14 enero 2015

INTRODUCCIÓN AL LIBRO "EL VICIO DEL LADRILLO" Julio Rodríguez López

INTRODUCCIÓN
Julio Rodríguez López1

El libro El vicio del ladrillo. La cultura de un modelo productivo
de Lluís Pellicer, editado por Los LIbros de la Catarata,  aporta una amplia panorámica de las variables
básicas descriptivas de la incidencia del negocio inmobiliario
sobre el más reciente ciclo de la economía española.
Este último transcurrió, aproximadamente, entre 1997 y
2013. Dentro del mismo se incluye una etapa primera de
auge que se prolongó alrededor de una década, entre 1997 y
2007, y una fase posterior de recesión que se extendió entre
este último ejercicio y 2013.

El último ciclo de la economía española resultó especialmente
abrupto, por el acusado contraste entre las dos
fases que incluye. La etapa expansiva inicial se caracterizó
por la intensidad del crecimiento: el PIB de la economía
española creció a un ritmo medio anual del 3,8%, el empleo
aumentó con una tasa media del 3,5%, correspondiente a
una creación anual de más de 560.000 nuevos empleos.

El PIB por habitante de la economía española creció
desde un nivel del 67,1% de la media de la Eurozona hasta el
85% en 2007. El sector de la construcción, donde destacó la
expansión del segmento residencial, aportó directamente 14
casi la tercera parte del crecimiento total de la economía. El
papel de la financiación crediticia al subsector inmobiliario
fue decisivo. Para atender a la demanda de crédito las entidades
financieras apelaron masivamente a los mercados
mayoristas de dinero.

El “huracán” que vino de América, según una expresión
del autor del libro, provocó un cambio radical de la economía
a partir del verano de 2007. Después de este año y hasta 2013
el PIB de la economía española retrocedió a un ritmo medio
anual del 1%. Asimismo, el empleo descendió una media del
3,2%, correspondiente a una caída anual del empleo superior
a los 350.000 puestos de trabajo.

El PIB por habitante se situó en 2013 en el 77% del nivel
medio de la Eurozona. El saldo vivo del crédito inmobiliario
a finales de 2013 era un 24% inferior al del mismo periodo
de 2007. El retroceso del sector de la construcción en la
etapa de recesión superó al sufrido por el conjunto de la economía,
que no cayó con más fuerza por la aportación positiva
de las exportaciones al crecimiento. El número de viviendas
de nueva construcción no vendidas en 2014 no debe de estar
lejos de las 500.000 y confirma el exceso de construcción de
viviendas producidas durante la etapa de expansión.

La deuda pública, que ascendía al 36,2% del PIB a finales
de 2007, se ha aproximado al 100% en 2014, resultando
asimismo elevado el endeudamiento exterior de la economía
española. Las cifras macroeconómicas pueden resultar equivalentes,
pero el grado de desmoralización y de bajas expectativas
de la sociedad española en 2014 supera ampliamente
al de 1997, año de inicio del último ciclo. Para llegar a dicha
situación ha sido relevante la negativa evolución reciente de
la economía española después de 2007 y el modelo productivo
en el que se apoyó la economía en la fase de expansión.

Una buena parte de los problemas que todavía arrastra
la economía española en 2014 procede, pues, de los excesos 15
cometidos en la fase de crecimiento transcurrida entre 1997
y 2007. Tales excesos no fueron exclusivos de España y tuvieron
un origen sobre todo financiero. En dicha etapa fallaron
las entidades bancarias, fallaron los bancos centrales, los
reguladores financieros, las empresas no financieras y hasta
los consumidores2.

En la mencionada etapa de auge hubo en España una
amplia complicidad social en lo que estaba sucediendo, en
especial por parte de las administraciones públicas más
favorecidas por el proceso de construcción masiva de nuevas
viviendas. El libro de Lluís Pellicer subraya que una proporción
muy elevada del negocio inmobiliario procedió de las
transacciones de suelo. Una de las empresas más representativas
de la etapa en cuestión se presentaba como “gestora
de suelo”. 

El negocio consistía básicamente en adquirir
suelo rústico a precios reducidos y en vender después ese
mismo suelo, una vez conseguida la oportuna recalificación
urbanística por las autoridades competentes en la materia,
esto es, ayuntamientos y comunidades autónomas.

En 2007 existían abundantes falacias populares sobre la
vivienda, entre las que destacaban la de que “el precio de
la vivienda no puede bajar”, y la de que “alquilar supone un
derroche” o “no tire el dinero, compre”3. Aunque tras el
breve auge inmobiliario de 1985-1991 hubo descensos
moderados en los precios de venta de las viviendas, la idea de
que las viviendas no podían bajar de precio estaba muy
extendida en la sociedad española. Dicha circunstancia contribuyó
a la formación de una burbuja inmobiliaria conforme
iba entrando el nuevo siglo.

Las administraciones públicas competentes crearon la
normativa precisa para que fuesen mínimos los obstáculos a
la producción masiva de nuevas viviendas. La exposición de
motivos del Real Decreto Ley 6/1998, emanado del primer
Gobierno Aznar, contenía toda una declaración de intenciones 16
más provista de ideología que de evidencias. Según dicho
texto, a la vista de la carestía creciente de las viviendas, bastaría
con calificar como urbanizable el máximo posible de
suelo para impulsar la nueva construcción, con lo que se
bajarían los precios.

La norma citada consagraba la valoración del suelo
según las expectativas urbanísticas, en lugar de hacerlo
según los resultados de las actividades desarrolladas sobre el
mismo. Las amplias expectativas generadas y la evidencia de
que había financiación crediticia abundante dispararon el
coste del suelo, con lo que se aceleró la subida de los precios
de las viviendas. En dicho proceso no hubo diferencias apreciables
en el comportamiento de los ayuntamientos según
los partidos políticos dominantes: el autor habla de transversalidad
política.

La Ley Urbanística de la Comunidad Valenciana —Ley
6/1994, de 15 de noviembre, Reguladora de la Actividad
Urbanística (LRAU)— destacó por la creación de la figura del
“agente urbanizador”, “investido de poderes como si de un
agente público delegado se tratase”4. Dicha figura legal estuvo
asociada con algunas de las actuaciones más especulativas
desarrolladas en el periodo citado.

