13 abril 2014


        EL  DESCENSO DEL IPC ALERTÓ SOBRE LA DEFLACIÓN

        Julio Rodríguez López

    Una deflación implica, por lo general,  descensos de precios y  del gasto agregado que   afectan negativamente a la actividad y al empleo. La crisis subsiguiente  genera efectos negativos adicionales sobre la riqueza y aumenta la incertidumbre. Un descenso significativo de los precios provoca aumentos de los tipos de interés reales, incluso manteniéndose reducidos los tipos de interés nominales, lo que deprime mas la demanda y la actividad. En una situación de elevado endeudamiento público, el mejor instrumento para luchar contra la deflación es la política monetaria. Se considera que la elección de Roosevelt a la presidencia de Estados Unidos en 1932  y el fuerte aumento que  el nuevo gobierno provocó en la cantidad de dinero desempeñó un papel importante en la recuperación (O. Blanchard, Macroeconomía, Prentice Hall, 2000).    

       En el caso de la Eurozona,  los bajos ritmos de inflación, inferiores a las previsiones en el primer trimestre de 2014, han alejado cada vez más a los precios del objetivo del 2% de variación anual. Dicha evolución  ha llevado a  plantearse  la cuestión de una posible deflación en dicha área económica. Esta situación ha hecho que se redoble la atención sobre las posibles políticas del Banco Central Europeo (BCE), donde los márgenes de reducción de los tipos de interés resultan muy limitados (el tipo de intervención está en el 0,25%).Es posible que, en presencia de economías muy endeudadas, una tasa de de inflación inferior al 1% puede plantear problemas. La deflación aumenta el valor real de la deuda.

      La política de “alivio cuantitativo” es un instrumento de política monetaria que podría  poner en práctica el BCE de forma más o menos similar a  lo realizado por otros bancos centrales, entre los que destacan la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco de Japón. Dicha política consiste en la creación de dinero a través de las compras de activos, lo  que aumenta el tamaño del balance de un banco central. La política monetaria citada se puede desarrollar a través de diferentes canales, entre los que destaca la posible compra de  activos por el BCE a los bancos (W. Munchau, Financial Times, 30 de marzo de 2014).

   Una vez que estos últimos  disponen de una mayor liquidez se puede impulsar  la   concesión de créditos a las empresas. Pero el multiplicador monetario no funciona, pues el banco central crea reservas bancarias a petición de los bancos. Esto convierte en modesto  el impacto de la política de ”alivio cuantitativo”, con lo que el principal impacto de dicha política  es el de afectar al precio relativo de los activos. Se elevan los precios de los activos financieros y baja su rentabilidad  (Martin Wolf, “Only the ignorant live in fear of hyperinflation”, FT, 10.4.2014).

    En los casos de Estados Unidos y de Japón la actuación de los bancos centrales  ha llevado    a  multiplicar el balance del banco central correspondiente, lo que algún efecto expansivo ha  tenido sobre las respectivas economías. La práctica de dicha política provoca con frecuencia   efectos colaterales poco positivos. Ejemplos  de lo anterior son las frecuentes burbujas  bursátiles que se producen incluso en presencia de un comportamiento mediocre de la  economía. Otra forma de desarrollar  tal actuación sería la de efectuar compras de deuda para  reestructurar los niveles de los  tipos de interés, provocando así un descenso mayor  de los    tipos de interés a largo plazo.

   En la reunión del Consejo del BCE de 3 de abril de 2014, según declaración del   presidente de dicha entidad,  “hubo consenso unánime para utilizar todos los instrumentos disponibles de política monetaria, incluidos los no convencionales, para hacer frente a los riesgos de un periodo prolongado de baja inflación” (El País, 4 de abril de 2013). Entre dichas medidas no convencionales podrían incluirse la provisión de liquidez a los bancos o un programa de compra de activos. Sin embargo, no se pasó del anuncio de tal posibilidad.

  En España la tasa de inflación de marzo de 2014  fue del -0,1%, lo que ha planteado  preocupación por el riesgo de deflación que dicha situación comporta (primero el INE anticipó  un -0,2%, que después se ha corregido a la baja. De forma paralela, los precios de las  viviendas y los alquileres  han seguido descendiendo en los primeros meses de 2014, aunque   a un ritmo inferior al de los dos años anteriores.  El retroceso acumulado de los precios de la  vivienda en España desde el inicio de la crisis ha sido del 40,6% según Tinsa, superando la  caída de los precios de las viviendas a la de los alquileres.

  En el primer trimestre de 2014 la economía española puede haber crecido algo más que en el    último    trimestre del pasado año, en el que el PIB creció en un 0,2%. La afiliación a la  seguridad social en  marzo de 2014 creció en un 0,7% anual, aunque el empleo a tiempo  completo ha crecido menos. Las  condiciones de financiación crediticia son todavía difíciles.  El comportamiento deflacionario  de precios  y salarios en España confirma la presencia de un i importante excedente de capacidad productiva no utilizada.

   Si tras seis años de recesión  la economía española ha reiniciado una senda de crecimiento todavía débil importa que dicha evolución se mantenga y  que no resulte afectada por las consecuencias de la deflación, esto es, de descensos de precios y salarios  y  de un escaso  o nulo crecimiento. El riesgo radica en que la inflación permanezca en niveles negativos  o ligeramente positivos  durante un periodo prolongado, lo que afectaría a la baja a los salarios y al  consumo. El BCE debería de pasar a la acción cuanto antes para impedir dicha deriva hacia la deflación.


Una versión  más reducida de este articulo se ha publicado en la revista semanal  “El Siglo” de 14.4.2014
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31 marzo 2014

SUAREZ: LA DIFICIL ECONOMIA DE LA TRANSICION POLITICA, 1976-1982 Julio Rodríguez López


  La desaparición física de Adolfo Suarez ha renovado el interés por el periodo de la transición política en España, que vino a transcurrir entre 1976 y 1982. En lo económico,  dicha etapa fue un momento difícil de la economía española. Esta última  resultó afectada negativamente en los años setenta del pasado siglo,  en principio por la crisis mundial que había provocado  la subida de los precios de la energía desde  fines de 1973. En segundo lugar, la desconfianza empresarial  respecto de  los profundos cambios institucionales  debilitó la inversión privada, que disminuyó de forma continuada hasta bien entrados los años ochenta.

En diciembre de 1973 la OPEP elevó el precio del barril de petróleo de dos a diez dólares. A dicha  subida espectacular sucedieron posteriores elevaciones.. En los dos años siguientes se dispararon los déficits de balanza de pagos en numerosos países.  Las necesidades de adaptación al nuevo contexto de la oferta productiva redujeron el ritmo de crecimiento de la economía mundial de forma significativa. Numerosas actividades productivas sufrieron las consecuencias de los más altos precios energéticos, en especial la industria, donde se registraron importantes reducciones del número de puestos de trabajo y abundantes cierres de empresas.

 Tras crecer a un ritmo medio anual próximo al 7% entre 1961 y 1973, la economía española frenó casi a cero el crecimiento en el bienio 1974-75. Al inicio de 1976 tuvieron lugar los  violentos sucesos de Vitoria ligados a la problemática socioeconómica. Tras  la designación real de Adolfo Suarez  como presidente de gobierno  en junio de 1976, el 1º de julio entró en funciones el primer gobierno Suarez. El 15 de diciembre de ese mismo año  se aprobó en referéndum la ley de reforma política, que abrió  la puerta a importantes cambios institucionales.

