09 mayo 2015

SE PERFILA LA RECUPERACION DEL MERCADO DE VIVIENDA Julio Rodríguez López


(I). Los precios
  Los precios de la vivienda tendieron a estabilizarse en España en la segunda parte de 2014. Destacó  la evolución del índice trimestral de precios de vivienda del INE, que  registró aumentos moderados en los trimestres segundo y tercero de 2014. Dicha  evolución contrastó con los continuados descensos anuales  que dicho índice sufrió en el periodo comprendido entre 2007 y 2013. El aumento acumulado de los precios de la vivienda, según el índice en cuestión, fue del 1,6% en los tres primeros trimestres de 2014.
   La variación interanual de los precios de vivienda del índice citado  fue del 0,3% en el tercer trimestre de 2014. Por autonomías, destacaron los mayores aumentos interanuales  registrados en  Madrid (2,8%), Cantabria (2%) y Murcia  (1,5%). Los descensos interanuales  de dicho índice de precios fueron todavía significativos en las zonas de interior, en especial en Rioja (-3,5%) y Navarra (-6,9%).
 Los restantes indicadores de precios de vivienda, obtenidos a partir de tasaciones, experimentaron descensos moderados en 2014, inferiores a los de años precedentes. El precio medio de venta de una vivienda en España era de 1.455,8 euros por metro cuadrado en el tercer trimestre de 2014, según la  estadística de precios de tasación  del Ministerio de Fomento. Dicho precio todavía era  inferior en un 2,6% al del mismo periodo del año precedente.
  El precio medio de una vivienda de 90 metros cuadrados  en España en 2014, según la estadística citada de Fomento equivalía a 5,8 veces el salario medio anual estimado por el INE, lejos del valor de 9,0 que dicho coeficiente alcanzó en 2007, el año del “pinchazo de la burbuja”. Sin embargo, dicha relación era superior a la de 4,3  de 1997, al inicio de la etapa expansiva.
  Los precios de la vivienda, según Tinsa, descendieron en diciembre de 2014 en un 3% sobre el mismo mes del año anterior (-9,2% en 2013). Dichos precios apenas bajaron en las Áreas Metropolitanas (-0,2%). Los mayores retrocesos correspondieron  a las zonas de “Costa Mediterránea” (-4,5%) y “Resto de Municipios” (-4,7%) (Figura 7). 
 Es de destacar que en diciembre de 2014 el precio medio de las viviendas aumentó, según Tinsa, en un 2,1% sobre el mes precedente. Dicho aumento fue consecuencia de los importantes incrementos intermensuales registrados en dicho mes por los precios de las “Áreas Metropolitanas”  y por los de “Capitales y grandes ciudades”.  
  El retroceso acumulado de los precios de la vivienda entre 2007 y 2014 fue del 36,1%, según el índice trimestral del INE. El mayor descenso acumulado de los precios de vivienda desde el inicio de la crisis  lo registró la estadística de precios de la empresa tasadora Tinsa, que experimentó una disminución  del  41,2% hasta diciembre de 2014.
  Según la estadística de Fotocasa los alquileres también parecían estabilizarse al final de 2014, aunque la variación interanual  todavía era negativa en noviembre, el -2,4%. El alquiler medio en España en dicha fecha  era de 6,76 euros/mes  por metro cuadrado. El descenso acumulado de los alquileres en la fase de recesión del mercado de vivienda, el 33,2%, estuvo en línea con  la evolución de los precios de la vivienda. 
 Como en el caso de los precios, los alquileres de las  zonas más turísticas,  junto a Madrid y Cataluña, en especial en la provincia de Barcelona, registraron también variaciones alcistas significativas en la segunda mitad del año. El mayor aumento interanual de precios de vivienda en Madrid, según el índice de precios de vivienda del INE, fue paralelo con el mayor aumento de las ventas y de las viviendas iniciadas experimentados en dicha Comunidad Autónoma en 2014.