Del modelo urbanístico de “ciudad compacta” se pasó al
modelo extensivo. Las denuncias de los residentes extranjeros
afectados por el urbanismo invasor motivaron la realización
de dos informes del Parlamento Europeo. En dichos
informes se subrayó que los planes locales de urbanismo no
se ajustaban en España al aumento previsto de la población,
sino que respondían a la ambición de los gobernantes locales.

En algunas ciudades los europarlamentarios no fueron
recibidos por los responsables políticos locales, sino por
promotores inmobiliarios con intereses en tales ciudades.
El dejar el desarrollo de las ciudades en manos de los
promotores fue otra consecuencia de la burbuja inmobiliaria 17
y de la, con frecuencia, gestión municipal poco responsable
del suelo y de la ciudad. La depredación medioambiental y la
expulsión de actividades productivas sostenibles fueron las
consecuencias más inmediatas. La década expansiva fue una
etapa de abusos, de alejamiento de las personas mayores
de los centros urbanos, de presencia frecuente de sucesos de
“mobbing inmobiliario”.

El encarecimiento de la vivienda, cuyos precios aumentaron
en España en un 200% durante la década citada, complicó
el acceso al alojamiento a numerosos hogares y produjo
abundantes situaciones de excesivo endeudamiento. Esta
circunstancia favoreció la elevada morosidad bancaria posterior,
que se vio impulsada también por la reducida oferta
de viviendas de alquiler de España y, sobre todo, por la
ausencia de un parque social de viviendas de alquiler.

Al final de la década de expansión la estructura productiva
española había cambiado en favor de la construcción y
en contra de la producción de mercancías —agricultura,
ganadería e industria—. El fuerte volumen de crédito destinado
al mercado de vivienda fue una prueba más del desvío
de recursos realizado en España por parte del mercado
inmobiliario. Esta evolución afectó de forma negativa a la
capacidad de competir de la economía española.

En la fase expansiva fueron frecuentes los procesos de
fusiones y de compras de empresas apoyados en un elevado
apalancamiento financiero de las empresas resultantes.
Cuando se hizo más evidente la llegada de la crisis abundaron
las salidas de empresarios inmobiliarios españoles al
resto del mundo, en especial a América Latina y a Europa
Oriental. Los resultados globales obtenidos no parecen
haber sido brillantes, por lo general. El modelo habitual de
comprar suelo barato y, tras la oportuna recalificación, proceder
a su venta una vez revalorizado, no resultó de fácil
implantación fuera de España.18

El crédito inmobiliario —a promotor, a constructor y a
comprador de viviendas—, que ascendía en 1997 al 28,4%
del PIB había llegado a suponer el 102,5% en 2007. La participación
de dicha financiación en el conjunto del crédito al
sector privado de la economía creció desde el 40% en 1997
hasta el 60% en 2007. En numerosas cajas de ahorros, al
llegar la crisis, las partidas ligadas a la actividad inmobiliaria
superaban el 50% del balance.

Tras las alarmas del verano de 2007, a pesar de la ausencia
de títulos respaldados por créditos “subprime” entre los
activos bancarios en España, la recesión empezó a advertirse
pronto por la restricción crediticia que siguió a las citadas
alarmas. El cierre para los bancos españoles de los mercados
de capitales cortó en seco la financiación a promotor.

Se advirtió en 2008, al inicio de la crisis, que los precios
de las viviendas bajaban lentamente y que el ajuste se estaba
concentrando en el descenso de la construcción de nuevas
viviendas. La morosidad empezó a crecer con rapidez en los
créditos bancarios. La intervención de Caja Castilla-La
Mancha por el Banco de España en 2009 puso de manifiesto
el alcance de la crisis y su fuerte impacto en las cajas de ahorros.

Entre 2009 y 2011 tuvo lugar un proceso de concentración
bancaria impulsado desde el Banco de España, y ello
con el propósito de hacer frente a los problemas de solvencia
—escasez de recursos propios— y de liquidez de buena parte
del sistema financiero, en especial de las cajas de ahorros.
Dicho proceso resultó complicado por el carácter compartido
de la supervisión bancaria de las cajas de ahorros entre el
Banco de España y las comunidades autónomas.

Se acudió a las “fusiones frías vía SIP”, obligándose
legalmente a que desde 2011 las concentraciones de cajas de
ahorros efectuadas por dicha vía dieran paso a los bancos.
Las concentraciones bancarias se establecieron de forma 19
que las cajas de ahorros fusionadas no eran una caja mayor,
sino un banco, lo que vino a ser el “toque de difuntos” de las
cajas de ahorros en España.

En 2012 tuvo lugar el desenlace final del ajuste bancario
tras las fuertes obligaciones de provisiones bancarias a los
activos inmobiliarios derivadas de los dos “Reales Decretos
Guindos”. Estos acentuaron los descensos en los precios de
las viviendas y favorecieron que los activos inmobiliarios
problemáticos pasaran a engrosar los activos bancarios. El
Memorándum firmado por el Gobierno español con la
Comisión de la Unión Europea en el verano de 2012 dio paso
a la creación del “banco malo”, Sareb, en noviembre de ese
mismo año.

Sareb compró activos inmobiliarios por una cuantía de
alrededor de 50.700 millones de euros a los bancos de los
grupos 1 y 2, activos que adquirió con un descuento del 63%
respecto de su valor contable. Para dicha compra, Sareb ha
realizado emisiones de deuda en forma de títulos avalados
por el Gobierno y que cuentan con la liquidez del Banco
Central Europeo. Se ha previsto desarrollar el proceso de
venta de los activos adquiridos en un plazo de 15 años.

A partir del verano de 2013 ha tenido lugar un cambio
cualitativo importante en el mercado inmobiliario español.
Los precios de las viviendas han iniciado un proceso de estabilización,
aunque el descenso no ha terminado de forma
definitiva. Los fondos de inversión iniciaron en dicho periodo
la compra de activos inmobiliarios españoles, adquiriendo en
principio bloques de viviendas de administraciones autonó­
micas y de ayuntamientos ocupados, en régimen de alquiler en
su mayor parte, por hogares con ingresos medios y bajos.