  En el primer trienio de la transición, 1976-78, la economía española creció a un ritmo medio anual del 2,6%. Sin embargo el empleo no se recuperó, sino que descendió  en más de 400.000 puestos de trabajo  en dicho periodo, según la EPA. Los desequilibrios más aparatosos fueron los de balanza de pagos y de inflación. El aumento medio anual de los precios de consumo  fue del 20% en el trienio mencionado y hubo déficit exterior en 1996 y 1997. Este último se pudo corregir en 1978,   ayudado por las dos importantes devaluaciones de la peseta  realizadas en 1976 y 1977.

La política económica del gobierno contó entonces con la buena capacidad de comunicación del profesor Enrique Fuentes Quintana, vicepresidente económico del gobierno. En agosto de 1977 se aprobó el Real Decreto 2290/1977 de reforma de las cajas de ahorros, que equiparó prácticamente la operativa de dichas entidades de crédito con la de la  banca. La fuerte inflación dominante   hizo aconsejable  consensuar los aspectos más relevantes de la política económica con las fuerzas políticas emanadas de las primeras elecciones democráticas celebradas en junio de 1977, las primeras  después de la guerra civil.

En dichas  elecciones generales apareció un importante voto para los partidos de izquierda. Estos últimos  fueron el autentico interlocutor del gobierno para llegar a  los Acuerdos de la Moncloa, firmados en octubre de 1977 prácticamente por todas  las fuerzas políticas.  El contenido de dichos  Acuerdos, que  supusieron mucho más que un simple ajuste coyuntural de la economía, incluía una serie de notables reformas estructurales para la economía española, entre ellas  la construcción de centenares de escuelas para reforzar la escolarización de los niños españoles.

Los Acuerdos impulsaron el consenso sobre la política económica en el momento de redactar la Constitución Española de 1978  y  permitieron que esta fuese una ley de todos y no la del partido político en el poder (José Luis Leal, “Los acuerdos de la Moncloa”, El País, 24.10.1987). La Constitución consagró la economía de mercado para España, pero permitía una fuerte presencia potencial del Estado. Se  puede hablar del carácter “mixto” del modelo  implícito en  la misma.

La intensa elevación de los precios del petróleo en 1979, tras el cambio político en Irán, acabó a nivel mundial con la recuperación  de 1976-1978. Desde 1979 reapareció el desequilibrio de balanza de pagos en la economía española, en la que se acentuó  la caída del empleo y  se hizo mayor el descenso de la inversión privada. La recaida económica y la fuerte división existente en el seno del partido del gobierno, la UCD, prepararon el camino a la salida de Suarez y al intento de golpe de estado del 23 de febrero de 1981.

 Por aquellos años la imagen que se presentaba de la etapa del gobierno de Franco por parte de los enemigos de la democracia  era la del periodo 1961-73, de  elevado crecimiento, silenciándose   la dura etapa comprendida entre el final de la guerra civil y 1959, año del Plan de Estabilización. Resultaba fácil achacar el empeoramiento económico no a la crisis mundial y a las modificaciones en los  procesos productivos a que obligaban los más altos precios de la energía, sino a los cambios políticos que implicaba el camino de la democracia.

  Además, lo que los empresarios españoles de 1978  entendían como “economía de mercado” no coincidía  con lo habitual en los  países occidentales desarrollados (Pedro Martínez Méndez, “El proceso de ajuste de la economía española”, Banco de España, Estudios Económicos, nº 23).  Suarez  tuvo que  trabajar   no solo “a la sombra de las bayonetas”, sino en un contexto económico  en el que  destacó   la incertidumbre de los empresarios y su inquietud ante una nueva situación a todas luces  menos cómoda que la del  régimen político anterior. La transición  transcurrió, pues,  un tanto “a la sombra del empresariado”.


Una versión más reducida de este articulo se publicó en la revista semanal “El Siglo” de 31 de marzo de 2014.

17 marzo 2014

UNA RECUPERACION TAN DEBIL Julio Rodríguez López

La recuperación llegó a la Eurozona y a España

 Según la Contabilidad Nacional Trimestral de España del INE (CNTr),  la prolongada fase de recesión del último ciclo económico de  España  tocó fondo en el primer semestre de 2013. La nueva etapa de recuperación  se inició en el segundo semestre  del mismo año. Hasta el momento la recuperación citada se ha caracterizado por su  debilidad.

La evolución de la economía española en 2013  fue paralela a la del conjunto de la economía mundial, que empezó a “tirar” en dicho ejercicio, impulsada por el fuerte crecimiento de  algunas economías avanzadas, especialmente Estados Unidos, y de algunas de las  economías emergentes.  Como sucede tras las crisis financieras prolongadas, la recuperación resulta todavía frágil (Comisión Europea, “European Economic Forecast, Winter 2014”).

Lo más destacado de la composición del crecimiento en los primeros meses de 2014  ha sido  que la demanda interna está registrando una evolución más firme, compensando el agotamiento que, especialmente en el caso de España,  parecieron  mostrar las exportaciones al final de 2013.

Dos etapas dentro de la recesión 2007-20013, según  datos territoriales

En los casi seis años de recesión de la economía española (2008-2013) se pueden distinguir dos periodos  diferenciados. En el primero, que se desarrolló en  los primeros tres años de la recesión,  fue decisivo el impacto de la crisis financiera y la consiguiente restricción crediticia. Dicha evolución  explicó el abrupto descenso de las ventas de viviendas y de la nueva construcción residencial. El  retroceso citado se extendió después al conjunto del sector de la construcción, cuya expansión había sido el principal motor de la fase previa de expansión de la economía.

Los mayores descensos del empleo y los más acusados aumentos del paro tuvieron lugar en 2007-10 en los territorios que habían sido el mayor exponente de la “burbuja inmobiliaria”, esto es, el arco mediterráneo (Alicante, Castellón, Murcia), Canarias y  la periferia de Madrid (Guadalajara y Toledo). En la primera fase de la crisis  las ciudades más afectadas por el citado modelo de crecimiento sufrieron de lleno el impacto. En cambio, en el caso de las las ciudades con mayor diversificación económica  y con  más presencia del sector público  se registró un impacto atenuado del descenso de la actividad y del empleo (Ricardo Méndez Gutiérrez del Valle, “Crisis económica, vulnerabilidad urbana y desempleo en España”, Ciudad y Territorio, Mº de Fomento, nº 178).

La segunda fase de la recesión, situada entre 2010 y 2012, se caracterizó por la relevancia de las políticas económicas deflacionistas adoptadas por los gobiernos de la Eurozona  para hacer frente a la crisis de la deuda. El sector de la construcción siguió retrocediendo en esta etapa a un ritmo  menos acusado. El protagonismo de la recesión se desplazó en este periodo al sector público, que deprimió  su demanda, con lo que los principales centros administrativos experimentaron los mayores aumentos del paro registrado.

