superávit exterior y de  constante aumento de la deuda pública.

 Tras crecer  a un ritmo intertrimestral del 0,4% en el primer trimestre de 2014, el PIB de España está ahora  un 6,8% por debajo del nivel correspondiente al primer trimestre de 2008, último periodo de crecimiento  inmediatamente anterior a la última recesión. Asimismo, el PIB de España está  situado  un 17,3% por debajo del volumen que habría alcanzado de haber mantenido una modesta  tendencia de crecimiento del 2% anual después del periodo citado de 2008.  De continuar creciendo el PIB a un ritmo similar al del primer trimestre de 2014, podría alcanzarse   el nivel  de actividad previo a la crisis en el tercer trimestre de 2015.

  En materia de empleo,  en  2014 la distancia respecto de los niveles  previos a la crisis resulta bastante más acusada que en el caso del PIB. Los empleos EPA han disminuido en  casi 3,7 millones desde el principio de 2008 hasta el primer trimestre de 2014, un 18,5% en seis años. Para alcanzar el nivel de empleo perdido sería preciso crear durante diez años consecutivos un volumen  medio anual de 370.000 puestos de trabajo, esto es, el empleo debería aumentar en dicho periodo en torno al 2% anual, evolución que parece difícil de lograr. La previsión de la Comisión Europea   sobre  el empleo en España para  2014 y  2015 es de una variación anual del 0,4% y del 1,2%, respectivamente, muy lejos de las tasas necesarias para recuperar el empleo perdido.

  En 2014 se recuperan con moderación las magnitudes flujo (actividad, consumo), mientras que la evolución de las magnitudes stock (empleo, paro) resulta más problemática. La situación por la que ha atravesado la economía española entre 2007 y 2013   no ha sido la de una recesión ordinaria. En dicho periodo ha habido  problemas de solvencia en los  sectores público y privado, han desaparecido cientos de miles de empresas, han disminuido las prestaciones sociales   y ha tenido lugar una  crisis bancaria que se ha llevado por delante a las cajas de ahorros, la mitad del sistema financiero en 2007. “Los flujos determinan como se sienten los inversores, los stocks determinan como se siente la gente” (Wolfgang Munchau, “Confidence is a  poor measure of economic  health”, FT, 27.4.2014).

 Una recesión tan prolongada como la sufrida por la economía española expulsa del mercado de trabajo a bastantes personas, como lo refleja la caída de la población activa y el aumento de los inactivos. Así, en el último trimestre de  2007  la tasa de empleo en España (ocupados por población de 16 y mas años) era del 54,38%. En el primer trimestre de 2014 dicha tasa en cuestión era solo del  44,06%.

 La recuperación de la actividad económica y del empleo tendrá que prolongarse  durante bastante tiempo hasta llegar a alcanzar el punto de partida, en este caso  el primer trimestre de 2008. Al  ritmo de la recuperación de  2014 el retorno al empleo del pasado pre-crisis se puede prolongar durante  toda una generación.

En todo caso, España necesita crecer más. Para ello resulta imprescindible, en primer lugar, que se produzca una expansión mayor del crédito bancario. La ayuda directa y fiscal a los bancos ha sido impresionante. En segundo lugar, resulta imprescindible el ingrediente adicional del papel dinamizador del Banco Central Europeo, que tiene un amplio margen a desarrollar (Santiago Carbó, “De toboganes y de crédito”, El País, 6.5.2014).

El papel hasta ahora desempeñado por dicho banco central  no es comparable con el de otros bancos centrales, casos de Estados Unidos y Japón. Por último,  no se debe de perder de vista el papel del tipo de cambio. El euro  se ha fortalecido en más de un 6% en abril de 2014 sobre el dólar  respecto del año anterior. Resulta difícil competir con el resto del mundo con un precio del euro próximo a los 1,40 dólares, precio que convierte en inútiles  los esfuerzos que supone la devaluación interna.

Una versión mas reducida de este articulo se ha publicado en la revista El Siglo de 12.5.2014



30 abril 2014

MERCADO DE VIVIENDA. ENTRE EL FINAL DE LA RECESIÓN Y UNA DÉBIL RECUPERACIÓN Julio Rodríguez López



Mercado de vivienda (I). Los precios de las viviendas

 La fase de  auge de los mercados de vivienda que terminó en 2007 fue más prolongada e intensa que los precedentes. En el promedio de la Eurozona se ha estimado que la duración media de dicha fase de auge fue de 33 trimestres y que la desviación media al alza de los precios de la vivienda  sobre la tendencia a largo plazo  fue de un 39%.

Dentro de la Eurozona nueve estados miembros presentaron rasgos de “burbuja” en la fase alcista del ciclo, aunque la intensidad no fue la misma. El grupo lo integran Eslovenia,  España, Estonia, Francia, Grecia,  Holanda, Irlanda, Italia y Portugal. No se advirtieron rasgos claros de “boom” en los restantes países miembros. Los  mayores déficits exteriores se produjeron  sobre todo en los países más afectados por la “burbuja”. 