 En un año dichos fondos han realizado compras en España de activos
inmobiliarios por una cuantía de 15.000 millones de
euros. Las operaciones de venta de paquetes de activos de Sareb
han atraído asimismo a inversores extranjeros. 20
Desde las autonomías de Madrid y de Cataluña se ha
intentado impulsar la instalación del proyecto recreativo
Adelson, dentro del cual la actividad del juego iba a tener el
mayor peso. El proyecto no ha cuajado en Madrid, mientras
que en Cataluña el proyecto Barcelona World parece seguir
adelante de la mano de uno de los promotores asociados con
los proyectos más sobredimensionados y fracasados de la
etapa de expansión inmobiliaria.

El comportamiento de las autoridades autonómicas
citadas confirma la persistencia de la propensión española a
implantar actividades que conlleven importantes desarrollos
inmobiliarios. Los ayuntamientos siguen viendo en las
nuevas promociones la solución a su crónica escasez de
recursos. El ideal más generalizado entre las autoridades
locales y autonómicas radica en que desde el resto del mundo
se compren cuantas más viviendas sea posible en España. Se
aspira a dinamizar el denominado “turismo residencial”,
que no resuelve precisamente los problemas de empleo una
vez terminada la construcción de las nuevas viviendas.

El autor de este libro se pregunta finalmente qué sucederá
con las viviendas y con las carteras de créditos adquiridas
a bajo precio por los fondos “buitre”. También destaca la
conveniencia de que en el futuro, una vez recobrada la normalidad
en el mercado de vivienda, se planifique mejor la
actividad de la promoción y se tengan en cuenta las necesidades
de los territorios en los que se disponga de terrenos.

Conforme se normaliza la situación de la economía
española vuelve a reaparecer el déficit exterior, que en 2007
llegó al 10% del PIB. En los cinco primeros meses de 2014 el
déficit comercial de España aumentó en un 82% sobre el año
anterior. La citada evolución del déficit confirma la dificultad
de competir de dicha economía con el resto del mundo.
Este problema se acentúa por la integración de la economía
española en una unión monetaria cuya moneda, el euro, 21
tiene una notable fortaleza. Esta circunstancia reduce el
supuesto impacto favorable sobre la competitividad de los
draconianos procesos de “devaluación interna” empleados
por el Gobierno de Rajoy después de 2012.

Los años de bonanza no sirvieron, pues, “para establecer
un modelo productivo estable que permitiera un crecimiento
seguro apoyado en las exportaciones industriales y
agroindustriales”6. La ausencia de un proceso trascendente
de transición a un nuevo modelo productivo implica que la
“miopía del desastre” volverá a funcionar y que no será
extraño que la economía española pase de nuevo por circunstancias
como las que han dado lugar a la difícil situación
actual.

ESTE TRABAJO SE INCLUYÓ COMO INTRODUCCIÓN EN EL LIBRO "EL VICIO DEL LADRILLO. LA CULTURA DE UN MODELO PRODUCTIVO" DE LLUIS PELLICER, EDITADO EN 2014 POR "LOS LIBROS DE LA CATARATA"

NOTAS
1. Julio Rodríguez López es doctor en Ciencias Económicas. Fue presidente
del Banco Hipotecario de España y de Caja Granada.
2. “Crash course”, The Economist, 7 de septiembre de 2013.
3. J. García Montalvo, De la quimera inmobiliaria al colapso financiero,
Antonio Bosch editor, 2008.
4. J. M. Naredo y A. Montiel Márquez, El modelo inmobiliario español y su
culminación en el caso valenciano, Icaria editorial, 2011.
5. El País, 17 de julio de 2014.
6. I. Sotelo,”Lo mejor de nuestra historia contemporánea”, El País, 17 de

julio de 2014

06 enero 2015

La inversión en vivienda para alquilar (Ser 6.1.2015) Julio Rodriguez López

Un 40% de las ventas de viviendas que se realizan en España se efectúan sin ayuda de préstamo hipotecario.Ello implica que el comprador es un inversor. Con frecuencia dicho inversor  compra para obtener una rentabilidad, ademas de una posible revalorización de la vivienda.

 Los bajos tipos de interés vigentes, que dan lugar a que la remuneración por un deposito resulte  muy reducida , animan a los inversores a adquirir viviendas. Según el Banco de España, la rentabilidad en España del alquiler está próxima al 5%, muy por encima de la deuda publica a 10 años, cuya rentabilidad  está ahora por debajo del 2%. Es difícil obtener rentabilidades superiores al 1% en los depósitos bancarios a plazo fijo En este sentido, comprar una vivienda para alquilarla es una  inversión razonable desde el punto de vista financiero.

En España los posibles inversores en vivienda para alquilar se animarían mas si el funcionamiento de los juzgados fuese mas ágil y no provocase retrasos en la recuperación de la vivienda por el propietario  en los casos de impago del alquiler. El procedimiento formal se ha actualizado desde 2009, pero dicho procedimiento "choca" con la lentitud de los juzgados, por la escasez de medios de los mismos.

 En todo caso el numero de desahucios por alquiler  es elevado. En 2013  hubo en España 38.141 desahucios por impago de alquiler , cifra superior a los lanzamientos por ejecución de un préstamo hipotecario impagado,  según la estadística del Consejo General del Poder Judicial. La previsión para 2014 es de unos 35.000 en todo el año. 

Para la economía española  es positivo que aumente la oferta de alquiler  procedente de hogares que invierten  para obtener un ingreso  fijo  mensual. Dicha mayor oferta contribuye a que baje o suba menos el precio del alquiler, que en este momento, según Fotocasa, asciende a 6,76 euros/m2 cada mes (608 euros al mes por una vivienda de 90 metros cuadrados). Dicho precio medio  del alquiler es bastante mas elevado en capitales como Madrid y Barcelona. 

Puesto que los salarios ahora son mas reducidos y los nuevos contratos de trabajo son sobre todo temporales, el alquiler es la única salida para que   numerosos hogares accedan a al disfrute de una vivienda.  Para un hogar mileurista el alquiler medio de una vivienda de la superficie citada implica pagar  mas del 60% del  salario, lo que supone un esfuerzo excesivo. Deberá buscar, pues, una vivienda de superficie mas reducida o compartir una vivienda con otros hogares. 