 (II) Ventas de viviendas  y financiación
 Las ventas de viviendas registraron un aumento interanual  del 22,5% en los tres primeros trimestres de 2014 (-17,3% en 2013). En el mismo periodo de tiempo  crecieron algo más las ventas a extranjeros (24,5%), a la vez que las ventas a españoles  aumentaron  en un 22,1%. Las ventas a extranjeros mantuvieron en 2014 una cuota próxima al 17% respecto del total de ventas.
 En 2014 destacó el crecimiento de las ventas en  autonomías en las que el peso de las ventas a extranjeros no alcanzó los niveles más  significativos, como fue el caso de  Madrid (44,2%), Navarra (39,3%), Cantabria (35,1%) y País Vasco (32,8%). La estadística de  compraventas registradas elaborada por los Colegios de Registradores  indica que los mayores aumentos de ventas se produjeron  en las más importantes áreas metropolitanas (Madrid y Barcelona), en zonas turísticas (Baleares, Canarias y Málaga),  y  también en zonas donde  la diversificación económica es mayor y es menor la dependencia del turismo (Navarra).
 El peso de las ventas a extranjeros fue sobre todo elevado en Canarias (38,6%), Comunidad Valenciana (36,3%) y Baleares (33%).Será necesario disponer de datos para el conjunto de 2014  para conocer el alcance  real del crecimiento anual  del conjunto de las ventas en dicho año, que se situará entre el 15% y el 20%.
  El número de préstamos a comprador de vivienda  descendió sobre el año precedente  en un 3,8% en los tres primeros trimestres de 2014, según el Banco de España. Dicho descenso  contrastó con el importante aumento de las ventas en el mismo periodo de tiempo. En 2014 ha vuelto a descender, pues,  la proporción de compraventas de viviendas  financiadas con un préstamo hipotecario. Dicha proporción puede ser inferior al 60% en el conjunto del año (habrá unas 200.000 nuevas hipotecas para compra de vivienda frente a unas 360.000 viviendas vendidas).
 El fuerte desfase entre préstamos y compras confirma que en 2014 volvió a ser importante la presencia de inversores entre los adquirentes de vivienda, que no suelen necesitar de un préstamo para efectuar la compra.  Los bajos tipos de interés de los depósitos bancarios,  que convierten en escasamente atractiva la colocación de ahorro en depósitos,  impulsan la compra de vivienda como forma de colocación del ahorro.
 Los fondos de inversión, que solo en 2013-14 han aumentado en 190 su presencia en España,  según la Comisión Nacional del Mercado de Valores[2], han tenido una presencia importante en  el mercado de vivienda de España en 2014, destacando sobre todo el empuje aportado al  segmento “prime” de dicho mercado.
 Junto a la presencia de inversores extranjeros y nacionales, en 2014 la evolución de los fundamentos económicos contribuyó a mejorar la demanda de vivienda en España. En primer lugar, la recuperación del crecimiento del PIB en dicho año (1,3% es la previsión) estuvo acompañada de aumentos destacados en el empleo.
  La variación  interanual de los ocupados EPA fue del 1,6% en el tercer trimestre de 2014. Esto supuso un aumento neto de 274.000 empleos  en un año. Los hogares  aumentaron  en 135.300 en el mismo periodo de tiempo, también según la EPA. El número de afiliaciones a la Seguridad Social aumentó en 2014 por encima de los 300.000, como se comentó en un apartado anterior. El aumento del empleo  implica una mayor demanda de vivienda, que se puede estar desviando hacia el alquiler con más fuerza que en el pasado, por las condiciones de menor retribución y mayor inestabilidad de los nuevos puestos de trabajo.
   Frente al claro aumento del empleo, la renta disponible real  de los hogares se aproximó al estancamiento  en 2014 tras haber retrocedido en los cuatro años precedentes. El aumento del consumo de los hogares, superior al  2% anual en 2014, redujo el ahorro familiar, que debió de descender en torno a unos tres puntos porcentuales en  proporción de la renta (6,6% fue la media de los tres primeros trimestres de 2014  frente a 9,6% en 2013).  El comportamiento de la renta disponible de los hogares implicó que dicha variable no ejerció una influencia claramente negativa sobre las compras de vivienda, aunque el descenso del ahorro no ayuda a la adquisición de vivienda.
  En tercer lugar, en 2014 siguieron bajando los tipos de interés y mejoró la disponibilidad de financiación para los adquirentes de viviendas. Entre diciembre de 2013 y noviembre de 2014 el tipo de interés medio de los préstamos a comprador disminuyó en medio punto porcentual, hasta el 2,61%TAE.  Se redujo asimismo hasta 2,3 puntos porcentuales  el diferencial de  los tipos de interés con el Euribor a doce meses. Este último  es el principal índice de referencia de dichos préstamos cuando se formalizan a interés variable.
  El saldo vivo de los préstamos a comprador retrocedió en septiembre de 2014 en un 3,7% sobre la misma fecha del año anterior (-4,6% en 2013). En cambio, el volumen de financiación aportada por medio de   nuevos préstamos a comprador de vivienda creció el 19,5% en el periodo enero-noviembre de 2014 sobre el año precedente. La previsión es de una cifra absoluta superior  a los 26.000 millones de euros en nuevos préstamos a comprador en 2014. Se advierte, pues, que las amortizaciones de los créditos vivos a comprador todavía superaron en 2014 a los desembolsos bancarios efectuados a los compradores.
 En cuanto a la morosidad de los préstamos a la compra y rehabilitación de  vivienda, la cifra absoluta de préstamos morosos alcanzó el nivel máximo al final del primer trimestre de 2014, 37.858 millones de euros, lo que implicó una tasa de morosidad del 6,32%. En los dos trimestres siguientes  el saldo de préstamos morosos descendió, con lo que la tasa de morosidad  se situó en el 6,01% en septiembre de 2014.
   El descenso de la morosidad de los préstamos a comprador de vivienda ha sido menos acusado que en el conjunto de los préstamos al sector privado de la economía, que se situó en  el 13,01% en la fecha indicada.  La tasa de morosidad descendió ligeramente en los préstamos a la promoción y construcción de viviendas, aunque  continuó siendo muy elevada, por encima del 37% del saldo vivo de dichos préstamos, que han sido el componente crediticio más problemático tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria. La mayor parte de los activos adquiridos por Sareb a los bancos (unos 50.000 millones de euros) correspondió  a préstamos a promotor, con frecuencia  correspondientes a promociones de viviendas en curso o a adquisiciones de suelo.
   En 2015 los tipos de interés se mantendrán en niveles reducidos y será inferior la tasa negativa de variación de los saldos de crédito a promotor y a comprador. El aumento de los nuevos préstamos se fortalecerá en este año, lo que revela  no solo una actitud más proclive de los bancos a prestar al mercado de vivienda, sino también una mayor demanda de financiación por parte de potenciales compradores.
 (III). La nueva oferta de viviendas
   El aumento anual  de las ventas en 2014, superior al 15%, junto al  descenso del stock de viviendas  nuevas sin vender explicó la recuperación, todavía débil, de la oferta de nuevas viviendas. Los visados de obra nueva de los colegios de aparejadores aumentaron en enero-octubre de 2014 en un 6,7% sobre el mismo periodo del año precedente. Las viviendas terminadas descendieron en un 27,8% en los diez primeros meses de 2014 sobre el año precedente, reflejo del fuerte descenso de las viviendas iniciadas en años anteriores.
 Las iniciaciones de viviendas estarán por debajo de las 40.000 en 2014 (33.900 en 2013),  lejos de los niveles de nueva construcción anteriores a los tiempos de la burbuja. Entre enero y octubre de 2014 destacaron los aumentos de nuevas promociones en las provincias de Barcelona (51,8%) y Madrid (26,4%) . Dicha evolución confirma  el mayor dinamismo del mercado de vivienda en las  correspondientes aglomeraciones urbanas. La Comunidad de Madrid volvió a ser en 2014 la autonomía con el mayor volumen absoluto  de iniciaciones de nuevas viviendas, unas 7.800, más del 21% del total de España.
 Según la Contabilidad Nacional de España, la construcción residencial descendió en un 4,1% en los tres primeros trimestres de 2014 sobre el año precedente. El nivel mínimo de construcción residencial a precios constantes se produjo en el segundo trimestre de 2014, puesto que a partir del tercero  el volumen de obra nueva y de  rehabilitación  ha vuelto a crecer.
   En 2014 la financiación a promotor   todavía resultó difícil de obtener para los promotores  de viviendas. Estos  están siendo sustituidos por los propios bancos, de forma directa o por medio de convenios con empresas promotoras. Los bancos disponen de importantes disponibilidades de suelo urbano  consolidado procedentes de las daciones en pago de promotores. Sareb ha reanudado en 2014  la construcción de unas 5.000 viviendas  que estaban en curso de construcción cuando tuvo lugar el “pinchazo” de la burbuja inmobiliaria. Los fondos de inversión también han entrado directamente en el negocio de la promoción de nuevas viviendas.
  La escasez de financiación bancaria a promotor  ha podido  impulsar la creación de cooperativas de viviendas,  y no precisamente de viviendas sociales, sino de  socios con ahorro suficiente para aportar autofinanciación a la nueva promoción. Pasará tiempo hasta que los bancos vuelvan a prestar a los promotores en las condiciones del pasado. En este momento los bancos no financian la compra de suelo, la relación préstamo/valor es inferior al 100% y se exigen ventas previas a la concesión del préstamo.  Dicha actuación implica un retorno a la práctica tradicional “sana” en la financiación inmobiliaria.
  Las viviendas terminadas en 2014, un  -27,8% en enero-octubre de 2014 respecto del año anterior,  se situaron en unas 47.000 viviendas. Los descensos sufridos por  las terminaciones de viviendas en 2014 por parte de cooperativas y de administraciones públicas fueron menos acusados que el del conjunto de viviendas terminadas. Las viviendas terminadas  promovidas por cooperativas y administraciones públicas  supusieron en 2014 el 9,4% del total, proporción equivalente a la de los años inmediatamente anteriores a la etapa expansiva 1997-2007.
 Tras seis años consecutivos de descenso de las viviendas terminadas, el empuje de las ventas de viviendas, que fue menor en el caso de las viviendas nuevas que en el de las usadas (se prevén unas ventas de alrededor de  59.000 viviendas nuevas en 2014),  debió de acelerar el descenso del stock de viviendas de nueva construcción no vendidas  en 2014.
Dicho descenso ha podido superar al 5% de dicho stock, que posiblemente se redujo el pasado año desde las casi 564.000 viviendas  sin vender a fines de 2013 hasta unas 535.000 al final de 2014. A fines de 2013 tres autonomías, Valencia, Andalucía y Cataluña, concentraban más del 50% del stock de viviendas de nueva construcción  no vendidas.

(IV). Accesibilidad a la vivienda. Desahucios.
  Después de 2008, como consecuencia de la crisis general y de la fuerte recesión del mercado de vivienda, tuvieron lugar  descensos importantes  en los precios de la vivienda y en  los  alquileres, junto a retrocesos de los tipos de interés, mientras que los salarios medios han permanecido estables. Todo lo anterior  ha provocado un retroceso del esfuerzo teórico  de acceso a la vivienda,  evolución que  persistió en 2014, puesto que las elevaciones de precios  solo se advirtieron en la segunda parte del año y no fueron generalizadas.
    La restricción crediticia, la caída prolongada del empleo y las características de los nuevos puestos de trabajo impidieron que  las mejores condiciones generales de acceso a la vivienda se tradujesen en  mayores niveles de compras o de alquileres de viviendas después de 2008.
  En 2014 el esfuerzo de acceso  se situó en el 26,4% de la renta familiar media, en el caso de acceder a  un préstamo bancario para compra de vivienda que cubriese el 80% del precio de venta. Dicho esfuerzo seria del 33% de los ingresos  si el préstamo cubriese el 100% de dicho precio. Una vivienda de 90 m2, al  alquiler medio nacional se llevaría el 32,2% de los ingresos del hogar monosalarial medio. El  esfuerzo resultaría  sustancialmente más elevado en las principales áreas metropolitanas, en las que la renta supera ampliamente la media nacional  de 6,76 euros por metro cuadrado y los salarios solo son levemente más elevados.
 La creación de empleos de reducido nivel salarial y elevada inestabilidad ha debido  reforzar la demanda de vivienda de alquiler. A título de ejemplo, un hogar monosalarial mileurista neto debería destinar el 60,6% de los ingresos para acceder a una vivienda de alquiler o el 62,1% si  adquiere una vivienda en propiedad  mediante un préstamo que cubriese el 100% del precio de venta. A la vista de lo excesivo de dicho esfuerzo, que supera ampliamente la tercera parte de los ingresos del hogar, este deberá buscar, pues, una vivienda de alquiler  de superficie más reducida o compartir una vivienda con otros hogares, pero no está en condiciones de acceder a la propiedad  a través de un préstamo bancario. 