En  2013  los bancos centrales han desarrollado amplios programas de “alivio cuantitativo” para  impulsar  a la economía aportando  liquidez abundante  a tipos de interés muy reducidos. Tal actuación  ha favorecido la compra de activos, en especial acciones en bolsa y vivienda. En 2013 fue compatible la presencia de unos ritmos débiles de crecimiento del PIB en la economía mundial, acompañados de tasas de desempleo elevadas, con aumentos destacados en los precios de las  de las acciones  cotizadas. De hecho   han aparecido “espumas de burbujas” en algunos mercados de viviendas. 
En el 2º trimestre de 2013 los precios de las viviendas en la Eurozona descendieron  un -2,4% sobre el mismo periodo de 2012. La disparidad de situaciones en los mercados nacionales de viviendas la confirma el que,  en dicho periodo   el aumento máximo de precios llegase hasta el  12%, en Estonia,  mientras que el mayor retroceso de precios fue  el -12% de  España.
 La evolución de los precios de la vivienda en la Eurozona puede ser coherente con los fundamentos, pero a nivel de país dicha situación puede distar  de dicha coherencia (BCE, 2013). Las perspectivas para 2014 son más favorables para los mercados europeos de vivienda y también para la preparación de nuevas burbujas.  
Los precios de la vivienda  descendieron en España con claridad  desde 2008 hasta el 2º trimestre de 2013. En el tercer trimestre experimentaron una inflexión ligeramente alcista según el Índice de Precios de Vivienda del INE, registrándose un ligero aumento intertrimestral (0,7%). En dicha evolución  destacaron  las autonomías y provincias  con más peso del turismo en la actividad. Tras los importantes descensos de precios de 2011-2012, inversores  y fondos de inversión  se han hecho presentes   desde el verano de 2013.  Es posible que el descenso interanual del 7,9% del índice de precios de vivienda del INE registrado en el tercer trimestre sea más reducido al final del año.
La estadística de precios de las viviendas de nueva promoción, obtenida por la Sociedad de Tasación presentó un descenso del  7,8% en diciembre de 2013 sobre el mismo periodo del año precedente. Dicho descenso  anual fue el más intenso de los registrados por dicha estadística desde diciembre de 2007.

Los precios de las viviendas nuevas en capitales están un 40% por encima de la media de precios de toda España. Las disparidades de los precios de venta de las nuevas viviendas en capitales resultan espectaculares. Los precios más elevados  en diciembre de 2013 eran los de San Sebastián  (3.422 euros/m2), Barcelona (3.200) y Madrid (2.726). Las capitales extremeñas, Cáceres y Badajoz,  tenían el precio medio más reducido (1.115 euros/m2) junto a Ciudad  Real  (1200) y Jaén  (1.230). Los precios de las capitales de nivel más elevado triplican los de las de precio más reducido, destacando el hecho de que estas últimas están situadas en el interior, lejos del mar y de Madrid.

  Los diferentes indicadores de precios de las viviendas en España han presentado una clara desaceleración en el descenso en el 2 º semestre de 2013. Se  produjeron incluso  algunos aumentos intertrimestrales o intermensuales  en dicho periodo, aunque las tasas de variación sobre el mismo periodo de 2012 fueron negativas. El descenso interanual más acusado fue el del índice de precios de vivienda del INE (-7,9%), apareciendo un aumento interanual en la estadística del importe medio de las hipotecas formalizadas para compra de vivienda (2,5%).
  En cuanto a los descensos de precios de vivienda  acumulados desde el inicio de la crisis, correspondió el retroceso más acusado a la estadística de Tinsa (-38,5%), mientras que el menos intenso fue el estimado en la estadística trimestral  de precios de tasación publicada por el Ministerio de Fomento (-28,8%).

Mercado de vivienda (II).  Demanda y financiación

El ejercicio de 2013 no dejó de ser un nuevo periodo de recesión en el mercado de vivienda. A pesar de lo anterior, en dicho ejercicio aparecieron nuevos elementos respecto de ejercicios anteriores. Como se comentó en el apartado anterior,  al final del año se advirtieron subidas de precios en algunos de los indicadores disponibles, compatibles con  descensos interanuales significativos. La presencia de adquirentes extranjeros de viviendas y las compras efectuadas por inversores institucionales, sobre todo fondos de inversión, fueron los aspectos más relevantes del pasado ejercicio.

Asimismo, en 2013  las hipotecas registradas para compra de vivienda descendieron con más fuerza que las compraventas registradas. Ello  implica que una proporción importante de las ventas de viviendas se están realizando mediante pagos al contado. En el fondo ello significa que en 2012-2013 se ha producido un cambio importante en el tipo de comprador de vivienda, desempeñando ahora un papel más destacado el adquirente-inversor,  provisto de ahorro y liquidez  suficiente para efectuar el pago al contado de la vivienda.

En 2013 descendieron los empleos y los hogares respecto de 2012. Sin embargo,  el número de ocupados pareció estabilizarse en el segundo semestre de 2013, a la vista de los resultados de la Encuesta de Población Activa (EPA)  y de los datos de la afiliación a la Seguridad Social. La emigración neta  producida tuvo que ver con el descenso de los  hogares, que en el tercer trimestre de 2013 habían disminuido en casi 80.000 sobre el mismo periodo de 2012. Tal descenso se produjo en 2013 por primera vez desde que se dispone de la serie de hogares de la EPA.