La proporción de hogares que vive de alquiler en España es del 15,4%, según la Encuesta de Condiciones de Vida del INE, una de las mas reducidas de Europa  La tendencia actual es a aumentar dicha proporción, que en 2001 era solo del 11,4%. El aumento de la oferta de viviendas de alquiler resulta  positivo para la economía española y es también  conveniente desde el punto de vista social. En cuanto mejoren mas la economía y el empleo se apreciará que reaparece el problema de acceso a la vivienda, especialmente para los hogares de nueva creación, por lo que resulta necesario impedir nuevas subidas del alquiler . 

Este guion se comentó en una entrevista en la Ser el 6 de enero de 2015

01 enero 2015

VIVIENDA. ¿EL CAMBIO DEL MERCADO EN 2014 DARÁ PASO A UNA RECUPERACION NETA EN 2015? Julio Rodríguez López


  La evolución del mercado de vivienda es un indicador revelador de la situación de la economía. Durante  2014 han tenido lugar cambios significativos en la evolución de dicho mercado en España. Los precios de la vivienda y los alquileres dejaron de descender en dicho año. Las ventas de viviendas  aumentaron de forma notable sobre el año anterior, manteniendo un significativo peso las realizadas por extranjeros. El stock de viviendas nuevas  no vendidas debió acentuar el descenso.  Las viviendas iniciadas se recuperaron de forma modesta en la segunda parte del año. En todo caso, el mercado de vivienda presentaba  un perfil relativamente heterogéneo al término de 2014.

 La estadística más rigurosa de precios de vivienda disponible en España, el índice trimestral del INE, registró aumentos moderados en los trimestres segundo y tercero de 2014.En el tercer trimestre de 2014 la subida de precios según dicho indicador  fue del 0,3% respecto del mismo periodo del año precedente, destacando los mayores aumentos producidos en las zonas turísticas y en Madrid y Cataluña. Por otra parte, los alquileres (índice de Fotocasa) parecían estabilizarse al final de 2014, aunque la variación interanual  todavía era negativa en noviembre, el -2,4%.

 Como en el caso de los precios de la vivienda, las zonas más turísticas,  junto a Madrid y Cataluña, en especial en la provincia de Barcelona, parecían también registrar variaciones alcistas significativas de los alquileres en la segunda mitad del año. El ligero remonte de los precios de venta y de alquileres era compatible al final de 2014 con la persistencia de unos niveles reducidos respecto de los existentes al  inicio de 2008. Los  descensos sufridos hasta fines de 2014 fueron del -36,1% para los precios y del -33,2% en el caso de los alquileres.

 Las ventas de viviendas pueden haber registrado un aumento significativo en 2015, a la vista de la importante tasa de variación interanual de los tres primeros trimestres, el 22,5%. En dicha tasa  ha destacado la persistencia de un importante aumento de las ventas a extranjeros (24,5%) en 2014, a la vez que las ventas a españoles  crecieron  en un 22,1% en el mismo periodo de tiempo. Las ventas a extranjeros han mantenido una cuota superior al 17% sobre el total de ventas.

 En 2014 aparecieron a la cabeza del crecimiento de las ventas autonomías en las que el peso de las ventas a extranjeros no alcanzó los niveles más  significativos (Madrid, Navarra, Cantabria y País Vasco). Los datos sobre compraventas registradas indican que los mayores aumentos de ventas se han producido en las zonas turísticas (Baleares, Canarias y Málaga),  en las provincias con las mayores ciudades (Madrid y Barcelona) y en  las áreas donde  la diversificación económica es mayor y resulta  menor la dependencia del turismo (Navarra)

  Junto a la reducción significativa de los tipos de interés a los préstamos para compra de vivienda,  en 2014 crecieron las nuevas concesiones de créditos a comprador de vivienda (19,4% en enero-octubre). La previsión para 2014 de la proporción de compraventas financiadas con un préstamo hipotecario es del 62,5%. Ello  indica que en 2014 ha sido importante la presencia de inversores entre los adquirentes de vivienda. En esta evolución  deben de influir los bajos tipos de interés, que convierten en escasamente atractiva la colocación de ahorro en depósitos e impulsan la compra de vivienda.

  Después de seis años consecutivos de descenso de las viviendas terminadas, el relativo empuje de las ventas de viviendas ha debido de provocar un nuevo descenso del stock de viviendas de nueva construcción no vendidas  en 2014. Dicho descenso ha debido superar al 5% de dicho stock, que ha debido reducirse  desde las casi 564.000 viviendas  sin vender a fines de 2013 hasta unas 535.000 al final de 2014.  

Un aumento anual  de las ventas que habrá superado al 15% en 2014, junto al citado descenso del stock de viviendas  nuevas sin vender,  justifica una reacción positiva de la oferta de nuevas viviendas, aunque el crédito a promotor no debe de resultar fácil de conseguir para los promotores  de viviendas. Estos  están siendo sustituidos por los propios bancos, de forma directa o por medio de convenios, puesto que los bancos disponen de importantes disponibilidades de suelo urbano  consolidado procedentes de las daciones en pago de promotores.

  Es posible que la escasez de financiación bancaria a promotor  haya impulsado una cierta recuperación de las cooperativas de viviendas,  y no precisamente de viviendas sociales, sino de  socios con ahorro suficiente para aportar autofinanciación a la nueva promoción. Los visados de obra nueva de los colegios de aparejadores aumentaron en enero-octubre de 2014 en un 6,7% sobre el mismo periodo del año precedente.

 Esto supone que todavía en 2014 las iniciaciones de viviendas pueden haber sido inferiores a las 40.000,  lejos de los niveles de nueva construcción anteriores a los tiempos de la burbuja. Destacaron los aumentos de nuevas promociones en las provincias de Barcelona (58,9%) y Madrid (28,4%), lo que confirma el mayor dinamismo del mercado de vivienda en las  correspondientes aglomeraciones urbanas situadas en dichas provincias.

  La evolución ligeramente bajista que predominó en precios y alquileres de vivienda, unida a  los menores tipos de interés, mejoró la accesibilidad a la vivienda en propiedad en 2014. El esfuerzo de acceso  se situó en el 26,4% de la renta familiar media, en el caso de acceder a  un préstamo bancario para compra de vivienda que cubriese el 80% del precio de venta. Dicho esfuerzo seria del 33% de los ingresos  si el préstamo cubriese el 100% de dicho precio. Una vivienda (90 m2) alquilada de renta media a nivel nacional costaría el 32,2% de los ingresos, esfuerzo que resulta sustancialmente más elevado en las principales áreas metropolitanas, en las que la renta supera ampliamente la media nacional  de 6,76 euros por metro cuadrado.