Los mayores ajustes a la baja del gasto público se dejaron sentir en  las autonomías con mayor reducción del gasto, como se advierte en  numerosos ciudades de Castilla-La Mancha. En cambio, las ciudades con mayor peso del turismo mantuvieron un mayor nivel de ocupación, tras superar el retroceso del empleo en la primera parte de la crisis (Ricardo  Méndez, op.cit.).

Dudas sobre la fortaleza de la recuperación. Atención a las estadísticas

En los dos últimos trimestres de 2013 el empuje de la economía mundial llegó, pues,  a España. Como en el resto de la Eurozona, la expansión de las exportaciones y la caída de las importaciones habían contrarrestado entre 2007 y 2013 el impacto negativo que sobre la actividad ejerció la débil demanda interior. Pero el empuje de la actividad en la segunda mitad de  2013, que supuso el final de la recesión,  se derivó del comportamiento más dinámico de la demanda interior (consumo privado e inversión en capital fijo, según la CNTr), puesto que las exportaciones  no aportaron nada al crecimiento en este periodo.

La devaluación interna (descensos salariales acusados,  provocados por los cambios en la normativa laboral) parece haber agotado  pronto sus efectos “beneficiosos” sobre el crecimiento: los menores salarios  frenan el consumo, reducen los ingresos por IVA y aumenta el déficit público (Anselmo Calleja, “¿Es ya la hora del optimismo?”, CincoDias, 7.3.2014).

 Lo anterior explica la  debilidad del proceso de recuperación así como  lo injusto e insuficiente que resulta apoyar en exceso la estrategia económica en  las reformas del mercado de trabajo. Tal  estrategia  puede llegar a complicar la situación de la seguridad social y la financiación de las pensiones.

A principios de 2014  algunos indicadores han registrado débiles aumentos sobre el año precedente. Dicha evolución implica  que tardará bastante tiempo en superarse las consecuencias  del pavoroso ajuste de la actividad y del empleo sufrido en los largos años de recesión. Así, desde 2007 se han perdido unos 2,9 millones de afiliaciones a la Seguridad Social.  A fines de febrero de 2014 había 73.900 afiliados a la Seguridad Social más que  en la  misma fecha de 2013. A ese ritmo anual  se  tardarían casi 40 años en recuperar los empleos perdidos. Resulta necesario, pues, reforzar la recuperación,  extendiendo el ámbito de la política económica.

Un comentario final sobre las estadísticas: los resultados del 4º trimestre , según la CNTr, han sido objeto de amplio debate,en especial en lo relativo al comportamiento del consumo publico, que descendió con intensidad  sobre el trimestre anterior, y las exportaciones, cuyo comportamiento expansivo en la CNTr contrastó con los indicadores mensuales de balanza de pagos publicados por  el Banco de España. 

La CNTr es una estadística de síntesis, con numerosas  "cañerías" y desagües. De ahí  que los anuncios ministeriales relativos a supuestas tasas de crecimiento de la economía suponen una clara presión sobre los servicios del INE encargados de elaborar las cuentas nacionales. De esto se debería tomar buena nota en el gobierno para impedir que crezca la desconfianza hacia las estadísticas mas trascendentes de la economía española.

Una versión mas reducida de este articulo se ha publicado en la revista semanal El Siglo,de 17 de marzo de 2014.


12 marzo 2014

MERCADO DE VIVIENDA. UNA VISIÓN COMPLETA DE 2013 Julio Rodriguez lópez



Con la publicación de la cifra de  transmisiones de viviendas en el 4º trimestre de 2013, se dispone ya del cuadro completo de los  indicadores mas importantes  del mercado de vivienda en  el año 2013. Los aspectos mas destacados de dicho mercado en España en 2013 fueron los siguientes:

- Descenso interanual  de los precios de las viviendas en un 7,8%, según el indice de precios de vivienda del INE. El retroceso acumulado de dicho indice desde el tercer trimestre de 2007 fue del 37,1%. El indicador de precios de  Tinsa alcanzó en enero un descenso acumulado de dichos precios del 40%.La Costa Mediterránea presentó  el mayor retroceso  acumulado de precios desde el inicio de la crisis, el 45,5%, mientras que  Baleares y Canarias   registraron el  menor descenso medio  acumulado, el 33,8%. 

- Disminución dlas ventas de viviendas  en un 17,4% en 2013, que alcanzaron un total de 300.349 viviendas, de las que mas del 80% fueron viviendas usadas. Las ventas a españoles disminuyeron en un 21,5%, mientras que las ventas a  extranjeros crecieron en un 12,6%. Estas ultimas supusieron el 16,3% del total de ventas. Los fondos de inversión animaron el mercado y contribuyeron a que lodescensos de precios fuesen menoacusados, pero ello no impidió que predominase  el perfil negativo de la demanda total de vivienda en 2013.

- Caída de las viviendas iniciadas (visados de obra nueva de los CC. de Aparejadores) en un 23,3%. El total de iniciaciones se elevó a  33.900. Las viviendas terminadas mantuvieron la tendencia al descenso, situándose en 69.500 en 2013.

- La inversión en vivienda retrocedió en un 8% en 2013, según la Contabilidad Nacional Trimestral del INE. La aportación  a la variación del PIB de dicho componente del gasto fue de 0,4 puntos porcentuales, la tercera parte del descenso del PIB en 2013, que fue del 1,2%. 

2013 fue un año mas de la recesión del mercado de vivienda iniciada en 2008. La moderada recuperación de la economía española,   que viene produciéndose desde el 2º semestre de 2013,  podría  frenar la recesión citada en 2014, aunque ello dependerá sobre todo del comportamiento del empleo y   de la financiación crediticia. 


02 marzo 2014

MERCADO DE VIVIENDA, 2013-14. RECESION CON CAMBIOS Julio Rodríguez López

2013 volvió a ser un año de recesión en el mercado de vivienda en España. Dicho resultado fue compatible  con una mayor presencia de compradores extranjeros  dentro del total de las ventas (alrededor del 17%), destacando sobre todo las adquisiciones realizadas por fondos de inversión. La presencia de inversores fue más acusada   en las zonas turísticas con mayor stock de viviendas de nueva construcción no vendidas. En  2013 cerca de  un 40% de las compraventas registradas se realizaron sin emplear un préstamo hipotecario. Una parte sustancial de las ventas realizadas no respondió, pues,  a una recuperación en profundidad de la demanda de vivienda en España.

Las citadas compras de viviendas por  fondos de inversión  han afectado  a la baja al exiguo parque de viviendas sociales de alquiler de España. De unos 100 fondos especulativos operando en España en 2014, unos 22 se dedican en exclusiva al subsector inmobiliario, “sobrevolando el territorio a la búsqueda de gangas (Conchi Lafraya, “España, capital de los fondos buitres”, La Vanguardia, 23.2.2014). Un hecho destacable es que los gobiernos autónomos de Madrid y de Cataluña han vendido a tales  fondos importantes “paquetes” de viviendas sociales de alquiler, viviendas que tardaran poco en perder tal condición de sociales.