 En la práctica está vigente el “Plan 2013-16”, regulado por el Real Decreto 233/2013, de 5 de abril del Ministerio de Fomento (BOE de 10.4.2013).  En la presentación del Plan citado  se aludió desde dicho Ministerio   a un objetivo total de 200.000 ayudas al alquiler y a 50.000 viviendas rehabilitadas, sin más detalle.
El nuevo Plan 2013-16 incluye siete programas, entre los que destaca el relativo a las ayudas al acceso al alquiler. Dicho programa recupera las ayudas directas, que cubrirían el 40% del alquiler durante doce meses prorrogables,  hasta un máximo de 2.400 euros anuales. Las ayudas se destinaran a los inquilinos con ingresos no superiores a tres veces el IPREM (22.365,4 euros/año) y que  no paguen más de 600 euros al mes de alquiler.
No se han divulgado objetivos desagregados para cada autonomía. El gobierno ha firmado convenios en 2014 con las comunidades autónomas para subvencionar, de forma genérica,  las actuaciones recogidas en el Plan en el periodo de vigencia del mismo. No se han publicado los resultados de la aplicación del mismo.
 La gestión y aplicación  de las actuaciones previstas en el Plan 2013-16  se ha dejado en manos de las comunidades autónomas. La elevada relación entre  los precios de las viviendas y los niveles de ingresos salariales puede reducir la intensidad de la recuperación.
  Junto a la cuestión del esfuerzo de acceso al disfrute de una vivienda en propiedad o en alquiler, la política de vivienda presenta en 2014 una problemática adicional que afecta a numerosos hogares. La significativa morosidad de los préstamos a comprador de vivienda  ha provocado un volumen notable de desahucios de viviendas ocupadas por deudores hipotecarios insolventes. En 2014 persistió el fuerte ritmo de los últimos años. El que los desahucios se hayan convertido en una noticia frecuente no reduce la gravedad del problema.
  Los datos más antiguos sobre la cuestión en España son los de ejecuciones hipotecarias (procedimientos  iniciados y lanzamientos), trimestrales, procedentes del  Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Según dicha fuente, entre 2008 y 2013 los totales acumulados fueron de casi 500.000 procedimientos de ejecución presentados y  310.000 lanzamientos. Las magnitudes recogidas   en la estadística judicial se refieren a todo tipo de activos inmobiliarios. A partir de 2013 el CGPJ  ha desagregado los lanzamientos practicados por los Tribunales Superiores de Justicia  entre los procedentes de  ejecuciones hipotecarias (25.811 en 2013)  y los derivados de la aplicación de la Ley de Arrendamientos Urbanos (38.141).
  En mayo de 2013 el Banco de España inició la publicación de “Notas Informativas” en las que se recogen datos estadísticos  sobre las viviendas entregadas a los bancos  como consecuencia de impagos de préstamos. En 2013 se entregaron a los bancos 38.961 viviendas habituales, según el Banco de España. El 33,8% de las viviendas entregadas fueron  daciones de pago. En el primer semestre de 2014 tales  entregas de viviendas a los bancos disminuyeron en un 30% respecto del mismo periodo de 2013 (Figura 21).
 Se puede aproximar que en los seis años transcurridos  entre 2008 y 2013  pudo haber en España unas 150.000 entregas de viviendas habituales a bancos derivadas de la morosidad de los préstamos garantizados por hipoteca.
 La tercera fuente estadística es la del INE. Desde 2014 dicho organismo publica una nueva estadística trimestral  de certificaciones de ejecuciones hipotecarias iniciadas. En los tres primeros trimestres de 2014 se ha certificado el inicio de 25.862 procedimientos de  ejecución hipotecaria de viviendas habituales, un 4.4% más que en 2013.
 De las tres fuentes estadísticas disponibles (CGPJ, Banco de España  e INE), las del Banco de España se aproximan más al   problema de los desahucios. Las del INE informan sobre procedimientos iniciados, que pueden o no terminar en desahucios, y las del CGPJ no desagregan entre los activos inmobiliarios.
 Se debería de aproximar la normativa española a  las prácticas frecuentes en Europa Occidental y  en otros países desarrollados (ley de sobreendeudamiento).La última norma establecida en España es la Ley 1/2013, que supuso un avance sobre el marco previo, a pesar de lo cual  se está lejos todavía del marco frecuente en Europa Occidental y  en Estados Unidos. El FMI ha subrayado la conveniencia de reformar  el sistema de insolvencia relativo a las personas físicas  y aproximarlo a las recomendaciones de la Comisión Europea.
(V)          Política de vivienda
 En 2014 se produjeron cambios significativos en la fiscalidad de la vivienda. La ley 26/2014, de 27 de noviembre, BOE de 28.11.2014, modificó el impuesto sobre la renta de las personas físicas. Dicha ley mantiene los coeficientes de abatimiento para transacciones de viviendas realizadas desde 2015, con un límite global de 400.000 euros. Desaparecen los coeficientes de corrección monetaria para la venta de viviendas compradas antes de 1994, lo que implica una presión fiscal mayor sobre dichas ventas en concepto de plusvalía dentro del impuesto en cuestión.
  A partir de 2015 desaparece la desgravación fiscal  por alquiler de vivienda habitual, que disfrutaban los hogares con rentas inferiores a 24.107 euros anuales. Se  suprime, además, la desgravación del 100% de que venían disfrutando los propietarios que arrendaban viviendas a arrendatarios para uso habitual con edades comprendidas entre 18 y 30 años.  
  En 2014 se pondrán en marcha los programas de ayudas al alquiler y a la rehabilitación previstos en el Plan 2013-16, de forma separada por parte de cada comunidad autónoma. Es previsible que la cuestión de los desahucios y de las viviendas vacías  esté muy presente en las campañas electorales previstas para 2015.
La construcción de viviendas protegidas para la venta y el alquiler  se está reduciendo de forma sustancial, a la vista de la caída sufrida por las calificaciones provisionales de dicho tipo de viviendas. En los nueve primeros meses de 2014 el total de calificaciones descendió en un 13,5% sobre el mismo periodo  de 2013, lo que habrá situado  dicho total por debajo de las 6.000 en 2014. Las ventas de viviendas protegidas crecieron alrededor de un 20% en 2014 sobre el año anterior, con lo que la proporción de viviendas protegidas dentro del total de ventas habrá estado en torno al 5% en el pasado año. La cifra absoluta anual  de ventas de viviendas protegidas se ha podido situar  por encima de las 18.000 en 2014.

Una versión de este  artículo se publicó en la revista “Ciudad y Territorio. Estudios territoriales”, del Ministerio de Fomento, nº 183.





[1] Julio Rodríguez López es doctor en CC. Económicas, miembro de Economistas frente a la crisis y Vocal del C.S. de Estadística del INE
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25 abril 2015

CONTABILIDAD REGIONAL DE ESPAÑA. ENTRE MADRID Y EXTREMADURA Julio Rodríguez López

  En marzo de 2015 el INE publicó la primera edición de la Contabilidad Regional de España de 2014. Dicha publicación recoge la distribución autonómica y provincial   de los principales agregados macroeconómicos. Las disparidades de nivel de desarrollo económico continúan siendo relevantes en España. No se advierte apenas que el estado de las autonomías  haya contribuido a reducir tales diferencias. La crisis  ha dejado huella en todos los territorios, advirtiéndose asimismo la trascendencia de la composición de la oferta productiva a la hora de  hacer frente a situaciones complicadas.

  Según el INE, la primera autonomía de España en cuanto a participación en el PIB en 2014 fue  Cataluña, que  obtuvo el 18,9% del PIB en 2014, seguida de cerca  por Madrid con el 18,7%. Cataluña fue también la primera en empleo, con 3,3 millones de puestos de trabajo, seguida por Madrid con 3,1 millones, siempre en 2014. En cuanto a la población, Andalucía fue la primera autonomía, con 8,4 millones de habitantes, el 18,1% del total, seguida por Cataluña, que tenía  en dicho año 7,4 millones de habitantes, el 16,9% del total de España.

  El nivel de desarrollo territorial se aproxima, con bastante inexactitud por cierto, por medio del PIB por habitante. En este sentido destacó la Comunidad de Madrid, en la que el nivel de dicha magnitud en 2014 fue de 31.000 euros por habitantes, un 36,1% por encima de la media de España. Le siguió  el País Vasco, con el 30,3%  sobre la media nacional. Los niveles más reducidos de grado de desarrollo fueron los de Extremadura, con 15.757 euros por habitante, un 30,9% por debajo de la media nacional, seguida en dicha “cola” por Andalucía, autonomía esta última en la que el PIB por habitante estuvo  situado un 25,9% por debajo de la media nacional en 2014.

 La renta  disponible por habitante refleja las consecuencias de la acción redistributiva  estatal, a través sobre todo de la fiscalidad, prestaciones sociales y otras transferencias. Los efectos benéficos del cupo vasco se advierten en el primer puesto que el País Vasco alcanza en el nivel de dicha magnitud. De la comparación entre  el PIB por habitante y la Renta Disponible de los hogares por habitante se deriva  que son las autonomías de Asturias y Extremadura las más favorecidas relativamente por dicha acción estatal, mientras que Madrid  y Rioja son las más perjudicadas por el juego de transferencias y fiscalidad. 

 La serie a precios constantes del PIB a precios de mercado permite analizar el diferente impacto que la crisis económica ha tenido en las diferentes autonomías. En 2014 las autonomías que habían sufrido la mayor caída de la actividad productiva respecto de 2007, año de inicio de  la crisis,  fueron las de Asturias (-9,2% fue el retroceso real del PIB de 2014 sobre el de 2007), junto a  Valencia y Cantabria  (-8,1%). La menor  incidencia de la crisis correspondió a Madrid (-0,9%) y Baleares (-1,8%).

La información estadística disponible revela que el impacto de la crisis ha sido mayor en los territorios especializados en actividades muy cíclicas y de baja productividad, como la construcción, servicios auxiliares y servicios al consumo, junto con un modelo de urbanización dispersa intensivo en uso de suelo y recursos naturales (Ricardo Méndez, “Geografía de la crisis”, Alternativas Económicas, abril 2015).

El nivel de PIB por habitante resulta de los niveles de dos magnitudes, la productividad sectorial por persona ocupada y el número de empleos respecto de la población. En el caso de la primera autonomía en PIB por habitante, Madrid, la productividad sectorial media  superó en 2014 a la de España en un 10,2%, mientras que Extremadura, la última autonomía, estuvo  un 13,5% por debajo de la media española.