 La renta disponible de los hogares, deflactada con los precios de consumo, retrocedió por cuarto año consecutivo en 2013, a la vez que  persistió en 2013  el desapalancamiento por  parte de los hogares. El contexto macroeconómico, en este caso el correspondiente a las variables reales que explican la demanda de vivienda, no contribuyó  precisamente a impulsar las compras de vivienda durante el pasado ejercicio.

 En cuanto a la financiación, en lo relativo a los  tipos de interés, el euribor  a doce meses osciló en torno al 0,5%, por debajo del nivel de  2012,  influido por la decisión del BCE de disminuir  el tipo de intervención en noviembre de 2013 hasta el 0,25%. El tipo de interés medio de los préstamos a comprador fue equivalente al de 2013 (3,4%). El descenso del euribor a 12 meses implicó que el diferencial medio sobre el euribor creciese  en medio punto porcentual en  2014.

En cuanto al volumen de crédito, en 2013 destacó el intenso descenso de los saldos vivos de los préstamos destinados a la promoción (-30,4%) y a  la construcción (-35,8%).  El retroceso del saldo vivo de  los préstamos para la compra y rehabilitación de vivienda fue sustancialmente más moderado (-4,5%). Los nuevos préstamos formalizados para compra de vivienda descendieron en un -26,8% en enero-noviembre de 2013 sobre el mismo periodo de 2012. El plazo medio de los préstamos hipotecarios a comprador de vivienda disminuyó en 2013 hasta 22,2 años en el periodo enero-septiembre (23,3 fue el plazo medio de 2012).

  La tasa de morosidad de los préstamos a  la compra y a  la rehabilitación de viviendas aumentó hasta el 5,36% en septiembre de 2013, y ello en un contexto de crecimiento general de la morosidad de los créditos bancarios, magnitud  que ascendió al 12,36% en la misma fecha.  El saldo vivo de los créditos morosos a la compra y rehabilitación de vivienda se elevó a 32.704 millones de euros, un 40,8% más que en  la misma fecha de 2012. 

El persistente aumento de la morosidad no ayuda a la recuperación de los nuevos préstamos a comprador. La mejoría en las condiciones de los préstamos a comprador de vivienda en 2013 no estuvo acompañada de un crecimiento de los nuevos préstamos formalizados. La demanda de dicha financiación debió también resultar afectada a la baja por la mayor tendencia observada  hacia el alquiler en los hogares de nueva creación.

Las ventas de viviendas disminuyeron en un 10% en los nueve primeros meses de 2013 sobre el mismo periodo del año anterior, según la estadística del Mº de Fomento apoyada en las transmisiones inmobiliarias formalizadas ante notario. Las ventas de viviendas usadas aumentaron en un 4%, mientras que descendieron en un 43,9% las de viviendas nuevas. Las ventas de viviendas a extranjeros, residentes y no residentes, crecieron en un 26,6%, mientras que las ventas a españoles descendieron en un 14,1%.

La previsión  para 2013 es de unas ventas de alrededor de 315.000 viviendas. La proporción de las ventas a extranjeros se situará en torno al 16,5% en 2013, la más elevada desde que se dispone de información sobre ventas a partir de la información aportada por los notarios.

 Por comunidades autónomas, hubo aumento de ventas en  Murcia (5,7%), Canarias (2,1%) y Cataluña (0,5%), mientras que los descensos más acusados fueron los de  Cantabria (-30%), Extremadura (-32,9%) y Castilla y León (-33%). Destacaron los aumentos  experimentados en  las  provincias de Almería (8,2%), Gerona (6,8%) y Málaga (6,7%), lo que confirma que aumentaron en 2013 las ventas de viviendas situadas en zonas turísticas, mientras que en el norte e  interior hubo descensos relevantes.

 La proporción de ventas de viviendas a extranjeros fue especialmente alta en las autonomías de Baleares (38.8%), Canarias (36,2%) y Valencia (35,2%), muy por encima de los niveles alcanzados en Galicia (1,7%) y Extremadura (1,2%), que fueron las que presentaron una menor presencia de dicho tipo de ventas.

Como antes se indicó, en 2013  (enero-octubre) la caída sobre el año anterior de las compraventas registradas  fue del 27,7%, muy por encima de las compraventas registradas. Las compraventas realizadas con préstamo hipotecario fueron el 62%, reforzando así la tendencia a la baja en la relación  hipotecas/ventas apuntada en 2012 (86,1%).  Hasta 2011 las hipotecas sobe viviendas superaron ampliamente a las compraventas (se hipotecan viviendas no solo para la compra de las mismas, sino para cubrir otro tipo de gasto).

 A fines de diciembre de 2013, el Ministerio de Fomento publicó una estimación del stock de viviendas de nueva construcción no vendidas existente a 31 de diciembre de 2012. El Ministerio de Fomento ha estimado de forma indirecta el número de viviendas de nueva construcción no vendidas entre 2004 y 2012. Según el método empleado, el stock anual se incrementa por la diferencia entre las viviendas terminadas  y las viviendas vendidas de nueva construcción. La estimación citada considera que toda la autopromoción no se ha puesto a la venta y que no puede considerarse, pues,  como parte del  stock de viviendas no vendidas.
De ahí que se deje  fuera del stock de viviendas no vendidas a las terminadas en régimen de autopromoción, junto a las construidas por cooperativas  y por comunidades de propietarios. Las viviendas terminadas excluidas de la estimación van a suponer en 2013 el 38% de todas las terminadas. 