  En 2013, según Tinsa, el retroceso agregado de los precios de las viviendas  fue del 9,2% (-11,3% en 2012). La disminución acumulada de dichos precios en la fase de recesión  entre diciembre de 2007 y el mismo mes de 2013  ha sido del 39,4%, según dicha empresa tasadora. Los indicadores de los precios de las viviendas confirman que  una parte sustancial de los descensos acumulados se concentraron  en 2012-13. Fueron los cambios introducidos en la normativa bancaria en 2012 (“decretos Guindos”) los principales factores explicativos de tales descensos, junto a la persistencia de la restricción crediticia y al empeoramiento de la situación de los hogares que  desean acceder a una vivienda. 2013 fue el primer año en el que presentó un retroceso la serie de hogares,  estimada en España por el INE, dentro de la Encuesta de Población Activa.

El stock de viviendas de nueva construcción no vendidas  creció entre 2004 y 2009 y descendió en los cinco años posteriores. Las mayores aportaciones al stock no vendido tuvieron lugar entre 2007 y 2009, año este en el que el stock en cuestión alcanzó las 650.000 viviendas.  Según Fomento, a fines de 2012 todavía quedaban en España 593.453 viviendas de nueva construcción sin vender. Tres autonomías, Comunidad Valenciana,  Andalucía  y Cataluña, concentraban el 50% de dicho  total de viviendas no vendidas.

 Las provincias con un número mayor eran Barcelona (47.466 viviendas), Alicante (47.022) y Madrid (42.821), seguidas por las del sur del arco mediterráneo y por Toledo, al calor de la proximidad de Madrid. Las tres provincias citadas habían sido sedes de importantes  cajas de ahorros (Catalunya Caixa, CAM y Bankia, respectivamente) que sufrieron quebrantos tan relevantes  que justificaron  la petición de ayuda de España al Eurogrupo de 100.000 millones de euros en junio de 2012, línea de crédito de la que se dispuso al final  de 42.000 millones.

En los últimos años  los bancos centrales han realizado amplios programas de expansión de la base monetaria o de “alivio cuantitativo” para  impulsar  a la economía, aportando  liquidez abundante  a tipos de interés muy reducidos.  Destaca la relevancia de las aportaciones de  la Reserva Federal  para la financiación de los países emergentes. Se considera que el alcance relativo  de las operaciones previstas por el Banco de Japón hace palidecer, por su mayor intensidad,  a las llevadas a cabo por la Reserva Federal de Estados Unidos.

 Dicha circunstancia ha provocado un aumento generalizado de la liquidez a escala mundial y ha  favorecido las compras de activos, en especial  de acciones en bolsa y de vivienda, y ello a escala mundial. En 2013 fue compatible la presencia de unos débiles  ritmos de crecimiento del PIB en la economía mundial con aumentos destacados en los precios de las acciones  cotizadas. De hecho   han aparecido “espumas de burbujas” en algunos mercados de viviendas, como es el caso de Londres, donde las propiedades en la zona central se han convertido en una “moneda de reserva”.

 En 2014, el comportamiento de los fundamentos de la demanda de vivienda (emigración significativa, estabilización o ligero descenso del número de hogares, retroceso de la renta disponible familiar) y la persistente escasez de crédito no facilitarán que en España se recupere  la demanda de vivienda por los nuevos hogares.

Todo indica que el mercado de vivienda “tocará fondo” en 2014, aunque no parece, sin embargo,  que dicho mercado vaya a  suponer  un apoyo significativo al crecimiento de la economía española  previsto para este ejercicio. En este año  se dejará sentir la influencia del descenso de la nueva oferta, con lo que se iniciaran más viviendas allí donde el ajuste a la baja de la nueva construcción haya sido especialmente intenso.

Una versión  de este articulo se ha publicado en la revista El Siglo el 3 de marzo de 2014 



22 febrero 2014

Un proceso no acabado (extracto del libro "Crisis económica y cambios en el sistema financiero"). Julio Rodriguez López


El pinchazo de la burbuja inmobiliaria se inició básicamente en 2008. En el origen de la burbuja no solo resultó relevante la expansión destacada del crédito inmobiliario (promotor, constructor y comprador), sino que encontró un verdadero motor en el exceso de construcción residencial derivado de unas expectativas prolongadas de precios al alza de la vivienda y de una exagerada seguridad en la venta de las nuevas viviendas. El papel de ayuntamientos y autonomías resultó decisivo para impulsar la expansión del suelo edificable. La maximización de los ingresos derivados del planeamiento resultó ser la variable que impulsó el comportamiento de dichas administraciones públicas territoriales.
Una proporción relevante de los nuevos préstamos tuvo su origen en ahorro captado en los mercados mayoristas, con frecuencia obtenido a unos plazos de vencimiento muy inferiores a los que se concedían los préstamos a los compradores de viviendas. La expansión crediticia mayor correspondió a los créditos destinados a promotores y constructores de viviendas. La actuación de las entidades de crédito españolas frente a una demanda de financiación tan sustancial resultó similar a la de etapas precedentes, en las que la dimensión del parque de viviendas de España era muy inferior a la existente durante la fase de expansión desarrollada entre 1997 y 2007.