 La disparidad es mayor en cuanto a densidad  de empleo. Así, en número de empleos por habitante, Madrid supera a la media en un 23,5%, mientras que Extremadura está un 20% por  debajo. De esta comparación se deduce que el nivel de empleo, en gran medida derivado de la existencia de empresas, es la variable básica a la hora de explicar las diferencias existentes en cuanto a nivel de desarrollo.

 La composición de la oferta también importa. El peso de la industria en el PIB mide el grado de sofisticación de la base productiva, por la incidencia que dicho sector tiene sobre otras actividades y por el impacto tecnológico del mismo. En tres autonomías del norte de España, Navarra, Rioja y País Vasco, destacó la significativa presencia de la industria en el conjunto del valor añadido, que en el caso navarro se aproximó al 29% del PIB, muy por  encima de la media española del 16%. La menor presencia industrial correspondió  a las islas, Canarias (7,9%) y Baleares (6,8%), precedidas por Madrid (9,9%) y  Andalucía (11,7%), donde la especulación y el ladrillo  son los  mayores enemigos de dicha actividad..

   La Contabilidad Regional de España aporta información para estimar los valores de las productividades por persona ocupada de las diferentes ramas de actividad. Según dicha estimación, las ramas con niveles más elevados de dicha magnitud son las de  “servicios inmobiliarios”, “información y comunicaciones” e “industria”. Por debajo de la media sectorial aparecen las ramas de actividad de  “construcción”,  “servicios de no mercado” (básicamente administraciones públicas), y la heterogénea rama de actividad de “Comercio, Transportes y Hostelería”. Los  dos últimos bloques de actividad son abundantes en las autonomías que ocupan los puestos más bajos en cuanto a nivel de desarrollo.

La aproximación territorial a la realidad económica española es poco abundante en España, posiblemente por tratarse de un marco en el que inciden más  las administraciones autonómicas y locales, que gozan de escaso “glamour” entre los estudiosos de la economía. Dicho análisis permite explicar mejor las razones de la persistencia en el subdesarrollo de algunos territorios de España.

Una versión de este artículo se publicó en la revista “El Siglo de Europa” de 27 de abril de 2015





[1] JRL es miembro de Economistas frente a la Crisis y  Vocal del Consejo Superior de Estadística

23 abril 2015

La encuesta continua de hogares del INE confirma la tendencia al alza del alquiler. Julio Rodriguez López

La encuesta continua de hogares del INE ha confirmado que en  2014 persistió  la tendencia creciente del mercado de alquiler en España.Los resultados de dicha encuesta son equivalentes a los obtenidos en la encuesta de condiciones de vida del INE.

En dicho ejercicio, la proporción de hogares  que residía en viviendas de alquiler ascendió al 16,6% de todas las viviendas principales, medio punto porcentual por encima de la proporción del año precedente. La mayor presencia del alquiler  fue la de la autonomía de las Islas Baleares, con un 26,5%, y la menor fue la de Extremadura, con el 9,5%. Por lo general el alquiler es un fenómeno urbano, mientras que en el mundo mas rural  los hogares no conciben el acceso por vías distintas a la propiedad. 

Las condiciones laborales de España en 2015 conducen a que los nuevos hogares no puedan generar ahorro como para adquirir  una vivienda en propiedad, apareciendo el alquiler como la única vía para encontrar alojamiento.

El problema aparece porque en numerosas ciudades españolas no ha habido  apenas mercado de alquiler durante mucho tiempo.La política de vivienda, cuando vuelva a reaparecer, deberá atender a satisfacer dicha demanda de alquiler.. Dicha situación dificulta la emancipación de los jóvenes respecto de los hogares familiares.

13 abril 2015

LA CONSTRUCCION RESIDENCIAL VOLVERÁ A CRECER EN 2015 Julio Rodríguez López

  El mercado de vivienda presentó en 2014  en España indicios de cambio hacia una situación de mayor dinamismo de las  transacciones y de  los precios de venta. El crecimiento neto del empleo, la mejoría  en las condiciones de financiación, junto a la presencia en el mercado de inversores individuales  e institucionales, fueron los factores más dinámicos del cambio. Sin embargo, la reacción al alza de la nueva oferta fue modesta, pues el  total de viviendas iniciadas no alcanzó las 35.000.

 En 2014 aparecieron indicios de potenciales recalentamientos puntuales del mercado, derivados de la presencia de fondos de inversión dotados de abundante liquidez y también por la menor exigencia de garantías por parte de los bancos. Estos últimos han vuelto a financiar compras de suelo y también han  llegado con frecuencia  al 100% en  la relación préstamo/valor en los nuevos préstamos.

 En 2015  el mercado de vivienda se aproximará hacia una situación  más normalizada. La evolución del mercado de trabajo será decisiva en el comportamiento de la recuperación de dicho mercado. El fuerte aumento registrado en enero por  los visados de dirección de obra nueva (aparejadores) puede ser indicio de una significativa recuperación de la oferta de nuevas viviendas.

  El peso de la vivienda dentro de la construcción descendió desde el 55,7% en 2007 hasta el 43,4% en 2014, que es todavía una participación significativa. La recuperación de la edificación residencial contribuirá a que el sector de la construcción registre una variación positiva en 2015. Dicho sector vio disminuir  su peso en el PIB desde el 21,1% en 2007, por el lado de la demanda,  hasta solo el 10,9% en 2014.

      La coyuntura económica española permitió crear nuevos  empleos en 2014, que fueron en gran parte empleos temporales y a tiempo parcial, con una baja retribución.  Los nuevos empleos no permiten generar, pues,  el ahorro preciso para el acceso a la vivienda en propiedad.  Una parte importante de la demanda de vivienda  se  ha desviado hacia el alquiler, siendo frecuente la escasez de oferta de este tipo de vivienda en numerosos mercados locales.

  El esfuerzo teórico medio de acceso a una vivienda en 2014 en el caso del asalariado mileurista neto superó el 60% del salario citado tanto en el alquiler como en la propiedad. En el inicio de la recuperación cíclica el esfuerzo de acceso a la vivienda para los nuevos asalariados supera ampliamente a lo que se considera es un esfuerzo normal, esto es, la tercera parte de los ingresos. Ello anticipa más problemas de acceso a la vivienda conforme actividad y demanda  se sitúen en niveles  más elevados.

Este articulo se publicó en el diario El País el 5 de abril de 2015



[1] JRL es miembro de Economistas frente a la Crisis  y vocal del Consejo Superior de Estadística

AMENAZAS A LA RECUPERACION DE LA ECONOMIA MUNDIAL Julio Rodríguez López

Las mejores previsiones de crecimiento para 2015 publicadas por algunos organismos internacionales, como la OCDE, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo se  han visto contrarrestadas por el aviso del Fondo Monetario Internacional (FMI) acerca de una posible situación de “estancamiento secular” entre 2015 Y 2020.  
    
 El Informe Económico Provisional de la OCDE (OCDE, 2015) elevó desde el 3,7% hasta el 4% la previsión de crecimiento de la economía mundial en 2015.  En el caso de Estados Unidos dicha previsión seria de un aumento del PIB del 3,1%, mientras que en la Eurozona el ritmo citado se aceleraría desde el 0,9% previsto inicialmente hasta el 1,4%.

  En la evolución económica general destaca la presencia de unos tipos de interés muy reducidos.  Esto último acentúa la intensidad de las fluctuaciones de los tipos de cambio y de los precios de los activos. Los precios a la baja de la energía refuerzan la aceleración del crecimiento. La presión bajista de los precios permite a los bancos centrales reforzar la expansión de la demanda.

 Las políticas monetarias de signo expansivo  pueden conducir a unos tipos de interés muy reducidos durante periodos de tiempo prolongados. Ello conduce a subvalorar los riesgos y a acentuar, como ya se ha indicado, las fluctuaciones de los tipos de cambio.   
  El tipo de interés real de equilibrio ahorro-inversión  ha descendido. Los bancos centrales han respondido reduciendo los tipos de interés nominales que controlan. Hay un excedente de ahorro y una escasez de proyectos de inversión. La fuerte expansión del crédito al sector privado observada antes de la crisis fue la forma bajo la cual los bancos centrales  sostuvieron la demanda en un contexto de debilidad de esta variable.

  Una nueva elevación de los tipos de interés, nominales y reales, requeriría de una importante expansión de la demanda de inversión, de una acusada caída del ahorro y de un declive de la aversión al riesgo ahora existente, circunstancias que no van a producirse a corto plazo. “Los bajos tipos de interés no son, pues, la resultante de un complot por parte de los bancos centrales, sino de las fuerzas contractivas de la economía mundial” (M. Wolf, “Strong current that keep interest rates down”, FT, 17.3.2015).

  Las previsiones de la Comisión de la UE  apuntaban también  hacia una mayor intensidad en la recuperación de la Eurozona. Además de observarse una elevación de los pedidos empresariales desde el inicio de 2015, los precios del petróleo han descendido en casi un 52% en enero-febrero de 2015 sobre el año precedente, en el caso del  bruto del Mar del Norte. 