 La creación de empleos de bajo nivel salarial y elevada inestabilidad ha debido  reforzar la demanda de vivienda de alquiler. Un hogar monosalarial mileurista neto debería destinar el 60,6% de los ingresos para acceder a una vivienda de alquiler o el 72,7% si  adquiere una vivienda en propiedad  mediante un préstamo que cubriese el 100% del precio de venta. El esfuerzo citado se multiplica si, por ejemplo, el hogar en cuestión reside en las áreas de Madrid o  de Barcelona. Sería deseable que mejorase la información estadística disponible sobre el mercado de alquiler, respecto del cual solo se dispone de los datos de renta, y no hay información sobre número de contratos y de las condiciones de los mismos.   

La aceleración prevista para el crecimiento  y creación de nuevos empleos en España en  2015 ayudará a la demanda de vivienda, sobre todo si  la concesión de nuevos préstamos sigue recuperándose y se mantiene el contexto de bajos tipos de interés. Los fondos de inversión pueden animarse e impulsar promociones de viviendas para vender  a otros fondos o a inversores. Hasta puede haber nuevas burbujas en el segmento “prime”. Pero dicha evolución elevará el problema del acceso a la vivienda, puesto que  en las condiciones laborales presentes el acceso a la vivienda resulta problemático para el hogar de nueva creación. No existe por el momento ayuda alguna para superar dicha situación a los hogares de bajos niveles de ingresos desde la política de vivienda, que algún año de estos deberá de resucitar.  

Julio Rodriguez López es miembro de la junta directiva de Economistas frente a la crisis. Es asimismo vocal del Consejo Superior de Estadística 

Una versión de este articulo se publicó en el diario Cinco Dias, de 5 de enero de 2015

  

23 diciembre 2014

EL MERCADO DE VIVIENDA AVANZA HACIA LA NORMALIZACION Julio Rodríguez López


 1.    El mercado de vivienda en España (I). Los precios

      En el segundo trimestre de 2014 el índice de precios de vivienda del INE (100=2007) registró un aumento del 1,7% sobre  el nivel del trimestre precedente. La variación interanual  resultante fue de un incremento del 0,8% sobre el mismo trimestre de 2013. Según  la estadística de precios de vivienda del  Ministerio de Fomento el precio medio de las tasaciones de viviendas efectuadas en el segundo trimestre de 2014 fue de 1459,3 euros /m2 para el conjunto de España.

  En dicha estadística de tasaciones el nivel de precios del segundo trimestre de 2014 fue prácticamente el mismo que el del trimestre precedente, mientras que la variación sobre el mismo periodo de 2013 fue de un descenso del 2,9%. Solo la autonomía de Baleares presentó una variación interanual positiva del 3,6%,  mientras que en  las restantes comunidades autónomas la variación interanual citada fue negativa.

  Los dos indicadores de precios de vivienda citados tienen  metodologías muy diferentes, por lo que no es de sorprender que surjan diferencias más aparentes que reales entre los resultados del 2º trimestre de 2014. El índice de precios de vivienda del INE se elabora a partir de los valores y superficies declarados en las escrituras formalizadas ante notarios, lo que implica que recoge precios (valor/superficie) reales en euros por m2. Pero la metodología de este indicador es algo más sofisticada, pues el índice publicado no es la media de tales precios implícitos declarados, sino que es el resultado de aplicar una regresión. Esta última  se  establece entre los precios observados y un conjunto de características observadas en las viviendas.

Con los coeficientes de tal regresión y con los nuevos datos relativos a las características de las viviendas se estima el índice publicado. La metodología empleada en la elaboración de dicho índice pretende eliminar los cambios en los precios derivados de las variaciones de calidad de las viviendas incluidas en la muestra. Se trata de lograr que el precio estimado dependa solo de las características de las viviendas. 

  El segundo indicador de precios de vivienda, el publicado por el Ministerio de Fomento, es un precio medio obtenido  a partir de unas 70.000 tasaciones realizadas cada trimestre. Este indicador no  incluye los  precios observados en el mercado, sino los de las viviendas que estiman los tasadores al realizar la tasación, esto es, recoge expectativas de precios de mercado.

  De la estadística del Ministerio de Fomento  se deriva una amplia información territorial acerca de los precios de la vivienda en España, mientras que en el caso del índice del INE se publican solo  números índices de precios agregados, a nivel nacional y por comunidades autónomas.. La metodología del índice de precios del INE es más rigurosa, pero la información  territorial (autonomías, provincias y ciudades) que divulga Fomento sobre precios de la vivienda es de utilidad. Las informaciones que aportan  ambos índices de precios  se complementan y resulta preferible disponer de estas dos estadísticas que solo una de las dos.

Según la estadística de Fomento los precios de la vivienda habrían dejado de caer en el segundo trimestre de 2014, mientras que en el caso del índice de precios del INE habría tenido lugar una elevación de dichos precios  de la vivienda en dicho periodo de tiempo. La cautela de los tasadores sobre los precios inmobiliarios se advierte también en la estadística de precios de vivienda que publica  la tasadora Tinsa, según la cual los precios de las viviendas habían seguido bajando en España  hasta el mes de agosto de 2014, en el que registraron un descenso interanual del 4,3%.

  Por comunidades autónomas, en el índice de precios de vivienda del INE, elaborado a partir de los datos de precios declarados a los notarios, como ya se ha indicado, el mayor aumento interanual del 2º trimestre de 2014 fue el de Madrid (2,7%), seguido por la Comunidad Valenciana (2,3%). Los descensos más acusados fueron los de Extremadura (-3,5%) y Navarra (-6,1%). Por otra parte,  la estadística de precios de vivienda de Tinsa, apoyada en tasaciones, indica que  los mayores descensos de precios  acumulados desde el inicio de la recesión hasta agosto de 2014  correspondieron a la Costa Mediterránea (49,4%), mientras que Canarias y Baleares sufrieron los descensos menos intensos (-33,9%).