La crisis financiera provocó una intensa restricción crediticia, que frenó en seco la demanda de vivienda y la nueva financiación a promotor. La aparición de un amplio excedente de viviendas de nueva construcción no vendidas produjo un intenso ajuste a la baja en la nueva construcción residencial. Dicho comportamiento de la edificación de viviendas produjo una reducción de más de medio punto porcentual en el crecimiento de la economía española posterior a 2007.
Las cajas de ahorros concentraron el riesgo de las carteras de vivienda
Los descensos de precios de las viviendas fueron moderados hasta 2011. Dicha evolución, en la que el ajuste descansó en la caída de la nueva construcción y no en los precios de venta de las viviendas, se derivó del comportamiento de las entidades de crédito, permitido implícitamente por la autoridad supervisora. Se aceptaron como daciones en pago de promotores a bancos de un amplio número de viviendas de nueva construcción no vendidas y se refinanciaron importantes volúmenes de crédito al promotor.
Se reinterpretó a la baja la normativa relativa a la cuantía de las provisiones a realizar ante créditos problemáticos, de forma que se mantuvieron artificialmente elevados los resultados bancarios. Del mismo modo tardó en advertirse el importante aumento que iba a tener lugar en la morosidad de los préstamos bancarios, en especial la de los destinados a la promoción inmobiliaria. La burbuja supuso el final de la “irresistible ascensión” de las cajas de ahorros desde 1977. La concentración del riesgo bancario en el segmento del negocio inmobiliario resultó superior en estas entidades, que tardaron dos años más que los bancos en salirse de la financiación masiva a la nueva promoción.
La burbuja produjo una excesiva concentración de riesgo en las carteras de activos ligados al mercado de vivienda. Dicha concentración la facilitó la ausencia, en la regulación bancaria, de instrumentos que frenasen una expansión tan rápida. El que la supervisión bancaria de las cajas de ahorros se repartiese entre el Banco de España y las comunidades autónomas no facilitó ni una actuación decidida del supervisor ni tampoco los procesos de consolidación entre entidades situadas en posiciones dispares. Las autonomías se resistieron a que saliesen de su ámbito entidades con problemas.
La actuación de las autoridades monetarias españolas entre 2008 y 2011 resultó lenta y muy condicionada políticamente. Se crearon instrumentos cuyo papel se fue modificando en el transcurso de la crisis, como es el caso del FROB y de los SIP. Se pretendió resolver los problemas de las entidades financieras impulsando las fusiones, con frecuencia entre entidades con problemas. Desde el poder político se defendió con insistencia que los contribuyentes no iban a cubrir el coste del ajuste. Esto último no concordaba con lo que ha sido la práctica más corriente en las crisis bancarias, en las que las ayudas públicas, con o sin devolución de lo aportado, han sido decisivas para impulsar el proceso de ajuste.
No hubo actuación decidida de las autoridades para frenar la situación
En 2012, el nuevo Gobierno provocó con la nueva normativa un abrupto ajuste a la baja de los valores de balance de los activos ligados al negocio inmobiliario. La necesidad de realizar bajo la nueva normativa una aportación sustancial a Bankia/BFA provocó una petición de ayuda del Gobierno español al Eurogrupo. Se concedió la ayuda para capitalizar a los bancos que necesitasen de más capital tras una prueba de esfuerzo realizada por un consultor independiente. Se creó una sociedad de gestión de activos, Sareb, que adquirió activos por una cuantía superior a los 50.000 millones de euros, a la vez que el FROB capitalizaba a los bancos que recibieron las ayudas con recursos procedentes del préstamo del Eurogrupo.
En 2013 ha mejorado la situación de estabilidad financiera, pero persisten abundantes problemas. Entre estos destacan el fuerte aumento de la morosidad, la continua reducción de los préstamos, la financiación recibida por las pymes españolas en peores condiciones que el resto de la eurozona. Numerosas entidades atienden preferentemente a los vencimientos de las emisiones que impulsaron la burbuja, lo que no ayuda a la concesión de nuevos préstamos. La salida definitiva de la crisis del sistema financiero depende sobre todo de la evolución que siga la economía española y de la intensidad que presente la posible recuperación de la economía.
El sistema financiero ha evolucionado hacia una fuerte concentración en un número reducido de entidades. La banca alternativa será una necesidad que se dejará sentir más en cuanto se estabilice del todo el sistema financiero. Se dejará sentir la ausencia de las cajas tanto en lo relativo a la obra social como en las ventajas que aportaba a la economía su amplia presencia territorial.
El sistema financiero debe contribuir a impedir que una situación prolongada de débil crecimiento seguida por nuevas recaídas tenga lugar en España. Resultaría de difícil aceptación que el estado normal de la economía fuese de una ligera depresión con breves etapas de prosperidad asociadas con burbujas y volúmenes de crédito insostenibles.

Este texto se publicó en El Pais de las Propiedades el 2.2.2014. Se trata de un extracto del libro "Crisis económica y cambios en el sistema financiero", del autor de este  texto y editado por "Los libros de la Catarata 2014"



19 febrero 2014

Sareb se pondrá a prueba en 2014 (II) Julio Rodríguez López



La creación del “banco malo”, Sareb, fue consecuencia de la ayuda concedida a España en el verano de 2012 por parte del Eurogrupo  para capitalizar los bancos afectados por la caída del mercado de vivienda. Una vez en marcha, Sareb puede ser en 2014 un protagonista significativo del mercado de vivienda de España, en especial en  operaciones  de venta a inversores mayoristas. Tras las previsibles perdidas de Sareb en 2013, 2014 puede ser un año importante para dicha entidad, en el que sus resultados  dependerán de la calidad de las  estrategias de desinversión puestas en marcha.

En  Julio  de 2012  la Unión Europea  se comprometió a aportar hasta 100.000 millones de euros a España, tras las pruebas de evaluación a las principales entidades de crédito en condiciones muy favorables (0,5% anual de tipo de interés y plazo de 15 años). El destino era  la recapitalización del sistema financiero español. Los requisitos para recibir la financiación consistían en seguir  una  hoja de ruta para dicha recapitalización, en modificar la normativa de gestión de las crisis bancarias y en  la creación de un “banco malo”. Este último debería de adquirir   los activos problemáticos de los bancos para que estos reanudasen la actividad crediticia normal.

   Tras  los  resultados de las pruebas de estrés practicadas a los catorce mayores grupos bancarios españoles a fines de septiembre de 2012, que   señalaron unas  necesidades de capitalización comprendidas entre  25.900 y 53.645 millones de euros,  el gobierno decidió  tomar unos 42.000 millones de euros de los cien mil millones ofrecidos por el Eurogrupo. Dos  grupos de bancos concentraron la mayor parte de las ayudas necesarias, los del Grupo  0, correspondiente a los bancos controlados por el Frob (Bankia, Catalunya Caixa, NC Galicia y Banco  de Valencia) y los del Grupo 1 (Caja 3, Banco  Ceiss, BMN y Liberbank).

 Entre diciembre de 2012 y marzo de 2013 se transfirieron   a Sareb, creada en noviembre de 2012,  activos problemáticos de  nueve bancos. Sareb adquirió por 36.600 millones de euros activos de los bancos del Grupo 1   y  por 14.000 millones los de los bancos del Grupo 2. Dichos traspasos de activos se realizaron a precios sustancialmente rebajados respecto de su valor bruto  en libros (más del 50%). El Frob cubrió  las carencias  de recursos propios que resultaron en dichos bancos por la venta de activos a precios inferiores al contable. Para ello empleó los recursos procedentes de la financiación aportada por el Eurogrupo.

 Sareb adquirió en poco tiempo los activos problemáticos citados de los bancos a capitalizar por el Frob y emitió “deuda sénior”,  para pagar  a los bancos. Sareb tiene unos recursos propios (capital, prima de emisión y deuda subordinada a 15 años al 8%) que ascienden a 4.800 millones de euros, pero compró activos con un valor superior a los 50.000 millones de euros.

 El Frob, instrumento español de resolución bancaria, controlado por el gobierno,  tiene la mayor participación en los recursos propios de Sareb, 2.192 millones de euros, equivalentes al 45,7% del total, inversión que se  realizó con  recursos procedentes  del empréstito  del Eurogrupo.  El 54,3% restante del capital de Sareb  está distribuido entre un amplio conjunto de inversores privados, entre los que destacan el Banco de Santander (16,6%) y CaixaBank (12,1%). Los activos se compraron a los bancos a un coste total  de alrededor de 50.800 millones de euros, con un descuento medio del 52,5%, que en el caso de los activos inmobiliarios llegó a ser del 65%.

 La deuda sénior emitida por Sareb lo ha sido   a plazos cortos de uno, dos y tres años, con diferenciales sobre el euribor a tres meses de hasta  casi tres puntos porcentuales. Dicha deuda está  avalada por el gobierno y  permite obtener  financiación en el BCE.  Como puede apreciarse, el Estado español resulta decisivo para  la obtención de los recursos de Sareb, por lo que no cabe quedarse con el aparente carácter privado de dicha entidad.

Entre las compras de Sareb, 39.424 millones  de euros son activos financieros, básicamente créditos,  y 11.357 son activos inmobiliarios (89.000 viviendas y  13 millones de m2 de suelo). Sareb, que no es un banco ni  un instrumento de política de vivienda, tiene 15 años de plazo para vender los activos citados a precios que minimicen el coste para los contribuyentes de  la  capitalización de los bancos problemáticos.