  El declive del euro frente al dólar también ha contribuido a fortalecer las exportaciones fuera de la Eurozona y  ha ayudado a aumentar el precio de los inputs y a frenar el descenso de los precios. El tipo medio de cambio del euro  en febrero de 2015 fue de 1,135 dólares, un 17% por debajo de la cotización de mismo mes de 2014.

  El mayor impacto de la inyección de liquidez por parte del  BCE consistirá en el compromiso implícito  de mantener los tipos de interés en un nivel reducido en tanto persista dicho programa, esto es, hasta septiembre de 2016. El descenso del tipo de cambio del euro frente al dólar será la segunda consecuencia, efecto que  no tiene porqué ser permanente.

  El tercer efecto será el del reequilibrio de la cartera. Quien venda bonos y obtenga liquidez tendrá que poner dicho dinero en alguna parte, como puede ser en la economía real. “No se conocerá el impacto de la inyección de liquidez hasta que se tenga evidencia de cómo se transmite dicha política a la economía real” (W, Munchau, ”The sucess of eurozone QE relies on a confidence trick”, FT, 22.3.2015). Los bancos han mejorado de forma sustancial su oferta de crédito tras la implantación de la medida del BCE. Y las burbujas en los precios de las acciones   y de los activos inmobiliarios están a la vuelta de la esquina.

  En la semana del 13 al 19 de abril , en su reunión de primavera,  el FMI advertirá  que  las principales economías mundiales deberán prepararse para un periodo prolongado de bajo crecimiento. En los países desarrollados el PIB potencial  crecerá solo en un  1,6% entre 2015 y 2020, por debajo de las tasas de crecimiento previas a la crisis. La desaceleración será mayor en las economías emergentes.

  Según el FMI la pasada crisis financiera fue peor que las “tormentas” previas y frenó el ritmo al cual pueden crecer  las economías. Las raíces  de esta evolución van más allá de 2008 y se apoyan en causas tales como  el envejecimiento de la población y  la desaceleración del aumento de la productividad en los países emergentes.
  El FMI recomienda a los países desarrollados apoyar un mayor crecimiento de la inversión, y les recuerda que tendrán así más problemas para reducir los niveles de deuda. Las nuevas previsiones no dejaran de afectar a la economía española, que crece más pero que está lejos de frenar el continuo crecimiento de la deuda pública.

Una versión de este artículo se publicó en la revista semanal “El Siglo de Europa”, de 13 de abril de 2015



[1] JRL es miembro de Economistas Frente a la Crisis  y vocal del Consejo Superior de Estadística

27 marzo 2015

MERCADO DE VIVIENDA. 2014 ANTICIPÓ LA RECUPRACION Julio Rodríguez López

  El mercado de vivienda presentó en 2014  en España indicios de cambio hacia una situación de mayor dinamismo de las  ventas y de  la actividad constructora. El crecimiento neto del empleo, la mejoría  en las condiciones de financiación, junto a la presencia en el mercado de inversores individuales  e institucionales, fueron los factores más dinámicos del cambio. La reacción al alza de la nueva oferta fue modesta en el pasado ejercicio.

 La menor morosidad de los préstamos a comprador no impidió que siguiesen registrándose en 2014 cifras elevadas de desahucios derivados de procedimientos de ejecución hipotecaria. Por otra parte, hay riesgos de potenciales recalentamientos del mercado derivados de la presencia de fondos de inversión dotados de abundante liquidez. También supone mas riesgos   la menor exigencia de garantías por parte de los bancos, que han vuelto a financiar compras de suelo y también a llevar hasta el 100% la relación préstamo/valor en los nuevos préstamos.

  En 2014 el empleo creció en 433.900, según la Encuesta de Población Activa del INE. Los empleos temporales  aumentaron el pasado año a un ritmo superior al del conjunto del empleo (5,3% frente a un 2,8% del total de asalariados) y  suponían el 24,2% del conjunto de los asalariados al final de 2014. Los empleos  a tiempo parcial ascendían al 19,5% de dicho total. El total de horas trabajadas creció solo un 1,3 % , por debajo del número de empleos, lo que señala  la realidad de unas  jornadas de trabajo más reducidas.

  También en  2014, según la encuesta de coste salarial del INE, los salarios medios por persona ocupada  retrocedieron ligeramente sobre el año precedente, en el que se habían mantenido estabilizados. La retribución media por persona ocupada a tiempo parcial  en 2014 fue de 786,2 euros, el 35,5% del salario medio a  tiempo completo. El salario por hora trabajada en dicho tipo de empleo  fue inferior en un 32,8% al salario/hora del empleado a tiempo completo.

  En 2014 destacó la presencia de retribuciones y jornadas de trabajo más reducidas en los nuevos puestos de trabajo creados. Las estimaciones de la renta disponible de los hogares apuntan hacia un ligero retroceso de dicha magnitud en 2014, junto a un descenso de la tasa de ahorro familiar.

  Las previsiones demográficas del INE son de 116.900 nuevos hogares en 2014, un 0,6% sobre el nivel del año precedente. La coyuntura económica española ha creado nuevos  empleos en 2014, pero las bajas remuneraciones salariales y su acusada temporalidad  dificultan el acceso a la vivienda, sobre todo  en propiedad. El descenso de los precios de la vivienda  en la recesión pasada  fue inferior al deseable desde el punto de vista del necesario ajuste del mercado de vivienda.

 En 2014 se registró un significativo descenso de los tipos de interés de los préstamos a comprador de vivienda, que bajaron cerca de un punto porcentual en un año (2,46% fue el tipo de interés medio de los nuevos préstamos en febrero de 2015, y el Euribor a doce meses  fue  el 0,26%). Los nuevos préstamos concedidos a comprador aumentaron en un 23,5% en 2014 sobre el año precedente, aproximándose la cuantía anual de la nueva financiación a los 27.000 millones de euros. El plazo medio de los nuevos préstamos fue de 22,6 años en 2014, según la Estadística Registral  Inmobiliaria.

 El esfuerzo teórico medio de acceso a una vivienda en 2014 en el caso del asalariado mileurista neto superó el 60% del salario citado tanto en el alquiler como en la propiedad. En el inicio de la recuperación cíclica el esfuerzo de acceso a la vivienda para los nuevos asalariados supera ampliamente a lo que se considera es un esfuerzo normal (la tercera parte de los ingresos). Ello anticipa más problemas de acceso a la vivienda conforme se sitúen actividad y demanda  en niveles  más elevados.

  En 2014 las ventas de viviendas (365.594) aumentaron en un 21,6% sobre 2013. Destacó el mayor aumento de las ventas a extranjeros, que alcanzaron el 16,7% del total, según datos de notarios. Casi el 40% de las ventas de viviendas  se financiaron sin préstamo hipotecario. Esto  confirma la presencia de inversores, institucionales (fondos de inversión) e individuales, huidos estos últimos de los depósitos por la nula rentabilidad de los mismos.

Las mayores compras de vivienda provocaron un aumento moderado de los precios  en la segunda parte de 2014. El crecimiento interanual  fue del 1,8% en el cuarto trimestre de 2014,  según el índice de precios de vivienda del INE. En dicho periodo de tiempo dicho  índice de precios estaba  todavía casi un 36% por debajo del nivel máximo alcanzado en el tercer trimestre de 2007.

El stock de  viviendas nuevas no vendidas ha debido descender en 2014 en torno al 10% respecto de las 563.908  que se  habían estimado por el Ministerio de Fomento con fecha 31 de diciembre de 2013. La nueva oferta de viviendas apenas ha reaccionado a la mayor demanda, a la vista de que en 2014 solo se debieron iniciar  algo menos de 35.000 viviendas, según la estadística de visados de aparejadores del Ministerio de Fomento.

Las cifras de desahucios siguen siendo muy elevadas. No parece que el Real Decreto-Ley 1/2015 vaya a cambiar apenas dicha evolución. En 2015  se puede normalizar el mercado de vivienda, que aportará al crecimiento del PIB. Queda recorrido hasta lograr  tal normalidad. La evolución del mercado de trabajo será decisiva en el comportamiento de la recuperación de dicho mercado.

Una versión de este artículo se publicó en la revista semanal El Siglo de Europa el 3 de abril de 2015

 
   





[1] JRL es miembro de Economistas frente a la Crisis  y vocal del Consejo Superior de Estadística

16 marzo 2015

DE LA CIUDAD COMPACTA A LA CIUDAD DIFUSA Julio Rodríguez López

  La prolongada crisis económica del periodo 2008-2013, con su secuela de recesión, de destrucción de empleos, de  reducción de las prestaciones sociales y de envilecimiento de las condiciones laborales no ha dejado de influir a las ciudades. Cuanto más prolongada es una crisis mayor es su incidencia sobre el tejido urbano..

  ”La ciudad, imaginada desde siempre como un espacio de integración social y cultural, se ha convertido, en las últimas décadas del siglo XX, en una potente máquina de suspensión de derechos de los individuos y de la colectividad. Esta política… ha requerido una ideología y una retórica: la ideología del mercado y la retórica de la seguridad”  (Bernardo Secchi, La ciudad de los ricos y la ciudad de los pobres”, Los Libros de la Catarata, 2015).