  Los indicadores de precios disponibles ponen de manifiesto que en 2014 parecen  haberse frenado los descensos de precios. Dicho descenso  alcanzó el máximo ritmo anual en 2012, coincidiendo con el saneamiento bancario emprendido por el gobierno en dicho año. En el primer semestre de 2014 el índice de precios de vivienda del INE registró un aumento  del 1,4% sobre los precios de vivienda  de fines del año precedente. Los restantes indicadores de precios de vivienda presentaron descensos en dicho periodo, que fueron muy moderados en el caso de la estadística de precios de tasación del Ministerio de Fomento (-0,5%), y que tuvo  más alcance en el indicador de  Tinsa (-3,2% hasta agosto de 2014).

Los precios de  alquiler medios (Fotocasa) fueron de 6,77 euros por metro cuadrado en julio de 2014, lo que  supuso un descenso del 1,9%  sobre diciembre de 2013  y del -4,6% sobre el mismo mes del año precedente. Los descensos acumulados de los precios de la vivienda  en la fase de recesión del mercado de vivienda oscilaron entre el 30,6% en el caso de los precios medios estimados por el Ministerio de Fomento y el 41,3% en el indicador de Tinsa. En el caso del índice de precios de vivienda del INE, que es el indicador  con una metodología más equivalente a la de los principales indicadores de precios publicados a nivel mundial,  el retroceso acumulado ha sido del 36,2%.

2.    El mercado de vivienda (II) Demanda y financiación

  La recuperación de las ventas de viviendas, junto con la inflexión de los precios son los hechos más relevantes del mercado de vivienda en 2014. Debería fomentarse  la elaboración de nuevas estadísticas del mercado de alquiler, del que se dispone de escasa información. El aumento del empleo y la mayor disponibilidad a prestar por parte de las entidades de créditos (ha aumentado tanto el plazo de los préstamos como la relación préstamo/valor de los nuevos préstamos hipotecarios) están ayudando a la demanda en 2014. Sin embargo,  la compra de vivienda  está afectada a la baja por el estancamiento o ligero descenso que han presentado los salarios en 2013-2014 y por la mayor inestabilidad de los nuevos empleos, que son ahora más proclives al alquiler.

  En el segundo trimestre de 2014 el empleo mejoró  sobre el nivel existente a fines de 2013 y también sobre el mismo periodo del año precedente. El número de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo creció en un 0,7% en el primer semestre, lo que supuso un aumento del empleo de 117.200 en dicho periodo, mientras que la variación fue del 0,8% sobre el mismo trimestre de 2013. Los hogares crecerán en 2014 en un 0,7%, según la previsión recogida en la EPA procedente  del  propio INE. Los nuevos empleos son en gran parte temporales y a tiempo parcial, lo que reduce la trascendencia que  su aumento podría tener sobre la demanda de vivienda en propiedad,  de tratarse de un empleo más estable y mejor remunerado.

 Entre diciembre de 2013 y agosto de 2014 continuó el proceso de  continua disminución de los tipos de interés  de los créditos a comprador de vivienda a largo plazo (descendieron en casi medio punto en dicho periodo), evolución que fue paralela al retroceso del Euribor a 12 meses. Este último, el índice de referencia más utilizado en los préstamos a interés variable, ha retrocedido también durante el mismo periodo, lo que refleja la política monetaria expansiva desarrollada por el BCE y la abundante liquidez existente a nivel mundial como consecuencia de las políticas de expansión de balance puestas en marcha por varios bancos centrales (USA, Reino Unido, Japón, Australia).

El BCE ha fijado casi en  cero el tipo de intervención y ha establecido un tipo de interés negativo para los depósitos que los bancos mantienen en dicha entidad. Los diferenciales de los tipos de interés de los nuevos préstamos con el Euribor a doce meses   han descendido algo respecto del elevado nivel que alcanzaron en 2013, situándose en 2,552 en agosto de 2014. Este nivel todavía resulta alto para los créditos a interés variable  en el caso de que los tipos de interés volviesen a subir.

  Mientras que el saldo vivo de los préstamos bancarios a comprador de vivienda  retrocedió en un 4% en junio de 2014 respecto del mismo mes de 2013, los nuevos créditos concedidos en 2014 han seguido creciendo sobre el año precedente  en el periodo enero-julio (se amortiza por encima de los nuevos préstamos formalizados). En dicho periodo el aumento de los nuevos préstamos a comprador de vivienda formalizados sobre 2013  fue del 19,8%, lo que supone una previsión anual de 26.200 millones de euros. 2014 seria así, de mantenerse tal evolución, el primer ejercicio después de 2006 en el que dejarían de caer los nuevos préstamos a compradores de vivienda concedidos y formalizados por las entidades de crédito.

  La evolución de la renta disponible y del ahorro de los hogares en 2014 no está suponiendo un apoyo a la demanda de vivienda. En el primer trimestre de 2014 dicha magnitud disminuyó en un 2,4% sobre el mismo periodo de 2013. El aumento que ha tenido lugar del consumo familiar en el primer semestre de 2014 ha convertido en negativa la tasa de ahorro de los hogares. La variación positiva del empleo favorece el aumento de la renta disponible, pero la restricción salarial frena el crecimiento de dicha magnitud, que es necesario  para impulsar  el acceso a la vivienda en propiedad, como antes se indicó. 

  El descenso de los precios de venta, que todavía persistió en el primer semestre de 2014, según la estadística de Fomento, unido a los menores tipos de interés de los préstamos, han llevado a mejorar la accesibilidad a la vivienda en propiedad en 2014, esfuerzo que se ha situado este año  en un 26,3% de los ingresos familiares (28% en 2013). El cálculo antes citado corresponde al caso del hogar monosalarial con ingresos equivalentes al salario medio, supuesto que la vivienda se adquiriese con un préstamo que cubriera el 80% del precio de venta.

  En el caso del alquiler,  en el periodo enero-julio de 2014 el nivel de precios se ha situado ligeramente por debajo del mismo periodo de 2013. Los descensos de los alquileres han sido inferiores a los de los precios de las viviendas. Bajo los mismos supuestos que para el acceso  a la propiedad, el hogar de nueva creación que ganase el salario medio  debería de destinar un 32,8% de los ingresos  para ocupar una vivienda en alquiler.

En principio resultaría ahora más accesible la vivienda en propiedad que en alquiler en el caso de que el nuevo hogar tuviese acceso a un préstamo bancario, que es un supuesto  no del todo fácil. Además,  el hecho de que  el préstamo cubra, por lo general, no más del 80% del precio de venta de la vivienda, obliga al hogar de nuevo acceso a   disponer de un ahorro equivalente al 20% del precio de la vivienda, lo que resulta ser  una importante restricción.