El stock en cuestión  creció entre 2004 y 2007 y descendió en los cinco años posteriores. Las mayores aportaciones al stock no vendido tuvieron lugar entre 2007 y 2009. En este último año dicha magnitud alcanzó las 650.000 viviendas según la estimación de Fomento. Destaca el que durante un periodo prolongado de tiempo se llegase a construir  en España  tan por encima de lo que en realidad se estaba vendiendo.

Entre las entidades de crédito responsables de financiar tales viviendas no vendidas se debe de incluir a los bancos extranjeros, en especial alemanes, que suministraron abundante liquidez a las entidades de crédito españolas, lo que engendró una espectacular deuda privada frente al resto del mundo.
A 31.12.2012 el total de viviendas nuevas no vendidas ascendió a 583.453 viviendas, equivalentes al  2,3% del parque total de viviendas de España en dicha fecha (25,4 millones). Tres autonomías, Comunidad Valenciana,  Andalucía  y Cataluña, concentraban el 50% del total de dichas viviendas no vendidas.

  Las provincias con un número mayor de viviendas nuevas sin vender  eran Barcelona (47.466 viviendas), Alicante (47.022) y Madrid (42.821), seguidas por las del sur del arco mediterráneo y por Toledo, al calor de la proximidad de Madrid. Las tres provincias citadas al principio eran sedes de cajas de ahorros (Catalunya Caixa, CAM y Bankia, respectivamente) que sufrieron quebrantos tan relevantes  que justificaron  la petición de ayuda de España al Eurogrupo de 100.000 millones de euros en junio de 2012, línea de crédito de la que se dispuso al final  de 42.000 millones.

  La relación entre las viviendas nuevas construidas y las ventas de viviendas nuevas, así  como la evolución de la autopromoción, apuntan a  que en 2013 debió de haber un nuevo y moderado descenso  del stock objeto de estudio. En 2014  se dejará sentir sobre el mismo el fuerte descenso sufrido en los últimos años en las viviendas iniciadas, por lo que las viviendas nuevas terminadas  en este ejercicio estarán por debajo de las ventas de viviendas de nueva construcción, de mantenerse la tendencia de los último años.  De lo anterior se deriva  que el descenso del stock será más acusado en 2014 que en el año anterior, y ello por el fuerte descenso de la nueva oferta que sale al mercado.

Los bajos precios de venta de las viviendas en España, la concentración de importantes carteras inmobiliarias en los activos bancarios, junto a  la aparición de Sareb en el mercado,  son factores que han contribuido a generar una significativa presencia de entidades inversoras en España a la búsqueda de activos inmobiliarios. Tales entidades, sobre todo fondos de inversión, adquieren activos inmobiliarios  susceptibles  de generar plusvalías en el momento en el que el mercado de vivienda se recupere.

Dichos fondos de inversión han llegado a controlar una buena parte de los activos inmobiliarios de la banca a final de 2013, adquiriendo en varios casos las plataformas organizadas por los bancos españoles para la venta de las viviendas. Los fondos citados invierten en un plazo que va de cinco a diez años y esperarán, pues, a vender en el momento en el que el mercado coja pujanza.

Mercado de vivienda (III). La nueva oferta
 En 2013 volvió a descender  el número de viviendas iniciadas (-24,4% sobre 2012, en los diez primeros meses), estimadas a partir de los visados de obra nueva de los colegios de aparejadores. La previsión para 2013 de dicha magnitud, unas 33.400 viviendas, es la  cifra anual más reducida desde que se dispone de la estadística mencionada. Los visados para rehabilitación de viviendas existentes descendieron con menor intensidad, por lo que llegaron a alcanzar el  39 por cien del total de visados (4% en 2007).

 Las viviendas terminadas, estimadas a partir de los certificados de fin de obra,  expedidos asimismo por los colegios de aparejadores, disminuyeron en un 43,8% en enero-octubre de 2013 sobre el mismo periodo de 2012, De mantenerse un ritmo similar en el conjunto del año la previsión de viviendas terminadas  seria de 67.600 viviendas en este último ejercicio. El continuo retroceso del número de viviendas iniciadas va  a dar lugar a que en los próximos dos ejercicios anuales (2014-2015) descienda sustancialmente el total de viviendas terminadas, registrándose por tanto adiciones reducidas al stock total de viviendas.

 En 2013 descendieron con intensidad  las viviendas terminadas de carácter más social, promovidas por cooperativas y por administraciones públicas (autonomías y ayuntamientos, básicamente). El total de dicho tipo de  viviendas fue supuso el 7,8% en los diez primeros meses de 2013, lo que implicó una presencia menor de las mismas en el total de terminaciones respecto de 2012 (9,4%).Una recuperación de la demanda de vivienda  podría dar lugar a aumentos rápidos de los precios en los territorios en los que no ha habido excesos de oferta de vivienda.