  Desde tiempos remotos el miedo a los pobres  y el deseo de distinción de los poderosos llevó a establecer barreras, más o menos visibles, dentro de las ciudades. De América llegaron a Europa las “gated communities”, las ciudades cerradas. Fuera de tales enclaves están los barrios marginados,  que acumulan problemas allí donde el desempleo es masivo y el urbanismo inhumano.

  Manuel Valls, primer ministro de Francia, ha hablado recientemente  de la relegación en la periferia urbana y en los guetos de la  miseria social, a la que se suman las discriminaciones cotidianas adicionales. La fractura urbana consolida  compartimentos estancos, sin las necesarias  “zonas grises” que aseguran el carácter mixto de la ciudad como espacio de convivencia y de encuentro con el otro (Rafael Jorba, “La ciudad cercana”, La Vanguardia, 7.3.2015).

   La “ciudad difusa” es una creación de la segunda mitad del siglo veinte y responde plenamente al modelo económico neoliberal. El “nuevo urbanismo”, el de referencia, nació en Estados Unidos en los años ochenta, cargado de criterios populistas válidos para las clases medias altas. Tales ciudades aisladas cumplen los requisitos de seguridad y de calidad medioambiental. El creciente desmantelamiento del estado bienestar  conduce  a  una ciudad dispersa, esto es,  a una ciudad individualizada.

  El urbanismo europeo se ha visto invadido  por  las aportaciones procedentes de Estados Unidos y América Latina, con su secuela de dispersión y de individualismo. En la ciudad difusa, esta se disuelve  en una zona urbanizada, sin formas y sin límites.  Los agentes involucrados, como promotores inmobiliarios, grupos profesionales y bancos, han asumido y desarrollado tales ideas.  Pero sobre todo la asumen los políticos locales que, junto con los promotores, hacen la nueva ciudad, con escasa o negativa  aportación cualitativa de las administraciones publicas  de ámbito superior en el caso de España.

 Un ejemplo destaca al noroeste de  la periferia de Madrid. Entre las cuatro ciudades de Pozuelo, Majadahonda, Las Rozas y Boadilla, que suman 300.000 habitantes,  “se ha implantado un  modelo anglosajón por impulso de los promotores. Ellos han diseñado estas ciudades. A su alrededor han crecido centros comerciales que no favorecen la vida colectiva. El urbanismo ha sido la clave. El que va a vivir ahí tiene una infraestructura privada y vive del coche. La vida asociativa es escasa, pero no falta un coro rociero. En los límites de Pozuelo está la entrada de La Finca, un lugar exclusivo para 70 vecinos. Dentro hay solo un camino adoquinado  bordeado de plantas y árboles. Es un homenaje al individualismo” (Luis Gómez, El paraíso terrenal del PP, El  País, 8.3.2015).

  A este urbanismo hay que oponer y enfrentar  un modelo que recupere la ciudad como lugar de encuentro. La nueva ciudad difusa no refleja precisamente valores democráticos. Se construye de manera constante, al margen de las previsiones demográficas y de la evolución de los precios de la vivienda. Los políticos locales  encuentran el ideal en la promoción y en la urbanización indefinida. Las empresas  de cierta dimensión, sobre todo las industriales,  deben de irse lejos y no perturbar el continuo ambiente urbano.

La política de aumento de los equipamientos públicos, de recuperación de los barrios deprimidos,  de desarrollo de parques de viviendas de alquiler social, puede suponer una alternativa y  un impulso a la economía, vía  recuperación de la demanda. Dicha inversión pública   no solo favorece  el crecimiento, sino que puede contribuir a redemocratizar la ciudad. En 1937 el presidente Roosevelt  consideró las ciudades como un gran recurso  para la recuperación de la economía, llegando a propugnar un gran plan de equipamientos públicos.

Por otra parte, no deberían perderse las economías de la distribución que existen en España. ”La competencia por el espacio y la inversión condena a la expulsión de los pequeños negocios. La economía de distribución  se pierde cuando la gran banca, que emplea su liquidez para especular,  captura el 70% del consumo” (Sassia Sasken, Entrevista, Alternativas Económicas, nº 23, Marzo 2015).  La empresa no debe de aislarse de la ciudad,


Una versión de este articulo se publicó en la revista semanal "El Siglo de Europa" de 16 de marzo de 2015




[1] JRL es miembro de Economistas frente a la crisis y del Club de Debates Urbanos

01 marzo 2015

DE LA METAFISICA A LA COMUNIDAD DE MADRID Julio Rodríguez López[1]

  De forma algo abrupta, el PSOE  ha cambiado de candidato para  las próximas elecciones autonómicas, a celebrar en mayo de 2015. De un profesor de economía  con fuerte control del aparato de partido en Madrid pero con escaso “tirón” electoral, se ha pasado a presentar a un catedrático de Metafísica, el ex ministro Ángel Gabilondo. El gobierno de la Comunidad de Madrid  presenta notables complejidades, a la vista de las características de la autonomía madrileña. La llegada al poder autonómico de Esperanza Aguirre en 2003 supuso poner en marcha  una política extremadamente  neoliberal, que ha continuado el sucesor. La simultaneidad de tal política con  la crisis económica de 2008-2013 ha sido negativa para numerosos hogares madrileños, que han sufrido fuertes recortes en las prestaciones sociales básicas.

 Sobre una superficie de solo 8.028 kilómetros cuadrados, en la Comunidad de Madrid  viven 6,4 millones de habitantes en 182 municipios. Dicha población supone  el 13,8% de España. Sobre la misma superficie se obtiene un Producto Interior Bruto (PIB) equivalente al  17,9% del total nacional. La densidad de población de dicha comunidad está próxima a los 800 habitantes por kilómetro cuadrado, casi nueve veces más que la media de España (90 habitantes/km2),  muy por encima de los niveles de cada una  de las restantes  autonomías.  El PIB por habitante de la Comunidad de Madrid supera a la media nacional  en casi un 30%, solo por debajo del País Vasco (34,5%).

 La de Madrid es una autonomía  más desarrollada que la media de España, con una productividad relativa de su economía un 17,2% superior a la media nacional, superpoblada a todas luces, con unos precios medios de las viviendas casi un 40% por encima del precio medio de España. A primera vista se advierte que los problemas territoriales  deben de ser importantes, como lo confirma el que la necesidad de racionalizar el urbanismo de las grandes ciudades de esta Comunidad  fue una de las razones esgrimidas en 1982 para justificar la creación de la autonomía madrileña.

  Sin embargo, desde que en la Comunidad de Madrid gobierna el Partido Popular y, sobre todo, desde que Esperanza Aguirre accedió a dicho gobierno en 2003, no existe estrategia territorial alguna para el conjunto de dicha autonomía. La señora Aguirre avisó con claridad en dicho año  de la política que iba  a implantar.

  El gobierno Aguirre trató de modificar la ley de suelo  vigente desde la etapa de gobierno de Alberto Ruiz Gallardón. Ante  la oposición social al nuevo proyecto de ley, del que se advertía  que reducía las viviendas de protección oficial a construir, Aguirre optó por una vía alternativa. Esta consistió  en modificar de forma gradual dicha ley, introduciendo cambios   puntuales mediante decretos   urgentes y también a través de  las leyes de acompañamiento de los presupuestos  anuales de la Comunidad. Dichos  cambios redujeron las cesiones de suelo a realizar a los municipios por parte de los promotores. Se reforzaron así  los derechos de la propiedad del suelo frente al interés general. 

  Otra hazaña urbanística del actual gobierno de la Comunidad de Madrid es la Ley de Viviendas Rurales Sostenibles, que autoriza la construcción de viviendas de hasta 600 metros cuadrados en suelo rustico con la única limitación de que la finca tenga  una superficie mínima de 6 hectáreas. El propietario esta exento de realizar  cesiones al ayuntamiento y se puede autorizar con una simple licencia municipal. De este modo se degradarán  entornos naturales de elevado valor paisajistico.

 En materia impositiva, en una declaración de la entonces presidenta,  al inicio de su primer mandato, Aguirre   señaló que  los impuestos debían de reducirse en la Comunidad de Madrid “por principios y por convicción” (El País, 28.1.2003). En dicha línea,  el gobierno de Madrid redujo la presión fiscal, sobre todo la relativa al impuesto sobre la renta de las personas físicas y sobre el patrimonio, que no se paga de hecho en esta autonomía al fijar la autonomía  un tipo impositivo cero. 

El Partido Popular  buscó hacer de Madrid una especie de “oasis fiscal” en el centro de España. Esta política coincidió con los recortes impuestos por la crisis, a lo que se unió un claro intento de los “populares” de  privatizar la sanidad pública. Este último intento no ha llegado a desarrollarse del todo pues  encontró una fuerte oposición social y solo se detuvo ante  sentencias judiciales. 

Cambiar el injusto sistema fiscal del ejecutivo autonómico, frenar del todo la privatización de la sanidad pública, racionalizar el urbanismo madrileño, asediado por las grandes operaciones que los populares fomentan en Madrid (Chamartín, Campamento, edificio España, operación Manzanares, Cuarteles), corregir las consecuencias de los recortes sociales, erradicar las ventas de viviendas sociales públicas  a fondos de inversión, son algunos de  los principales retos de un gobierno de izquierdas  de la Comunidad de Madrid en la próxima legislatura.