   Es posible que Sareb tenga perdidas en los primeros años de funcionamiento. Los activos los está vendiendo  de forma directa y a también a través de canales mayoristas. Puede crear vehículos conjuntos con compradores mayoristas vía Fondos de Activos Bancarios (FAB), con participación minoritaria. Según el último  informe de la Comisión de la Union Europea  y del BCE de enero de 2014, las ventas de activos inmobiliarios por parte de Sareb han sido hasta ahora inferiores a lo previsto, pero los ingresos derivados de los préstamos a promotor han  superado las previsiones.  Para 2014 los principales problemas para Sareb serán los derivados de la evolución del mercado de vivienda, donde solo muestran dinamismo las compras por parte de extranjeros. También le planteará problemas  la posible entrada en mora de una porción creciente de la cartera de préstamos a promotor.

En una reciente interpelación  socialista en el Congreso de los Diputados  al Ministro de Economía sobre Sareb, este dijo que el “banco malo” es un instrumento para ganar tiempo, y que trata fundamentalmente con promotores y con grandes riesgos. El Ministro comentó que Sareb ha comprado a los bancos más afectados por  la crisis activos  que aparecían en los balances bancarios por un valor de  100.000 millones de euros, y  que ello lo ha realizado  con un descuento de alrededor del 50%. Luis de Guindos  recordó que en  Bankia se han metido desde el gobierno  22.000 millones de euros en capital y  que, además,  Sareb  ha comprado a dicho banco nacionalizado un paquete importante de activos.

También  señaló que Sareb ha ayudado a modificar la percepción del sistema financiero español y de la economía española. Esto último  resulta un tanto excesivo. Sareb ha cumplido en principio el  papel asignado en el “Memorándum”, esto es,  comprar activos a los bancos más afectados por el ajuste para que estos recuperasen la actividad normal. Eso es una cosa y otra es la  forma en que Sareb va a enajenar tales activos, la segura colusión de intereses con algunos de los accionistas privados  y también el procurar no salir “afectado” por las relaciones peligrosa (los “grandes riesgos” que diría el Ministro)  con las que se va a desenvolver para vender los problemáticos activos adquiridos.


Una versión reducida de este articulo se publicó en El Siglo de 17 de febrero de 2014

11 febrero 2014

EPA. NUEVOS RESULTADOS Julio Rodríguez López


Una vez disponibles los datos definitivos de población y vivienda de 2011, procedentes de los correspondientes Censos decenales, es preciso  modificar los factores de elevación muestral de la Encuesta de Población Activa (EPA), elaborada y publicada  por el INE, con el fin de mejorar la representatividad de los resultados de dicha encuesta. El INE va a realizar  dicha modificación en 2014, concretamente a partir de los resultados correspondientes al primer trimestre de dicho ejercicio.

La publicación por el INE de los resultados de la EPA correspondientes al primer trimestre de 2014 irá acompañada de la publicación de los principales resultados modificados de dicha encuesta para el periodo 2002-2013. Habrá una discontinuidad en los resultados de la EPA  entre 2001 y 2002.

 La modificación de los citados factores de elevación  corresponderá a la introducción de los nuevos datos de población, puesto que  el tamaño muestral de la EPA no se modifica. Esta se obtiene a partir de  unas 60.000 viviendas, resultantes de la selección de  18 a 20 viviendas por cada una de las 3.822 secciones censales previamente elegidas al inicio del muestreo.

Los resultados del Censo de Población de 2011 difieren de forma significativa de los niveles que en ese año presentaban  las variables de las que se obtienen los factores de elevación empleados hasta ahora en la EPA. En 2011, según el Censo de Población, había 432.100  (0,94%) habitantes más que  los  estimados por la EPA  a partir de los resultados censales de  2001. La diferencia era sobre todo importante en el caso de la población extranjera, donde el resultado del Censo de 2011 era inferior a la cifra estimada para  la EPA en   212.100, el  4,6% de dicha estimación.

En los nuevos resultados de la EPA pesarán menos, pues,  los procedentes de la población extranjera. Esta última se caracteriza, entre otros aspectos, por sufrir una tasa de desempleo más elevada que la población española. En los nuevos resultados de la EPA los activos y los ocupados crecerán más que los parados.

La trascendencia de los resultados de la EPA para el análisis de la situación económica  resulta evidente.  La publicación de los nuevos resultados debe de ir acompañada de una explicación detallada por parte del INE de la metodología empleada  y de la necesidad de actualizar los  factores de elevación muéstrales. Puesto que los factores de elevación no son unas cifras fijas, sino que cambian cada año, debe también de especificarse como se actualizan cada año  los datos de origen de los mismos,   obtenidos a partir de los resultados del último Censo de Población y  de la evolución de las cifras empleadas para efectuar el calibrado.


Por último, en el último ejercicio ha cobrado interés la evolución de las cifras desestacionalizadas de la EPA. El cambio de las cifras de la EPA conllevará una modificación de los coeficientes empleados para desestacionalizar los resultados. Ello implica que las nuevas series de resultados EPA para el periodo 2002-2013 deberán de publicarse originales y corregidas de estacionalidad, aunque tal dualidad de resultados se limite a las variables más trascendentes (activos, ocupados, parados e inactivos).

05 febrero 2014

Sareb, el "banco malo": origen, recursos y socios. Julio Rodriguez López

En  Julio  de 2012  la Unión Europea  se comprometió a aportar hasta 100.000 millones de euros a España, tras las pruebas de evaluación a las principales entidades de crédito. Dicha financiación se concedió en unas condiciones muy favorables : 0,5% anual de tipo de interés, plazo de 15 años. El destino era  la recapitalización del sistema financiero español.

Los requisitos para recibir la financiación consistían en seguir  una  hoja de ruta para la recapitalización, en realizar una amplia  modificación de la normativa de gestión de las crisis bancarias en España y en  la creación de un “banco malo”,  que comprase los activos problemáticos de los bancos para que estos reanudasen la actividad crediticia normal.

El 28.9.2012 los  resultados de las pruebas de estrés  señalaron unas  necesidades de capitalización comprendidas entre  25.900 y 53.645 millones de euros. Al final se decidió  tomar unos 42.000 millones de euros de la cuantía ofrecida por el Eurogrupo. Dos  grupos de bancos concentraron la mayor parte de las ayudas necesarias, el Grupo  0 , el de los controlados por el Frob (Bankia, Catalunya Caixa, NC Galicia y Banco  de Valencia) y el Grupo 1 (Caja 3, Banco  Ceiss, BMN y Liberbank).

 Entre diciembre de 2012 y marzo de 2013 se transfirieron   a Sareb, creada en noviembre de 2012, los activos problemáticos de  9 bancos de ambos grupos (37.000 +14.000 millones de euros), a precios sustancialmente rebajados respecto de su valor en libros. El Frob cubrió  las carencias  de recursos propios derivadade dicho traspaso de activos a precio inferior al contable. Para ello  empleó los recursos procedentes de la financiación del Eurogrupo.