 Según los datos de transmisiones inmobiliarias publicados por el Ministerio de Fomento, procedentes del registro general de los notarios, las ventas de viviendas  han mantenido en el segundo trimestre de 2014 la tónica de crecimiento del trimestre precedente, aunque el aumento interanual ha sido menos intenso (12,1% frente al 48,7% en el primero). El aumento acumulado de las ventas en el primer semestre de 2014  sobre el año anterior ha sido del 26,8%. De mantenerse ese ritmo en el conjunto del año el volumen de ventas ascendería en 2014 a 381.200 (300.568 en 2013).

 Dentro del importante aumento global de las ventas, destacaron las de viviendas usadas  (29,3%), frente al 19,3% de las nuevas. También fue mayor el aumento de las ventas a extranjeros (49,1%, frente al 22,4% de aumento de las ventas a españoles residentes). Por comunidades autónomas los  mayores aumentos interanuales fueron los de Navarra (52,3%) y Madrid (45,8%), y los menos acusados los de Valencia (15,4%) y Murcia (10%) (Figura 16).

 Las ventas a extranjeros supusieron  el 17,3% del  total en el primer semestre de 2014. La mayor participación en el total de ventas, por autonomías, correspondió a Canarias (40%) y Valencia (36,4%), mientras que las cuotas menores fueron las de Extremadura (1,8%) y Galicia (1,7%).

La cuota de las ventas a extranjeros sobre el total de ventas de viviendas  ha subido sobre 2013, apuntando la tendencia hacia  rozar el 20% en 2014. La proporción de viviendas vendidas con préstamo hipotecario se ha mantenido por debajo del 60% en enero-julio de 2014.Esta circunstancia vuelve a señalar la presencia de una amplia proporción de inversores entre los adquirentes de viviendas, tanto institucionales (fondos de inversión) como personas físicas. Estas últimas  compran viviendas entre otras cosas por el prolongado bajo nivel de los tipos de interés, lo que penaliza seriamente al ahorro colocado en depósitos, que es la inversión más tradicional para los hogares  en España.

La estadística registral indica que en el segundo trimestre de 2014  la nacionalidad más frecuente entre los adquirentes  extranjeros de vivienda fueron los británicos (15,8%), seguidos por franceses (10,1%), rusos (8,1%), alemanes (7,5%)  y belgas (7,3%). Dicha estadística indica asimismo que el plazo medio de los préstamos a comprador de vivienda fue de 269 meses (22 años y 5 meses), superior  a los 254 meses del mismo trimestre de 2013.

Por último, la información del Banco de España señala que ha subido la relación préstamo/valor en los nuevos préstamos hipotecarios a comprador. Dicha relación pasó desde el 57,1% medio del segundo trimestre de 2013 a 59,1% en el mismo trimestre de 2014.