 En el libro “Filosofía Económica” (Editorial Gredos, 1966), en el capítulo primero,  “Metafísica, moral y ciencia”, Joan Robinson señala que “lo característico de una proposición metafísica es que no puede justificarse, pero las expresiones metafísicas no están vacías de contenido, pues proporcionan asimismo un filón del que se pueden extraer hipótesis. No pertenecen al terreno de la ciencia y,  sin embargo,  le son necesarias”.

 Del dominio de la Metafísica por parte del nuevo candidato socialista para la Comunidad de Madrid cabe esperar aportaciones  para superar el mediocre y antisocial  perfil que la política autonómica ha presentado en los últimos años en esta autonomía. 

Una versión de este artículo se publicó en la revista semanal “El Siglo” de 2 de marzo de 2015






[1] JRL es miembro de Economistas frente a la Crisis. Fue vocal del Consejo Económico y Social de la Comunidad  de Madrid  en 2006-12, en representación del sindicato UGT

15 febrero 2015

2015. LA COMISION MEJORA LA PREVISION PARA LA ECONOMÍA ESPAÑOLA Julio Rodríguez López

  La publicación “Invierno 2015” de  la Comisión Europea ha elevado al 2,3% la previsión de crecimiento de la economía española en 2015 (1,4% en 2014). Según dicha previsión la demanda interna será el motor de la mayor expansión, que estará acompañada de una aceleración del aumento del empleo. El crecimiento de la economía española en 2015 superará  al previsto para la Eurozona (1,3%) y estará por debajo del estimado para Estados Unidos (3,5%). 

  Según los datos de la Contabilidad Nacional Trimestral  del INE, el ritmo de crecimiento de la economía española se aceleró hasta el 0,7% en el cuarto trimestre de 2014.  Dicho periodo fue el sexto trimestre consecutivo de variación positiva de la actividad productiva de dicha economía, que tocó fondo en el segundo trimestre de 2013.

  A pesar del avance registrado por la economía española en 2014, el nivel de actividad, medido por el PIB, todavía era inferior en el último trimestre de 2014  en un 5,8% al alcanzado en el segundo trimestre de 2008, que fue el periodo a partir del cual la actividad descendió de forma casi  continuada  hasta cinco años después.

 El empleo, medido por los ocupados de la EPA,  a pesar de haber aumentado de forma significativa en 2014, estaba situado a fines de  ese año un 14,9% por debajo del existente en el trimestre  citado de 2008. Esto suponía que en España,  al terminar el pasado año,  había 3,1 millones de puestos de trabajo menos que en el periodo  a partir del cual  se inició la gran destrucción de puestos de trabajo. Dicha disminución del empleo fue el rasgo más negativo de la crisis y de la “gran recesión” que experimentó la economía española entre 2008 y 2013.

  Como se indicó, la aceleración del crecimiento de la demanda interna de la economía española va ser el principal motor de la expansión, según la publicación citada de la Comisión Europea. El consumo privado (2,7%) y la inversión productiva (7,9%) serán los componentes de dicha demanda que más  crecerán en 2015. La construcción registrará una variación positiva a nivel anual por primera vez  en ocho años.  La construcción de nuevas viviendas comenzó a crecer a partir del tercer trimestre de 2014, pero a partir de unos niveles  a todas luces reducidos. Todavía pesa el amplio excedente de viviendas nuevas  sin vender y, además,  los empleos de nueva creación   tienen difícil el acceso a la vivienda, sea en propiedad como en alquiler.

  La devaluación del euro frente al dólar y el acusado descenso de los precios del petróleo son factores que van a contribuir al mayor crecimiento de la economía española en 2015. También ayudará  la persistencia del crecimiento en la entrada de turistas, que  mantendrá entonada la actividad en este componente de la actividad productiva. La Comisión ha previsto un aumento de las importaciones (6,9%) superior al de las exportaciones (5,4%), pero  el menor precio previsto del petróleo permitirá que la balanza de pagos por cuenta corriente registre un moderado superávit en 2015.

 En 2014 el empleo creció en un 2,5%, correspondiente a 433.900 empleos. Dicho aumento superó al del PIB en el mismo periodo (2%). Dicha disparidad  se entiende si se tiene en cuenta que el número total semanal de horas trabajadas aumentó en un 1,3% en dicho ejercicio, por debajo del crecimiento del número de ocupados. La baja calidad de los nuevos empleos, entre los que ha crecido el peso de los de a tiempo parcial, hace que haya descendido la jornada media de trabajo, con lo que la variación efectiva del empleo sea inferior a la tasa  resultante  al comparar el número de personas ocupadas.

Continuará en 2015 el descenso del déficit de las administraciones públicas (-4,5% del PIB frente al -5,6% de 2014). Pero la deuda pública total seguirá creciendo en este ejercicio, como lo indica el que la Comisión haya previsto que la relación deuda pública/PIB de España pase desde el 98,3% en 2014 hasta el 101,5% en 2015. 

 Los riesgos geopolíticos del conjunto de la Eurozona para 2015 son importantes. Destacan, entre los mismos, la situación de Ucrania y  los problemas  que a dicha área  plantea  la propuesta del nuevo gobierno griego de renegociar las condiciones del rescate que en su día impuso a Grecia la “troika”. En todo caso,  volver a crecer es importante por el impacto sobre el empleo, pero no deja de ser el retorno a una situación menos anómala que la que se ha vivido  durante los seis largos años de crisis. El cambio de ciclo de la economía mundial ha resultado decisivo para llegar a este cambio en la economía española.

  Dese el gobierno se exalta el paso a una situación de crecimiento.  Sobre tal  mitificación del crecimiento escribió en su día  Toni Judt (“Pensar el siglo XX”, Editorial Taurus, 2012) que “las altas tasas de crecimiento económico  no siempre son señal de prosperidad, estabilidad o modernidad. Durante mucho tiempo se consideraron rasgos transicionales. La razón por  la que los economistas se dejaron obnubilar por las altas  tasas de crecimiento como medida de éxito y de estabilidad se debió a la anterior catástrofe económica”.  Algo así le debe de estar pasando en 2015 en España al gobierno  y a sus economistas.

Una versión de este artículo se publicó en la revista semanal El Siglo de Europa de 16 de febrero de 2015



[1] JRL es miembro de ”Economistas frente a la Crisis

02 febrero 2015

LA EUROZONA SE MUEVE.EL ACUERDO DEL BCE Y LA VICTORIA DE LA IZQUIERDA EN GRECIA Julio Rodríguez López


 Las dos últimas semanas de enero de 2015 han sido trascendentes para la Eurozona, la deprimida Unión Monetaria que incluye a 19 de los estados miembros de la Unión Europea. La adopción de una medida de fuerte aportación de liquidez por parte del Banco Central Europeo (BCE) y los resultados de las elecciones generales en Grecia han supuesto dos importantes sacudidas en la evolución de dicha área económica.

  La dinámica de algunos indicadores económicos conminaba a que actuase de una vez el  BCE. Primero fue la tasa interanual de inflación de la Eurozona  del –0,2% en diciembre de 2014. El 20 de enero se publicaron las previsiones actualizadas del Fondo Monetario Internacional. Estas  señalaron que en 2015 la Eurozona va a  crecer solo un 1,2%  (0,8% en 2014), en claro contraste con el 3,6% previsto para  Estados Unidos.

  El consejo del BCE de 22 de enero  aprobó por mayoría  la adopción de una importante inyección de liquidez (“quantitative easing”) a la economía de la Eurozona desde dicha entidad. La cuantía de tal inyección  será de 1,1 billones de euros,  a un ritmo de 60.000 millones mensuales entre marzo de 2015 y septiembre de 2016. Estos se repartirán entre 45.000 millones de deuda pública,  de plazos entre 2 y 30 años. Los 15.000 restantes  se destinarán a comprar bonos de entidades financieras y obligaciones respaldadas por activos reales (ABS).

 En la presentación de la operación citada el BCE ha ligado la inyección de liquidez con la evolución de la tasa de inflación en la Eurozona. El BCE  pretende que esta última  se aproxime al 2% anual, sin fijar un objetivo cuantitativo  específico, sino una senda de inflación. Dicha medida podrá interrumpirse, a juicio del BCE, si  el ritmo de  inflación se aproxima  a la citada tasa anual del 2%, incluso si dicha evolución tuviese lugar antes de la fecha prevista para  finalizar la aportación de liquidez.

 El programa permitirá comprar menos del 10% del stock de deuda europea “viva”. El 92% de las compras permanecerá en los balances nacionales (W. Munchau,  “Draghi’ QE is an imperfect compromise for the eurozone”, FT, 25.1.2015), esto es, en los respectivos bancos centrales integrantes del BCE. Las compras de deuda se harán en los mercados secundarios. El balance del BCE crecerá casi un 40% tras la operación, que  podría prolongarse  de persistir una tasa de inflación lejana al objetivo citado.