 En 2013  hubo dos comunidades autónomas, Valencia (8,4%) y  Murcia (6,6%) en las que se produjeron aumentos de las viviendas iniciadas. En el resto hubo retrocesos, que fueron sobre todo acusados en Asturias (-40,7%) y Navarra (-53,9%). Las provincias con mayor peso del turismo, que presentaron la mayor presencia de adquirentes extranjeros de viviendas, fueron las que registraron aumentos significativos de las viviendas iniciadas, mientras que el norte y el interior de la península  presentaron un perfil más deprimido en cuanto a iniciaciones de  viviendas.

 En diciembre de 2013 se conocieron todos los resultados definitivos del Censo de Viviendas de 2011. A 1º de noviembre de 2011 había en España 25,2 millones de viviendas familiares, un 20,3% más que en la misma fecha de 2001. De dicho total de viviendas familiares, 18 millones eran viviendas principales y 7,1 millones eran viviendas secundarias y vacías (el 28,3% del total).  Ha existido disparidad en las metodologías empleadas  en los censos de 2001 y 2011, puesto que algunas variaciones intercensales no son coherentes con los resultados de otros indicadores económicos.

  Llama la atención el contraste entre el fuerte aumento experimentado por las viviendas principales (27,5%) y el modesto aumento del total de  las viviendas secundarias y vacías (5,4%), destacando el descenso de presencia de este último grupo de viviendas en el total respecto de 2001. Entre diciembre de  2001 y  el mismo periodo de 2011 presentaron los mayores aumentos del stock de viviendas las autonomías de Murcia (30,9%), Rioja (28,9%) y Castilla-La Mancha (26,2%), mientras que los menores aumentos fueron los de Baleares (16,5%), Cataluña (16,3%) y Extremadura (13%).

Uno de los resultados más llamativos del Censo de Viviendas de 2011, cuya fecha de referencia es el 1º de noviembre,  es el correspondiente a la forma de tenencia de las viviendas habituales o principales. Así, frente a los constantes descensos sufridos por las viviendas de alquiler después de 1950, entre 2001 y 2011 las viviendas principales de alquiler aumentaron en un 51,1% (corresponde a una variación positiva de 824.000 viviendas).  También  fue significativo el crecimiento del apartado de “otras viviendas principales” (cedidas gratis, a bajo precio y otras formas), que creció en un 49,7%.

 De este modo la proporción de viviendas de alquiler en España en 2011 era del 13,5% de las viviendas principales, muy inferior a la del resto de países de la Eurozona (33,2 % en la UE). Todo indica que el proceso de aumento de las viviendas de alquiler ha proseguido  después de 2011, a la vista de las nuevas características del mercado de trabajo (mayor inestabilidad en los empleos) y de la corrección a la baja sufrida por los salarios tras los cambios normativos realizados en dicho mercado.

 La mayor  presencia  del alquiler entre las viviendas y entre los hogares  también la ha señalado la Encuesta de Condiciones de Vida del INE. Según esta ultima fuente estadística, la proporción de hogares que vive de alquiler fue del 14,5% en 2012, que es una proporción sensiblemente mayor que el  10,4% de 2004-2005, años en los que el alquiler alcanzó los niveles más reducidos en España.

 Las autonomías con mayor presencia del alquiler  son las de, Baleares (21,6%) Cataluña (19,8%) y Madrid (17,4%). El alquiler es más elevado en España en las grandes  áreas metropolitanas y en  las islas, en las que el peso del turismo en la actividad productiva es superior.

Una versión mas extensa de este articulo se publicó en la revista "Ciudad y Territorio Estudios Territoriales" del Ministerio de Fomento, Nº 179, primavera 2014



28 abril 2014

LA CRISIS ACENTUA LAS DIFERENCIAS DE DESARROLLO ECONÓMICO ENTRE LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS Julio Rodríguez López

                 
  El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó a fines de marzo los resultados de la Contabilidad Regional de España (CNR) de 2013. Las magnitudes económicas territorializadas  tienen cierto interés en la coyuntura política actual de España, un tanto dominada por los deseos soberanistas de algunas autonomías y por identitarismos en plena expansión. Los resultados de 2013  ponen de manifiesto que las disparidades territoriales en nivel de desarrollo apenas se han corregido después de treinta años de funcionamiento de las comunidades autónomas.

A fines de los años cincuenta del pasado siglo el entonces Banco de Bilbao publicó las primeras estimaciones de la renta nacional por provincias. En dichas estimaciones aparecían en cabeza las provincias vascas, mientras que  al final de la clasificación destacaban algunas provincias  andaluzas y extremeñas. Dicha  situación relativa se ha mantenido tras casi sesenta años después.

 El Producto Interior Bruto (PIB)  de España ascendió en 2013 a unos 1.023 miles de millones de euros. La cuota mayor de dicho total, el 18,8%, correspondió a Cataluña, que ganó tres décimas de participación en el PIB  desde 2008, primer año de la crisis. La segunda mayor cuota fue la de la Comunidad de Madrid, el 17,9%, lo que ha   supuesto  asimismo una décima porcentual  más que en 2008. Detrás vienen, a distancia,  Andalucía (13,7%) y la Comunidad Valenciana (9,5%), que han perdido peso en la economía española desde dicho año, sobre todo en el caso de la última autonomía citada.