3.    El mercado de vivienda (III). Nueva oferta de viviendas..    
  
  En julio de 2014 el Ministerio de Fomento publicó la estimación anual del número de viviendas de nueva construcción no vendidas en España, referida  a la fecha de 31 de diciembre de 2013. De la estimación citada resulta un total de 563.908 viviendas en la fecha citada para el stock en cuestión. Ello implicó un descenso de 19.545 viviendas en 2013,  el 3,4%  del stock existente en la misma fecha del año precedente.
 La estimación anual  del stock en cuestión se inició en 2004, con motivo de la disponibilidad a partir de dicho ejercicio  de cifras de ventas de viviendas nuevas y usadas. Dichos datos  permitieron  aproximar el stock de viviendas citada empleando conjuntamente las cifras de ventas de viviendas de nueva construcción y de viviendas terminadas. Estas últimas proceden de la estadística de visados de dirección de obra nueva  de los Colegios de Arquitectos Técnicos.
Después de 2004 el stock de viviendas nuevas no vendidas experimentó aumentos importantes en los ejercicios  comprendidos  entre 2005 y 2009. Tras este último ejercicio el stock citado ha retrocedido hasta 2013. El aumento medio anual  del stock en el periodo 2004-09 fue del 44,7%, mientras que el descenso medio de la etapa 2009-13 ha sido del 3,5%.
El que el plazo de construcción de una vivienda se extienda alrededor de  unos dos años, provocó que,  aunque la crisis se iniciara  en el verano de 2007, la terminación de un amplio volumen de  viviendas se extendiese  hasta 2009. De este modo numerosas nuevas viviendas salieron al mercado cuando las condiciones del mismo se habían modificado de forma dramática respecto de las condiciones vigentes en  el momento en el que se planeó e inició la construcción de las mismas.
  El número de viviendas nuevas no vendidas alcanzó el nivel absoluto más elevado en 2009, casi 650.000 viviendas, equivalentes al 2,6% del parque total de viviendas de España al final de dicho ejercicio (24,9 millones de viviendas). A fines de 2013 el stock citado había descendido hasta el 2,22% del parque existente a 31.12.2013.  Por comunidades autónomas, los niveles más altos del  stock relativo de viviendas 31.12. 2013  correspondieron a las autonomías de Rioja (4,82%), Castilla-La Mancha (3,76%) y Murcia (3,37%). Los niveles relativos más reducidos los registraron las autonomías de Navarra, Cantabria y Extremadura.
A efectos de análisis del mercado de vivienda en España  importa sobre todo la situación de las viviendas nuevas no vendidas a 31.12.2013. Por autonomías, los máximos niveles eran los de la  Comunidad Valenciana, con 101.266 viviendas nuevas no vendidas, seguida de Andalucía (91.212) y Cataluña (85.307). Por provincias los niveles mayores de viviendas nuevas no vendidas en la fecha citada, según la estimación de Fomento,  eran los de Barcelona (46.531) Alicante (45.391), Madrid (43.623), Valencia (28.007), Castellón (27.868) y Murcia (26.420).
  El arco mediterráneo y el entorno de las ciudades de Madrid y Barcelona siguen siendo los puntos de mayor concentración de viviendas nuevas  no vendidas en España. El cambio sufrido por el mercado de vivienda en 2013, donde los fondos de inversión hicieron su aparición al calor de los importantes descensos de precios producidos (alrededor del 40% entre 2008 y 2013) influyó en los retrocesos sufridos en 2013 por el stock en cuestión. La demanda de viviendas por parte de españoles residentes no se recuperó en 2013.
  La evolución del stock de viviendas no vendidas  entre 2012 y 2013 refleja los  diferentes niveles de dinamismo territorial del mercado inmobiliario en España. Las autonomías de interior como Extremadura y Navarra han sufrido los mayores descensos de dicho  stock, y  también han destacado los retrocesos del mismo en  las provincias costeras de Cantabria y de Murcia. En dos autonomías, Madrid y Asturias,  aparecieron en 2013 aumentos moderados del stock citado, coincidiendo con una ligera recuperación de la oferta.
   Por provincias, junto a los fuertes descensos de la nueva oferta de viviendas en las dos provincias extremeñas y en Cantabria, destacaron los retrocesos del stock   registrados en  las provincias andaluzas de Hueva, Málaga y Granada. El resultado de Madrid contrasta con otras informaciones acerca de la realidad de un parque reducido de viviendas nuevas sin vender en esta autonomía, como es el caso de una estimación efectuada por la Sociedad de Tasación.
  La debilidad de la oferta de nuevas viviendas, que en 2014 ascenderá a unas 47.000 viviendas, junto a la recuperación que parece haberse producido en las ventas de viviendas  en el primer semestre de 2014 (el ritmo de venta de viviendas nuevas es de  más de 67.000 viviendas), apuntan a que el descenso del stock citado puede resultar más intenso en 2014 que en el ejercicio precedente. Dicha  reducción del stock puede aproximarse a las 40.000 viviendas en 2014, lo que contribuirá a  normalizar la situación del mercado de vivienda en España.
 En el periodo enero-mayo de 2014 las viviendas iniciadas (visados de obra nueva de los colegios de aparejadores, estadística publicada por el Ministerio de Fomento) retrocedieron  en un 3,2% sobre el mismo periodo de 2013. En dicha evolución contrataron los aumentos  experimentados por la nueva construcción en las autonomías de Asturias (35,9%), Galicia (31,6%),  Madrid (17,1%), con los retrocesos de Andalucía (-24,9%), Canarias (-30,9%) y Aragón (-64%).
 Entre los meses de marzo y mayo de 2014 las viviendas iniciadas parecen haber iniciado una recuperación, aunque el nivel alcanzado resulta todavía muy reducido respecto  de la evolución histórica de dicha magnitud. En todos los meses de 2006, por ejemplo, se iniciaron más viviendas que en cada uno de los años del periodo 2012-2014.
  Las viviendas terminadas, estimadas a partir de las certificaciones de fin de obra, descendieron en un 28,7 en enero-mayo de 2014 sobre el año precedente. En 2014 ha  aumentado la proporción de viviendas terminadas procedentes de cooperativas y de administraciones públicas, el 17,1% entre enero y mayo, proporción que todavía queda lejos de la vigente en la fase anterior a la burbuja, en la que superó al 20%.
  En el primer semestre de 2014 la inversión en vivienda retrocedió en un 5,8% sobre el mismo periodo de 2013, según la Contabilidad Nacional de España del INE. Ello  implica que en este ejercicio la construcción residencial  volverá a no contribuir al crecimiento de la economía, pero  la incidencia negativa sobre el aumento del PIB será inferior  al de años anteriores. Ello se debe  tanto a  la menor intensidad del retroceso como al peso reducido de la inversión en vivienda sobre el PIB (por el lado de la demanda); que en 2013 fue solo  del 4,4%.
  En 2014 ha continuado el descenso del saldo vivo de los préstamos bancarios  a promotor (“Servicios. Actividades inmobiliarias”), que fue más acusado que el de los préstamos a comprador de vivienda (-18,7% fue la tasa interanual en junio de 2014, frente al -4,2% de los préstamos a comprador). En las nuevas promociones de viviendas de 2013-2014  el papel de los bancos resulta decisivo, puesto que con frecuencia se trata de promociones edificadas sobre suelos que habían pasado  a poder de los bancos tras la crisis inmobiliaria. Tales  promociones proceden de los bancos de forma directa, a través de alguna filial, o de forma indirecta, a través de convenios con empresas promotoras.
  La morosidad bancaria se ha mantenido elevada en 2014, aunque parece haberse estabilizado, a la vista de la evolución registrada en el segundo trimestre de 2014. En el caso de los préstamos a comprador de vivienda la tasa de morosidad descendió desde el 6,31% del primer trimestre hasta el 6,12% en el segundo. También retrocedió en dicho trimestre   la tasa citada en el conjunto de los préstamos al sector de la construcción, mientras que aumentó  desde el 37,85% hasta el 38,02% en los préstamos a promotor.
  El importante aumento de las ventas de viviendas en España en el primer semestre de 2014 no estuvo acompañado, pues,  de una reacción alcista paralela de la nueva construcción residencial. Es posible que en dicha evolución influyese el importante stock de viviendas de nueva construcción pendientes de venta, así como una actitud  de los bancos menos proclive que en el pasado a financiar promociones fuera de  las controladas por los propios bancos.
 Existe a nivel internacional el temor a que las “laxas” políticas monetarias desarrolladas por numerosos bancos centrales generen fuertes dosis de liquidez, que de una u otra forma acaban llegando a los diferentes mercados nacionales de vivienda. . Esto  podría afectar al alza a  los precios de las viviendas, incluso en un contexto de débil crecimiento de la economía mundial.
  Parecen más proclives a sufrir dicha evolución aquellos países en los que los precios de las viviendas están situados por encima de su tendencia a largo plazo y que en 2013 presentaron  aumentos significativos de dichos precios (Reino Unido, Canadá, Nueva Zelanda y Australia).
  En España los precios de la vivienda en 2014 están todavía situados por encima de su tendencia a largo plazo, pero en 2013 continuó el descenso de los mismos y en 2014 solo ha habido un repunte alcista ligero de los mismos. Se está aquí todavía en una fase de “corrección” de los excesos del pasado. En todo caso parece evidente que sobre el comportamiento “comprador” de    los fondos de inversión que han adquirido activos inmobiliarios  en cuantías significativas alguna influencia tienen las citadas políticas monetarias.


Una versión de este artículo se publicó en el número 182, Invierno 2014,  de la revista “Ciudad y Territorio”, del Ministerio de Fomento