 En cuanto a  Sareb, esta entidad tiene unos 5000 millones de euros de capital (55% privado, correspondiente  a bancos “sanos”, 45% del Frob, que es el mayor accionista, con 2500 millones, procedentes del emprestito citado) y unos activos de alrededor de 51.000 millones de euros. La diferencia entre los activos adquiridos y el  capital  se ha logrado emitiendo deuda con la que se ha pagado  a  los  bancos que transmitieron los activos .  Dicha deuda, avalada por el gobierno,  permite obtener  financiación  en el BCE. El carácter privado de Sareb encierra  una financiación de sus operaciones en la que el Estado español resulta decisivo para  la obtención de los recursos.

Del total de activos de Sareb, 39.400 millones  de euros son créditos y 11.300 son propiedades, que  incluyen 89.000 viviendas y  13 millones de m2 de suelo. Sareb es una sociedad de gestión de activos, no es un banco, y  tiene 15 años de plazo para vender los activos, básicamente  de origen inmobiliario y   procedentes de los bancos que han recibido ayudas publicas para su capitalización. Según el diario  
El Economista (4.2.2014), Sareb  tiene  50.449 millones de euros en  197.474 activos (107.000 son Activos  Inmobiliarios y  90.500 son Activos Financieros, básicamente créditos y participaciones).

 Se dijo,  con motivo de su constitución,  que Sareb debía de obtener un 15% de rentabilidad,  previsión  a todas luces problemática. Es posible que esta entidad tenga perdidas en los primeros años de funcionamiento. Sareb tiene una estrategia cambiante,y en su operativa destaca   la creación de vehículos conjuntos con los compradores mayoristas a través de los Fondos de Activos Bancarios (FAB), en los que Sareb tiene participación minoritaria. Se echa en falta  mayor  transparencia en la gestión, en la que  los riesgos especulativos son acusados, dado el origen  de los interlocutores..

La “troika” (BCE, Comisión UE, FMI) ha expresado algunas reservas sobre la gestión de Sareb. En la “agenda” a seguir, de enero de 2014 se  subraya “el control de la actividad de Sareb para asegurar una disposición adecuada de los activos minimizando el coste al contribuyente”. Carme Trilla, anterior responsable de política de vivienda en el tripartito que gobernó la Generalitat de Cataluña,   ha señalado en la revista Alternativas Económicas, de diciembre de 2013, que la Constitución Española de  1978 establece que  las plusvalías generadas con fondos públicos deben de volver a la comunidad,  "toda la operación de Sareb es un escándalo".

Sareb no es un instrumento de política de vivienda, pero debe de impedir  verse envuelta en su gestión en operaciones en  las cuales pueda  producirse  falta de cumplimiento de compromisos adquiridos. Esto  ultimo ha podido suceder en el caso de  unas viviendas cuya venta se comprometió por parte de los apoderados de Sareb en los bancos, pero que después  el fondo de activos bancarios  comunicó a los adquirentes,que ya habian entregado una cantidad de dinero como señal, que la operación se interrumpía,  salvo que estuviesen dispuestos a pagar una cantidad adicional sustancial  por la compra de la vivienda.  Sareb, que dice va a intentar cumplir con el compromiso adquirido,  debe de vender con el máximo beneficio, pero tiene que  cuidar  no aparecer implicada en este tipo de actuaciones. 

29 enero 2014

LOS MERCADOS DE VIVIENDA EUROPEOS EN 2013. ANTICIPO DE 2014? Julio Rodríguez López

LOS MERCADOS DE VIVIENDA EUROPEOS EN 2013. ANTICIPO DE  2014?
Julio Rodríguez López

 Los mercados de vivienda europeos tuvieron una evolución homogénea en la etapa alcista del ciclo que terminó en 2007. En la etapa posterior de recesión los comportamientos han sido más dispares. Los retrocesos de los precios de la vivienda posteriores a 2007  han sido proporcionales en cada país a la intensidad del aumento  en la fase expansiva precedente. Las inyecciones de liquidez de los bancos centrales para estimular el crecimiento han ocasionado movimientos alcistas en los precios de las viviendas.  Esto impulsó en  2013  la presencia en los mercados de vivienda  de inversores institucionales, dispuestos a realizar compras de activos inmobiliarios en los mercados con mejores perspectivas de rentabilidad.

El auge de los mercados de vivienda que terminó en 2007 fue más prolongado e intenso que los precedentes. En el promedio de la Eurozona se ha estimado que la duración media de dicha fase de auge fue de 33 trimestres y que la desviación media al alza de los precios de la vivienda  sobre la tendencia a largo plazo  fue de un 39%.

Los crecimientos duraderos e intensos de los precios de las viviendas se consideran  como  no sostenibles.  Las consecuencias posteriores se manifiestan en términos de caídas de los precios, descensos de la inversión en vivienda, retrocesos del PIB y del empleo, endeudamientos elevados de los gobiernos, empresas y hogares. Conviene evitar tales consecuencias estableciendo  “señales “que informen sobre aumentos insostenibles a corregir por los bancos centrales.

Dentro de la Eurozona nueve estados miembros presentaron rasgos de “burbuja” en la fase alcista del ciclo, aunque la intensidad no fue la misma. El grupo lo integran Eslovenia,  España, Estonia, Francia, Grecia,  Holanda, Irlanda, Italia y Portugal. No se advirtieron rasgos claros de “boom” en los restantes países miembros. Los  amplios déficits exteriores se produjeron  sobre todo en los países más afectados por la “burbuja”.  

 En algunos países  la evolución de los precios de la vivienda en las principales áreas metropolitanas resulta un tanto diferente de los del resto del país.  Destacan sobre todo los casos de Moscú y de Londres. En el primer caso  los procesos migratorios han producido importantes aumentos de población en la capital, lo que ha impulsado  el alza de los precios. Dicha situación  ha suscitado la presencia de inversores extranjeros.

La fuerte  expansión de los precios de Londres se debe sobre todo a los inversores institucionales del resto del mundo, que han encontrado en dicha capital una situación óptima para  invertir con beneficios. Los aumentos de precios son muy superiores a los del resto del país y han  aparecido  problemas de falta de alojamientos para hogares con bajos niveles de ingresos. Por si faltaba algo, el programa de “ayuda a la compra” del gobierno británico,  establecido en 2013, ha elevado hasta el 95% del precio la relación préstamo/valor mediante préstamos complementarios del gobierno a los compradores. Se   ha reforzado la demanda de viviendas de hasta 600.000 libras de precio y han crecido más  unos precios que ya estaban sobrevalorados antes del establecimiento de dicho programa (Martin Wolf, “Use of Housing to refloat the economy is dangerous”, FT, 22.3.2013), que puede retirarse en 2014.

En los países escandinavos los precios de las viviendas no han dejado de subir desde 2008. Los aumentos de población, alimentados por una elevada natalidad y por  la política  monetaria expansiva de los bancos centrales respectivos, han impulsado los préstamos hipotecarios y han contribuido a crear una situación  de recalentamiento próxima a la burbuja.

  En 2013  los bancos centrales realizaron  amplios programas de “alivio cuantitativo” para  impulsar  a la economía. Para ello  aportaron  liquidez abundante  a tipos de interés muy reducidos. Se favoreció  la compra de activos, en especial acciones en bolsa y vivienda. En 2013 ha sido compatible la presencia de unos ritmos moderados de crecimiento del PIB en la economía mundial, acompañados de tasas de desempleo elevadas, con aumentos destacados en los precios de las  de las acciones  cotizadas. De hecho   han aparecido “espumas de burbujas” en algunos mercados de viviendas (N. Roubini, “De nuevo las burbujas inmobiliarias”, Expansión, 4.12.2013). 