  En cuanto al PIB por habitante, que es la magnitud que viene a medir el nivel de desarrollo, dicha magnitud ascendió a   22.279 euros en España en 2013, un 6,6% por debajo del nivel de 2008. La primera autonomía  según el nivel alcanzado en 2013 por la magnitud en cuestión, fue el País Vasco, con 29.959 euros por habitante, un 34,5% sobre la media nacional. La segunda posición correspondió a Madrid (29,8% sobre la media), seguida por Navarra (27,3%) y  Cataluña (19,7%). Las últimas posiciones éntre las 17 autonomías  correspondieron a Andalucía, con 16.666 euros por habitante, y  a Extremadura, un 25,2% y un 32,6%  por debajo de la media de España, respectivamente.

 Además del PIB, la CNR estima también  la renta bruta disponible de los hogares por habitante. Esta magnitud se obtiene, en términos aproximados, detrayendo  del PIB la fiscalidad  directa y añadiéndole  las prestaciones sociales netas (educación, sanidad y pensiones, sobre todo).  El último dato disponible sobre dicha magnitud es el de 2011. En el correspondiente “ranking” de tal magnitud en términos “per cápita”, Navarra adelanta a Madrid y aparece así  como la segunda autonomía, tras el País Vasco. El papel de la fiscalidad estatal directa y de las prestaciones sociales  beneficia sobre todo a Asturias, Extremadura y Andalucía, pero desempeña un papel negativo en cinco autonomías, destacando  la fuerte corrección a la baja que realiza en los casos de Baleares y  de Madrid.

 Según la  CNR, entre 2008 y 2013 el PIB real de la economía española descendió a un ritmo medio anual del 1,38%, retrocediendo en todas las autonomías. La crisis no dejo de sentirse, pues,  en toda España. Las autonomías mejor paradas  en dicha evolución fueron Navarra (-0,84%), Madrid (-1%) y Galicia (-1,08%). Las que sufrieron con mayor intensidad la recesión fueron Castilla-La Mancha (-1,81%), Murcia (-1,95%) y Valencia (-2,08%).

El fuerte retroceso de la actividad productiva en  las autonomías murciana y valenciana, situadas en el denominado “arco mediterráneo”, con las mayores concentraciones de viviendas de nueva construcción no vendidas, refleja el impacto negativo que en las mismas  ha tenido el “pinchazo” de la burbuja inmobiliaria. La región valenciana, que estuvo a la cabeza del desarrollo en España en el pasado, está ahora situada un 12,5% por debajo de la media nacional en cuanto a PIB por habitante. En dicha evolución han  influido las políticas territoriales expulsoras de actividades productivas sostenibles que acompañaron al ladrillo, que ha arrasado no solo a la agricultura, sino también  ha impulsado el descenso de presencia de la industria.

 La  composición de la oferta productiva es relevante a la hora de explicar la posición de las autonomías en cuanto a nivel de desarrollo económico.  Los “servicios de no mercado” (administraciones públicas y defensa, seguridad social obligatoria, educación y sanidad) pesan más que la media (16,6% del PIB) en las autonomías con menor nivel de desarrollo, caso de Extremadura (26,6%).

 La industria (15,7% del PIB en España), autentico motor del desarrollo y principal generadora de valor añadido,  tiene más presencia  en el norte de España, en especial en Navarra (28,3%), Rioja y País Vasco, mientras que su  participación resulta reducida en Madrid (10%), Baleares (7,9%) y Canarias (7,8%). La expansión urbana madrileña, fomentada desde el gobierno de la Comunidad de Madrid, está acabando con los polígonos industriales del pasado, recalificados a suelo residencial sin demasiados escrúpulos por algunos ayuntamientos que ven en el ladrillo la salvación de sus estrecheces de financiación.


  Sobre el turismo, actividad referida a diario en los medios de comunicación como la “madre” de la recuperación,  las cuentas regionales del INE  indican que la cuota de la hostelería en el PIB, fue del 6,8% en España en 2013. Los niveles mayores alcanzados por dicha rama de actividad en 2013 fueron los son los de Baleares (18,2%), Canarias (14,9%) y Andalucía (7,1%). Las estimaciones del INE, realizadas  mediante “cuentas satélites”,  sitúan la presencia total  del turismo en la economía española por debajo del 12%. La citada publicidad sobre la trascendencia de los turistas entrados en la evolución económica  llevaría a pensar que en España no existe más actividad productiva que la turística, en especial en los días de la semana santa. Tanto respeto como dicha actividad merecería  el 88% del PIB que no es turismo.

Una versión mas reducida de este articulo se publicó en la revista El Siglo, de 28.4.20914

13 abril 2014

Sin política estatal  de vivienda en  2014

Julio Rodriguez López

 Los Presupuestos Generales del Estado para 2014 incluyeron un conjunto de partidas para  favorecer los objetivos de la política de vivienda y  facilitar el acceso a la misma a través de ayudas fiscales o indirectas. En dichos presupuestos se consideró como pieza central de tal política estatal  al nuevo Plan 2013-2016.  Dicho Plan supone   un “vuelco absoluto” en los objetivos respecto de planes de vivienda  precedentes, pero lo trascendente  ahora es conseguir que dicho Plan eche a andar.