 Otros bancos centrales han realizado, antes que el BCE, importantes aportaciones de liquidez, caso de la Reserva Federal de Estados Unidos, del Banco de Inglaterra y, sobre todo, del Banco de Japón. Este último ha llegado a  cuadruplicar  la dimensión de su balance como consecuencia de tales actuaciones.  De los resultados obtenidos se pueden sacar  algunas conclusiones de interés: es una medicina con efectos positivos y también con “daños colaterales”.

 La actuación del BCE aquí analizada sucede a otros cambios  acaecidos en la evolución de la Eurozona. Tras 2008 cambiaron los bancos europeos y la regulación bancaria, Además, han  descendido los tipos de interés de la deuda pública y en algunos países se han adoptado  importantes reformas de las denominadas  “estructurales”, entre los que destaca España. A esto se añaden los descensos sufridos desde fines de 2014 en los precios del petróleo y la importante devaluación del euro, favorecida por el anuncio de la medida finalmente adoptada por el BCE. 

Con la inyección de liquidez se pretende reactivar la demanda, tanto interna como externa,  en la Eurozona. Se persigue sobre todo favorecer la recuperación de la inversión productiva,  vía bajos tipos de interés y mayor disponibilidad crediticia. También se aspira a atacar la deflación  y fortalecer el precio de los activos. El BCE no tiene en este caso un margen ilimitado de maniobra como lo tenía Draghi en el verano de 2012. Los objetivos macroeconómicos perseguidos no son fáciles de lograr y la actuación puesta en marcha está lejos de ser una medida perfecta (Mohamed El Erian, “The ECB can only buy time for Europe´politicians”, FT, 22.1.2015).

 La inyección de liquidez anunciada se va  a llevar a cabo con todas las reticencias imaginables por parte de Alemania. La canciller Merkel no ha ocultado su antipatía  por la implantación de una medida de claro estímulo de la demanda, lejos del habitual arsenal alemán de instrumentos de política económica. No sería de extrañar que Alemania exigiese  ahora una política fiscal más restrictiva para contrarrestar el empuje de la actuación del BCE.

 La mayor liquidez bancaria puede ayudar a la demanda pero también puede producir  los daños colaterales significativos antes citados. Ejemplos, se harán crónicos los bajos tipos de interés,  y habrá nuevos aumentos en los precios de los activos, en especial en los cotizados en bolsa y en los  inmobiliarios. En este contexto no es de extrañar que el BBVA saque del armario la ya vieja conocida “Operación Chamartín”, en la que el objetivo es construir y vender en una zona céntrica de  Madrid 17.000 viviendas, objetivo  camuflado  tras  las  supuestas mejorías de la  Estación de Chamartín y de otras  infraestructuras de esa zona de Madrid.

  Pocos días después del anuncio de la operación aquí analizada del BCE sucedió el triunfo electoral en Grecia  de Syriza. Se trata de un partido de izquierda radical, con cierta experiencia de gobiernos locales, que hizo bandera en la campaña electoral  de la renegociación de la deuda de dicho país, al que  pretende mantener  en el euro. Al nuevo gobierno, que es una coalición del partido ganador con otro de  derecha crítico con las medidas hasta hora impuestas a Grecia,  se le ha recibido con profunda antipatía en la Unión Europea y FMI.

 El presidente del Eurogrupo, el ministro socialista holandés de Finanzas, Dijsselbloen,  ha advertido contra una petición de cancelación de parte de la deuda y ha descartado la celebración de una conferencia internacional sobre la  cuestión de la deuda.  Francia e Italia han asumido una posición más posibilista, proclive  a una solución pragmática, como lo supone el aceptar que la ”troika” (BCE, Comisión UE y FMI) no sea el interlocutor de Grecia, que no puede prescindir de las aportaciones corrientes de liquidez del BCE. El mes de febrero se inicia con la cuestión griega de nuevo sobre la mesa. Las próximas semanas serán decisivas no solo para Grecia, sino también para la Eurozona, que va a ser puesta a prueba una vez más.

Una versión de este artículo se publicó en la revista semanal “El Siglo de Europa” de 2 de febrero de 2015





[1] JRL es miembro de Economistas frente a la Crisis y Vocal del C.S. de Estadística

18 enero 2015

LA REPENTINA POTENCIA DEL MERCADO DE VIVIENDA DE LA COMUNIDAD DE MADRID Julio Rodríguez López


 El cambio en ciernes del mercado de vivienda es uno de los aspectos más destacados de la realidad económica actual de España. Al término de 2014, precios de la vivienda  y los alquileres parecían estabilizarse o subir ligeramente, las ventas subían a buen ritmo sobre los bajos niveles del año anterior, se iniciaban más viviendas, y el crédito a comprador parecía empezar a fluir. La política de vivienda estuvo casi desaparecida en 2013-2014 y los nuevos empleos, hijos de la reforma laboral,  solo pueden aspirar a alquilar  o a compartir viviendas con otros hogares.

En la Comunidad de Madrid el mercado de vivienda parece estar dando indicios claros de una mayor vitalidad que en el resto de España, donde la heterogeneidad es la nota dominante. La autonomía madrileña alberga a una población  de casi seis millones y medio de personas, el 13,7% del total de España, con una superficie  de solo el 1,6% de España, inferior a la provincia de Ávila.

  La Contabilidad Regional de España señala que en 2013 Madrid  obtuvo el 17,9% del PIB, proporción solo superada por Cataluña. El PIB por habitante de Madrid (26.700 euros por habitante en 2013) está por encima de la media nacional en un 30%, nivel solo inferior al del País Vasco. Los servicios tienen una presencia  excepcionalmente elevada en Madrid, donde el peso de  la industria en su economía es solo superior al de las autonomías de Baleares y Canarias.

Las políticas desarrolladas en Madrid en los 20 años de gobierno del Partido Popular han facilitado la  invasión  del mas bien  escaso  territorio con todo tipo de construcciones, sobre todo de vivienda, mandando la industria a  las vecinas provincias de Guadalajara y Toledo, sobre todo. No ha habido en este tiempo estrategia territorial alguna. Madrid es, pues,  la aglomeración humana más poblada de España, con casi 810 habitantes por kilómetro cuadrado, casi nueve veces la media nacional (93,4), seguida de cerca solo por la provincia de Barcelona (718,4).

 En cuanto al mercado de vivienda, frente al modesto aumento interanual de precios del 0,3%  en España en el tercer trimestre de 2014, en la Comunidad de Madrid  dicho aumento fue del 2,8%.   En el mismo periodo de tiempo los alquileres disminuyeron en España en un 3,5%  sobre el año precedente, mientras en Madrid  aumentaron casi en un 1%.

El mayor aumento de los precios en Madrid en 2014 estuvo acompañado de  un importante incremento de las ventas de viviendas, según la estadística del Ministerio de Fomento procedente de los notarios. En los tres primeros trimestres de 2014 dichas ventas crecieron en Madrid en un 44,2% sobre el mismo periodo del año anterior. Dicho aumento superó al de España (22,5%) y fue el más elevado  del conjunto de las autonomías. Las ventas de viviendas en Madrid se aproximaron al 14% del total de España en 2014.

 La reacción de la nueva oferta de viviendas ha sido también más acusada en Madrid durante 2014 que en el resto de España. En los diez primeros meses las viviendas iniciadas en Madrid crecieron en un 26,4% sobre el año anterior, muy por encima del ritmo medio de España, que fue del 6,7%. Las 7.832 viviendas iniciadas en Madrid en el periodo citado supusieron el  21,7% del total de iniciaciones de España.

 El dinamismo del mercado de vivienda en Madrid no estuvo acompañado de un crecimiento económico  acusadamente mayor en 2014. La  afiliación a la Seguridad Social creció  en Madrid en  diciembre de 2014 en un 2,92%, casi  cuatro décimas por encima de España. Por otra parte, más del 20% de las ventas registradas de viviendas en Madrid lo fueron al contado, sin préstamo hipotecario. Esto  confirma la presencia significativa entre los adquirentes de inversores establecidos en España, personas físicas o jurídicas (fondos de inversión). El peso de las ventas a extranjeros  fue en Madrid (7,6%) inferior a la media de España (17,1%) en 2014.

El salario medio en Madrid se situó un 18% por encima del de España. El precio de la vivienda superó en Madrid a la media nacional en un 36,1% (en los alquileres dicho exceso es del 37,3%). Acceder a la vivienda en Madrid resulta más costoso que en el resto  del territorio nacional. Dicha  diferencia se puede acentuar de persistir la evolución de los precios de la vivienda en 2014. Con los actuales niveles de alquileres en Madrid, un mileurista  no podría pasar de una superficie de 35 m2 a fin de que el acceso a la vivienda  no superase  la tercera parte de su salario.

Los inversores han potenciado el segmento “prime” de la vivienda en Madrid, pero los  niveles  salariales de los  nuevos empleos y la inestabilidad de los mismos no permiten comprar tanto producto  de “alta gama. El repentino dinamismo del mercado de vivienda en Madrid puede  convertirse en una nueva burbuja si los precios de la nueva y vieja oferta de vivienda no se adaptan a lo que es la realidad de la demanda.


Este articulo se publicó en la revista semanal El Siglo de Europa de 19 de enero de 2015



[1] JRL es  Vocal del Consejo Superior  de Estadística y miembro de Economistas frente a la Crisis