En el 2º trimestre de 2013 los precios de las viviendas en la Eurozona descendieron  un -2,4% sobre el mismo periodo de 2012. La disparidad de situaciones en los mercados nacionales de viviendas la confirma el que,  en dicho periodo   el aumento máximo de precios llegase hasta el  12%, en Estonia,  mientras que el mayor retroceso de precios fue  el -12% de  España.  La evolución de los precios de la vivienda en la Eurozona puede ser coherente con los fundamentos, pero a nivel de país dicha situación puede distar  de dicha coherencia (BCE, “Recent house price developments in the Euro Area,  Boletín Mensual, noviembre 2013). Las perspectivas para 2014 son más favorables para los mercados europeos de vivienda y también para la preparación de nuevas burbujas.  
  
Una versión de este artículo ha aparecido en la revista “Escritura Pública” (del Consejo General del Notariado), de enero de 2014


20 enero 2014

2014 NO SERA UN AÑO FACIL. Julio Rodríguez López



 El menor crecimiento económico registrado en 2013 en amplias  áreas de la economía mundial  estuvo acompañado de importantes aumentos en los precios de los activos. En 2014  puede persistir dicha evolución  dual de la economía mundial. Los  bancos centrales aplazarán el momento de retirar los apoyos al crecimiento. La recuperación de la economía española,  hasta ahora modesta,   podría reforzarse  en 2014. Dicha  evolución dependerá estrechamente  del comportamiento del conjunto de la eurozona.

En 2013 la economía mundial desaceleró el crecimiento (3,3%) respecto del año anterior (3,8%). Dicha evolución fue consecuencia de  la debilidad prolongada de los países avanzados, sobre todo de  la Eurozona,   y del relativo “bache” sufrido por las economías emergentes. En los países avanzados, incluso en los casos de mayor crecimiento, el ritmo de aumento de la actividad productiva resulta débil, muy por debajo del  alcanzado en las fases iniciales de recuperación  de  ciclos precedentes.

Algunas circunstancias no contribuyeron a impulsar el crecimiento en 2013. Entre las mismas destacan las adversas reacciones que produjo   en los mercados el anuncio de que la Reserva Federal  de Estados Unidos iba a reducir significativamente las inyecciones de liquidez realizadas mediante las compras de activos, sobre todo   deuda pública. Fue necesario mantener  una intensidad equivalente en dichos estímulos monetarios   para reducir el impacto  a la baja que dicho anuncio tuvo en las bolsas. Por otra parte,  sobre   Estados Unidos planeó el problema del tope impuesto por la mayoría republicana en el Congreso  a las emisiones de deuda federal, lo que provocó serias incertidumbres dentro y fuera de dicho país.

En la Eurozona el avance producido en el camino hacia la Unión Bancaria Europea con la creación de un supervisor único, el Banco Central Europeo (BCE) se frenó con la negativa alemana,  materializada en la “cumbre” de diciembre de 2013,   a que se crease en un plazo razonable un mecanismo único de resolución bancaria. Dicho mecanismo  habría de dotarse  de los   recursos  necesarios para acompañar las actuaciones del supervisor único. A la vista de lo anterior, se confirma de nuevo que  el camino realmente seguido por la Eurozona es el del ajuste fiscal,  unido  a   la devaluación competitiva en los países de la periferia,  como forma de ganar cuota de mercado y de reactivar la economía. Pero el simple ajuste salarial no puede lograr a la vez la competitividad y el crecimiento preciso para rebajar el peso de la deuda pública respecto del PIB ni la estrategia alemana se puede exportar a todos los países: no se puede aspirar  a que la Tierra tenga superávit con Marte.

De cumplirse las previsiones de crecimiento del 1,1% en 2014 para la Eurozona, esta no alcanzará el nivel de PIB obtenido al inicio de la crisis hasta el último trimestre de 2015. Una situación  prolongada de débil crecimiento, junto a unos niveles del  PIB  y del empleo  lejanos de  su potencial, añadidos a unos bajos tipos de interés, se podría caracterizar como de “estancamiento secular” (L. Summers, “Washington must not settle for secular stagnation”, FT, 2014). Tal estancamiento puede tener lugar incluso en un marco de intensas elevaciones de los precios de los activos y de las viviendas, en línea con lo sucedido en 2013. Podría haber tanta burbuja y especulación como en  2005-2007  sin apenas crecimiento.

Según  Summers, la actuación exclusiva por el lado de la oferta en la política económica solo produce resultados en un clima de demanda suficiente. Sin un mínimo nivel de  demanda las políticas  de oferta tienen a corto plazo efectos deflacionistas sobre la economía. Además, políticas de estimulo monetario como las que están desarrollando numerosos bancos centrales  no pueden controlarse solo por la vía de la regulación.  Esas políticas  pueden provocar   burbujas especulativas en algunos mercados de activos y de productos, junto a aumentos del apalancamiento de empresas y de hogares, sin estar garantizada una recuperación solida del crecimiento.

   Para evitar el citado “estancamiento secular” invocado por Summers  la política económica debe de conseguir un nivel de demanda suficiente, que  permita un crecimiento razonable del PIB y del empleo, manteniendo  la estabilidad financiera. Los impulsos de la demanda no deben de ocasionar déficits externos elevados, procurándose que una parte mayor de lo que se demanda se cubra con producción nacional.

El PIB de la economía española del  tercer trimestre de 2013  se situó un 7,4% por debajo  del correspondiente al primer trimestre de  2008. El PIB del tercer trimestre de  2013 estuvo un 17% por debajo del nivel que  habría alcanzado dicha magnitud de haberse seguido una tendencia de crecimiento del 2% anual. La economía española ha dejado de obtener entre 2008 y 2013 el 60% del  PIB de 2013.

En 2014 la economía española puede volver a registrar una tasa positiva de crecimiento que podría situarse en el entorno del 0,5%. Dicho crecimiento se apoyaría en las exportaciones y en una evolución menos negativa de la demanda interna. El empleo puede volver a registrar tasas positivas de variación, pero todo indica que serán muy moderadas y se concentrarán en empleos temporales. El nivel de actividad del primer trimestre de 2008 no se alcanzará posiblemente hasta 2016.

El ajuste a que obliga el Pacto Fiscal  Europeo puede llevar a España a una situación próxima al estancamiento secular mencionado. Con el   final  de la recesión y con el paso a una situación de aumento moderado del empleo, la política económica   tiene por delante la tarea de lograr una   reducción significativa   del importante  número de empleos destruidos y de compensar  la desaparición de un amplio número de empresas durante la prolongada etapa de crisis.  Debe de evitarse, además, que persista la  reducción del alcance de  numerosas prestaciones sociales, impidiendo el avance de las desigualdades. El logro de la recuperación y la mejora de la competitividad de la economía española  no debe lograrse a costa de romper eequilibrio  social. Demasiadas tareas para 2014.


 Una versión  de este  articulo se ha publicado en la revista "El Siglo" de 20.1.2014