 El fomento del alquiler y de la rehabilitación, la renovación y la regeneración urbana son  los ejes básicos del Plan en cuestión, que en abril de 2014 no ha sido objeto de una aplicación especifica tras la aprobación de  la norma inicial que lo estableció (Real Decreto 233 /2013, de  5 de abril, BOE de 10.4.2013). En 2013 no se
 desarrolló  el nuevo plan plurianual, previéndose el inicio de su ejecución en 2014.

Dentro de los presupuestos, el  epígrafe “Acceso a la Vivienda y fomento de la edificación”  tiene una dotación de 799,6 millones de euros, repartida en tres programas (Rehabilitación y ayudas al acceso, ordenación y fomento de la edificación,  y urbanismo y política de suelo). 

 En el importe antes citado se incluyen 302 millones destinados a atender a obligaciones derivadas de los planes anteriores. El epígrafe en cuestión  incluye 40 millones de euros destinados a atender  las ultimas ayudas correspondientes a la Renta Básica de Emancipación, cuya cuantía se ha reducido en un 30% (ha pasado de 210 euros/mes a 147 euros/mes) y cuya vigencia posiblemente termine en este ejercicio.

Los Presupuestos Generales del Estado para 2014 incluyen también  un conjunto de ayudas fiscales a la vivienda, cuyo importe asciende a 3.475,4 millones de euros. El componente más destacado es el relativo a las desgravaciones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas: 1.785,4 millones  de euros corresponden a la desgravación por compra de vivienda habitual realizada antes del 1º de enero de 2013, 479,5 millones es el alcance previsto de la desgravación  a los arrendadores de vivienda (personas físicas), 148,4 millones es la previsión del importe de  la desgravación a los arrendatarios de rentas medias y bajas. 

Para  la exención por reinversión en vivienda  se ha estimado un importe de 258 millones. El resto de las ayudas fiscales (784,1 millones de euros) incluye la estimación del coste de la aplicación de un tipo  reducido del IVA del 10%  que se aplica a las ventas de viviendas  de nueva construcción y las deducciones  en el impuesto de Sociedades  a las empresas dedicadas al alquiler de  viviendas.

 El coste total de las ayudas directas y fiscales, 4.275 millones de euros, equivale al 0,41% del PIB. No hay ninguna ayuda para el acceso a viviendas protegidas en propiedad y desaparece la renta básica de emancipación. El alcance de la política de vivienda se ha reducido, pues,  de forma significativa respecto de  periodos precedentes. Importa  atender  de hecho a los nuevos objetivos (fomento de la rehabilitación y del alquiler) de la política de vivienda. Dicha política  se  situará en el primer plano en cuanto se  consiga una recuperación significativa de la economía, pero de momento  no se ha traducido en ninguna realización.. Hacen falta hechos, actuaciones, ademas de reordenar los objetivos.

La eliminación de los estímulos a la promoción de nuevas viviendas protegidas se ha advertido en el descenso  sufrido en las viviendas protegidas promovidas y también en  las ventas de las mismas.  En 2013  las ventas de viviendas protegidas descendieron en casi un 58,3% sobre el año anterior. situándose en solo  15.213  viviendas, el 5,0% del  total de ventas de viviendas en el pasado ejercicio. 

El Plan 2013-16 no acaba de arrancar, un año después de la aprobación del Real Decreto que lo estableció. Se lleva así un año en España en el que no hay una política de vivienda definida. Mientras tanto,  aumentan los casos de desahucios,  que requieren  de la atención de las autoridades locales y autonómicas y ante el cual no puede permanecer distante el gobierno de España. La política de vivienda  se va  a encontrar así con dificultades adicionales a las habituales, como lo apunta la crisis provocada en el seno del gobierno andaluz como consecuencia de las diferentes actitudes ante las consecuencias de los desalojos de viviendas a hogares con escasos recursos.

"Los datos son apabullantes: tres millones y medio de casas vacías y varios millones de personas sin hogar; más de 400.000 desahucios desde el inicio de la crisis, la mayor parte promovidos por la banca, mientras recibían 108.000 millones de euros de dinero público para compensar las pérdidas de su aventura especulativa salvaje. Por otra parte, el realojo de los vecinos de La Utopía correspondía al Ayuntamiento de Sevilla, que ha mantenido una actitud hostil a pesar de disponer de 528 viviendas municipales vacías. Pues nada, Ibercaja (la entidad bancaria que ha instado el desalojo) y el Ayuntamiento de Sevilla han salido de rositas en este conflicto, mientras contemplaban con fruición el radical enfrentamiento entre los miembros del Gobierno andaluz" (Concha Caballero, "Ensayo de ruptura", El País, 13.4.2014)

        EL  DESCENSO DEL IPC ALERTÓ SOBRE LA DEFLACIÓN

        Julio Rodríguez López

    Una deflación implica, por lo general,  descensos de precios y  del gasto agregado que   afectan negativamente a la actividad y al empleo. La crisis subsiguiente  genera efectos negativos adicionales sobre la riqueza y aumenta la incertidumbre. Un descenso significativo de los precios provoca aumentos de los tipos de interés reales, incluso manteniéndose reducidos los tipos de interés nominales, lo que deprime mas la demanda y la actividad. En una situación de elevado endeudamiento público, el mejor instrumento para luchar contra la deflación es la política monetaria. Se considera que la elección de Roosevelt a la presidencia de Estados Unidos en 1932  y el fuerte aumento que  el nuevo gobierno provocó en la cantidad de dinero desempeñó un papel importante en la recuperación (O. Blanchard, Macroeconomía, Prentice Hall, 2000).    

       En el caso de la Eurozona,  los bajos ritmos de inflación, inferiores a las previsiones en el primer trimestre de 2014, han alejado cada vez más a los precios del objetivo del 2% de variación anual. Dicha evolución  ha llevado a  plantearse  la cuestión de una posible deflación en dicha área económica. Esta situación ha hecho que se redoble la atención sobre las posibles políticas del Banco Central Europeo (BCE), donde los márgenes de reducción de los tipos de interés resultan muy limitados (el tipo de intervención está en el 0,25%).Es posible que, en presencia de economías muy endeudadas, una tasa de de inflación inferior al 1% puede plantear problemas. La deflación aumenta el valor real de la deuda.

      La política de “alivio cuantitativo” es un instrumento de política monetaria que podría  poner en práctica el BCE de forma más o menos similar a  lo realizado por otros bancos centrales, entre los que destacan la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco de Japón. Dicha política consiste en la creación de dinero a través de las compras de activos, lo  que aumenta el tamaño del balance de un banco central. La política monetaria citada se puede desarrollar a través de diferentes canales, entre los que destaca la posible compra de  activos por el BCE a los bancos (W. Munchau, Financial Times, 30 de marzo de 2014).

   Una vez que estos últimos  disponen de una mayor liquidez se puede impulsar  la   concesión de créditos a las empresas. Pero el multiplicador monetario no funciona, pues el banco central crea reservas bancarias a petición de los bancos. Esto convierte en modesto  el impacto de la política de ”alivio cuantitativo”, con lo que el principal impacto de dicha política  es el de afectar al precio relativo de los activos. Se elevan los precios de los activos financieros y baja su rentabilidad  (Martin Wolf, “Only the ignorant live in fear of hyperinflation”, FT, 10.4.2014).

    En los casos de Estados Unidos y de Japón la actuación de los bancos centrales  ha llevado    a  multiplicar el balance del banco central correspondiente, lo que algún efecto expansivo ha  tenido sobre las respectivas economías. La práctica de dicha política provoca con frecuencia   efectos colaterales poco positivos. Ejemplos  de lo anterior son las frecuentes burbujas  bursátiles que se producen incluso en presencia de un comportamiento mediocre de la  economía. Otra forma de desarrollar  tal actuación sería la de efectuar compras de deuda para  reestructurar los niveles de los  tipos de interés, provocando así un descenso mayor  de los    tipos de interés a largo plazo.

   En la reunión del Consejo del BCE de 3 de abril de 2014, según declaración del   presidente de dicha entidad,  “hubo consenso unánime para utilizar todos los instrumentos disponibles de política monetaria, incluidos los no convencionales, para hacer frente a los riesgos de un periodo prolongado de baja inflación” (El País, 4 de abril de 2013). Entre dichas medidas no convencionales podrían incluirse la provisión de liquidez a los bancos o un programa de compra de activos. Sin embargo, no se pasó del anuncio de tal posibilidad.

  En España la tasa de inflación de marzo de 2014  fue del -0,1%, lo que ha planteado  preocupación por el riesgo de deflación que dicha situación comporta (primero el INE anticipó  un -0,2%, que después se ha corregido a la baja. De forma paralela, los precios de las  viviendas y los alquileres  han seguido descendiendo en los primeros meses de 2014, aunque   a un ritmo inferior al de los dos años anteriores.  El retroceso acumulado de los precios de la  vivienda en España desde el inicio de la crisis ha sido del 40,6% según Tinsa, superando la  caída de los precios de las viviendas a la de los alquileres.

  En el primer trimestre de 2014 la economía española puede haber crecido algo más que en el    último    trimestre del pasado año, en el que el PIB creció en un 0,2%. La afiliación a la  seguridad social en  marzo de 2014 creció en un 0,7% anual, aunque el empleo a tiempo  completo ha crecido menos. Las  condiciones de financiación crediticia son todavía difíciles.  El comportamiento deflacionario  de precios  y salarios en España confirma la presencia de un i importante excedente de capacidad productiva no utilizada.

   Si tras seis años de recesión  la economía española ha reiniciado una senda de crecimiento todavía débil importa que dicha evolución se mantenga y  que no resulte afectada por las consecuencias de la deflación, esto es, de descensos de precios y salarios  y  de un escaso  o nulo crecimiento. El riesgo radica en que la inflación permanezca en niveles negativos  o ligeramente positivos  durante un periodo prolongado, lo que afectaría a la baja a los salarios y al  consumo. El BCE debería de pasar a la acción cuanto antes para impedir dicha deriva hacia la deflación.


Una versión  más reducida de este articulo se ha publicado en la revista semanal  “El Siglo” de 14.4.2014
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